CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
SENADO

Año 2005 VIII Legislatura
Comisiones. Núm. 185
COMISIÓN DE CULTURA
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. DOÑA MARÍA ISABEL FLORES FERNÁNDEZ
celebrada el miércoles,
15 de junio de 2005


ORDEN DEL DÍA:

Comparecencia de la Ministra de Cultura, Excma. Srª Dª Carmen Calvo Poyato:


-- A petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, para informar sobre los criterios que ha seguido el Gobierno para establecer las programaciones relativas a la conmemoración del IV Centenario de El Quijote, y de la colaboración que, en este sentido, se ha establecido con las administraciones autonómica y local. (Número de expediente 711/000123).


-- A petición propia, para explicar el Plan Integral del Gobierno para la disminución y la eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual. (Número de expediente 711/000175).

Contestación del Gobierno a las siguientes preguntas:


-- De D. José María Chiquillo Barber, del Grupo Parlamentario Popular, sobre las lenguas declaradas como cooficiales en los Estatutos de Autonomía que serán utilizadas y reconocidas en la Catalogación de Fondos y en la traducción en la página «web» de la Biblioteca Nacional. (Número de expediente 681/000012).


-- De D. Adolfo Abejón Ortega, del Grupo Parlamentario Popular:

Sobre la situación administrativa y las previsiones del Gobierno con respecto al proyecto de rehabilitación del teatro Olympia de Medina del Campo (Valladolid). (Número de expediente 681/000031).

Sobre la situación administrativa y las previsiones del Gobierno con respecto al proyecto de rehabilitación del Palacio de los Quintanilla, en Medina del Campo (Valladolid). (Número de expediente 681/000032).



-- De Dª Mercedes Gallego Esperanza, del Grupo Parlamentario Popular:

Sobre el grado de información que tiene el Gobierno acerca del deterioro que producen en el interior de la catedral de Ourense las obras que se están realizando por cuenta del Ministerio de Cultura. (Número de expediente 681/000197).

Sobre la existencia de modificaciones previstas para las obras de pavimentación que se están realizando en la catedral de Ourense, con indicación de la fecha prevista para la finalización de las mismas.
(Número de expediente 681/0000265).

Sobre las previsiones del Gobierno con respecto a la realización de algún tipo de inversión económica en la catedral de Ourense durante el año 2005. (Número de expediente 681/000266).

Sobre las previsiones del Gobierno con respecto a la realización de alguna actuación en la catedral de Ourense para paliar los daños que están causando en su patrimonio mueble las obras de pavimentación.
(Número de expediente 681/000267).


-- De D. Juan Van-Halen Acedo, del Grupo Parlamentario Popular:
Sobre los criterios seguidos por el Gobierno en su decisión de duplicar el precio de las entradas del Museo Nacional del Prado, en Madrid.
(Número de expediente 681/000257).

Sobre los criterios que piensa seguir el Gobierno en la reforma de la Ley 22/1987, de 11 de noviembre, de Propiedad Intelectual. (Número de expediente 681/000258).

Sobre el estado en el que se encuentran los estudios y gestiones del Gobierno para rebajar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que repercute sobre los libros y los discos. (Número de expediente 681/000259).

Sobre el estado en el que se encuentran los estudios del Gobierno para propiciar el traslado de la titularidad de museos estatales a las Comunidades Autónomas. (Número de expediente 681/000260).


-- De D. Rogelio Pardo Gabaldón, del Grupo Parlamentario Popular, sobre las actuaciones con base en el denominado uno por ciento cultural que se encuentran aprobadas y pendientes de ejecución en la provincia de Cuenca.
(Número de expediente 681/000304).

Debate y votación de las siguientes mociones del Grupo Parlamentario Popular en el Senado:


-- Por la que se insta al Gobierno a atender las demandas económicas de la Real Academia Galega, con base en la desproporción entre las asignaciones concedidas a otras instituciones análogas de otras autonomías, en la insuficiencia de apoyos económicos y en la celebración para el año 2006 del Centenario de dicha institución. (Número de expediente 661/000089).


-- Por la que se insta al Gobierno a establecer una exención del pago de tasas por servicios de copia y reproducciones gráficas de los museos y archivos de titularidad pública para todas aquellas actividades que tengan fines docentes o culturales y se realicen sin ánimo de lucro.
(Número de expediente 661/000114).

Se abre la sesión a las diez horas.

La señora PRESIDENTA: Buenos días, señorías. Vamos a dar comienzo a la sesión de la Comisión. En primer lugar, quiero pedirles disculpas, porque es posible que me quede sin voz a lo largo de la misma. Procuraré no esforzarme demasiado, y espero que sus señorías me ayuden a terminar.
Como punto previo, tendríamos que proceder a la aprobación del acta de la sesión anterior. Como ustedes saben, se celebró el día 20 de abril. Si no hay nada que alegar, podemos darla por aprobada. (Asentimiento.) Queda aprobada.

COMPARECENCIA DE LA MINISTRA DE CULTURA, EXCMA. SRA. Dª CARMEN CALVO POYATO:


-- A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO, PARA INFORMAR SOBRE LOS CRITERIOS QUE HA SEGUIDO EL GOBIERNO PARA ESTABLECER LAS PROGRAMACIONES RELATIVAS A LA CONMEMORACIÓN DEL IV CENTENARIO DE EL QUIJOTE, Y DE LA COLABORACIÓN QUE, EN ESTE SENTIDO, SE HA ESTABLECIDO CON LAS ADMINISTRACIONES AUTONÓMICA Y LOCAL (711/000123).


La señora PRESIDENTA: Pasamos al primer punto del orden del día. En primer lugar, damos la bienvenida a la señora ministra a esta su Casa. El rótulo de este primer punto es el siguiente: comparecencia de la ministra de Cultura, a petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, para informar sobre los criterios que ha seguido el Gobierno para establecer las programaciones relativas a la conmemoración del IV Centenario del Quijote, y de la colaboración que, en este sentido, se ha establecido con las administraciones autonómica y local.
Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, presidenta. Buenos días, señorías.
Comparezco ante esta Comisión de Cultura del Senado, a petición del Grupo Parlamentario Popular, para informar sobre los trabajos --yo diría que rápidos y complejos-- que hemos llevado a cabo en menos de un año, para comenzar este de 2005 con las celebraciones en torno al Quijote --el libro de libros-- y a todas las referencias que se establecen entre el libro y toda la obra de Cervantes con la reivindicación de nuestro idioma
--el español--, que compartimos con millones de personas en este mundo y que está en expansión.
En mi primera comparecencia ante esta Cámara para dar cuenta de los criterios de trabajo para esta legislatura manifesté que uno de los ejes de trabajo de mi departamento sería el fortalecimiento de la cooperación cultural, por entender que las políticas públicas de cultura serían más eficientes si estaban mejor coordinadas, y estaríamos así en condiciones de rentabilizar ideas y recursos. Para establecer la coordinación y cooperación con las comunidades autónomas, nos pusimos en marcha para llegar a acuerdos que se materializaron en diferentes convenios con la Federación Española de Municipios y Provincias, y --aún más importante-- en las sesiones plenarias de la Conferencia Sectorial, que se ha reunido en dos ocasiones y se reunirá una tercera vez el próximo 4 de julio.
Decía también en aquella comparecencia que el reconocimiento de la diversidad cultural de nuestro Estado sería criterio prioritario para la toma de decisiones durante esta legislatura. Dije, igualmente, que uno de los principios que regirían la gestión del ministerio sería el entendimiento de la cultura como elemento principal de cohesión social entre los españoles. Y por último, mencioné algo que es evidente para todos: que las políticas culturales generan desarrollo económico y empleo, y son uno de los activos más interesantes para el desarrollo sostenible en cualquier espacio, pero especialmente en el espacio rural y en las ciudades de dimensiones medias, que son el lugar de residencia de casi el 36 por ciento de los españoles.
Con estos criterios de funcionamiento genérico, base de la toma de decisiones en el ministerio, hemos abordado precisamente uno de los proyectos más notables de la legislatura: la programación del IV Centenario de la primera edición del Quijote. Naturalmente, hemos tenido en cuenta e impulsado la dimensión internacional de la celebración, que implicaba al Gobierno de la nación. Consideramos además que la celebración de la publicación del Quijote y la defensa permanente del valor de nuestro idioma como eje principal de nuestra cultura nos obligaban a hacer un trabajo que trascendiera el año de la celebración, y que fuera eje de decisiones durante la legislatura.
Éstas han sido, pues, las bases sobre las que hemos procurado programar las propuestas culturales del ministerio, y sobre las que se asienta también la coordinación que hemos establecido con otros ministerios del Gobierno de la nación. Asimismo, hemos activado la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, perteneciente al Ministerio de Cultura, la sociedad que compartimos con el Ministerio de Asuntos Exteriores para el trabajo en el exterior, y la red del Instituto Cervantes, que celebra todos los días algún acto en algún lugar del mundo en relación con el Quijote y, por tanto, con el idioma y la cultura de nuestro país.
Hemos buscado en todo momento que ésta fuera una conmemoración coral en muchos sentidos; por ejemplo, en el de la existencia de una amplia representación de todos los sectores. Pero, como he dicho, no hemos querido que estuviera sujeta a la temporalidad de 2005. Ciertamente, las grandes celebraciones, tanto las ya realizadas como las que aún están pendientes, van a tener lugar a lo largo de este año, pero éramos conscientes, repito, de que esta era una extraordinaria oportunidad para establecer líneas de trabajo y propuestas que nos llevaran mucho más allá de 2005. De hecho, hay mucha programación prevista para 2006, e incluso algunas decisiones abarcan toda la legislatura porque conllevan la creación de infraestructuras.
Por otro lado, pretendíamos seleccionar fundamentalmente actividades de calidad. A este respecto debo decir que en nuestro país se producen cada día numerosos actos en relación con el Quijote, la lengua y la obra de Cervantes. Por ello, al margen de lo que habíamos heredado, porque, evidentemente, se habían realizado algunos actos preparatorios en 2004, el ministerio optó por la calidad en lugar de por la cantidad. Y es que intuíamos, como luego se ha demostrado, que habría muchas propuestas e iniciativas, tanto públicas como privadas: de todas las administraciones, de las fundaciones, de las asociaciones, de los creadores en general, y de la sociedad civil en su conjunto, tal como está ocurriendo no sólo en nuestro país sino también en el exterior. Por ello, como digo, decidimos programar de manera muy selectiva, en función de su calidad, los actos con los que el Gobierno de la nación se preparaba para celebrar tan trascendente acontecimiento relacionado con la cultura y la identidad de nuestro país en el contexto internacional.
A la hora de decidir con gran meticulosidad lo que íbamos a programar, entre las iniciativas que se le ofrecían al ministerio por parte de diferentes sectores y administraciones públicas también acordamos elegir aquellas propuestas o celebraciones que resaltaran especialmente los valores de contenido ético de la obra --sin olvidar, por supuesto, los de contenido artístico y literario--, valores actuales pero también intemporales, en nuestra opinión necesarios para abordar muchas de las manifestaciones de la cultura en los inicios del siglo XXI. Además elegimos, y así lo seguimos haciendo, las propuestas más originales, queriendo acercarnos con ello a la inspiración que el Quijote sigue

provocando en las generaciones más jóvenes, en los artistas más vanguardistas de cada uno de los lenguajes de la contemporaneidad. Por tanto, además de optar por la calidad, asumimos los riesgos derivados de la creación del momento presente en nuestro país.
El objetivo último era, naturalmente, la prestación de un importante servicio a los ciudadanos concretamente este año y en general durante toda la legislatura. En ese sentido, hemos conseguido, en mi opinión sin mérito particular de nadie, que el Quijote se haya convertido en el tercer libro más leído y más vendido entre los españoles cuatrocientos años después de su creación, así como que en algunos países latinoamericanos sus ediciones hayan sido las de mayor tirada de su historia. Hemos alcanzado, pues, el objetivo fundamental: volverlo a recordar, volverlo a leer, que se descubriera por parte de muchos ciudadanos de edad madura, y ofrecerlo a las escuelas como una propuesta imprescindible para los niños que hablan nuestra lengua. Y ése era en realidad el gran objetivo que todos nos habíamos fijado, porque se trataba de nuestro idioma.
Por otra parte, y como es conocido a través de los medios de comunicación, tuvimos que tomar una decisión de forma rápida. Me refiero al cierre temporal de dos infraestructuras muy significativas para el Quijote, como son el Museo Cervantes, en Valladolid, y la Casa-Museo Dulcinea, en El Toboso. La decisión se adoptó debido a las condiciones en que se encontraban ambos museos, muy alejados de la imagen de prestigio que debían dar a lo largo de este año, teniendo en cuenta además el aumento previsto de visitantes, como así se ha demostrado. Por ello, se acometieron unas obras de emergencia en ambos lugares que ya han concluido, ofreciendo así a los muchos visitantes, tanto en Valladolid como en El Toboso, una imagen de mucha mayor dignidad.
Asimismo, gracias a la coordinación con el Ministerio de Educación y Ciencia, el Quijote es actualmente, como no podía ser de otra forma, la verdadera estrella de la lectura y ha sido en todas las aulas de nuestro país objeto permanente y sistemático de trabajo de diferentes materias que están relacionadas con la obra, lo que se ha hecho, como es natural, en colaboración con las diferentes consejerías de Educación de las comunidades autónomas. De esa forma hemos conseguido un objetivo primordial: reivindicar el idioma a través de la lectura del libro.
Como ya he dicho, a través de esta celebración también queríamos impulsar la libertad creadora y la contemporaneidad más absoluta en los campos de la música, el teatro, las artes plásticas y entre aquellos sectores más transgresores de la cultura de nuestro país, tanto por la juventud de los autores, como por el atrevimiento de las ideas. Consideramos que durante cuatrocientos años el Quijote ha sido un motor de inspiración para muchos artistas del mundo con otras culturas e idiomas, y aunque estamos seguros de que en la actualidad lo sigue siendo de una u otra forma, pensamos que había que reactivarlo. Por ello, sin ir más lejos, el próximo viernes a las diez de la noche tendremos una manifestación cultural en la escalinata de la Biblioteca Nacional, donde el Quijote será objeto de tratamiento por parte de los mejores raperos y artistas del «hip-hop».
Eso se va a hacer, como digo, en el templo de nuestros libros y fondos bibliográficos, la Biblioteca Nacional, en estos momentos también adornada por «graffitis» para acercar las grandes instituciones del Estado a los más jóvenes.
También perseguíamos que el Quijote fuera el referente del Plan de Fomento de la Lectura, que finalizaba en 2004, por lo que era asimismo una herencia de la legislatura anterior. Nosotros modificamos el plan en función de nuestros propios criterios, con el objetivo principal de utilizar el Quijote como referencia de nuestras propias políticas de fomento de la lectura. Se trataba fundamentalmente de continuar la línea ya existente en sus términos más clásicos, pero impulsando el hábito de la lectura en terrenos más sociales, para lo cual firmamos un acuerdo con nueve ONG de nuestro país, llevando así la ayuda y el aliento que la lectura significan a quienes en nuestro país, por proceder de otras culturas, tienen más dificultades, a los ciudadanos privados de libertad en las cárceles, o a quienes están en los hospitales con su salud quebrantada. Es decir, queríamos acercarnos a los lugares más marginales, en los que existe más dificultad para acceder a las bibliotecas públicas, o donde esa mayor dificultad deriva de la procedencia de las personas.
No hace falta que les diga que se trataba de abarcar todo. El Quijote es un libro incalificable si nos atenemos a la tradicional adscripción a un género literario. Es un gran vademécum por tantas y tantas cosas que tienen que ver con tantos y tantos aspectos de la creación, que trasciende con mucho su calificación de novela. Por ello desde el principio tuvimos claro que había que abarcar todos los lenguajes posibles a través de los cuales el Quijote había estado presente a lo largo de estos cuatrocientos años e iba a seguir estando; queríamos que pudiera ser leído, visto y oído. Y ése es el motivo de que uno de los proyectos más interesantes esté relacionado con las nuevas tecnologías.
Se trata del audio-libro que hemos elaborado con el Ayuntamiento de Madrid, que en mi opinión es una gran innovación.
A través del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación hemos propiciado la presencia del Quijote en casi todos los lugares en los que nos ha sido posible, en los foros internacionales en los que participaba nuestro país. Así, en algunas ocasiones ha sido de forma simbólica, muy simple, sencillísima, porque únicamente se trataba de que algunos ministros regalasen un Quijote a todos nuestros colegas en cualquier reunión internacional a la que asistiésemos, con lo que desembarcábamos con una tarjeta de presentación que absolutamente todo el mundo conoce cuando se presenta.
En este sentido, también hemos activado toda la programación de los institutos Cervantes en relación al Quijote, en todos y cada uno de los lugares del mundo y, en algunos de manera muy especial debido a lo que nos jugábamos. Me voy a centrar en alguna de estas actividades, como por ejemplo la desarrollada en Estados Unidos, porque creo que son importantísimos todos los eventos que se están llevando a cabo allí, alguno de los cuales se celebrará el próximo mes de septiembre u octubre
--dependiendo de la agenda de la Casa Real--, haciendo una apuesta de calidad

y de prestigio destinada a los más de 40 millones de hispanohablantes que viven en el territorio de los Estados Unidos y que como el propio director del Instituto Cervantes en Nueva York señala con frecuencia en público, quienes hablamos este idioma hemos dado el gran salto de pasar de la cantidad --los más de 40 millones de hablantes, y en expansión--, al prestigio. Como también señala don Antonio Muñoz Molina, hablar castellano o español en Estados Unidos ya no es una cuestión únicamente relacionada con los inmigrantes sino que es un síntoma de prestigio en determinadas capas de la población y en determinados foros especialmente elitistas de la sociedad norteamericana.
Como ustedes habrán podido comprobar en los medios de comunicación, se trataba de hacer un esfuerzo propiciando la presencia de escritores principalísimos, de diferentes lenguas y culturas, utilizando como referencia este libro, que tiene un importante significado para todo el mundo y, de manera muy especial, para nosotros.
Desde la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y desde el Ministerio de Cultura hemos firmado un convenio de colaboración, prestando una atención fundamental a los itinerarios, a la presencia de los territorios de nuestro país en el propio texto del Quijote y, naturalmente, haciendo también algunas referencias importantes al propio Miguel de Cervantes, como autor de la obra. En este sentido, hemos firmado convenios de colaboración con la Junta de Andalucía, con la Diputación General de Aragón, con la Junta de Castilla y León, con la Generalitat de Cataluña, con la Generalitat Valenciana y con los Gobiernos de las Comunidades Autónomas de Madrid, La Rioja y, naturalmente, con la Junta de Castilla-La Mancha, de manera fundamental, por razones que supongo que no hace falta que comente.
En su momento, se creó una empresa pública denominada Quijote 2005, contando con la colaboración de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, con el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Economía y Hacienda y con la Federación Española de Municipios y Provincias, en la que el Ministerio de Cultura ha llevado a cabo un trabajo muy interesante, englobando toda la red de la propia FEMP y, de manera muy especial, a los ayuntamientos y municipios con más vínculos con el Quijote y con la obra de Cervantes.
En cuanto a los convenios concretos que hemos firmado con las comunidades autónomas, les diré que en algunos casos han sido a propuesta nuestra y, en otros, también a iniciativa de estas comunidades, para coordinar sus actividades, bien las que ya tenían programadas o iban a programar o bien aquellas en las que demandaban nuestra cooperación y trabajo conjunto.
Naturalmente, todo este entramado de cooperación con las administraciones locales ya se empezó a fraguar en la legislatura anterior y nosotros no lo hemos modificado; seguimos manteniendo la estructura que ya estaba establecida y que se acordó a principios del año 2004 por el anterior secretario de Estado, don Luis Alberto de Cuenca.
En este sentido, en todas y cada de las reuniones celebradas teníamos presentes las propuestas que han hecho los ayuntamientos de Madrid, de Barcelona, de Sevilla, de Ciudad Real, de Cuenca y, naturalmente, de Alcalá de Henares.
Finalmente, nosotros propiciamos la incorporación de la FEMP para coordinar políticas, en este caso, las políticas del Plan de Fomento de la Lectura, en su apartado del Quijote, con el fin de llegar a muchas bibliotecas públicas y a los programas de trabajo, de la mano de los propios ayuntamientos.
El clima general que se ha desencadenado en nuestro país ha propiciado la celebración de muchos actos auspiciados por la iniciativa privada, fundaciones y asociaciones de todo tipo, de manera que cualquiera de nosotros, casi cada día se topa, afortunadamente, a través de la prensa o de simples invitaciones, con multitud de actos. En alguna ocasión se me ha preguntado o he podido comprobar en los medios de comunicación que se estaban celebrando demasiados actos, pero cada cual es responsable de los suyos y, en cualquier caso, me van a permitir que les diga que, desde mi punto de vista, era mucho mejor pasarnos que quedarnos cortos en un año como éste, porque en el caso de no haber tenido suficientes celebraciones, propuestas, disfrute y recordatorios en relación al Quijote, a nuestra lengua y a Cervantes, quizá ahora nos estaríamos lamentando de algo mucho más grave, de no haberlo hecho, de no haber llegado a tiempo y no haber estimulado a la ciudadanía en general y a toda la sociedad. En cualquier caso, en una sociedad democrática, abierta, plural y de libertades, como es la nuestra, no se pueden poner puertas a nada y han de ser bienvenidas todas las actividades de diversa calidad y contenido porque de esa manera casi todos los ciudadanos de este país se han enterado, se han podido incorporar, lo han elegido libremente y han podido disfrutar de todo lo que esto ha representado.
Entre las estructuras que se han creado para la celebración del Quijote, hay que destacar el comité de honor, del que han formado parte todos los ministros y ministras de Cultura de todos los países hispanohablantes, que se reunieron conmigo el pasado mes de octubre y que fueron recibidos por Sus Majestades los Reyes y por el presidente del Gobierno. Tal y como acabo de decir, ayer y anteayer mantuvimos nuevas reuniones con ellos y les diré que nuestro país tiene que estar agradecido porque también ellos son portadores de este idioma, de igual modo que lo somos nosotros y todos los países lo han celebrado con un extraordinario interés, e incluso algunos de ellos han hecho esfuerzos significativos, haciendo tiradas de un millón de Quijotes en países en los que las políticas culturales son complicadas y los recursos nunca son abundantes. Sin embargo, todos han hecho honor a su idioma y honor, en este caso, al idioma que compartimos todos nosotros, con un espectro tan amplio como el que forman los 500 millones de personas a los que nos vamos acercando y que hablamos en este idioma.
Por otro lado, las subvenciones de este año del ministerio han dado prioridad a los proyectos de calidad presentados, en todos lo ámbitos
--en el de la cooperación, archivos, bellas artes, música, danza, teatro--, que tuvieran como eje de referencia de su proyecto el Quijote.
Como

decía a sus señorías, muchos de estos proyectos se ejecutarán o los podremos disfrutar a lo largo del año próximo y del siguiente, pero es que se trataba de imponer un ritmo más largo y pausado, que englobase toda la legislatura.
De los proyectos que el anterior ministerio programó en la anterior legislatura nosotros no hemos prescindido de ninguno, hemos mantenido algunas propuestas que nos parecían idóneas y excelentes, algunas de las cuales ya se han celebrado y otras que se celebrarán fundamentalmente concentradas durante el otoño y el invierno. Asimismo, aunque es cierto que durante el verano se llevará a cabo un menor número de celebraciones, en casi todos los grandes festivales del verano en los que participe el ministerio --en la música, en la danza o en el teatro--, el Quijote va a servir como referencia.
No hace falta que diga que también habrá un importante presencia internacional; por ejemplo, en el festival de Guanajuato, que es un festival cervantino por excelencia, y en el que el invitado de honor será España; asimismo, España ha sido la invitada de honor en las grandes ferias del libro, lo será también en la de Chile y, curiosamente, el efecto legislatura del que les hablaba al principio, nos va a llevar a ser protagonistas de ferias en las que nuestro país nunca ha significado nada. Así sucede, por ejemplo, en la Feria del Libro de Calcuta, que es uno de los grandes mercados del libro en un país como la India, donde curiosamente se sitúa también una parte importante de las ventas de nuestros editores. Allí nuestro país será un invitado de honor en relación con el Quijote, pero no este año, sino el que viene, como también lo ha sido en Bolonia, donde tiene lugar una de las grandes citas de la literatura infantil y juvenil; y lo seremos el año que viene en Budapest, otro de los lugares, dentro de los antiguos países del Este, donde vamos abriendo mercados, como también lo hacemos en una parte importante de la nueva Europa.
Considero que no es necesario que enumere a sus señorías todas las actividades que van apareciendo en prensa, pero si ustedes lo desean se las puedo ir detallando. De las grandes exposiciones que ahora están en marcha destacaré de manera importante la de la Biblioteca Nacional, titulada «El Quijote: Biografía de un libro». Por otra parte, hablo permanentemente de los países hispanohablantes, pero, si me lo permiten debo decir asimismo que hay que manifestar nuestro agradecimiento también a otros países con una cultura diferente a la nuestra, como Inglaterra, y se lo he hecho llegar así a mis colegas ingleses --en Inglaterra la gestión de la cultura en el gobierno está dividida, por así decirlo, en dos ministerios--. Así, en Londres hay una gran exposición sobre el Quijote, un homenaje que rinde la cultura anglosajona a esta obra, algo que es muy de agradecer, pues lo han hecho muy bien y con muchísima calidad.
Pero principalmente es de destacar lo hecho por Rusia, que realmente se ha volcado en todas las celebraciones del Quijote, algo que creo que tiene mucho que ver con el rastro de la historia que ha representado el Quijote en la cultura rusa. Así, lo han hecho incluso con la edición en castellano del Quijote para los hispanohablantes, un idioma en expansión en dicho país. En cualquier caso ello no es de extrañar, pues el Quijote planea sobre casi todos los grandes escritores rusos y, en ese sentido, creo que han hecho honor a su propia historia.
Podría detallar la lista de los actos que ya se han celebrado y de los que están programados, pero, si me lo permiten, destacaré algo que nos importa mucho en cuanto a la puesta al día de lo que representa el Quijote en la inspiración actual. Está actualmente funcionando, pues termina el próximo mes de julio, el formato denominado Ingenio 400 que hemos hecho con Caja Madrid, un concurso de videoarte, cortometraje y net-art abierto hasta los 35 años a todo el planeta. Estas cosas no suelen ser objeto de debate y a veces ni tan siquiera son recogidas en los medios de comunicación, pero ha tenido un éxito impresionante y se ha producido una entrada permanente de jóvenes de todo el planeta con un nivel de calidad e innovación extraordinario, según dice el jurado internacional que hemos nombrado para este programa. Como ya he dicho, el programa termina en julio tras la entrega de premios, y se hará un catálogo digital, que es uno de los premios que llevará aparejado para los artistas que han participado en él. Y en este sentido las noticias que me llegan respecto de lo que todavía sigue representando la obra para lenguajes muy modernos expresados en los soportes de las nuevas tecnologías son verdaderamente alentadoras y me satisface especialmente comentarlo con sus señorías.
Asimismo, y dentro de las grandes exposiciones que actualmente se están celebrando y de las que se celebrarán de aquí a final de año y principios del que viene, destacaré una muy importante en tanto que considero que presentará una imagen histórica y clásica, pero yo diría que muy adecuada en un país como Estados Unidos. Me refiero al traslado, seguramente a Dallas, de la colección de tapices de Isabel de Farnesio que hacen referencia al Quijote. Considero que esto es lo más apropiado para llevar a un país como Estados Unidos, donde naturalmente nosotros no podemos enseñar modernidad, sino justo lo contrario, nuestro patrimonio histórico que de una manera muy sugerente se coloca en los mejores escaparates del mundo.
Quiero terminar esta comparecencia agradeciendo a todo el mundo la importancia que se ha dado a este tema, el esfuerzo que en general se ha realizado por parte de todas las administraciones públicas y todas las iniciativas que se han puesto en marcha, que, además, dejan el rastro de la diversidad de nuestro país. Y por destacar alguna de las acciones que hemos realizado en relación con las lenguas cooficiales del territorio del Estado español quiero destacar que el día 7, 8 ó 10 de julio
--perdonen sus señorías que no lo recuerde exactamente-- presentaremos la edición del Quijote en euskera.
Reitero mi agradecimiento, pues creo que hemos conseguido lo más importante, que un libro con cuatrocientos años de historia se haya convertido en un libro de referencia en este año. Como he dicho en tantas ocasiones, el mayor homenaje que se puede hacer a un escritor, incluso al gran Cervantes, consiste sencillamente en leer su obra.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
A continuación comenzamos con el turno de portavoces.


En primer lugar tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, solicitante de la comparecencia.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Gracias, señora presidenta.
En primer lugar quisiera dar la bienvenida a esta comisión a la señora ministra. Quiero comenzar diciendo que la comparecencia estaba solicitada en febrero de 2005, pero debido a diversos cambios en la programación de las sesiones de la Cámara, que no por culpa de la señora ministra, no se ha podido celebrar hasta ahora. Así pues, lo que iba a ser una comparecencia para facilitar información sobre los criterios para la programación del IV Centenario se ha convertido ahora, no ya en un balance, que lo haremos a final de año, sino en una amplia exposición que mucho agradecemos a la señora ministra.
Estoy sustancialmente de acuerdo con la filosofía que ha expresado usted.
Pienso que el Quijote no es un asunto que pueda generar controversia alguna. Todos estamos de acuerdo en que la conmemoración del IV Centenario de la edición del Quijote es algo que interesa a España, que interesa al idioma, que interesa a la cultura española y que interesa en sí mismo, porque el Quijote es un libro de libros, es un universo de universos. Así pues, en eso no discrepo en absoluto con lo expresado por la señora ministra, entre otras cosas, porque entrar un debate sobre si hubiera sido mejor emprender unas u otras acciones sería una especie de esquizofrenia, ya que, dependiendo de las personas que en ese momento tengan la responsabilidad de programar el año, se harán unas cosas u otras. Por tanto no procede entrar en una discusión sobre si es mejor una gran exposición como la que se está haciendo en el Prado o cualquier otra exposición, actividad teatral o programación en los institutos Cervantes.
Y en este sentido considero, por cierto, que se ha hecho un gran esfuerzo por llevar el mundo del Quijote a todos los institutos Cervantes del mundo. Insisto, pues, en que el entrar en una discusión sobre si hubiera convenido más una programación que otra me parece absurdo, ya que lo importante es que quienes han tenido la responsabilidad de hacerlo lo han hecho. Quizá un gobierno de otro signo habría llevado a cabo otras actividades, pero eso no importa, porque cualquier otro gobierno habría trabajado también para que el Quijote tuviera una conmemoración importante, digna y que sirviera para algo que ha dicho la ministra y con lo que estoy de acuerdo, es decir, para que se lea más el Quijote, y al hacerlo, se comprenda más lo español.
Coincido con lo que decía la señora ministra en que quizá es mejor pasarnos que no llegar. Tal vez se podría decir que es mejor poner en marcha menos actividades o celebrar menos conmemoraciones, pero que éstas fueran de mayor calidad, pero quizá sea más importante llegar a más sitios. Así pues, en esto tampoco estamos en desacuerdo.
Por otra parte, me parece muy bien que se hayan celebrado convenios con las comunidades autónomas, singularmente, como es obvio, con Castilla-La Mancha.
En cuanto a la diferencia entre el III Centenario y el IV Centenario debo decir que, con todos los sistemas de transformaciones tecnológicas y de comunicación habidos entre 1905 y 2005, es evidente que en nuestra época nosotros hemos tenido muchas más posibilidades y por eso hemos llegado a más sitios, pero estoy seguro de que coincidirá conmigo la señora ministra en que en el III Centenario hubo tres o cuatro obras fundamentales --naturalmente el Gobierno no tiene nada que ver con ello--, como las publicadas por Azorín o Unamuno. Evidentemente, como eso no depende de las administraciones, sino que depende de la creación de los intelectuales, esto no ha ocurrido o no parece que vaya a ocurrir en este IV Centenario, lo que no quita ningún interés a la celebración.
Otra mera reflexión que quiero dejar sobre la mesa es si el momento de 1905 era mejor, en el sentido de lo que significa la lengua castellana, que el 2005, no porque esté en menos expansión --de hecho está en mucha más expansión--, sino porque, por ejemplo, en parte de España se han quitado calles dedicadas a Cervantes --sin duda ninguna con la mejor intención del mundo, pero de hecho se han quitado--. Favorecer legítimamente otras lenguas que enriquecen la cultura española no debe significar nunca quitar importancia ni protección a la lengua común de los españoles. Por ello, a lo mejor el momento de 2005 para el IV Centenario es, en algún sentido, menos propicio que el de 1905 y acaso eso haya que reconocerlo sin que signifique acusar a nadie, porque el Quijote tampoco debe servir de arma para acusar a nadie.
La señora ministra sabe que el único punto de sombra que yo tengo con la actuación del ministerio es que ella se ha referido a la colaboración de ayuntamientos y yo, por mi condición de senador por la Comunidad de Madrid y por otros motivos que no vienen al caso, tengo singular cercanía con las actividades de Alcalá de Henares y conozco el tema. Y siendo cierto que ha firmado un convenio y que se han hecho cosas en la universidad, sin embargo me hubiera gustado mucho que se hubiera seguido la idea aquella de sus antecesores de llevar otras importantes actividades a Alcalá de Henares en colaboración con el ayuntamiento. En cualquier caso, estoy hablando de algo muy concreto y no es otra cosa que una sombra en una programación tan amplia como es la del IV Centenario del Quijote.
Recuerdo que el profesor Blecua, que es el coordinador de estas actividades, hizo las siguientes declaraciones: Me nombraron cuando ya estaba todo hecho. Yo no sé si esto será una exageración, pero sí lo dijo, y no sé si eso es bueno, malo o regular, pero está ahí.
También recuerdo que en enero de 2001 se lanzó en el Congreso de los Diputados por parte del presidente Rodríguez Zapatero cuando era jefe de la oposición la idea de que se potenciara mucho la conmemoración del Quijote, en lo cual todos estuvimos de acuerdo. De hecho, aquí, en el Senado, se presentaron algunas iniciativas en el sentido y en el Congreso hubo unanimidad en el apoyo a la celebración del IV Centenario del Quijote, como no podía ser de otra manera. Por ello debemos ver con alegría el hecho de que se haya promovido la lectura y el conocimiento del Quijote. Me ha parecido un dato muy importante el de la edición de cientos de miles de ejemplares del Quijote en América. Ciertamente, durante cuatrocientos años todos

nos hemos puesto a hablar del Quijote, pero conviene que además de hablar de él se lea; de ahí que me parezca un hecho importante el que se haya conseguido avanzar por ese camino.
Señora ministra, llevamos seis meses --estamos en junio-- y no vamos a entrar en la programación concreta porque, evidentemente, sea una u otra, todo lo que sea favorecer la conmemoración y que se hable del Quijote en el mundo es bueno. Yo acabo de colaborar en una actividad de traducción de poemas sobre el Quijote al neerlandés y eso demuestra un poco lo que decía la señora ministra en cuanto a la amplitud que encuentra cuando viaja por el mundo, cuando habla con ministros, porque, sinceramente, eso sí se ha conseguido.
Insisto en que yo nunca haré del Quijote un arma política arrojadiza, pero le ha tocado al Gobierno del cual forma parte su señoría, señora ministra, hacer esta conmemoración. En los seis meses que llevamos se ha potenciado lo que supone hablar del Quijote en todo el mundo y promover su lectura --y de ese modo promover la lectura en general--, y seguramente cuando terminen las conmemoraciones la señora ministra tiene pensado explicar a las cámaras lo que ha sido el Año del Quijote.
Haciendo hincapié en que yo creo que no hay que hacer bandera política de esto, felicito a la señora ministra y le pido que siga promoviendo que en los seis meses que quedan se vaya consiguiendo que la conmemoración del Quijote suponga una conmemoración del sentir plural de los españoles, porque pocas obras hay tan plurales como el Quijote, donde se recogen las diferentes sensibilidades regionales --lo que ahora llamaríamos sensibilidades autonómicas-- e incluso paisajísticas, ya que los caminos del Quijote demuestran esa pluralidad que tiene España.
Muchas gracias, señora ministra.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Le corresponde el turno ahora a la senadora Aleixandre, portavoz del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió.

La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias, señora presidenta. Bienvenida, señora ministra, de nuevo a esta Casa.
Sabemos de su esfuerzo por coordinar otras políticas culturales de nuestro país, la coordinación --usted lo ha dicho-- con la Federación Española de Municipios y Provincias o con las mismas comunidades autónomas, así como su reconocimiento por la diversidad cultural. En nuestro país es tan diversa esta realidad que es difícil su unificación, como se ha visto a la lo largo de la historia; sólo anulando algunas de estas distintas culturas hemos podido unificarlas y, por desgracia, esto se ha hecho durante épocas anteriores. Creemos, como usted, que las políticas culturales deben ser el desencadenante económico, pero también el desarrollo de la propia identidad de sus raíces.
Nos ha hablado de múltiples actos de calidad sobre el Quijote y Cervantes. Nos alegramos de que su ministerio continúe por este camino.
La calidad es importante cuando se habla de cultura para evitar lo que hemos visto otras veces.
Estamos de acuerdo con el señor Van-Halen en que en el Año del Quijote la responsabilidad era del ministerio: tomar una u otra decisión sobre exposiciones, sobre actos, era de su competencia. Nosotros podemos estar de acuerdo o no, pero la decisión era suya y por eso no vamos a enmendarlo.
En el caso del Quijote lo tiene muy fácil puesto que Cervantes desarrolla incluso un capítulo en tierras catalanas, concretamente en Barcelona.
También creemos, como usted, que es una buena excusa para promocionar nuestra cultura, nuestra literatura, incluso nuestra alma. el Quijote es un reflejo perfecto de nuestra alma: soñadores idealistas en conflicto permanente. Decía hace pocos días a unos escolares que los políticos tenemos --al menos la mayoría-- mucho de Quijote: tenemos corazón de Quijote y pies de Sancho, y una cabeza que ha de ser capaz de evitar la disociación para no volvernos locos.
Sólo le pedimos que el Instituto Cervantes, más allá del Quijote, sea capaz de ser utilizado como potenciador de todas las culturas de este Estado, de todas sus lenguas, no sólo de la castellana, y que, como Cervantes, crea que este país es algo más que Castilla, es un conjunto de distintas realidades culturales que deben potenciarse todas ellas.
Gracias, señora ministra.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
Le corresponde ahora la palabra al Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos. Para ello tiene la palabra su portavoz, el senador Maqueda.

El señor MAQUEDA LAFUENTE: Gracias, señora presidenta. «Egun on», ministra. Buenos días, ministra, bienvenida a esta su Casa, como ha dicho antes la presidenta.
Seré muy breve para manifestarle nuestro apoyo a las labores que se están haciendo desde el Gobierno en este impulso importante que tiene el IV Centenario de la obra del Quijote.
Como decía mi compañera, la senadora Aleixandre, y hemos reiterado ya en esta Comisión, nos gustaría que desde el Instituto Cervantes se diese impulso al desarrollo de las diferentes lenguas. Éste es un buen año, como ha dicho en su intervención la señora ministra. Ya se ha traducido el propio Quijote al euskera. En ese sentido, sabe usted que cuenta con todo nuestro apoyo para seguir trabajando en esta importante línea de desarrollo y conocimiento de nuestras lenguas en todo el mundo, como ya se viene haciendo, también aprovechando ahora esta oportunidad para hacerlo de una manera más intensa.
Nada más. Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
En nombre del Grupo Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el senador Bofill.

El señor BOFILL ABELLÓ (El señor Bofill Abelló pronuncia palabras en catalán que se reproducen según el

texto que facilita a la Redacción del «Diario de Sesiones»):
«Gràcies, senyora presidenta.
Bon dia senyora ministra. Benviguda novament en aquesta Coomissió de Cultura.
PermetiÆm que comenci recordant Jesús Moncada, el gran narrador català, mort fa un parell de dies, que ha estat capaç de crear un món literari propi vinculat a la memòria dÆuna Mequinensa ja mítica sota les aigües del lÆEbre, a la Franja de Ponent, en la frontera entre Aragó y Catalunya, un món ple de ressonàncies humanes que amb les seves dots literàries ha posat a lÆabast de la nostra sensibilitat i la nostra consciència.» Permítame --decía-- que empiece recordando a Jesús Moncada, el gran narrador catalán, muerto hace un par de días, que ha sido capaz de crear un mundo literario propio vinculado a la memoria de una Mequinenza ya mítica bajo las aguas del Ebro, en la Franja de Ponent, en la frontera entre Aragón y Cataluña, un mundo lleno de resonancias humanas que, con sus dotes literarias, ha puesto al alcance de nuestra sensibilidad y nuestra conciencia.
Y empiezo con esta referencia literaria actual porque me parece que este año del Quijote también, y quizás fundamentalmente, debería de servir para promover el conocimiento de nuestras literaturas, para promover el interés por nuestros autores, para situarlos en la gran tradición literaria europea y universal, para estimular que sean leídos, porque, entre otras muchas cosas, sus obras, emulando en lo posible al Quijote, nos ensanchan los horizontes, alimentan nuestra sensibilidad y nuestra conciencia, nos ayudan a vivir y a comprender el mundo en su variedad y su complejidad.
Abundando en ello y pareciéndonos magnífica la labor de promoción del Quijote que se está haciendo, vamos a insistir en esta cuestión particular que se refiere al reconocimiento de la diversidad cultural del Estado, que usted ha afirmado que es el norte de la actuación de su ministerio. Y nos gustaría que nos explicara en la medida de lo posible cuáles son las principales actuaciones vinculadas a la celebración del IV Centenario que van en esta dirección, aunque ya ha apuntado algunas, especialmente aquellas relacionadas con el intercambio cultural y literario en el Estado español.
A veces nos da la impresión de que la insistencia en un solo mensaje, en un eslogan --IV Centenario del Quijote-- puede llegar a producir un cierto cansancio e incluso perjudicar la lectura de la propia obra. En este sentido, entendemos que, contrariamente a lo que podría parecer vincular el Quijote a Cervantes, a su obra, a la literatura europea y universal, y no sólo a éstas sino también a las literaturas peninsulares, estimula la lectura tanto de su obra como la de otros autores.
Por eso mismo creemos que el IV Centenario no debería ser obstáculo --al contrario, debe ser una oportunidad-- para promover también otros autores. Justamente, el Quijote es una oportunidad que tenemos para proyectar la lengua española pero también las literaturas españolas al conjunto del mundo. Creemos que también se pueden promover otros autores, otras literaturas, como la catalana, tal como se ha hecho recientemente en la Feria del Libro de Madrid, un primer fruto del protocolo general de colaboración entre la Comunidad de Madrid y la Generalidad de Cataluña.
En nuestra comunidad se ha desarrollado un número importante de actividades relacionadas con el Quijote, especialmente en Barcelona, quizás demasiado exclusivamente en Barcelona, única ciudad real por donde transcurre una parte de las andanzas de don Quijote y Sancho. Hago esta referencia a que casi exclusivamente en Barcelona porque, como senador por Girona, echo a faltar que no se hayan hecho más que actividades muy centralizadas en esa ciudad.
En todo caso, se ha realizado un número importantísimo de actividades, como «El Quijote entra en la imprenta», «El Quijote y Barcelona», un congreso sobre Cervantes, una exposición, etcétera, no las voy a enumerar todas porque su señoría las conoce muy bien. Son importantes, se han hecho con generosidad y han contado con una amplia participación, porque, en realidad, el Quijote es sentido en Cataluña como libro propio.
Ya he dicho que nos hubiera gustado una mayor extensión territorial de estas actividades, pero está bien lo hecho. No obstante, ahora, que ya debemos estar preparando las programaciones futuras en relación con la promoción del libro y aprovechando el empuje de estas celebraciones del IV Centenario, nos podríamos preguntar para cuándo en Madrid, Sevilla o Salamanca se podrían organizar ciclos de exposiciones, conferencias en torno a un autor catalán, vasco o gallego, evidentemente, salvando todas las distancias con lo que representa Cervantes y el Quijote, por ejemplo, en torno a Joanot Martorell y su Tirant lo Blanc, salvado del fuego en el Quijote, a Josep Plà, a Víctor Català, cuya novela «Solitud» cumple este año el centenario de su publicación, a Mercè Rodoreda, Pere Caldès, o a recientes hornadas de autores y autoras catalanes, que encuentran grandes dificultades para dar a conocer su obra, por poner sólo unos ejemplos.
Para ello, nos parece que supondría un impulso extraordinario para salir de la miseria actual las traducciones de las obras entre las lenguas del Estado, y nos felicitamos de un primer paso que pueda suponer la traducción del Quijote al euskera, si bien creemos que todavía queda mucho por hacer para avanzar sobre esta materia de las traducciones, porque creo que éstas pueden ayudar al conocimiento mutuo de nuestras literaturas.
También creemos que se debe fomentar la traducción de estas lenguas a otras extranjeras, así como de la literatura universal a las nuestras.
Sería bueno que se promovieran las ediciones bilingües, especialmente en poesía, pero, por qué no, de narrativa y teatro. Para ello, sería necesario acompañar estas traducciones de una importante campaña de promoción y difusión, que debería incluir también a la televisión pública, mover los escritores y críticos por toda la geografía, favorecer los intercambios y el conocimiento mutuo, asegurar que las principales obras de nuestras literaturas estén presentes en las bibliotecas de todo el Estado.
También hemos visto que en la red se han hecho algunas actuaciones en relación con el centenario del Quijote y nos gustaría que nos explicara, porque no ha hecho mucha

referencia a ellas. Creemos que en este caso también debería aprovecharse el impulso de las celebraciones actuales y el enorme interés que despierta la obra de Cervantes para promover e impulsar la difusión de nuestras literaturas en lengua castellana, catalana, gallega y vasca. Para ello sería interesante ofrecer la posibilidad de digitalizar obras y colocarlas en la red para que puedan ser consultadas y descargadas. Y en relación a esto, de una manera más general, nos gustaría saber qué previsiones existen para la difusión y la promoción de nuestras literaturas en la red.
Como sabe, una de nuestras preocupaciones centrales es también la protección y promoción de la pluralidad cultural lingüística, que consideramos que no debe estar reñida en absoluto con celebraciones como la del IV Centenario. Esperamos que cada vez se vaya teniendo más en cuenta en las actuaciones del ministerio, aunque esta esperanza se ve mitigada cuando, cada vez que abrimos su página web, vemos que se dirige prioritariamente a los ciudadanos que tienen como lengua propia el castellano. Espero que nos dé alguna buena noticia por lo que se refiere a ofrecer sus contenidos en catalán.
La verdad es que, cada vez que oigo a su señoría decir que la lengua española es hija de una cultura y se observa y se constata el trabajo que se realiza para prestigiar la lengua española incluso en Estados Unidos, pienso en mi lengua y en mi cultura, que tiene como eje la lengua catalana, y le tengo una sana envidia, la sana envidia de tener un Estado con todos los medios que trabaja, y que me gustaría también que trabajara en pro de la lengua catalana, que, aunque tenga un peso demográfico menor, no deja de representar a una importante minoría de diez millones de personas.
«Moltes graciès senyora ministra, senyora presidenta.»
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Como ha visto usted, señora ministra, el afán descentralizador del senador Bofill le lleva a descentralizar en su propia Comunidad, lo cual está muy bien.
Para concluir este primer turno de portavoces, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Fernández Blanco.

El señor FERNÁNDEZ BLANCO: Muchas gracias, señora presidenta.
Buenos días, señora ministra.
Le traslado la felicitación de mi grupo por su intervención, que refleja el hacer, el hacer con mayúsculas de su ministerio, con este importante compromiso.
Como bien ha dicho usted, creo que es muy difícil y complicado relatar las actividades programadas, porque son muy numerosas y en ellas se encuentran implicados múltiples sectores, instituciones, ciudadanos y países. Al Grupo Parlamentario Socialista le parece que uno de los grandes méritos de usted y su ministerio ha sido precisamente ese aglutinar todos los esfuerzos e intereses de colectivos de ciudadanos e instituciones alrededor de una idea cuyo origen se remonta al año 2001
--aunque no coincido con la reflexión que al respecto hace el portavoz del Grupo Popular--, que expresa el interés que entonces manifestaba el Gobierno del Partido Popular sobre el particular. Me remonto a julio del año 2001, cuando, en el debate del estado de la nación, el líder del Partido Socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, hace una propuesta para 2005 y dice que se celebre el IV Centenario de la publicación del Quijote como representación de nuestra cultura. Esta iniciativa fue la única aprobada de las cinco propuestas presentadas --reforma del Senado, convergencia con Europa, etcétera-- y decía el entonces secretario general del PSOE que el fin estaba en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Las reacciones a la llegada del Quijote al Congreso de los Diputados fueron evidentemente muy variopintas. La propuesta decía más o menos lo siguiente: Esta conmemoración nos tiene que servir de plataforma cultural para dar más fuerza a la lengua de Cervantes, que es la identidad de identidades, en nosotros, de la creatividad cultural que definirá nuestro papel en el siglo XXI; es el elemento de cohesión más potente del que disponemos como país proyectado al otro lado del Atlántico. Es el espacio de oportunidad más claro para nuestro desarrollo en la nueva civilización de la red, unidos con los que dan fuerza en tantos países de América. Y acababa el hoy presidente de Gobierno diciendo que con proyectos como éste, como quería Azaña, estaremos convirtiendo la política en el estadio superior de la cultura.
Recuerdo que estábamos en junio del año 2001, y la respuesta del entonces ministro de la Presidencia, obviamente del PP --no sé si estará todo el mundo sentado-- fue la siguiente: El Quijote representa en la historia cultural de España algo así como los Harlem Globe Trotters.
No quiero reproducir más reacciones, pero básicamente se rieron de la ocurrencia; se mofaron del neófito Zapatero y, como es habitual, y todavía lo sigue siendo, patearon en el hemiciclo. Posteriormente, el 15 de abril de 2004, en el discurso de investidura, el presidente del Gobierno afirmaba lo siguiente, que puede leerse en el «Diario de Sesiones»: «Para elevar la cultura a la política de Estado tenemos por delante un gran acontecimiento: la conmemoración del cuarto Centenario de la primera edición del Quijote. Rumores.» Cuando leí esto no sabía lo que significaban los rumores, pero ahora ya sé que cuando alguien plantea algo y hay rumores en la oposición, es que todavía no se ha madurado la idea.
Pero el presidente del Gobierno insiste en que es una ocasión excepcional para promover las culturas, las historias y las lenguas de España, y acaba su discurso de investidura con una cita de Cervantes que, en mi opinión, resume perfectamente todo lo que ha dicho la ministra hoy aquí:
un Gobierno de meollo y de sustancia.
Por tanto, queda clara la gran apuesta personal del presidente del Gobierno, en una palabra, liderazgo en esta cuestión. Tal es el compromiso que no transcurre ni un mes, cuando en mayo de 2004 comparece la ministra de Cultura en el Congreso de los Diputados y en el Senado y en ambas comparecencias ya habla del carácter simbólico del Quijote como libro fundamental de la lengua que compartimos con tantos ciudadanos del mundo, símbolo de una civilización que ha tenido en este libro la fuente principal

de comunicación, siendo la casa común para la acogida y la convivencia de distintos modos de sentir y de pensar.
Por tanto, este Gobierno, y usted, como ministra, han puesto en marcha una idea y empleado criterios que existían de una manera leve, en una palabra, el liderazgo; considero que ha creado un clima general fantástico y de calidad. Ha trabajado muy duro con los países hispanohablantes, como bien ha dicho; ha firmado convenios con comunidades autónomas, con Radiotelevisión Española y su orquesta y coros; está realizando magníficas exposiciones, congresos, conferencias, etcétera.
El 15 de septiembre de 2004 se crea algo muy importante, que preside precisamente el señor Blecua, de cuyas declaraciones lo único que he leído es que anuncia un programa abierto pero sin fastos, un proyecto de Estado que supera individualidades y administraciones para poner en común saberes y esfuerzos, con el propósito de que lo que se haga sea permanente. Creo que eso es fundamental, y además contribuye a la mejora de la formación, como bien ha dicho usted, sobre todo de los más jóvenes.
Su apuesta es tan fuerte que está consiguiendo actividades programadas de enorme calidad, como se ha dicho, desde todas las esquinas de su ministerio: la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, Dirección General de Cooperación y Comunicación Cultural, Biblioteca Nacional, INAEM, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, etcétera, y, evidentemente, con asignaciones y claridad presupuestaria.
Todo ello ha generado que el Quijote sea uno de los libros más vendidos y que su lectura entusiasme a todos; muchas colaboraciones, patrocinios, muchos ayuntamientos, comunidades autónomas, Instituto Cervantes, etcétera, realizan actividades de gran interés y calidad.
Estas actividades pensadas en lo universal tienen excepciones, y me perdonarán sus señorías que baje a lo local, y al leer la segunda parte de la petición de comparecencia, que habla de la colaboración con las administraciones autonómica y local, me hago la siguiente pregunta: ¿Cómo colaboran las administraciones autonómicas en ocasiones con los pequeños ayuntamientos? Y voy a poner un ejemplo muy local, insisto, y ya pido perdón por ello.
En Castilla y León, su Gobierno ha puesto en marcha un proyecto llamado «Clavileño», un buen proyecto, que consiste en un autobús equipado con prestaciones multimedia, material didáctico, que recorre dicha Comunidad, y 126 pueblos serán los beneficiarios; pues bien, el día 26 de mayo llega a Zamora, para después recorrer 8 ó 9 localidades de mi provincia; todo perfecto, hasta que analizamos --al menos en Zamora, no he hecho el esfuerzo de conocer lo sucedido en el resto de provincias-- que ocho de las localidades que visita son municipios con alcaldes del Partido Popular, excluyendo importantes ayuntamientos como Benavente y Puebla de Sanabria, del que soy alcalde, con centros de primaria y secundaria, lo cual, en mi opinión, demuestra el poco interés que se tiene por parte de la consejera de Cultura por el oeste de Zamora, y da muestras, evidentemente, y perdonen que lo diga así porque lo creo, de su sectarismo y partidismo. No sé si el ministerio debería realizar un seguimiento de estos convenios firmados con las comunidades autónomas para que, como en este caso, no se utilicen mal los fondos.
Señora ministra, acabo con dos ideas suyas prioritarias, expuestas en la reunión celebrada entre el presidente del Gobierno y los ministros de Cultura de los países hispanohablantes, que creo ya ha comentado, que ya se han conseguido o están a punto de alcanzarse.
La primera, la lectura del Quijote, es oportunísima, puesto que ha dicho que es el tercer libro más vendido y leído, y está siendo muy relevante; por tanto, con esta lectura ofrecemos a todas las culturas del mundo el conocimiento de la nuestra, y con ello el diálogo, la convivencia y el intercambio con la creación cultural a través de la que se manifiestan los valores y derechos humanos que todos tenemos por universales e irrenunciables.
La segunda idea que planteaba como objetivo consiste en profundizar en el fenómeno misterioso y milagroso de la comunicación lingüística, en la cual se fundamenta el género humano.
Aprovecho la ocasión para afirmar que es importante trabajar todos juntos y estar a la altura de todos estos objetivos, y, señora ministra, mi grupo parlamentario, el Grupo Parlamentario Socialista, le felicita a usted, al Gobierno y a su ministerio, pues creemos sinceramente que está respondiendo con calidad a los retos propuestos.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Tiene la palabra la señora ministra para contestar a las cuestiones planteadas.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Quiero agradecer a todos los portavoces que han intervenido el contenido de sus intervenciones, aunque siempre se dice que se agradece el tono, porque creo que el tono es la forma y ésta, incluso cuando no gusta, siempre se puede perdonar.
Coincido con el senador Van-Halen en que el año 1905 fue un momento duro para este país, triste y trágico por todos los acontecimientos de una época de España que terminaba; en realidad, uno nunca es consciente cuando le toca vivir el comienzo y el fin de un acontecimiento, es la historia la que después habla de ello, pero creo que la gente era consciente; de hecho, el gran artífice e impulsor en ese año 1905 fue Unamuno, un gran pesimista; si sus señorías me lo permiten, diré que la celebración de 1905 iba en sentido contrario al actual porque se dirigía de la periferia al centro. Si su señoría recuerda cómo lo celebra el propio Ateneo madrileño con el ciclo de conferencias que nosotros también hemos querido reproducir --entre comillas-- con los participantes actuales, casi lo comprenderá. Era una España que se fortalecía a la inversa de cómo se está construyendo ésta. El protagonismo lo toman autores tan significativos como Azorín o Unamuno, pero hay una respuesta institucional y estatal tan importante como la que se ha dado ahora.
Ahora es diferente, porque tenemos autonomías y una red de municipios mucho más importante en

cuanto a sus posibilidades económicas y de gestión, pero España fue consciente también en ese mismo momento de la trascendencia de todo lo que esto suponía. Tan es así, que una de las celebraciones que tenemos previstas tendrá lugar este verano en la Universidad Internacional, en Santander. Vamos a hacer precisamente el recordatorio del III Centenario, incluso con el facsímil. Su señoría sabe que se edita un facsímil de las conferencias, fundamentalmente de dos ciclos, del Ateneo. Vamos a reproducirlo porque creo que es una joya interesante, sobre todo de reflexión política. Una de las ideas que tuvimos en mi equipo de trabajo fue recordar el III Centenario precisamente en Santander, algo que se hará este verano. Pero es verdad que creo que era justo a la inversa, hay momentos muy diferentes, no solamente los que nos separan de un siglo.
Su señoría se refiere a unas declaraciones de Blecua. Lógico. Cuando el señor Blecua se incorpora, lo hace, primero, cuando el ministerio había procurado dar un acelerón importantísimo de decisiones, porque si no no llegábamos a tiempo. Además, la función y el prestigio del profesor Blecua no eran tanto para inventar y programar él, porque esa gestión la tiene, evidentemente el ministerio y sus instrumentos, en este caso la Seacex y la sociedad estatal, sino para que él fuera --siempre lo pensé así-- el control de calidad último, para que eso no lo tuviéramos en la clave política sino en la clave de los expertos, para que en cualquier proyecto que finalmente el ministerio hiciera, aceptara o en el que participara, el profesor Blecua tuviera la última palabra respecto a si eso era algo que podía llevar el sello del Gobierno de la nación o no. O sea que, en realidad, el señor Blecua se refiere a eso, aun cuando él ha tomado también muchas decisiones, sobre todo las relativas a los congresos, porque pensamos que allí era donde había que tomar decisiones.
En este momento están hechas, programándose y con fechas para inaugurarse once exposiciones, 12 congresos y ciclos, cuatro programas de música, todos los programas de la Compañía Nacional de Teatro Clásico --La entretenida, El viaje al Parnaso--, todos los grupos que fueron al Festival de Don Quijote, el Teatro Hispánico, tres proyectos audiovisuales con la Radiotelevisión pública, uno sobre «Don Quijote en el cine», con la Filmoteca Nacional y con la Comunidad de Madrid, tres con «hip hop» y «rap» y los grafitos de la Biblioteca Nacional, dos planes de actuaciones terminados, como he dicho, en El Toboso y en Valladolid y todas las publicaciones, porque todas irán ahí. Luego, en el conjunto más de cajón de sastre, digamos, irá todo lo demás. Pongo a sus señorías algún ejemplo menor: toda la publicación multimedia sobre espectáculos en torno al Quijote, porque queremos que quede soporte de todo. Fíjese su señoría: vamos a procurar que quede soporte informático de todo el IV Centenario, de tal manera que cuando pasen cien años, que es seguro que ya sí que no vamos a estar, tengan todo el formato del recordatorio. Nosotros hemos encontrado un archivo que seguramente está muy completo de todo lo que se hizo en 1905, con lo cual hemos revisado un poco lo que se hizo en esa fecha. Nosotros vamos a dejar soporte informático de todo lo que hemos hecho en 2005.
Señoría, quiero contestarle, por obligación y por deferencia, respecto a su referencia a Alcalá de Henares. Hemos querido celebrar el Quijote, no Cervantes, evidentemente. Si hubiésemos querido conmemorar a Cervantes habríamos tenido que buscar otra fecha, que no es ésta, y otra referencia diferente. Comprendo, y creáme que lo digo con buena voluntad, que en los ayuntamientos, para cualquier iniciativa de una Administración pública se procure buscar dinero cuando uno no lo tiene, y donde sea. Habitualmente, el Gobierno de la nación es el único que no puede hacer eso. Yo siempre digo que cuando un Gobierno autonómico, un ayuntamiento quieren coproducir o coparticipar con algo, siempre encuentran fondos de otros lugares. Yo soy la única que no encuentra fondos en ningún otro lugar que no sea en los míos propios. Puedo comprender que un ayuntamiento tenga unas expectativas, que son el compromiso verbal de alguien, que no se traduce en nada, y que uno lo quiera legítimamente, pero el Gobierno de la nación no puede hacer un desembarco específico en un lugar, con un gran proyecto de mucha envergadura, que no es un proyecto político propio, cuando de lo que se trataba, como su señoría decía, era de activar a todo el territorio. Es más, había que hacer dos grandes inversiones en infraestructuras que nosotros elegimos que fueran la Casa de Cervantes, en Valladolid, y la Casa de Dulcinea, en El Toboso, porque parecía más oportuno. Informo a su señoría porque, se haya dicho lo que se haya dicho, no ha habido ni un solo atisbo de sectarismo de ningún tipo, sino de una concepción de cómo queríamos hacerlo. Tan es así que, como decía el senador del Grupo Parlamentario Socialista, hemos estado cooperando con todo el mundo, sin ningún criterio de color político, pero sí es verdad que con un método de trabajo que, como su señoría sabe, sí era el nuestro, con sus ventajas, sus inconvenientes y naturalmente con sus defectos y con sus aciertos. Nos hemos volcado en la programación y, sobre todo, si me lo permite su señoría, y me va a entender muy bien, lo que más me interesaba de Alcalá de Henares era tener abiertos depósitos de la Biblioteca Nacional porque son depósitos que suponen una gran inversión para Alcalá de Henares. Si me permite su señoría, ése ha sido un gran objetivo para quien les habla.
Senadora Aleixandre, creo que estamos haciendo un gran esfuerzo. Me van a permitir sus señorías que diga que los esfuerzos en cultura son lentos, para este Gobierno y para todos, porque la cultura es lenta y, además, tiene que serlo, dicho sea de paso, porque en ella está el magma de una sociedad y todo lo simbólico y lo profundo de una sociedad. La cultura no puede ser rápida. O digamos que hay formas de la cultura que pueden ser rápidas, pero, en general, la cultura es lenta y también lo es la gestión de la cultura en todo el mundo.
Estamos haciendo esfuerzos en el Instituto Cervantes. Hemos firmado convenios con Cataluña. Lo vamos a hacer ahora con el Gobierno de Baleares y seguramente con la Generalitat de Valencia. El Instituto Cervantes va a ser responsable también de las otras lenguas cooficiales.
Además, creo que en la Unión Europea hemos dado un gran paso al frente en este asunto. Sobre todo para hacer un discurso coherente cuando defendemos la diversidad cultural

de este planeta, y lo haremos de manera firme en la Unesco cuando llegue su momento como país, y como país en otros países, como país en el mundo iberoamericano y como país en la Unión Europea, y lo haremos también como un doble ejercicio en el interior. Lo que ocurre, senadora, es que eso no se puede hacer nunca rápidamente, porque, a veces, aunque a ustedes les parezca prosaico, tenemos que bregar con derechos de autores, tenemos que bregar con cosas que no son de contar, pero a veces se alargan las cosas seis, siete meses, un año incluso para poder hacer algo, porque tenemos que tener en cuenta la complejidad del entramado de las propiedades intelectuales. Lo digo porque empezamos en esa dirección, y por primera vez el Instituto Cervantes ha firmado convenios con institutos paralelos de los propios gobiernos autonómicos. En el caso de Cataluña, clarísimamente. En el caso de Baleares también, después de la división que se ha producido ahí, asunto en el que no voy a entrar. Hemos ofrecido colaboración a los dos gobiernos porque sabemos que estamos hablando, en cualquier caso, de la lengua catalana. Hemos prestado apoyo firmísimo a la Generalitat para estar en la Feria Internacional de Guadalajara, en Méjico, que es la más importante del mercado de venta del castellano, pero también de otras lenguas y del catalán en Iberoamérica, y a las puertas de Estados Unidos, porque allí es donde están los grandes compradores de este país. Hemos hecho un esfuerzo para apoyar la presencia de la cultura catalana, y lo hemos hecho en Francfort. Especialmente en Francfort, sin el apoyo del ministerio no habría sido posible esa presencia, y sabe su señoría que ésa es una línea de trabajo desde luego lenta, porque hay que remover muchos obstáculos que no dependen de la voluntad política en muchos casos, y en este sentido para nosotros es una orientación clarísima.
Contesto a su señoría y al senador Bofill. El año que viene tenemos prevista una exposición con el Gobierno de Baleares --yo se la ofrecí al presidente Matas--. Uno de los grandes fondos de Llull está en la Biblioteca de Mallorca. Es un verdadero tesoro.
Hemos ofrecido al Gobierno balear que la gran exposición del 23 de abril del año que viene sea precisamente con todos los fondos de Llull, y que todas las referencias de las grandes obras de la lengua catalana estén en la Biblioteca Nacional, igual que en este momento están todos los extraordinarios fondos prehistóricos y arqueológicos de Cantabria en el Museo Arqueológico Nacional, del que hemos desmantelado una parte para que puedan estar todos esos fondos prehistóricos de la arqueología tan importantes que tiene Cantabria.
Las instituciones del Estado están en este momento dispuestas a colaborar y es en la capital del Estado, en Madrid, donde se están abriendo esas instituciones a las políticas de cooperación con las autonomías, y no son sólo frases. Estamos celebrando a uno de los grandes pintores castellano-leoneses en este momento en el Reina Sofía, y tendremos la gran celebración del 23 de abril precisamente con los fondos de Ramón Llull que están en la biblioteca de Palma de Mallorca, y lo haremos con el Gobierno balear. Ése es el trabajo que estamos haciendo, y como yo creo que sus señorías comprenderán, porque lo reitero otra vez, es algo mucho más lento que poner una primera piedra en un edificio.
Al senador Maqueda tengo que decirle --aunque no está presente-- que hemos hecho el Quijote en euskera porque era una línea de trabajo que nos habíamos trazado; lo vamos a presentar a primeros del mes de julio; están todos los senadores invitados, porque tiene mucho que ver con esta Cámara, en lo que se refiere a diversidad cultural, y por tanto a la estructura pluricultural de nuestro Estado; obras son amores, y no valen aquí sólo las frases.
Senador Bofill, en estos días precisamente fallecen Moncada y Andrade; ayer estábamos en el mundo iberoamericano y fallece Andrade, el gran poeta lusohablante. Ayer los ministros y ministras iberoamericanos
--porque estábamos con nuestros hermanos portugueses y brasileños-- lloramos a Moncada y a Andrade; estábamos hablando del catalán y del portugués, no del español, pero sintiéndonos parte de esta comunidad, donde, si me lo permiten y porque vengo con esta estupenda contaminación, no solamente hablamos de nuestras lenguas, entre las que hay que incluir el romanó, lengua que hablan los gitanos, más de medio millón de españoles gitanos, sino naturalmente todas las lenguas indígenas del mundo iberoamericano, que también hemos de cuidar, porque forman parte de la riqueza de la que estamos hablando.
Coincido con su señoría en que se han concentrado mucho las celebraciones en algunos lugares y en Barcelona, porque también es verdad que el Quijote con Barcelona tiene un vínculo extraordinario. Allí descubre, nada más y nada menos, que la imprenta y el mar. Yo creo que el Quijote existe, he llegado al convencimiento absoluto de que es un ser que ha existido, que existe realmente, casi físico, y siendo de La Mancha descubre el mar en Barcelona, descubre el otro mar. La Mancha es un mar seco y descubre el mar del agua en el puerto de Barcelona, y descubre también la imprenta. Por eso allí se ha hecho un esfuerzo importante de coordinación.
Me permitirá su señoría que diga que el Gobierno de la nación --y no es por disculparme-- tampoco puede obligar a los gobiernos autonómicos a que programen, porque son responsables de sus actos, buenos o malos, para eso tienen sus urnas y luego los ciudadanos dirán lo que quieran al respecto, y también es verdad que el Gobierno de la nación no puede abarcar todo el territorio, como es de sentido común. Nosotros hicimos un esfuerzo importante con Barcelona porque don Alonso, nada más y nada menos, allí descubre el mar y la imprenta. ¡Vaya dos descubrimientos absolutamente trascendentes, para el Quijote y para cualquier ser humano! Me pregunta por las traducciones y me interesa mucho este asunto porque tiene ciertas connotaciones. El Gobierno de España en la agenda de cultura que está confeccionando, y que será objeto de negociación presupuestaria para el tramo 2007-2013, especialmente con otros países, ha hecho una propuesta para gastar dinero en traducir --y perdonen la expresión coloquial-- y en subtitular películas. El otro día contestaba una pregunta oral en el mismo sentido. El Ministerio de Cultura quiere subtitular para no

perder la calidad de las voces y de los idiomas originarios del cine, que es una creación artística en muchos casos, aunque en otros es otra cosa; es un rato de entretenimiento y poco más. Somos del grupo de países que pedimos que en ese programa haya mucho más dinero para traducir todas las lenguas. Usted sabe que el comisario Jan Figel lo es de Educación, Cultura y Multilingüismo, es decir, tiene una visión más amplia de lo que representan las lenguas en el contexto de la Unión Europea. Hemos hecho este esfuerzo porque pensamos que no construimos espacio europeo si no hacemos traducciones a todas las lenguas posibles; es verdad que hay que contar también con la decisión del autor y de los editores, por lo que entramos en el mundo privado de las decisiones de un autor y de una industria, así como de cada una de las editoriales, que pueden o no querer hacerlo. Pero lo cierto es que somos de los países que hemos hecho esta apuesta. Lo mismo que hemos apostado por subtitular el cine europeo, ya que es la única manera de que lo podamos ver y podamos respetar, de paso, la lengua en la que se hace.
En cuanto a su pregunta sobre las posibilidades de trabajar en la red
--tema que me interesa también mucho--, en lo que llamamos biblioteca virtual, le puedo decir lo siguiente. A veces hago referencia a mi experiencia política del pasado, pero es la que tengo y es la que me sirve. En Andalucía, cuando tuve responsabilidades en el Gobierno andaluz, pusimos en marcha la biblioteca virtual de Andalucía. Usted se puede imaginar que es un proyecto lento, porque hay que ir volcando a la red. Pero se hace o no se hace, se cree o no se cree en ello. Está funcionando muy bien, cada vez tiene más títulos, cuenta con unas posibilidades inmensas, tecnológicamente hablando, de conectar con muchas redes del mundo, y ése es el futuro de las bibliotecas, que no es tanto vaciar todos los libros en la red y perder el soporte físico de los libros como acceder a los catálogos y a los fondos, que es lo más interesante. En ese sentido, Francia y España en este momento estamos trabajando, en nuestros respectivos proyectos nacionales, para tener una biblioteca virtual, porque es la propuesta de los dos ministros para conseguir una biblioteca virtual de Europa, que además sería algo barato, y me refiero en términos económicos, no en esfuerzo, porque volcar selectivamente lo que importa de la biblioteca virtual de España, con sus respectivas lenguas cooficiales, es un trabajo importantísimo en el tiempo; y digo barato porque, como ustedes saben, hay una empresa norteamericana --lo habrán visto en prensa, pero yo no la nombraré-- dispuesta a hacerlo, gratis económicamente, pero reservándose determinados derechos de producción y de reproducción. Los gobiernos de Francia y de España hemos decidido empezar nuestros proyectos nacionales e impulsar una biblioteca virtual de Europa, donde se haría un proyecto selectivo de las bibliotecas nacionales y de algunas bibliotecas históricas, en las cuales llegado su momento tendríamos el cuidado exquisito, especialmente en los países en que tenemos lenguas cooficiales, para que tuvieran una presencia importante. No puedo dar más datos porque es un proyecto, pero sí es una decisión tomada que es interesante, por la cuita que planteaba el señor senador en su intervención.
El senador Fernández se ha referido a algo que nadie ha citado: hemos movilizado de los diferentes departamentos ministeriales del Gobierno de la nación, de manera extraordinaria, casi 16 millones de euros para el programa del Quijote, no todos del Ministerio de Cultura. A eso hay que sumar todo lo que haya movilizado el resto de iniciativas públicas, porque las privadas nosotros no las podemos cuantificar, y creo que es un esfuerzo importante que tiene mucho que ver con el crecimiento presupuestario del ministerio para el ejercicio 2005.
Su señoría ha dicho algo que conviene destacar, nosotros no controlamos
--porque ése no es el modelo constitucional-- al resto de administraciones. Nuestro modelo, como todos sabemos y no hace falta que yo lo diga, no ordena jerárquicamente a las Administraciones públicas de este país, sino que les atribuye competencias y responsabilidades. Por eso, en ese orden de cosas, no hay jerarquía, y como no la hay, lo que tiene que haber es respeto competencial y la autonomía de las decisiones, que luego son juzgadas políticamente. Por eso, cuando en algunas ocasiones oigo que lo financie quien sea, yo digo: no, que lo financie quien lo tiene que financiar, evidentemente, con las competencias que tenga, y el resultado de lo que haga, bien o mal, lo juzguen en las urnas, porque los españoles acudimos a las urnas tres veces, y de manera muy distinta; incluso, como su señoría bien sabe, en muchos casos, un mismo ciudadano vota tres cosas distintas en tres elecciones distintas y no tiene que ir al psiquiatra, está en su perfecto derecho de hacerlo. En ese sentido, el gobierno de Castilla y León tendrá la contestación que tenga que tener con arreglo a cómo hace esos programas.
Como decía su señoría --y casi todos podemos coincidir--, el Quijote no está para eso. Considero que las lenguas no deberían estar para eso, las lenguas deberían significar un espacio de muchísimo disfrute y un incentivo para lo que representa la cultura en la política y en el desarrollo de una sociedad, y no solamente lo pienso sino que lo creo muy firmemente.
Es verdad que en política cultural hay decisiones muy controvertidas, y todos las conocemos, pero, en mi opinión, todos los ciudadanos tienen que tener las mismas posibilidades de acceder a todo eso a través de sus instituciones, que en este caso son los ayuntamientos. En ese sentido, comparto lo que usted decía, pero no es al Gobierno de la nación a quien le toca decir a un gobierno autonómico qué hace o qué no hace con un proyecto que compartimos. Como antes le indicaba al señor Van-Halen, somos responsables de haber decidido que no podemos ir a todos los sitios y tenemos que seleccionar a donde vamos.
Sí es verdad lo que su señoría señalaba, es decir, aunque cada gobierno lo hubiera celebrado de manera diferente y habría hecho más o menos bandera con este proyecto, sí es cierto que este proyecto tiene una historia incontestable, una verdad que no le pertenece a nadie, un libro que nos pertenece a todos, un autor que es el gran prestigio de las letras de este país; pero también es verdad que a cada cual, lo suyo. En aquel momento el ciudadano José Luis Rodríguez Zapatero, en su condición de diputado, es quien pone encima de la mesa la importancia de todo esto.
Y no hace

falta que le diga que como presidente de Gobierno, incluso en los momentos previos a la formación jurídica y formal del Gobierno es quien me da instrucciones para que ésta sea la gran línea de trabajo a seguir y el gran esfuerzo que había que hacer.
No hace falta que diga que recogíamos parte de las cosas que estaban hechas, pero sí es verdad que hemos tenido, literalmente, que volcar todo el ministerio durante los primeros meses --y lo he señalado en alguna comparecencia--; durante los primeros meses hemos tenido al ministerio absolutamente volcado en todo esto porque, si no, no habríamos llegado a tener lo que en este momento tenemos y, aunque estos méritos nadie se los debería arrogar como propios, considero que el ciudadano Rodríguez Zapatero, diputado Rodríguez Zapatero, después secretario general, ganador de unas elecciones y presidente del Gobierno es el que pone todo esto encima de la mesa, y luego el destino le permite poder adoptar una decisión política, que me la da a mí y hemos procurado, junto con mi equipo, sacarla adelante lo mejor posible.
Quiero terminar señalando, al igual que en mi primera intervención, que el mérito es de muchísimas personas --y sobre todo de una manera muy interesante, que es la que a mí me gusta destacar-- y la gente se ha vuelto a leer el Quijote y sobre todo se ha vuelto a creer muchas de las cosas que este libro dice, entre las cuales, me van a permitir que destaque una que especialmente me gusta, cuando se señala que hay que vivir locos y morir cuerdos; cuando este mundo en realidad nos invita a lo contrario, sin embargo, el Quijote insiste precisamente en esta inversión del orden.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
Abrimos un turno de réplica, que imagino no va a querer utilizar casi nadie. (Risas.) Vamos a seguir el mismo orden de intervención establecido anteriormente.
Tiene la palabra el señor Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Gracias, señora presidenta.
Señora ministra, me parece una buena idea lo de que todo quede en un soporte informático. Esa suerte que no la tuvimos nosotros respecto a 1905 me parece que los que vengan detrás, como usted bien ha señalado
--pues salvo que la medicina avance mucho no vamos a estar nosotros para verlo-- podrán disfrutarla.
Se me ha olvidado preguntarle si se iba a recordar el III Centenario. (La señora ministra de Cultura, Calvo Poyato, hace signos afirmativos.) Ya me lo ha aclarado y, en este sentido, no tengo nada más que decir.
Con el permiso de la presidenta, sí debo contestar a una intervención del señor Fernández, pues gracias a ello por lo menos se adereza un poco el debate y me siento yo más en mi elemento, porque me permitirá ser un poco más dialéctico. Yo hubiera preferido que hubiera intervenido la señora Navarro, pero como yo no soy el que elige quien interviene por el Grupo Socialista, lo ha hecho otro señor senador que ha caído en un grave problema que a veces tenemos todos los parlamentarios, que es escribir pensando si va de duras o de maduras, de cal o de arena. El senador Fernández, legítimamente, ha pensado que iba a ir de arena y no de cal, y ha endosado una serie de cosas de las que tengo que aclarar alguna, porque afecta al grupo parlamentario, en el sentido de que afirma cosas de gobiernos --igual de legítimos que cualquier otro-- que no están presentes como gobiernos en este caso.
En primer lugar, el señor Fernández ha traído escrito su discurso. Le aconsejo que no lo haga, que no lo vuelva a hacer. Es un consejo que a mí me dieron en su momento y yo lo acepté y lo agradecí, porque resulta que el Quijote no era un tema de confrontación hasta que usted lo ha hecho en esta sesión. No tengo más remedio que decirle lo siguiente. Si usted piensa que gracias a que el señor Rodríguez Zapatero dijo el día 26 de enero de 2001 que se conmemorara el Quijote se ha conmemorado, es usted un ingenuo terrible. El IV Centenario era el IV Centenario con el señor Rodríguez Zapatero o con cualquier señor que hubiera estado en el Gobierno. Lo que usted dice es que el señor Rodríguez Zapatero --con lo que nosotros, como personas de la cultura, no sólo estamos de acuerdo sino que es de agradecer-- sacó ese tema y dijo que se celebrase y que era una ocasión de unión de todos los ciudadanos españoles; cosa que es de agradecer y con la que estamos todos de acuerdo.
Si yo fuera cruel, que esta mañana no lo soy, quedaría usted muy mal, porque saca una desafortunada frase de un ministro del Gobierno que lo que quería decir era que era una tótem, un emblema para los españoles. Si yo fuera cruel le sacaría ahora cinco frases seguidas de miembros del Gobierno socialista de los que usted no estaría nada orgulloso ni nada contento. Pero como no voy a ir por ahí, se lo voy a ahorrar al «Diario de Sesiones», pero le ruego no me provoque.
Asimismo, dice muy poco en su favor, que es alcalde de su propia comunidad, que ignore que las rutas del Quijote del célebre autobús que va por los pueblecitos para dar a conocer el Quijote es una promoción de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, que es quien lo ha promocionado, quien lo ha llevado a los pueblos y que no es una promoción de la Junta.
Y no diga usted que es sectarismo, porque yo le puedo mencionar ahora pueblos de Zamora, que son muy grandes, y son del Gobierno del Partido Popular donde no va a el autobús. Y, ya que tiene usted curiosidad ¿quiere que le diga por dónde pasa el autobús de la ruta del Quijote de Castilla-La Mancha? Por el Salobre, que es un pueblo de Albacete muy cerca de Jaén. Busque usted la relación de Salobre con la ruta del Quijote, se lo ruego. ¿Quiere saber la relación que tiene? Que el señor Bono es del Salobre. Le ruego, señor Fernández, que venga aquí sabiendo las maduras y las duras; si hay maduras, hay duras; si hay cal o hay arena. Y tengo que decirle que cuando usted ha pedido nada menos que el intervencionismo del Gobierno de la nación en las programaciones del Quijote en las comunidades, cuando le parecen a usted sectarista, el buen sentido de la ministra le ha respondido que ahí no se puede entrar y le ha contestado algo, por cierto, muy juicioso, que cada comunidad tiene sus elecciones y que los electores son los que tienen que

decidir. Por cierto, lo mismo que han decidido en Castilla-La Mancha que gobierne el Partido Socialista, en Castilla y León parece que han decidido, con más número de votos que en ninguna otra comunidad, que gobierne el Partido Popular.
Señor Fernández, con todo los respetos del mundo, voy a acabar mi intervención con una frase del Quijote que seguramente le encantará mucho oír, que dice: La necedad es aún mayor cuanto sea más su inoportunidad.
Por lo tanto, yo le digo que no era el momento de utilizar el Quijote como arma arrojadiza; no era el momento de emplear el tono que usted ha empleado y, desde luego, me coge usted en un momento bondadoso porque, si no...; no vuelva a sacarme, señor Fernández --y se lo digo con todo cariño--, una frase desafortunada de un ministro porque fíjese usted el catálogo que yo tengo.
Muchas gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
A continuación tiene la palabra el senador Bofill.

El señor BOFILL ABELLÓ: Gracias, señora presidenta.
Seré muy breve. La señora ministra no me ha contestado a mi pregunta sobre las páginas web del ministerio, pero no insistiré en esa cuestión.
En todo caso, le agradezco sus respuestas.
Y paso ahora a hacer una reflexión. Aunque pueda parecer forzado que en una comparecencia sobre el Quijote saquemos a colación el tema de la pluralidad, yo opino que viene a cuento. Por ello, voy a aprovechar esta oportunidad para manifestarle que creo que en un momento determinado, el que a usted le parezca conveniente, señora ministra, sería necesaria su comparecencia para que explicara precisamente en qué consiste la política en materia de pluralidad. Usted ha insistido en que la pluralidad es el norte del trabajo del ministerio. Pues bien, como digo, sería necesario que nos explicara, por ejemplo, cómo se plasma en términos presupuestarios, porque hay afirmaciones que suenan bien a nivel de programa, pero también quisiéramos conocer su realización.
Digo esto, porque cada vez que hablamos de cultura no acabo de tener del todo claro cómo se articula la política en materia de pluralidad por parte del actual Gobierno. Y aunque estamos de acuerdo en la filosofía general y coincidimos en gran medida en la visión de la política autonómica, considero que la pluralidad cultural no se agota con la política autonómica o con una política cultural referida a las autonomías. Ése es el tema. Creo que el Estado tiene una responsabilidad propia, que no es necesariamente la de los gobiernos autonómicos, respecto de la pluralidad cultural. Pero no me voy a extender más sobre la cuestión, porque debe ser objeto de otra sesión. En cualquier caso, me gustaría, insisto, que buscáramos la ocasión de tratar ese tema de forma específica.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría. (El señor Fernández Blanco pide la palabra.) Tiene la palabra, senador Fernández.

El señor FERNÁNDEZ BLANCO: Gracias, señora presidenta.
Ciertamente, a veces es mejor escribir las cosas a la hora de decir algo; y creo que ése ha sido mi caso: intentar decir cosas.
A la hora de preparar esta comparecencia la he estructurado como me ha parecido conveniente. La cantidad y la expresión del trabajo que se está haciendo, y que aquí se ha comentado por parte de la ministra, son tan importantes, que es absolutamente imposible hacer un amplio relato al respecto. Por ello, en la primera parte de mi intervención he intentado hablar de esa idea de conmemoración coral, a la que también se ha referido la ministra, de ese clima general, que en mi opinión se debe a la fuerza y el liderazgo de un Gobierno --con ello no quiero decir que otro gobierno no hubiera celebrado este centenario; cualquiera lo hubiera hecho, como también se están celebrando actos en las distintas comunidades autónomas--, lo que ha llevado a que el volumen de trabajo, la calidad de los actos, así como de las actividades realizadas por todos: ciudadanos, ayuntamientos, etcétera, haya sido, insisto, tan importante.
Y le recomiendo, señoría, que lea la opinión de Juan Cruz (El señor Van-Halen Acedo: Fíjate.), o la de Jaime Campmany, recientemente fallecido, sobre aquella sesión de investidura, que también ilustran lo que pasó en julio de 2001.
En cuanto a la referencia al autobús, como ya he dicho, en la primera parte de mi intervención he intentado constatar que gracias al liderazgo del actual Gobierno se ha conseguido ese clima general. Y al igual que el portavoz del grupo peticionario de esta comparecencia solicitaba que se hablara de la relación con las comunidades autónomas y se quejaba de la situación en Alcalá de Henares, en la segunda parte de mi intervención yo me he quejado de lo que ocurre en mi comunidad. Y le diré que en los municipios de Alcañices, Bermillo de Sayago, Fermoselle, Morales del Vino, Puente de Sanabria, Villalpando, Toro y Coreses, todos ellos cabeceras de comarca, salvo dos, sólo uno, Coreses, tiene un alcalde del Partido Socialista.
Repito que la estructuración de las intervenciones es algo personal, por lo que puede gustar o no, pero, evidentemente, todos tenemos derecho a decir lo que nos parezca.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
A continuación existe la posibilidad de abrir un turno de intervención individual para aquellos senadores que no hayan intervenido, con el fin de formular preguntas o solicitar aclaraciones a la compareciente.
¿Alguna de sus señorías desea intervenir? (Pausa.) Por tanto, para cerrar este debate tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Seré muy breve, porque creo que todos compartimos el fondo de este asunto. Como decía el senador Fernández

Blanco, ciertamente, cualquier gobierno en España hubiera celebrado este centenario del Quijote, tal como esperábamos todos, ya fuéramos diputados, senadores, ministros, o ciudadanos de a pie. Faltaría más.
Eso se ha hecho en este país en condiciones muchísimo más duras y, como decíamos antes, muy tristes en 1905, con una tremenda sensación de melancolía y derrota.
Y me van a permitir que me adentre en un terreno que no me compete para nada, porque, efectivamente, cada uno puede preparar su intervención como quiera y en el tono que le parezca más oportuno. Pero, ciertamente, este Gobierno ha celebrado mucho esta conmemoración, y además ha procurado hacerlo bien. Y eso no significa en absoluto la perfección, porque nadie la tiene. Como dijo Voltaire, eso sería horroroso, supondría la infelicidad más absoluta. En cualquier caso, creo que hemos hecho un esfuerzo de cooperación bastante noble y leal, sin sectarismos de ningún tipo, con todos aquellos que han tenido algún buen proyecto que tuviera relación, repito, con el Quijote, no con Cervantes y no en cualquier sitio. Ahí están los hechos. Los actos concluyen a final de año, y el rastro de las decisiones que hemos tomado quedará para siempre. Creo que no hay que darle más vueltas.
De cualquier forma permítanme que les diga que cuando se produjo aquel debate yo tenía un cargo público en nombre de mi partido y de los ciudadanos de Andalucía, pero también me coloqué como espectadora. Y agradecí muchísimo como ciudadana y española que un político del nivel de José Luis Rodríguez Zapatero sacara de esa forma la cultura a la palestra política. Los que dedicamos nuestra vida política a la gestión de la cultura, e incluso nuestra vida personal, agradecimos muchísimo que en un debate de ese nivel un político hiciera eso, lo que nos parecía de gran valentía e innovación política, de la que se hicieron todo tipo de comentarios.
Y permítanme también que cuente una anécdota de Carlyle, que aconsejó a todos, incluidos sus enemigos, que nunca se rieran de nada. Y precisamente la segunda edición del ensayo de Rousseau sobre el origen de la desigualdad de los hombres, que fue objeto del premio de la Academia de las Artes de Dijon, se hizo literalmente sobre el pellejo de quienes se rieron de ese premio, de esa locura, de ese pequeño ensayo. Porque la Revolución Francesa estuvo de por medio. Fue un buen consejo de Carlyle a sus enemigos.
El destino, como le decía al senador Fernández Blanco, ha querido que el ya presidente Rodríguez Zapatero pueda dar órdenes políticas muy concretas a su ministra en este caso, y creo que hemos conseguido una celebración digna y con la implicación, repito, de todo el mundo, de las editoriales, de los autores... Porque no hay un autor este año que no recuerde sus influencias cervantinas. Y todo eso está muy bien. Por ello, por una vez, y para que sirva de precedente, les ruego que cerremos los debates de forma constructiva, que es también lo que los ciudadanos esperan de los políticos, que seamos optimistas y constructivos; porque ellos están disfrutando de todo esto y no para ver que andamos con muchas zarandajas.
Por lo demás, como decía el senador Fernández, a cada cual, lo suyo. La gente recuerda lo que se hace y lo que no se hace en cada lugar. Y después, en su momento, cada uno votará en las urnas.
Al senador Bofill le quiero contestar dos cosas muy breves relacionadas con el presupuesto. La cultura se hace con dinero, como todo en este mundo. Parece una perogrullada por mi parte decir esto, pero siempre digo que en la cultura, las ideas, el buen hacer, como es el mundo de la subjetividad y de la libertad, como decía el senador Van-Halen, vale mucho lo que se elige. Por el mismo precio vale mucho lo que se elige y lo que se deja atrás. En otras políticas no es así, porque otras políticas son más racionalistas, más marcadas y mucho más materiales.
Cuando se elige una cosa u otra en cultura, hay una decisión profunda.
También me habla de presupuesto. Esto es muy fácil de entender. Este Gobierno u otro --da igual el color-- podía haber elegido celebrar el Quijote sólo en lengua española, porque el Quijote está escrito en castellano, y en Madrid y en el extranjero como gran política de prestigio internacional de España. Es una decisión que se habría podido tomar, pero hemos elegido lo contrario. Eso, ¿qué significa presupuestariamente? Que una parte importante de esos 16 millones de euros están en Barcelona, en la traducción al euskera, en Sevilla, en Castilla y León, en Castilla-La Mancha. Es así de simple. Esto es evidente. Podíamos haber elegido España, el español, el castellano, el Quijote, la unidad de este país y el extranjero pasando por encima de todo lo demás, pero hemos elegido lo contrario, hemos elegido --como decíamos antes y decía el señor Van-Halen-- que lo lean en la última escuela, haciendo ediciones baratitas y colaborando con las comunidades autónomas. Hemos hecho otra cosa.
¿Presupuestariamente qué significa? Pues que todo ese dinero está ahí.
Podíamos haber hecho otra cosa. Como dijo el señor Blecua y como el senador Fernández Blanco ha destacado, no queremos grandes fastos de medallas de hoy para mañana porque las medallas de hoy para mañana en la política cultural son facilísimas, es donde más fáciles son esas medallas porque son efímeras. Hemos elegido otra cosa y hemos elegido que al final de esta legislatura se hayan doblado el 2.000 por ciento los presupuestos para ayudar a otros --y no es nuestra responsabilidad-- a mejorar las bibliotecas de este país. Eso sí que es celebrar el Quijote en el fondo y según nuestra opinión y eso tiene una traducción presupuestaria.
Si quieren sus señorías, como me sugerían, en algún momento podemos hacer una comparecencia en la que se vea cómo los presupuestos del ministerio se han micronizado mucho en todo este tipo de decisiones. Todas las decisiones tienen su presupuesto, su inversión. Se decide si se hace en Madrid o no o si se hace en otros sitios, donde también habría sido legítimo. Su señoría decía en la primera y en la segunda intervención que el Gobierno de España tiene responsabilidades y competencias en la promoción de la cultura de este país y de su pluriculturalidad, y estoy absolutamente de acuerdo. Este año era una ocasión muy oportuna de haber defendido solamente el castellano porque el Quijote está en castellano.
Lo podíamos haber hecho y, sin embargo, hemos elegido el otro camino. Me imagino que su señoría lo entiende perfectamente.


Me hablaba su señoría de la web. Se me olvidó darle antes mi respuesta.
Nosotros estamos procurando --y como decía antes, con la cadencia propia de todo esto-- trasladar una parte importante de nuestras informaciones
--incluso en catálogos, folletos y todo tipo de soportes, también tradicionales-- y en el mayor número posible de ocasiones no sólo al castellano, al español, sino también a las otras lenguas, extendido a todo y en todos los formatos. Espero que al final de la legislatura esté todo así conformado.
Pero créame su señoría que esto es un cambio de 180 grados en la visión de las cosas y algunas veces --y con esto termino-- no es a mí --que soy la ministra, la responsable de todo y la que no puedo cometer ningún error-- a quien se le olvida, sino que algunas veces se le olvida a uno al final de toda la fila de la tropa y ya es el típico error de alguien que se le ha olvidado decir que esto habría que hacerlo porque en Cataluña se va a hacer en catalán y en español. No digo al último de la fila porque nadie es último de la fila en ningún sitio, sino que trabajamos todos en los mismos barcos, los funcionarios, los técnicos y los políticos. Créame que muchas veces está en ese orden de cosas y eso tiene una cadencia --hoy hay una pregunta en esa misma dirección-- en la que no se puede estar al cien por cien y con la rapidez que políticamente a veces se quisiera. En mi primera comparecencia en esta Cámara, cuando alguien me dijo que me molestaba escuchar hablar en catalán, le dije que no me molesta oír hablar en ningún idioma del mundo, sino que mi única molestia es cuando no lo entiendo y no lo practico, ninguna más.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.


-- A PETICIÓN PROPIA, PARA EXPLICAR EL PLAN INTEGRAL DEL GOBIERNO PARA LA DISMINUCIÓN Y LA ELIMINACIÓN DE LAS ACTIVIDADES VULNERADORAS DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL (711/000175).

La señora PRESIDENTA: Antes de pasar al segundo punto del orden del día, les quiero advertir que llevamos dos horas. Mientras esperábamos a la señora ministra alguna de sus señorías me han preguntado cuánto tiempo íbamos a estar. Les he dicho que el que quisieran, que yo no tengo prisa.
Ustedes verán. Como se dice en mi tierra, bulla no le voy a meter a nadie, pero tampoco a mí.
Segundo punto del orden del día: Comparecencia, a petición propia, de la ministra de Cultura, para explicar el plan integral del Gobierno para la disminución y la eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual.
Para ello, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Entiendo que debo ser lo más breve posible. No hace falta que ponga en antecedentes a sus señorías de la gravedad de esta situación y de la necesidad de dar una respuesta. La gravedad de la situación consiste, de manera muy resumida, en dos circunstancias: en primer lugar --y esto tiene muchas explicaciones, pero no ha lugar que las demos aquí porque forman parte de la libertad de los ciudadanos--, pensamos, y creo que todos por sentido común, que no hay una conciencia exacta o por lo menos muy definida por parte de muchos ciudadanos de que cuando se acude a la piratería se está cometiendo una actividad ilícita, ilegal. A veces no se tiene exacta conciencia de todo esto y especialmente de lo que representa en los nuevos soportes informáticos este tipo de actividades. A veces no se es ni siquiera consciente de que lo que se está haciendo no es legal y, por tanto, incorrecto.
En segundo lugar, es verdad que estamos en un momento de transición entre los viejos soportes de la cultura y los nuevos formatos de la cultura, por lo que los propios ciudadanos necesitan un tiempo de transición para adaptarse a las nuevas legalidades en las que la cultura transcurre. En ese sentido, todos podemos confundirnos, incluso cometer errores cuando nos preguntamos qué ocurre con la asistencia al cine. Para ver cine ya no solamente se va a la taquilla y a la sala, sino que se compran y se alquilan DVD. Se sigue viendo cine, pero en la pantalla de televisión de la casa de cada uno de nosotros y en otro formato. Sigue siendo cine, es el mismo hecho artístico, es el mismo producto en el mercado, sigue devengando los mismos derechos económicos y sobre todo el mismo disfrute cultural que supone ver una película, pero cada cual elige dónde lo quiere ver.
Estamos en un momento de confusión y de transición, donde no hay una percepción social todavía conformada y definida de algunas cosas y se cometen algunas ilegalidades, de las que --repito-- en algunos casos ni siquiera se es consciente. Ahí hay un debate interesante que nosotros tenemos que abordar en las modificaciones legales en las que estamos inmersos y que tienen que ver con la copia privada. Por otro lado, es verdad que hay un debate acerca de si la cultura es cara o barata y esto afecta coyunturalmente en la historia de nuestro país, desde el punto de vista sociológico, a una generación de jóvenes españoles y de edades maduras, mucho más formadas que nunca en el pasado, que consumen más cultura que nunca, que tienen más hábitos culturales que nunca en la historia de nuestro país. Muchos de esos ciudadanos tienen un nivel adquisitivo razonable, pero otros no por razones de edad. En ese sentido, coinciden trágicamente dos cosas: por un lado, más consumo cultural por formación, por aspiraciones y por una sociedad mucho más libre y más desarrollada y por otro lado, un nivel de renta en la gente más joven muy bajo para poder acceder a ella.
Hay un debate solapado o explícito acerca de si los bienes de la cultura son caros o baratos. En ese sentido, competimos en el mercado europeo mal porque hay países con tradiciones democráticas más amplias, con hábitos culturales mucho mejores y más amplios que los nuestros y con niveles de renta per cápita más altos que los nuestros, los cuales se pueden permitir comprar los productos de la cultura, cuando funcionan simplemente como mercancías, con mucha más alegría presupuestaria que nos lo podemos permitir los españoles. Por eso este Gobierno está inmerso

en algunas propuestas que sus señorías conocen, que serán hoy objeto de respuesta por mi parte, entre las cuales está el tratamiento fiscal diferente de esos bienes de la cultura.
Esas circunstancias de cambio de lo viejo a lo nuevo, esas circunstancias de contestación acerca del valor de la cultura en algunos casos y esa participación cada vez más masiva de los españoles en hábitos culturales hacen que todo esto ocurra en nuestro país de manera especialmente importante y grave. Pero es que además añadimos otro elemento de la cultura española en su versión mercado que no tienen, por ejemplo, de manera tan grave las culturas, los referentes nacionales del resto de la Unión Europea con los que nosotros nos comparamos en legislación y a la hora de atajar este problema: y es que cuando hablamos del mercado español, en «español» estamos hablando del mercado que compartimos con ya más de 450 millones de hispanohablantes que consumen la misma música, los mismos libros y el mismo cine. Es decir, no estamos hablando del problema menor que puedan tener los alemanes o los italianos o los franceses en sus espacios nacionales porque están en su idioma, sino que nosotros compartimos, sobre todo en las redes, un idioma con un mercado que cuadruplica, quintuplica y mucho más el resto de los problemas que se les puedan plantear a cualquiera de mis colegas en Europa. Y esto cuenta mucho también para lo que estamos diciendo a la hora de dar una respuesta a este problema, independientemente de otras de otro calado y carácter que yo creo que no corresponde a esta ministra comentar en una sede parlamentaria, como es el Senado, acerca de las características de por qué hacemos estas cosas nosotros, nuestro mundo, o el latinoamericano.
El caso es que ésta es la situación que tenemos por delante y el Gobierno quería reconocer ese problema formalmente, como tal Gobierno, entendiendo que es un problema político --de política cultural-- importante no solamente por lo que ocurre, sino porque a medio y a largo plazo podemos estar disuadiendo a muchos ciudadanos que se quieran dedicar
--creativamente hablando y económicamente en sus proyectos personales de vida-- a vivir de la cultura, por ejemplo a ser escritores o a ser creadores de cualquier lenguaje de la cultura que podamos plantearnos. Es verdad que habrá mucha gente que dirá: si no puedo vivir de mi trabajo dignamente no me puedo dedicar a esto. Ésta es una situación que al Gobierno le preocupa porque es inquietante que a medio y a largo plazo podamos desprendernos de posibilidades importantes, de creaciones importantes, de ciudadanos y ciudadanas que pudieran transitar sus vidas a través de la creación y eso, naturalmente, tiene también un peligro importante para la cultura de este país.
Ésa es la razón por la que abordamos un plan integral contra las actividades que vulneran los derechos de autoría de propiedad intelectual. Hemos implicado prácticamente a todo el Consejo de Ministros
--y digo prácticamente porque todos los ministerios tienen que tomar decisiones, algunos ya las han tomado en el calendario que tenemos, empezando por el Ministerio de Justicia-- y nos planteamos de manera bastante sensata este plan no tanto en medidas represivas --porque, evidentemente, las leyes están ahí y las tenemos que cumplir, así como también las modificaciones que hagamos en las leyes--, sino en medidas preventivas de cooperación y de sensibilización de la sociedad en general, así como de cooperación con otras administraciones públicas
--que tienen, evidentemente, un ámbito de trabajo importante--, pero sobre todo es un plan que atiende a dos criterios básicos: por un lado y en el arco de todo lo que aquí ocurre, la protección de la creación de los autores y de sus derechos, que son intelectuales, jurídicos, morales y económicos; por otro lado, la protección fundamental de la ciudadanía española, que tiene derecho a acceder a la cultura como bienes de desarrollo de sus personas y de su sociedad más allá de que esos bienes, además, sean producto de mercado y actúen como producto de mercado con todas sus consecuencias. Como nosotros pensamos que los bienes de la cultura tienen una situación dual --son productos en el mercado pero además son bienes que rinden beneficios a valores que están por encima de la ley de la oferta y la demanda--, nos colocamos en una situación, naturalmente, complicada y que tiene que estar llena de matices y llena también de armonías.
En ese sentido, hemos considerado que era necesario adoptar medidas preventivas fundamentalmente en el ámbito de la gente más joven, gente más joven que, gracias a la coordinación del Ministerio de Educación y Ciencia y del nuestro, no puede recibir un mensaje negativo de esta situación. Quiero decir con esto que muchos chicos y chicas jóvenes en su nivel adquisitivo no pueden acceder a algunos bienes de la cultura; son los que mejor manejan el mundo --al que ellos se han incorporado-- de las nuevas tecnologías y en muchos casos no son conscientes pero en otros reivindican algo a lo que de manera yo creo equivocada les llevan algunos que sí se benefician económicamente de ese discurso. Creen que la cultura tiene que ser gratis total, olvidando que esa cultura y esa propuesta creativa siempre nace de alguien que ha hecho un esfuerzo y que tiene que vivir del esfuerzo que ha hecho. Es curioso que algunos --desde mi punto de vista de manera bastante malévola-- propicien este mensaje; naturalmente, quienes lo propician hacen negocio y, naturalmente, trasladan algo radicalmente falso, porque quien escribe un libro tiene derecho a que se proteja en la libertad su propuesta, que es su libro.
Tiene derecho a vivir de su libro y nadie puede aspirar a pensar que se pueden hacer fotocopias --como se suele decir-- salvajes y que eso además está muy bien, que es una forma casi radical de vivir la vida, que eso está muy bien en el marco de un Estado de Derecho, de un modelo constitucional como el nuestro, donde tenemos que respetar la propiedad privada de los ciudadanos. Y es que la creación es una propiedad privada de los creadores, aunque es verdad que una propiedad privada especial en tanto en cuanto genera la expectativa y el derecho de los ciudadanos a acceder a ella. Nadie tiene derecho a acceder a la propiedad privada de otro y sí tiene derecho a acceder a la propiedad privada de una creación, sobre todo cuando el creador la genera y la coloca en el espacio público; si el creador no la coloca en el espacio público es su propiedad privada cerrada, pero si la coloca en el espacio público como publicación o como propuesta cultural ya

estamos hablando de una complejidad de la propiedad privada de la cultura en términos muy diferentes.
Queremos trasladar un mensaje a los más jóvenes en dos direcciones. Por un lado, la necesidad de que sean conscientes de que todo este tipo de actividades vulneradoras del derecho de los creadores habitualmente perjudican a los creadores pero no perjudican a toda la cadena intermedia de producción, que son los que se benefician económicamente, incluso aunque a ellos les resulte gratis. Y, por otro lado, que quizá ellos, con su poca edad, sean los mayores perjudicados de semejante circunstancia social en nuestro país, puesto que si ellos en algún momento determinado de su vida pudieran ser creadores no lo van a ser porque este país no tendrá las circunstancias idóneas para que ellos puedan vivir de su propia creación.
En este sentido estamos trabajando en nuestras campañas de publicidad, concretamente la que va a hacer el Ministerio de Cultura y que saldrá antes de final de este año, será una campaña en términos positivos: se trata de prevenir, de recordar sistemáticamente este hecho, que tenga un afeamiento moral entre nosotros y a partir de ese momento, en un segundo discurso, hacer una reflexión acerca de que algunos bienes de la cultura se pueden abaratar en sus costes de producción y pueden llegar con menor coste como producto final a la adquisición. Nosotros pensamos que todos tienen que hacer un esfuerzo --y, naturalmente, tienen que hacer un esfuerzo también quienes producen la cultura, no quienes la crean, sino quienes la producen luego de manera industrial-- para hacer luego un balance reflexivo acerca de si algunas cosas pueden ser más baratas, de tal manera que siendo más baratas se cometan menos actividades que vulneren la creación y también, por supuesto, el derecho legítimo de quienes las producen industrialmente, porque estamos hablando de un modelo de economía donde todo el mundo tiene derecho legítimo a su propio negocio y a que su negocio sea la cultura. A este respecto, es también un apoyo a las industrias culturales que se mueven con legalidad y con perspectiva de futuro.
No podemos negar que en el plan que tenemos en marcha todo lo anterior nos tiene que llevar a tomar algunas decisiones de cambio normativo --el Ministerio de Justicia ya ha propuesto algunas-- y no descartamos que algunas de esas modificaciones para hacer una puesta al día con otras legislaciones europeas nos lleven a alguna modificación incluso del propio Código Penal.
Hemos constituido un órgano en el marco de este plan en el que tendremos que trabajar con las comunidades autónomas en la coordinación de las diferentes policías que tiene nuestro país porque es verdad que hay un punto último que nadie puede negar: el de la seguridad jurídica de este país y, naturalmente, la seguridad que supone la represión de las actividades delictivas en este caso.
En mi opinión, en algunas ocasiones hablamos demasiado del fenómeno más fácil y más evidente, lo que llamamos «top», el «top manta» de los CD, incluso de las copias pirata del cine y de las fotocopias salvajes --que así las llaman los editores y los autores--, pero se nos olvida que probablemente el volumen más grave de actividades contra los derechos de propiedad intelectual se está produciendo en la red y en las nuevas tecnologías. Digamos que el volumen de lo que está ocurriendo es mayor en donde menos se ve que en donde aparentemente es más explícito o más tópico.
La situación a este respecto en todo los países del mundo es muy complicada porque no hay legislación internacional para un fenómeno que es internacional, puesto que esto ya no compete a las legislaciones nacionales en exclusiva porque no hay fronteras en las redes. Por lo tanto, estamos hablando de una situación absolutamente sin fronteras, completamente internacionalizada, donde hay escasa legislación y la poca que hay además tiene grandes dificultades de ejecución porque todos sabemos que en este caso hay grandes posibilidades técnicas de atajar muchas de estas actividades, pero dependen precisamente de quién se beneficia económicamente de ellas, con lo cual estamos en una situación circular de la que es muy difícil salir.
Nosotros hemos propuesto junto con otros países en el ámbito de la Unión empezar a tomar algunas medidas políticas transversales, pero en Latinoamérica o tomamos medidas transversales en relación a nuestro idioma con el mundo Iberoamericano o francamente España lo tiene mucho más complicado que el resto de los países de Europa porque nuestros mercados están divididos en dos ámbitos, y es mayor nuestro mercado de la cultura en Iberoamérica que en Europa, especialmente en todos aquellos aspectos de la cultura que tienen el idioma de por medio.
En ese sentido, algunas de las medidas --incluso en el ámbito de la Administración de Justicia y de los Cuerpos de la Seguridad del Estado-- son también preventivas y formativas. Éste no quiere ser un plan puramente represivo. Las medidas que hemos adoptado entre el Ministerio de Interior y el Ministerio de Justicia son de formación de los Cuerpos de Seguridad del Estado, de las propias fiscalías y de la propia Administración de Justicia, para que se sea cada vez más consciente de que en muchos casos no hace falta legislar nada nuevo, sino que de lo que se trata es de aplicar las leyes con seriedad, con claridad y con contundencia. Hace poco tiempo nos enterábamos de que en este país nos tomamos con una cierta tranquilidad, por ejemplo, todas las medidas de la Administración de Justicia en todo el ámbito de la seguridad vial o de que hace pocos años los delitos contra el medio ambiente no parecían que fueran muy graves --empezamos a comprobar que sí lo son-- y éste es el camino que va a seguir este tema. Pero mientras tanto, se necesita hacer una política de formación de los propios Cuerpos de Seguridad. No va a ser una novedad absoluta porque hay que recordar que en materia de cultura los Cuerpos de Seguridad del Estado ya tienen un ámbito de trabajo muy interesante, el Seprona, en materia de patrimonio histórico, por lo tanto de lo que se trata es de seguir avanzando en nuevas materias.
Es un plan que no solamente abarca medidas de Justicia, de Interior, de formación, de los ministerios de Industria y de Cultura, fundamentalmente, sino que estamos hablando de sumarnos y propiciar todas las iniciativas de los propios ámbitos de la cultura, tanto en sus sociedades de gestión, como en las propias sociedades de creadores, y naturalmente

propiciar la coordinación con las comunidades autónomas y con la propia Federación Española de Municipios y Provincias. Quiero añadir que dentro del plan --y está ya en fase de ejecución-- habría que incluir un mapa de la piratería de este país porque se habla de este fenómeno, como suele ocurrir en muchas ocasiones, sin un diagnóstico riguroso y concreto de qué estamos hablando, de qué significa económicamente, qué significa en puestos de trabajo, en qué sitio se detecta, en qué áreas la situación en más grave; por ejemplo, habitualmente no se habla de las artes plásticas en materia de piratería, se focaliza en determinados temas. En este momento se está elaborando un mapa de la piratería de todas las actividades que se vulneran en este país; se está haciendo un esfuerzo importante de todos los instrumentos que el Gobierno tiene, desde el punto de vista del sondeo y de la estadística, para tener un diagnóstico mucho más concreto de algunas decisiones de las cuales se habla por parte del Gobierno, pero sin concretarlas de manera certera, porque en esta situación --como decía al principio de mi intervención-- estamos enfrentando algunos discursos que son contradictorios; por un lado, a una parte importante de la ciudadanía más joven se le dice que hay muchas cosas que tienen que ser gratis y, como decía antes, se perjudica a los autores, pero se beneficia a quienes están en la cadena de producción --económicamente hablando--; por otro lado, hay que hacer una reflexión acerca de si se pueden abaratar algunos productos de la cultura, especialmente comparándolos con el resto de los países --naturalmente, la economía funciona siempre en términos de análisis comparativo-- y, por último, hay que tomar algunas decisiones nuevas en nuestro país que tienen que ver con algunas directivas comunitarias --como ahora tendré oportunidad de contestar en otra pregunta conexa con este tema--. Por otro lado, tenemos también que tomar decisiones en un ámbito cuya novedad son las circunstancias actuales y es la nueva reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, donde tenemos que dar un paso al frente en determinadas decisiones jurídicas. Tampoco sería buena ninguna de estas decisiones jurídicas que estamos tomando y que vamos a tomar a lo largo de la legislatura si no hiciéramos las dos cosas principales de este plan, que es insistir permanentemente en la gravedad de este asunto y en que tenemos que ser conscientes cuando cometemos una actividad ilícita que la estamos realizando, y que tenemos que ser conscientes de que es un peligro a medio y largo plazo para disuadir a una parte importante de la creación de nuestro país y, por tanto, de la cultura de nuestro país. El asunto es grave pero a veces no somos conscientes de los datos económicos de la cultura. Por ejemplo, sólo la música mueve el 0,8 del PIB de este país, y se nos olvida con mucha frecuencia que el lado económico e industrial de la cultura a veces es mucho más poderoso que otros asuntos que los traducimos permanentemente a datos económicos, que son menores en volumen de economía, y que, sin embargo, tópicamente se colocan en el discurso cotidiano de los ciudadanos, incluso de los políticos. Hay un estudio, publicado por la Fundación Elcano, que sitúa el volumen de negocio, de lo que maneja nuestro país con el idioma en términos puros y duros, en el 14 por ciento del PIB. Es decir, señorías, ha llegado un momento, al hilo de este fenómeno, desgraciadamente --pero como dice nuestro idioma, no hay mal que por bien no venga--, de replantearnos cuáles son las cifras económicas de la cultura para darnos cuenta de que algunos temas de la política cultural son graves y sustantivamente importantes. Ésa ha sido fundamentalmente la razón por la que hemos abordado en el rango político un verdadero plan de Gobierno, que tendrá consecuencias legislativas
--una ya ha sido tomada y otra lo será de manera inmediata en la traslación de alguna directiva-- y que terminará con el proyecto de reforma más importante en el ámbito de la cultura, que consistirá en tocar todas las reformas en la Ley de Propiedad Intelectual porque será la única manera de asentar bien el poblema, independientemente de que nadie en este asunto tiene una varita mágica para resolverlo porque pasa por un cambio de mentalidad en la cultura de los usos y de los hábitos de los propios ciudadanos. Para ello todos los esfuerzos serán pocos, y naturalmente todos los esfuerzos tendrán que sumar iniciativas privadas e iniciativas públicas y especialmente, en ese caso, le hemos querido dar el rango y la importancia que tenía políticamente para este Gobierno.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.
Pasamos al turno de portavoces.
No están los portavoces de Convergència i Unió y del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos. Por lo tanto, por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrès, tiene la palabra el senador Bofil.

El señor BOFIL ABELLÓ (El señor Bofil Abelló pronuncia palabras en catalán, que se reproducen según el texto que facilita a la Redacción del «Diario de Sesiones»): «Moltes gràcies, senyora presidenta.
Moltes gràcies, senyora ministra, li agraïm que comparegui en aquesta Comissió per explicar-nos com pensa actuar davant de temes amb tanta repercussió social i econòmica com aquest de la pirateria.» Muchas gracias, señora ministra, le agradecemos que comparezca en esta comisión para explicarnos cómo piensa actuar ante temas con tanta repercusión social y económica, como este de la piratería.
Hemos venido sobre todo a escucharla, a conocer sus propuestas, para más adelante, si acaso, proponer alguna iniciativa parlamentaria que refuerce nuestro común propósito de erradicar las actuaciones que lesionen intereses legítimos de proteger los derechos de autor y los derechos de explotación y, sobre todo, de proteger la creación cultural y asegurar su continuidad y su crecimiento, siempre, claro está, teniendo en cuenta los cambios tecnológicos, los cambios sociales y asegurando el derecho igualitario al acceso a la cultura por parte de los ciudadanos, y éste, quizá, seguramente es el gran problema que tenemos: cómo conjugar este conjunto de intereses legítimos.
En cualquier caso, sí que quisiera fijar mínimamente nuestra posición por lo que se refiere a la piratería. El marco legal es suficiente --usted también lo ha dicho-- y de lo que se trata es de aplicarlo con firmeza e inteligencia

a la vez, y esta inteligencia quizás es lo más complicado porque debe distinguir entre la producción privada y piratería y nos encontramos con que la reproducción privada está adquiriendo un volumen muy importante, cuando resulta que incluso desde el punto de vista legal sería discutible establecer los límites de la persecución legal de esta reproducción.
Por lo que se refiere a la piratería, en cambio, se debería ser más firme todavía de lo que se ha sido hasta ahora en la copia ilegal masiva, que es especialmente punible cuando va dirigida a la comercialización ilegal o encubierta.
Considero que se ha de dar información positiva sobre la propiedad intelectual, porque la Ley de Propiedad Intelectual se está utilizando en muchos aspectos para proteger derechos comerciales, que son perfectamente legítimos, pero no los previstos inicialmente por el legislador cuando se creó esta ley, dirigida a proteger al creador; por tanto, repito, hay que dar una información positiva sobre la legislación de propiedad intelectual, porque cuando un particular adquiere una obra tiene ciertos derechos sobre la misma y sobre su uso; por ejemplo, en el caso de los libros se dice que no se pueden reproducir, ni citar, etcétera, y parece que el particular no tenga ningún derecho sobre ellos; es decir, la Ley de Propiedad Intelectual favorece que de alguna manera la cultura esté en manos de los ciudadanos.
Por otro lado, el fenómeno de la piratería tiene connotaciones que no son puramente económicas, sino también de tipo social, referidas a la inmigración, el top manta, etcétera, aunque quizá no sea el fenómeno principal; por tanto, es evidente que la represión debe ir acompañada de una actuación social hacia los colectivos que propician este tipo de actividades.
Pienso que todavía queda mucho por discutir al respecto, porque hay una cierta demagogia en lo que se refiere al perjuicio directo que causa la reproducción ilegal sobre los derechos de autor, ya que se parte de un supuesto de que todo CD o toda música copiada es música no vendida, cuando en realidad, en muchos casos, si no existieran esas copias, si los jóvenes no se bajaran del ordenador su música, simplemente no podrían acceder a ella, pero no por eso van a aumentar necesariamente las ventas de determinados productos; creo que aquí hay un juego que sería necesario aclarar, comprobar los derechos de cada parte y en qué medida desde la sociedad de la información podemos poner puertas al campo.
En este sentido, fomentar la sociedad de la información es también fomentar el uso compartido de recursos intelectuales, de investigación universitaria, de materiales educativos, etcétera; los autores no pretenden siempre comercializar su obra, en muchas ocasiones ceden sus derechos patrimoniales en beneficio del uso común; incluso los «weblock» son un fenómeno de creación donde muchas personas colocan su producción intelectual, incluso artistas plásticos, y hay una repercusión económica de esta cesión gratuita.
Habría que hablar sobre una cuestión que usted no ha citado, el canon sobre los CD, que está beneficiando a aquellos autores que están asociados y a aquellos que se han propuesto actuar con su obra de una determinada manera; pero otros autores --algunos minoritarios asociados, u otros que no siguen ese camino-- están penalizados porque con su obra están contribuyendo a que se beneficien otros, precisamente los asociados, que obtendrán algún beneficio del canon.
Por tanto, estamos ante una cuestión bastante compleja que debemos analizar en profundidad para elaborar una nueva ley de la propiedad intelectual que considere estos aspectos, por ejemplo, la posibilidad de recortar el derecho de cita, el hecho de disponer de estructuras para que los autores que desean liberar los contenidos de sus obras en beneficio social puedan hacerlo sin que resulten gravadas; deberíamos favorecer las Commun Creativy, el programario libre u otro tipo de iniciativas que existen, que considera positivas, porque además estas iniciativas libres tienen una gran repercusión económica, aunque no lo parezca, pues están favoreciendo el desarrollo económico; no en vano, muchos países están adoptando programario libre, municipalidades, etcétera, por un sencillo motivo, como es favorecer el desarrollo económico, y creo que es algo a tener en cuenta.
Esta ley deberá proteger al mismo tiempo a aquellos autores que pretenden un beneficio económico y fomentar e impulsar las obras participativas y reutilizables.
Señora ministra, el canon, dadas sus características, se transforma en un impuesto; es decir, desde el momento en que afecta a obras de autores que no van a beneficiarse del mismo, se transforma en un impuesto que ha sido dictado en realidad por unos particulares, como son la Sociedad General de Autores y las empresas productoras de CD. Por otro lado, hay indicios de que se intenta ampliar este canon a otros soportes digitales, como pueden ser los discos duros, u otros sistemas de reproducción.
Me gustaría saber si el ministerio piensa adoptar alguna medida cautelar al respecto para evitar que esta situación vaya adelante, en la medida en que, teniendo en cuenta la posición del conjunto de los actores sociales y analizando bien la situación, se trata de reformar la ley de la propiedad intelectual en un sentido que pueda dar satisfacción al conjunto de la problemática; por tanto, estas medidas que se adoptan de forma unilateral generan una cierta alarma social porque afectan a colectivos importantes, al mundo empresarial, al mundo universitario e incluso pueden llegar a ser abusivas.
En realidad, hay un problema de fondo que ya tendremos ocasión de comentar, y es que la explotación de los derechos está pensada desde una óptica de la imprenta de la edición tradicional de libros, de vídeos, CD, etcétera, y es evidente que es necesario volver a formularlo desde el punto de vista de la sociedad de la información.
En este sentido, más que los autores, seguramente algunos intermediarios se deberían adaptar a esta sociedad de la información, porque en realidad las nuevas tecnologías permiten en muchas ocasiones, por ejemplo, el acceso a una canción y no a todo un disco; es decir, los nuevos sistemas informáticos permiten un tipo de consumo y acceso al producto diferente al que existía en el pasado, sin embargo, algunos intermediarios están anclados en unas determinadas

formas y mediante medidas legales intentan protegerse cuando deberían adaptarse a las nuevas tecnologías. Hay que ver en qué medida las nuevas tecnologías permiten una comercialización, un acceso a productos de un tipo distinto, porque hay casos en que es posible este tipo de acceso, incluso podría protegerse contra la piratería, pero es más cómodo recurrir al canon, recurrir a la Administración que recurrir a medios técnicos que permitirían evitar esta piratería.
Esto era lo fundamental que les quería comentar. En realidad, debemos refundar los derechos de autor; hay que volver a la idea original en la que usted ha insistido en su intervención, que es proteger a los creadores, pero primero habrá que ver quiénes son, quienes están comercializandolo, e intentar definir los derechos de autor de forma distinta a la actual, porque los aspectos mercantiles han acabado dominando y pervirtiendo el sentido original de la propiedad intelectual.
«Moltes gràcies».

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la senadora Navarro Lafita.

La señora NAVARRO LAFITA: Gracias, presidenta.
Señora ministra, en sus primeras comparecencias al comienzo de la legislatura, tanto en el Congreso de los Diputados como aquí, en el Senado, usted ya nos manifestó la clara voluntad del Gobierno y del Ministerio de Cultura de atajar el problema de la piratería, dado que ésta es una actividad delictiva que vulnera, como usted también nos ha recordado hoy, la dignidad de los creadores y sus derechos morales, intelectuales y económicos. También en aquella ocasión nos manifestó en esas comparecencias la voluntad de apostar por los creadores y de proteger sus creaciones artísticas y culturales, su derecho a la propiedad intelectual. Calificó ese tema de la piratería como de extremadamente serio. Hoy también, en su comparecencia, ha comenzado su intervención hablando de la gravedad de la situación y, en consecuencia, de la necesidad de desentrañar este asunto con profundidad y con inteligencia. Hoy, apenas un año después, nos encontramos en la presentación de este plan integral del Gobierno para la discriminación y eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual.
Ante ello, el Grupo Parlamentario Socialista no puede más que mostrar su satisfacción por el grado de cumplimiento de esos objetivos iniciales, de estos compromisos. Podemos decir con orgullo que usted no ha perdido el tiempo durante este año, más bien parece que lo haya multiplicado a juzgar por el excelente balance de la gestión. Pero ciñéndonos a la cuestión que hoy nos ocupa, el coloquialmente llamado plan contra la piratería, sí que queremos destacar y subrayar algunos de sus importantes aspectos.
En primer lugar, el hecho de que sea un plan integral del Gobierno. No sé si en alguna ocasión se han podido utilizar estos términos de plan integral del Gobierno en su amplitud conceptual para un plan que implica a once ministerios: de la Presidencia, de Cultura, de Educación y Ciencia, de Economía y Hacienda, de Administraciones Públicas, de Trabajo y Asuntos Sociales, de Interior, de Justicia, de Sanidad y Consumo, de Industria, Turismo y Comercio, de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
Consideramos que esto sí que es una prueba manifiesta de la intención de convertir este plan en un eje transversal en la política del Gobierno.
También queremos subrayar la importancia de la creación de esa comisión interadministrativa que asume la representación de las Administraciones públicas, de las organizaciones privadas en defensa de los derechos de la propiedad intelectual, de las entidades de gestión de los derechos y de las asociaciones de consumidores. Consideramos que todas estas medidas de cooperación y de colaboración van a suponer una auténtica apuesta y una oportunidad extraordinaria para conseguir de una manera efectiva los objetivos del plan.
En segundo lugar, también queremos destacar el trabajo realizado previamente por el ministerio, por el Gobierno, todo el trabajo previo a la redacción de este plan.
Sin ninguna duda, esa situación grave a la que usted aludía al comienzo de su intervención es una situación desoladora teniendo en cuenta los datos de estos últimos años, unos datos que, por decirlo de manera resumida, reflejan que la piratería supone aproximadamente un tercio del mercado legal, lo cual implica cuantiosas pérdidas económicas, también pérdidas de empleos y un enorme daño tanto a la creación como a las industrias culturales. Por ello consideramos que ese diálogo permanente que ustedes han mantenido con los artistas, con los creadores, con todos los sectores implicados ha sido muy adecuado para conocer de una forma directa todas las demandas, todas las necesidades y estudiar todas esas actuaciones que hay que desarrollar, y así haber podido negociar y consensuar entre todas las partes. Me parece que esto supone un aval importantísimo para la consecución del plan.
Tal vez el fruto de este trabajo de aunar voluntades haya sido el hecho de que tanto los representantes de la industria como los de la gestión cultural hayan aplaudido notablemente las medidas de prevención del plan así como sus importantes acciones, como la que usted nos comentaba de crear un mapa de la piratería en España y la de la unidad de Policía especializada en la detección y persecución de este tipo de delitos.
Justamente a comienzos de este mes podíamos leer en la prensa que una operación policial hispanolusa contra la piratería musical había permitido la detención de 31 personas. También decía como subtítulo que era el primer operativo en el que los agentes españoles contaban con la colaboración de fuerzas de seguridad de otro país. Usted nos ha expuesto la inexistencia de esta legislación internacional y nos ha informado de que, respecto a la poca que existe hay dificultades de ejecución. En cualquier caso, estamos convencidos, señora ministra, de que el hecho de colaborar con todos los países hará que las medidas contra la piratería sean más eficaces. En ese sentido, en cuanto España es un país que ahora tiene este plan contra la piratería, la animamos a liderar este proyecto a nivel europeo y mundial.
En tercer lugar, también queríamos destacar, por su importancia, las medidas de sensibilización social. Consideramos

que tal vez éstos lleguen a ser unos de los objetivos más difíciles de cumplir, ya que pretender erradicar un hábito tan arraigado, tan aceptado socialmente y que se realiza con total impunidad, así como la existencia de esa falta de concienciación respecto a ese tremendo daño que se produce, es un gravísimo problema.
Consideramos que esa concienciación de la sociedad, principalmente de los más jóvenes, como usted nos comentaba, y de los niños como futuros consumidores de la cultura es un reto difícil, pero sin ninguna duda va a ser necesario potenciar, primar esta formación, no escatimar ningún esfuerzo, porque es necesario anteponer esta educación a cualquier represión futura.
Por último, en cuanto a las medidas normativas y medios de formación, estamos seguros de que contribuirán notablemente a la adecuada consecución de ese plan.
En definitiva, señora ministra, el Grupo Parlamentario Socialista considera que este plan que usted nos ha presentado pormenorizadamente es un proyecto muy ambicioso, es un proyecto muy positivo, y es una respuesta contundente a una situación compleja y enquistada. Observamos con satisfacción cómo este Gobierno y el Ministerio de Cultura, comprometidos con la creación, con los creadores y con los ciudadanos, han afrontado con decisión, para iniciarla ya de una vez, la resolución de este problema político, y nos congratula muchísimo la sensibilidad mostrada por la pronta respuesta que han dado.
Estamos seguros de que no nos encontramos ante una simple declaración de intenciones, sino ante un hecho concreto, un plan del Gobierno para la disminución y eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual, un plan que aprobó el Consejo de Ministros en su reunión del día 8 de abril. Recuerdo una intervención parlamentaria del ministro Solbes en la que manifestaba que el Gobierno habla a través del «Boletín Oficial del Estado». Pues quiero insistir en que este plan ha sido publicado también en el «Boletín Oficial del Estado» el 26 de abril.
Por todo ello, queremos felicitar al Gobierno, al Ministerio de Cultura y a usted también, como ministra responsable, por este ejemplo de decisión, así como por el empuje y el impulso que todas estas medidas van a suponer para los creadores, para las industrias culturales y sin ninguna duda para toda la sociedad, como beneficiarios.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora senadora.
Para finalizar este turno, tiene la palabra, en nombre del Grupo Parlamentario Popular, el senador Vázquez Requero.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta. Muchas gracias también, señora ministra, por haber querido comparecer en esta comisión a petición propia, para explicarnos el plan contra las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual.
Me va a permitir que, en primer lugar, recoja una frase suya que ha dicho con anterioridad, que reconozco que es coger el rábano por las hojas, y es que la cultura tiene que ser lenta, que la gestión de la cultura tiene que ser necesariamente lenta. Esto, que puede ser la regla general en la cultura, y yo no lo niego, es, yo creo, la excepción en el tema que ahora mismo nos ocupa de vulneración de los derechos de la propiedad intelectual, porque usted sabe, igual que yo, que si ya estamos aplicando en este país en muchas materias --en casi todas-- una legislación muy prolija, una legislación motorizada, como se ha venido diciendo, en esta materia la legislación casi tiene que ser supersónica, porque si en todas las materias la legislación va por detrás de la realidad social, en esta materia en concreto de la vulneración de los derechos de la propiedad intelectual vamos muy por detrás.
Solamente quiero recordar que nuestra Constitución, que es de hace poco tiempo --no voy a recordar de cuándo, porque todo el mundo lo sabe-- no se refiere a estas cuestiones. En concreto, hay un artículo 20 que trata de esta materia, pero fíjese en que incluso la red, que nos parece a todos tan habitual en España, no empezó a funcionar hasta el año 1993. Es decir, estamos muy por debajo de lo que nos gustaría en este tema. Y mi grupo está de acuerdo en que todo lo que se haga sobre esta materia es poco; todo lo que se haga para luchar contra estas actividades --que a usted no le gusta llamar piratería, sino vulneradoras de la propiedad intelectual-- es poco. Pero el debate no es ese, el debate es saber cómo lo hacemos. Éste es el fondo del asunto que le ha traído a usted aquí, para explicar el plan del Gobierno de lucha contra estas actividades delictivas. A mí me parece muy bien que las medidas existentes sean medidas preventivas en vez de represivas, pero, al final, estas conductas están penalizadas en el Código Penal y, por lo tanto, tiene que haber represión. Por ello también debemos hablar del grado de represión que ha de haber y su inclusión en los distintos tipos del Código Penal.
En el año 2003 se creó una subcomisión en el Congreso de los Diputados que llegó a unas conclusiones, algunas de las cuales aparecen recogidas en el plan y otras no. Me parece muy bien, pues el Gobierno hace los planes que le parece oportuno, y quizá consideró que no era oportuno incluir algunas de esas conclusiones en el plan aprobado en el mes de abril. En todo caso, hay que reconocer que estamos ante una situación muy compleja, no solamente desde el punto de vista jurídico, sino también del sector audiovisual.
Por un lado, no estamos acostumbrados a la velocidad del sector, pues no se trata de una propiedad intelectual física, sino de una propiedad intangible que muchas veces se escapa a nuestra percepción y, por lo tanto, requiere medidas eficaces, porque lo que hacemos hoy no sirve para mañana. Por eso, en el año 1987 se elaboró una ley que se consideraba necesaria desde el año 1978. Después se recopiló toda la materia legislativa que había hasta el año 1996, y se ha visto que en este momento ya no sirve; se tiene que actualizar a velocidad de vértigo. Por lo tanto, coincidimos en la situación de gravedad, en la falta de conciencia de comisión de delito cuando se practican determinadas actividades delictivas tipificadas en el Código Penal y, por lo tanto, la Administración y el Parlamento tienen que dar una respuesta.


Yo no estoy de acuerdo en una aseveración hecha por usted al principio, donde decía que nos encontramos ante un momento de transición y confusión. Es verdad, pero esto va a ocurrir siempre en esta materia, esto no va a parar. Ya se está hablando de otros tipos de información en la sociedad del conocimiento que hace cinco años eran inimaginables. Por lo tanto, en estos temas siempre vamos a estar en momentos de transición, porque la ciencia evolucionará mucho más rápidamente que la legislación.
Por eso, a nuestro grupo le preocupa que la normativa existente pueda estar obsoleta el año que viene, no por la propia virtualidad de la normativa, sino porque se queda obsoleta antes que en otras materias concretas.
Por lo tanto, y como usted ha dicho, yo creo que se debe abrir el debate de las modificaciones legales, contemplado también en el plan. No sé hasta qué punto el ministerio ha estado trabajando en estos meses de vigencia del plan en las modificaciones legales de distintas materias.
Por lo tanto, me gustaría saber si se piensan llevar a cabo modificaciones del Código Penal o de sanciones administrativas concretas respecto a algunos tipos delictivos. No voy a entrar en términos conceptuales ni de diferenciación entre copia privada, copia licenciada o copia ilícita, porque son cuestiones que van cambiando momento a momento.
Es verdad que hay un debate abierto --ahí está el quid de la cuestión-- sobre si tiene que ser cara o barata la cultura. Cuando la cultura se pone en el mercado se mercantiliza. Podemos hablar de los intereses de grandes industrias y comercios, pero la vulneración de este tipo de propiedad intelectual está afectando sobre todo al pequeño comerciante, al pequeño videoclub de la esquina que no va a poder sobrevivir; solemos hablar de multinacionales, cuando probablemente éstas se adapten mucho más rápidamente a la legislación. Por lo tanto, se trata de un problema grave de mercado que, en nuestro caso, no sólo tiene repercusión nacional, sino internacional, porque hay más de 500 millones de personas que hablan español. De este modo, me parece muy bien que antes de entrar en el asunto el Gobierno haya reconocido este problema importante, cuando el Legislativo llegó a sus conclusiones en el año 2003. Lo cierto es que tenemos que entrar en el fondo de la cuestión.
Éste es un plan interministerial, como usted ha dicho, en el que participan 11 ministerios, con distintas sensibilidades en la materia.
¿Tienen la misma postura el Ministerio de Industria y el Ministerio de Cultura? ¿Es la misma postura la del Ministerio de Cultura en relación con las medidas represivas que tiene que adoptar en ocasiones el Ministerio del Interior? Por eso es un plan interministerial, porque afecta a diferentes ministerios.
Me gustaría que aclarara --al igual que el señor Montilla ha contestado a preguntas parlamentarias sobre este asunto-- si existen diversas sensibilidades en el Gobierno a la hora de atajar este problema. A lo mejor en su ministerio se pone más el acento en los derechos de autor
--tal y como ha dicho el señor Bofill-- y en otros ministerios se pone más el acento en los derechos industriales. Hay que tener en cuenta que estos derechos --tal y como aparece recogido en las directivas comunitarias que hay que transponer-- se refieren tanto a la propiedad intelectual como a la propiedad industrial. Por lo tanto, existen diversas sensibilidades. Nos parece muy bien que se adopten medidas preventivas, pero si no se trata de medidas contundentes --como la sanción administrativa en el caso de italiano o la encriptación de los derechos de Alemania-- no se llegará a nada. No me referiré a las medidas contundentes aplicadas por otro tipo de legislaciones, pero debemos aprender de ellas, viendo cómo lo han resuelto o lo han intentado --pues no creo que lo vayan a resolver-- en países como Italia o Alemania, donde sí han adoptado fuertes y contundentes medidas represivas, no sólo para proteger los derechos de autor, sino otros derechos que entran en juego en la propiedad intelectual.
Actualmente ya no nos referimos a los soportes a los que hacía alusión la Convención de Berna de 1886 --eso es la prehistoria en esta materia--, pues ahora hay soportes virtuales. Por cierto, ahora me referiré al asunto de la biblioteca virtual o del soporte informático del IV Centenario, en el que aparece un tema que usted no ha tocado, pero que ha mencionado el señor Bofill, como es el tema del canon y si se ha de aplicar a las futuras bibliotecas virtuales y también a los soportes informáticos del IV Centenario. Tal y como ha dicho el señor Bofill, el canon no deja de ser un impuesto que no repercute en las arcas del Estado, algo que hay que tener en cuenta.
No voy a entrar a calificar el plan, aunque ha habido algunas asociaciones que han dicho que era un plan descafeinado, otras que se encontraba en manos de las sociedades de gestión y otros que ignoraba a los usuarios de Internet. Existen por lo tanto diversas sensibilidades sobre esta materia y cada uno lo podrá calificar como quiera, pero yo no voy a utilizar ningún calificativo. Lo que sí me preocupa es la posición del Gobierno acerca del canon, no sólo de los CD vírgenes --donde existe una controversia muy importante entre los autores y usuarios--, sino también el canon a equipos y aparatos digitales --donde la controversia surge entre los autores y los que fabrican esos aparatos, que se dice son perjudiciales tanto para las empresas tecnológicas como para consumidores y usuarios-- y de otro canon que hace tiempo no he oído hablar, y del que espero no se vuelva a hablar, como es el canon a los discos duros y al ADSL. No sé que opinión tendrá usted al respecto, pero sí ha habido distintas sociedades de gestión que lo pretendían.
Por lo tanto, de las cinco medidas que contiene el plan, que me parecen bienintencionadas y no tengo nada que decir en contra de ellas, echo en falta algunas cuestiones que, como en todo plan, pueden contribuir a enriquecer el mismo.
He hablado anteriormente de las medidas de autoprotección de algunos derechos de propiedad intelectual, como los derechos de encriptación. Ha habido algunos ejemplos de algún cantante que ha intentado hacerlo y, como digo, la tecnología va por delante. En este sentido, se pueden adoptar medidas represivas, como se ha hecho en Alemania.
En cuanto a las medidas de cooperación, me parece bien la creación de una comisión interministerial en la que estén representados no sólo la Administración del Estado --aunque, eso sí, seguramente de forma mayoritaria--, sino también las administraciones autonómicas y los diferentes

sectores, pero he echado en falta, por lo menos en algunos de los últimos borradores del decreto referente a la comisión interministerial a la que se ha referido la señora Navarro, la poca importancia que se da en ese decreto a una figura que, a mi juicio, sería interesante que se potenciara más, que es un comisionado que se encargara específicamente de esa materia. Yo no creo que un funcionario del ministerio pueda tener --no sé cómo expresarlo sin que nadie se sienta herido, porque yo soy funcionario-- ascendiente sobre altos cargos de otros ministerios en relación con cuestiones que tiene que tomar sobre esta materia y ser un simple funcionario --sin que el término simple sirva para minusvalorar a nadie--; considero que ese futuro comisionado tendría que tener mayor rango ministerial, se lo digo así de claro.
Asimismo también echo en falta en esas medidas de cooperación la constitución de un observatorio, que si en otras materias se están haciendo --no voy a citar ninguna, porque en la mente de todos está para qué se hacen los observatorios, es decir, para ver cómo van evolucionando los distintos asuntos--, en esta materia que, como digo, va evolucionando a velocidad de vértigo, sería fundamental constituir un observatorio.
Como digo, tampoco lo he visto contemplado en las medidas que se contienen en el plan, que parece ser que van a ser desarrolladas por ese decreto de la comisión interministerial.
En cuanto a las medidas de tipo preventivo, no voy a entrar en los estudios que se han hecho, pero considero que sería conveniente realizar un estudio actual, o que dentro de ese plan se realizara un estudio de mercado enfocado fundamentalmente a los hábitos de los consumidores sobre esta materia para, como usted ha señalado, al final hacer el mapa de la piratería --que me parece muy bien y se tienen que tener esos datos--, pero, repito, sería conveniente hacer un estudio de mercado enfocado precisamente a esos hábitos.
También se debería haber hecho --quizá no lo haya hecho usted, porque es demasiado pronto-- una primera evaluación de la eficacia de las primeras medidas que se han tomado desde que en el mes de abril se aprobó este plan, pues debo recordar a sus señorías que, además de los cinco tipos de medidas, después había una serie de medidas urgentes que se sobreentendía que tenían que ponerse en marcha inmediatamente una vez aprobado ese plan. Entre las medidas urgentes --pues, como digo, las otras ya se han mencionado suficientemente, aunque luego volveré sobre las medidas normativas--, estarían, por parte del Ministerio de Justicia --y puso bastante énfasis la vicepresidenta del Gobierno--, especializar a miembros del Ministerio Fiscal --desconozco si se ha llevado a cabo este extremo--, especializar a peritos judiciales y miembros de la Policía Judicial para agilizar los propios juicios rápidos, que es muy importante
--luego entraré en ello, pues estoy poniendo los términos velocidad y rapidez en toda mi intervención, y si hay que aplicar los juicios rápidos a algo sería en esta materia, un motivo de modificación de la legislación para adaptarlo a toda esta materia--. Asimismo, se puso mucho énfasis en que por parte del Ministerio del Interior se iba a constituir un grupo policial específico; es decir, no es que la policía se tenga que dedicar a perseguir estos delitos que, como ha señalado la señora Navarro, lógicamente lo viene haciendo de una forma tradicional, sino que en la nota de prensa que obra en mi poder, después del Consejo de Ministros del mes de abril, se dice literalmente: «2º). El Ministerio del Interior va a constituir un grupo policial específico sobre actividades delictivas relacionadas con la propiedad intelectual.» Me gustaría saber si esto se ha hecho o no. Además, pedía el refuerzo y la coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y policías autonómicas --que usted en este caso sí lo ha citado y ha señalado que iban a cooperar con otras policías que tuvieran competencias sobre esta materia--, pero me gustaría saber si esto se ha materializado en algunos acuerdos, convenios o ha sido a nivel de instrucciones entre las distintas administraciones.
Pues bien, podría mencionar otro tipo de cuestiones que también vendrían al caso pero, para finalizar, me gustaría hacerlo con una serie de medidas normativas que considera mi grupo se deberían tomar sobre esta materia. Por cierto, usted sabe que en el mes de mayo se aprobó una proposición de ley en el Pleno de esta Cámara, que habrá sido remitida con toda seguridad al Gobierno, y me gustaría saber si el Gobierno va a respetarla o va a hacer otras matizaciones a la misma.
Independientemente de la complejidad específica de esta normativa, hay que tener en cuenta, como ha señalado usted al principio de su intervención, la concienciación social. Vulnerar la propiedad intelectual constituye un delito y es una de las cosas que ahora no se está contemplando. Me gustaría saber qué iter legal tiene usted para transponer las dos directivas comunitarias que están pendientes y, cómo no, si se va a llevar a cabo una persecución de la adquisición de productos ilegales --aunque usted ha puesto énfasis en las medidas preventivas-- pues, como digo, en otros países funcionan, y lo ha hecho muy bien Italia en los dos últimos años. Éstas son cuestiones que no solamente afectan a la persecución en lo referente a lo comercial, sino una sanción administrativa al consumidor. Me gustaría saber si ustedes van por esa línea o si las van a llevar adelante otros ministerios que tengan que adoptar medidas de este tipo.
Nosotros estamos de acuerdo en la revisión de la ley --y si es preciso total--, porque la anterior que estaba vigente duró nueve años, no porque fuera mala ni buena, sino porque tenía que cambiarse. La actual es del año 1996, otros nueve años, y si se tiene que hacer una ley nueva de propiedad intelectual nos parece muy bien. Eso sí, nos gustaría que fuera con el mayor consenso posible y con la inclusión de algunas de las medidas que le he explicitado, como, por ejemplo, la de la aplicación de los juicios rápidos a la persecución de estos delitos en materia audiovisual.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor senador. Le informo que ha duplicado usted su tiempo, exactamente el doble.
Para contestar las preguntas formuladas, tiene la palabra la señora ministra.


La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Estoy absolutamente satisfecha de haber solicitado esta comparecencia porque me ha permitido, en primer lugar, realizar una primera aproximación, muy interesante para mí, al posicionamiento de los tres grupos que han intervenido lo que me permite pensar que los grupos políticos, en este caso del Senado, y el propio Gobierno vamos a ser capaces de abordar este asunto, en el que todos coincidimos que es muy complicado, con una red de intereses que se contraponen entre sí. Es un asunto muy complejo y, como decía el senador Vázquez Requero, hay que entrar en el fondo de la cuestión con una cierta transparencia y yo diría que incluso con una cierta valentía. Por ello me tranquiliza comprobar que todos somos conscientes de la complejidad y la cantidad de elementos y derivaciones que tiene este asunto, que debe ser objeto de una muy importante toma de decisiones legislativas. Y este Gobierno estará absolutamente empeñado en encontrar un consenso, si es posible unánime, sobre esta cuestión de futuro, aunque, como decía el senador del Grupo Popular, sea de futuro a corto plazo, porque, ciertamente, esta materia avanza a la velocidad del rayo.
En cualquier caso, para ese futuro a corto plazo, y en función de cómo se van adaptando las legislaciones de otros países, lo mejor que podemos hacer durante esta legislatura por la creación en nuestro país y por los derechos de los ciudadanos es contar con la mejor legislación posible. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la complejidad de legislar en este campo es extraordinaria, en primer lugar, como he dicho, por la contrapuesta red de intereses del primero y el último de la cadena, es decir, del creador y el ciudadano, pasando por todos lo que intervienen entre ambos. Por otro lado, todos los intereses son legítimos, y en algunos casos nuevos desde el punto de vista jurídico. Además, como sus señorías han dicho, por muy rápidamente que quiera actuar el legislador, e incluso la voluntad política, la tecnología irá por delante, con lo cual nos enfrentamos a un curiosísimo problema humano, a diferencia de otros, que se pueden abordar de forma diferente.
Es cierto que tradicionalmente se ha dicho que la calle, que los ciudadanos, van por delante de la ley, y en muchas ocasiones también por delante de la visión política respecto de las soluciones. Pero en este caso ya no se trata sólo de los ciudadanos o de algunos artistas, sino que también el instrumento técnico va muy por delante de lo que pueda hacer el instrumento jurídico. Y ahora no les hablo sólo como ministra, sino también como jurista. Por eso soy consciente de que es muy difícil colgar ese cascabel al gato; de lo contrario el problema no sería el que es, y tampoco todas las legislaciones sobre esta materia serían imperfectas.
El senador del Grupo Popular se refería a los casos italianos y alemán.
Pues bien, con el actual ministro italiano no he hablado de este tema, pero sí lo he hecho con el anterior, al igual que he mantenido muchas conversaciones con el ministro alemán. Sin embargo, los problemas de Alemania e Italia son mucho menores que el nuestro y, por tanto, mucho más fáciles de solucionar. Así, en Italia y Alemania se pueden permitir el lujo de aplicar simplemente medidas sancionadoras porque su espacio de actuación en este campo es pequeño, pero nuestro problema es muy grave por el volumen de que hablamos. De ahí que el plan insista mucho en la adopción de medidas formativas, preventivas y disuasorias; y es que la represión pura y dura se puede hacer, por ejemplo, en el caso del top manta, pero es mucho más difícil hacerlo en términos tecnológicos por lo complicado de nuestro mercado.
Y voy a sacar de dudas a todas sus señorías. En el proyecto de ley que transpone la directiva relativa a la sociedad de la información se excluyen expresamente las líneas ADSL y los discos duros de los ordenadores. Quiero que a todos les quede claro ese extremo.
Éste es un tema en el que hay que utilizar todas las capacidades de que dispongamos. Por ello, agradezco al senador Bofill su intervención; creo que sabe mucho de este asunto, que repito es muy complicado. Por tanto, además de la elaboración del plan, muchas de cuyas medidas ya se han puesto en marcha, como decía la senadora Navarro, de momento lo principal es el diálogo permanente con todos los interlocutores, que son muchos. Ya nos hemos reunido con todos ellos, y lo seguimos haciendo casi cada día; pero deberemos seguir reuniéndonos hasta que acabemos este trabajo, que no es sino una nueva ley de propiedad intelectual, que no sé si va a afectar a toda la legislación vigente, o sólo a parte de ella. Eso nos lo irá indicando el proceso, es decir, no será una decisión a priori. Y a todos los interlocutores con los que hemos hablado les hemos advertido que si todos no ceden un poco será imposible alcanzar una regulación que merezca la pena. Como decía el senador del Grupo Popular, la actual regulación está desfasada; pero, como decía el senador Bofill, es la que hay y tendría que aplicarse muchísimo mejor.
Ésta va a ser una decisión legislativa de las Cámaras, a propuesta del Gobierno, pero también va a ser una ley verdaderamente negociada. Por ello, insisto, si todos no ceden en algo será imposible una nueva regulación, tanto por mérito o defecto del Gobierno, como por mérito o defecto de los grupos parlamentarios, a los que este Gobierno va a invitar a que se lleve a cabo con el mayor consenso posible, e incluso por unanimidad; porque posiblemente la única medalla de esta propuesta consista en dejar allanado el camino para la creación en este país en términos de legislación internacional.
Además del plan que les he comentado, las medidas de Justicia, que figuraban en primer lugar, se adoptaron tras los dos siguientes Consejos de Ministros. Ya se han adoptado una serie de medidas por parte del Gobierno, y existe un criterio de flexibilidad para que cada ministro adopte las correspondientes medidas en el ámbito de su competencia. Como podrán comprender, la ministra de Cultura no puede indicar taxativamente al ministro de Justicia o al de Interior cómo tienen que hacer las cosas.
Ambos conocen perfectamente el grado en que tienen que cumplir su compromiso con el plan, y el ministro de Justicia ya ha tomado una serie de decisiones, incluida la modificación del Código Penal.


Por otro lado, puede parecer extraño que el Ministerio de Sanidad y Consumo se incluya en un plan de estas características, pero es que se deben tomar una serie de decisiones, especialmente en el ámbito del consumo, como las sanciones administrativas en esa área.
En cualquier caso, repito, la ministra de Cultura no puede indicar al resto de sus colegas en el Consejo de Ministros hasta el último detalle de las decisiones que cada uno debe adoptar en el ámbito de sus competencias.
Por otro lado, creo que todos coincidimos en que los cambios en materia de cultura son muy complicados para los ciudadanos, al igual que lo son para las instituciones. Ciertamente, en este caso las cosas están mal porque nadie ha podido actuar rápidamente; en ocasiones ni siquiera pueden hacerlo los creadores, como decía el senador Bofill. Y es que, siguiendo el ejemplo que él mismo ha puesto, el de la música, algunos de ellos todavía siguen pensando que se compra su CD o disco. Sin embargo ya hay muchísima gente que no compra un disco, sino una, dos o tres canciones de un disco y otras tantas de otro, eligiendo libremente, porque las tecnologías se lo permiten, cómo configurar su música. Pero en mi modesta opinión se equivocan los creadores cuando creen que van a proteger sus derechos de autoría sin incorporarse rápidamente a las posibilidades actuales, muy diferentes a las existentes al inicio de su carrera o trabajo.
También tiene muchísima razón el senador Bofill, y en los Estados Unidos hay algún ejemplo de ello, al hablar de que a veces se coloca gratis un producto en la red --yo conozco casos de libros-- que propicia una expectativa de derecho económico que se recupera con otro que no se va a colocar en ella. Por eso digo que estamos en un momento de tránsito y confusión, tanto para los creadores como para los ciudadanos, así como para quienes tenemos que tomar decisiones políticas y legislativas.
Sin embargo, tengo la impresión de que quienes no tienen ninguna confusión son los pertenecientes al tramo intermedio, el de los derechos industriales, que a lo largo de la historia siempre han tenido mucho más claros este tipo de temas. Y como existe una visión industrial, económica, creativa y artística de la cultura, la legislación que saque adelante el Gobierno estará coordinada por dos ministros, el de Industria, y yo misma.
También estoy de acuerdo con que hay que regular nuevamente lo relativo a la copia privada, reconociendo y protegiendo dos situaciones. Por un lado, la copia privada es un derecho de los ciudadanos; de lo contrario no podríamos hablar de que la cultura es un servicio público, una expectativa necesaria en la vida. Sencillamente sería un producto que uno podría comprar, y que de no hacerlo no tendría. Pero también es verdad que la copia privada, que no entra en la ilegalidad del negocio, en este caso ilícito, devenga un derecho que se reconoce en la legislación por parte de los creadores. Y lo que pasa es que tendremos que abordarlo con una regulación que abarque --como decía el senador-- a copias privadas que ahora mismo no están reguladas, porque hay una confusión enorme sobre si son privadas o no, sobre si tengo derecho o no a tenerlas gratis, y también es verdad, como decía al principio, que todo el mundo tiene que hacer un esfuerzo y ceder una parte de las viejas ideas que se tienen sobre este asunto. Es verdad, en cuanto a los derechos industriales, que se tiene que tener una especial sensibilidad de que el negocio de esos derechos industriales está inmerso en una materia, que es la cultura, muy delicada.
No quiero decir a sus señorías cosas que sé que saben y que sería casi un insulto, pero no es lo mismo la propiedad privada de tu domicilio, donde nadie puede acceder sin mandato judicial y donde todo lo que ocurre es absolutamente privado, que la privacidad de tu libro cuando lo has puesto en el mercado, que la privacidad de tu obra cuando la has colocado. El autor tiene que entender que cuando da el paso al frente de exponer su obra --todo artista necesita público, escenario, juicio, competencia, halago y reconocimiento--, se escapa de sus manos aunque sea privado. Uno abre la puerta de su casa a quien quiere, pero el autor ya no abre la puerta de su obra a quien quiere, sino que forma parte del uso y de la necesidad de los propios ciudadanos de un derecho que está reconocido y que tenemos que seguir protegiendo. Tenemos que entrar en una dinámica de cambio de mentalidad en muchos creadores para ceder y matizar muchos derechos industriales en relación con lo que estamos manejando, la cultura en el mercado, y tenemos que hacer cosas, en este caso --como su señoría decía--, muy rápidas.
En este momento estamos trasponiendo la Directiva 20/2001. Es muy tarde, tenía que haber estado traspuesta en diciembre de 2002 y estamos en el año de 2005. Ya contamos con el informe del Consejo de Estado y estamos en este momento a punto de empezar su tramitación parlamentaria, como sus señorías saben, como proyecto de ley en el Parlamento. Hemos tomado unas primeras decisiones conjuntas el Ministerio de Industria y el de Economía. No les voy a negar a sus señorías las dificultades tradicionales de este Gobierno y de todos los gobiernos en las dos dimensiones, que no es que sean capricho ni discrepancia de los ministros sino que están en la calle y, como están en la calle, se reflejan en las áreas de decisión de cualquier Gobierno. En ese sentido, ésa es una primera decisión de trasladar rápidamente una directiva.
Es verdad que en el canon en general estamos en los tribunales. Como sus señorías saben, el Reino de España está denunciado en los tribunales en el canon porque ahí ni siquiera se ha podido llegar, el incumplimiento y el retraso eran tan grandes que ni siquiera hemos podido llegar. Es verdad, decía su señoría, que ese canon no repercute sobre las arcas públicas porque es un canon que está previsto para los ciudadanos, pero también es verdad que con arreglo a la visión que todos podemos compartir más o menos de cómo es la sociedad española, su nivel de renta per cápita, sus hábitos culturales, dependerá de la sentencia, la defensa que hemos hecho es que la estamos cumpliendo de una determinada manera, aunque todos sabemos perfectamente que en ese sentido no, pero cuando la sentencia se produzca habrá que decir que de momento en algunas áreas este país no está en condiciones de repercutir directamente a los ciudadanos el pago de este canon, porque si ya es difícil fomentar el hábito de la lectura, que, por

cierto, este año se ha disparado, pero calculo que es por la conmemoración del IV Centenario del Quijote --veremos cómo se comporta este asunto en años sucesivos y vamos a ser honestos con el mismo--, también es verdad que no se puede repercutir directamente en los bolsillos de los ciudadanos, especialmente en el ámbito de los autores que escriben.
Decía el senador Bofill que se hace mucha demagogia. Estoy totalmente de acuerdo. Pienso que aquí o somos sinceros todos o no vamos a ningún sitio. Como bien ha dicho el senador Bofill, cuando alguien se baja esa música, se promociona esa música y después se va al concierto en directo, que es donde se hace una parte importante del negocio económico de los autores, claro que sí. Y es promoción moderna, es una forma nueva de promoción, que afecta en una parte a lo ilícito, pero en otra parte lleva recursos económicos al artista en otra dimensión.
Vamos a ser muy serios con todos los datos que podamos manejar. Por eso le diré que hacer el mapa de la piratería era lo principal de este plan.
Digamos que este plan tiene unas medidas de choque rápidas, como su señoría bien detallaba, con sanciones administrativas, con más eficacia en la Administración de Justicia, con más eficacia en los Cuerpos de Seguridad del Estado, pero es verdad que en este terreno hay que hacer más diagnóstico del que tenemos, con más sinceridad, con más atrevimiento por parte de todos los sectores, con más capacidad de ceder todos un poco porque, si no, no vamos a ningún sitio. Hay mucha demagogia y el senador lo decía. No afecta a las grandes industrias, sean multinacionales o no, sino al pequeño y mediano negocio, que es el que no puede sobrevivir en esta situación. De eso somos conscientes. Además, las grandes industrias y las multinacionales, como todos bien sabemos, son en muchos casos los propietarios de las patentes de los aparatos que reproducen, es decir, que los beneficios llegan o por la vía legal o por la vía ilegal, con lo cual estamos ante una situación tremendamente compleja y sobre la que tenemos que hablar con un abanico de interlocutores verdaderamente difícil y muy complicado, y el senador también se refería, acertadamente, a aquellos autores que no están asociados. Entiendo que a la altura de la historia que estamos viviendo, en el año 2005, en el siglo XXI, ningún Gobierno va a obligar a nadie a que se asocie a nada que no quiera. En ese sentido, lo tenemos más complicado todavía, porque algunos autores directamente llaman a la piratería. No me gusta utilizar esa palabra, lo que pasa es que es muy gráfica, incluso bonita en el idioma, pero hay que ser en esto un poco más rigurosos y hablar de actividades vulneradoras, etcétera.
Es una situación muy complicada en la que, de momento, hemos tomado medidas rápidas, de carácter clásico. Tenemos que trasponer dos directivas. Una está ultimada entre los dos ministerios y --repito-- está a punto de iniciar su tramitación en el Parlamento, porque ya ha pasado la fase del informe del Consejo de Estado. Hemos propuesto, en el seno de la Unión, una reflexión específica para hacer políticas transversales en este asunto. Es verdad que a nosotros los modelos europeos nos sirven relativamente poco --el senador es consciente de esta situación--, porque nuestro mercado difícil está en países con muchísimos más problemas que nosotros y muy alejados de las medidas que se puedan tomar en Alemania o en Italia. En uno de los grandes mercados donde tenemos problemas es en Méjico, con 104 millones de personas. Por eso, una parte importante del trabajo que hemos hecho, y que la senadora Navarro lo destacaba, es hablar mucho y establecer un equipo de trabajo, que está funcionando, con Portugal, Brasil y Méjico, especialmente con Méjico, porque es la única manera que tenemos de seguir avanzando en un mundo donde las legislaciones están mucho más desenfocadas que la nuestra en muchos aspectos. De todas maneras, como decía el senador Bofill --y esto es muy propio de los españoles--, en muchos casos se nos ocurre inventar cosas y sólo con aplicar lo que ya tenemos llevaríamos un asunto rápido y avanzado por delante.
En relación con los juicios rápidos, sí porque, entre otras cosas, serían ejemplificadores. Los juicios rápidos desde el punto de vista de la Administración de Justicia no tienen mayor calidad, la calidad que tienen es la ejemplaridad del asunto. Creo que es claro para quienes nos movemos en el terreno del mundo jurídico. Hay quienes hablan de un protagonismo especial de las sociedades de gestión, pero esto no se lo inventa nadie.
Las sociedades de gestión en nuestro país son importantes, están articuladas de esta manera, a diferencia de otros países y parecida a otros países, pero son los interlocutores que tenemos. Tampoco ahí podemos hacer nosotros muchas modificaciones.
Cuando su señoría proponía el observatorio, le diré que sí. Ha tocado dos cuestiones que nos interesan mucho. El órgano de arbitraje y de conciliación nos parece muy importante en este asunto y quizá lleva su señoría razón, quizás haya que darle tres vueltas más a ese asunto y ponerle otro rango. Es verdad porque en este asunto, del que casi siempre se derivan derechos económicos, todos sabemos perfectamente, y los juristas mejor que nadie, que si llegamos a un acuerdo es muchísimo mejor que otra cosa. Y ahí el arbitraje debería ser eje principal de búsqueda de soluciones entre autores. Algunas veces los problemas --sus señorías se pueden estar imaginando lo que les voy a decir-- son de los autores con su propia sociedad de gestión, no digo con el mundo que les circunda, con lo cual el elemento de arbitraje tendrá que ser capital. Pero también es verdad que no hemos querido tomar decisiones en este ámbito más contundentes hasta tener el mapa. El mapa nos tiene que decir muchas cosas que seguramente son verdad y no las sabíamos y seguramente muchas son mentira y nos las hemos creído, se lo digo literalmente a sus señorías. El mapa --en el que están implicados los tres grandes instrumentos estadísticos de este Gobierno, que son los mismos de cualquier Gobierno tradicionalmente en nuestro país-- nos tendrá que decir muchas cosas acerca de: si merecerá la pena mantener a partir del mapa una estructura estable, que será un observatorio y se llamará más o menos así, de tal manera que esté controlando permanentemente el fenómeno con datos, y si ahí merecerá la pena reforzar bien la vía del arbitraje
--y, por lo tanto, salirnos del elemento controversia o contencioso-- o tomar alguna otra decisión.


La percepción que tengo del tema --al que he dedicado muchísimas horas, he leído muchísimo y me he reunido con muchísima gente-- es que globalmente tenemos las cosas identificadas, pero que hay mucho por descubrir todavía en este ámbito, donde nos movemos en un terreno en el que, como usted bien sabe, ni siquiera desde los puntos de vista jurídico y político sabemos muchas cosas porque están encerradas en la tecnología.
Es verdad que con la policía electrónica hemos hecho ya una prueba/ensayo interesante. Sabemos que en algunos temas --desde luego mucho más graves que la piratería que significa la vulneración de la propiedad intelectual, y me refiero a todo el mundo de la pornografía y específicamente a la pornografía infantil-- se deja un rastro que se puede perseguir, pero no se pueden perseguir millones de rastros tampoco, con lo cual estamos ante una situación que pone casi al borde de la desesperación a cualquier político en este momento en el mundo. Pero yo creo que esto ocurre un poco menos en la sociedad norteamericana por dos razones: porque son generalmente cumplidores de sus normas y porque tienen una sociedad tecnológicamente mucho más avanzada y --como decía su señoría-- mucho más acostumbrada a manejar la red, los nuevos soportes y las nuevas tecnologías, con lo cual ya han pasado por la fase de la habituación, cosa que no nos ocurre a nosotros.
Señorías, sí tenemos muchos datos en hábitos. Hace poco presentamos una encuesta extraordinaria que hemos hecho y que nos ha dado algo así como 40.000 datos de información sobre los hábitos de los españoles. Está publicada, los medios de comunicación la tienen y de ahí se derivan muchos datos clásicos, pero se derivan también muchos datos de estas características de los que decía su señoría que no los tenemos. Sí los tenemos y con esos datos en algunas ocasiones y en muchas de las reuniones también desmontamos --como decía su señoría-- mucha falacia y mucha demagogia sobre el tema, y decimos: esto realmente no es así, por lo menos cuando se va uno directamente a la información que tienen los ciudadanos.
En relación con la coordinación de las policías, como decía antes, no podemos imponer nada, tenemos que sugerir. Es verdad que tenemos a punto la firma del convenio con la FEMP y que en materia de coordinación de las policías este convenio es muy interesante, porque muchas veces esas actividades van a depender de las policías locales y no del Cuerpo Nacional de Policía. Con las comunidades autónomas hemos hecho una parte del trabajo y lo remataremos el día 4 de julio en Santander, donde nos reunimos en la conferencia sectorial con este tema específico y esperemos dar ahí el siguiente salto que nos queda, que considero que es un salto extraordinariamente importante.
Decía la senadora Navarro, con toda la razón, que esto ha supuesto muchísimas horas --por otra parte, lógicas y evidentes, ningún mérito en absoluto de este ministerio, es lo que teníamos que hacer y era un compromiso importante-- de hablar con todo el mundo. Aun así --y con esto termino porque habrá muchos debates parlamentarios sobre este tema en los que sus señorías se tendrán que pronunciar; yo agradezco que sepan tanto del asunto porque es muy complicado y meterse en ello no es tan fácil como en otras materias, que son, quizá, más agradecidas para saber y para manejarse-- tengo que decir que es verdad que en este asunto va a hacer más falta un acuerdo de consenso y de convenio que de imposición de nadie; se va a poder imponer muy poco en ningún ámbito. En ese sentido, repito, espero que cuando llegue el momento --con las discrepancias lógicas y oportunas de perspectivas que podamos tener-- cerremos un acuerdo para un plazo de tiempo que nunca sabremos cuánto será y cuándo se volverá a quedar pequeño; seguro que nos lo agradecerá casi toda la complicada estructura de las industrias y la cultura de nuestro país y nos lo acabarán agradeciendo a todos.
Muchas gracias por el tipo de intervención que han hecho, ahora estoy todavía mucho más tranquila al saber que todos somos conscientes del terreno en el nos estamos moviendo.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.
¿Sus señorías quieren hacer uso del turno de réplica? (Pausa.) Si lo van a hacer seremos muy estrictos con el tiempo.
Tiene la palabra el senador Vázquez.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta, no se preocupe.
Telegráficamente y por cortesía parlamentaria, quiero agradecerle a la señora ministra el diálogo que ha puesto encima de la mesa y el posible consenso para llegar a acuerdos. Por parte de este grupo parlamentario le devuelvo la misma voluntad de diálogo y de llegar a acuerdos.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador Vázquez.
La señora ministra tiene la palabra para contestar.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Se lo agradezco, se lo agradezco muchísimo porque aunque hay muchos temas en los que, naturalmente, nunca nos pondremos de acuerdo, en éste le haremos un gran favor a este país si nos ponemos de acuerdo y si lo conseguimos al final.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Antes de continuar, vamos a hacer un receso de cinco minutos (Pausa.) Señorías, reanudamos la sesión.
Antes de comenzar el punto tercero del orden del día --preguntas--, aunque imagino que todas sus señorías lo saben, quiero recordarles que por acuerdo de Mesa y portavoces vamos a hacer una tramitación similar a la que se realiza en el pleno, en cuanto a los tiempos, y también vamos a agrupar dos preguntas sobre aspectos concretos de Medina del Campo y otras cuatro preguntas de la senadora Gallego sobre la Catedral de Ourense. Naturalmente seremos más generosos en el tiempo con estas preguntas que se van a reagrupar. Lo que sí les rogaría es que con el resto de las preguntas se ajustasen al tiempo estricto, por el bien de todos. (El señor Van-Halen Acedo: En las agrupadas

también.) El señor Van-Halen, con buen criterio, me dice que en las demás también. (Risas.)
CONTESTACIÓN DEL GOBIERNO A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:


-- DE DON JOSÉ MARÍA CHIQUILLO BARBER, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE LAS LENGUAS DECLARADAS COMO COOFICIALES EN LOS ESTATUTOS DE AUTONOMÍA QUE SERÁN UTILIZADAS Y RECONOCIDAS EN LA CATALOGACIÓN DE FONDOS Y EN LA TRADUCCIÓN EN LA PÁGINA WEB DE LA BIBLIOTECA NACIONAL (681/000012).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del senador Chiquillo Barber sobre las lenguas declaradas como cooficiales en los estatutos de autonomía. Para su formulación, tiene la palabra su señoría.

El señor CHIQUILLO BARBER: Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, señora ministra, mi pregunta es: ¿Cuál es la relación de lenguas declaradas como cooficiales en los respectivos estatutos de autonomía, que serán utilizadas y reconocidas en la catalogación de fondos, actividades y en la traducción de la página web de la Biblioteca Nacional? Muchas gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Para su contestación, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Hay tres tipos de respuesta a su pregunta y empezaré por la más sencilla.
Son las mismas que nos hemos encontrado y que se ha encontrado la actual directora de la Biblioteca Nacional y que estaban ya vigentes desde 2002 en dicha biblioteca.
En segundo lugar, estamos utilizando y cumpliendo las normas internacionales, que es de lo que se trata en una biblioteca nacional, que son las listas de códigos de lengua MARC-21 y la ISO-639-2, y es con arreglo a dichas normas con las que se mueve la Biblioteca Nacional española. En ese sentido se reconocen los indicativos correspondientes a la lengua catalana, vasca y gallega. Es más, no existe el código «Val» como sinónimo de lengua valenciana, exactamente igual que el castellano no utiliza la forma «Castillan», sino «Spa» de spanish, porque así son las normas internacionales y, por lo tanto, estamos funcionando con arreglo a los códigos internacionales, que es lo que tiene que hacer una biblioteca nacional.
Pero es que hemos abundado también en la posibilidad de cualquier otra hipótesis, y los informes universitarios y académicos en general del mundo de la lingüística nos dicen literalmente lo siguiente: La propia Academia Valenciana de la Lengua y en su propia Ley de creación por las Cortes Valencianas nos dice que el valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana, forma parte el sistema lingüístico que los correspondientes estatutos de autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón reconocen como lengua propia. Tenemos tres sentencias del Tribunal Constitucional y alguna que afecta al Tribunal de Justicia de la Comunidad Valenciana que reconocen al valenciano dentro de la lengua catalana y, por tanto, bajo el mismo código en la catalogación de la Biblioteca Nacional.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.
Para réplica, tiene la palabra el senador Chiquillo.

El señor CHIQUILLO BARBER: Muchas gracias, señora presidenta.
Los estatutos dicen lo que dicen y no se puede dar una interpretación a lo que dice la letra y el espíritu de los mismos. El Estatuto de la Comunidad Valenciana habla del valenciano como lengua propia y oficial.
Yo le formulaba esta pregunta haciendo una pequeña referencia a la cronología de los hechos. Era la crónica de una decisión anunciada y una política de hechos consumados porque, a pesar de que usted, en septiembre de 2004, decía --en una contestación parlamentaria-- que no se iba a excluir y que no se había excluido al valenciano en los criterios de valoración para catalogar las lenguas cooficiales reconocidas en los estatutos, la directora de la Biblioteca Nacional dijo unos meses antes que iba a excluir el valenciano, y de hecho, en sus propias declaraciones con motivo de la presentación de esa decisión que hoy usted nos ha comentado, ella misma decía que el valenciano aparecía como tal en la actualidad, a día de hoy, en la Biblioteca Nacional, y así se puede ver que hay obras de diversos autores, como Miquel Adlert, Xavier Casp, Artur Ahuir,Voro López, y otros muchos, donde aparece VAL definiendo el valenciano como tal, y se escudan en un informe pedido a la carta, deprisa y corriendo en los últimos dos meses, y se acogen a un dictamen de la Academia Valenciana de la Lengua en la parte que les conviene. El dictamen de la Academia Valenciana de la Lengua es muy extenso y dice muchas cosas que ahora comentaré muy brevemente.
La decisión que adopta Rosa Regás, directora de la Biblioteca Nacional, es una decisión personal e interesada al decir que va a catalogar los libros valencianos en el epígrafe de catalán, basada en una lectura muy particular que de un simple dictamen de 9 de febrero de 2005 de la AVL hace la directora de la Biblioteca Nacional. En ese dictamen --y eso lo omite en sus consideraciones-- se establece claramente, respecto al nombre de la lengua valenciana, que la AVL considera necesario que los Gobiernos autonómicos implicados, en colaboración con el Gobierno español, adopten las medidas pertinentes para respetar ese artículo 7 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana. La directora de la Biblioteca Nacional ha adoptado una decisión unilateral, sin ningún tipo de consenso, diálogo o acuerdo con el Gobierno de la Generalitat Valenciana, como le marca la Academia Valenciana de la Lengua

y como se comprometió el propio presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, con el presidente de la Generalitat Valenciana, otorgándose la directora de la Biblioteca Nacional una competencia que no tiene, vulnerando la letra y el espíritu del Estatuto de Autonomía
--ley orgánica--, donde habla de la lengua valenciana y de las competencias exclusivas de la Generalitat Valenciana en materia lingüística.
El dictamen citado por la directora, al que usted también se ha referido, no ha sido ni considerado ni valorado por el Gobierno valenciano, y hasta la fecha hay una catalogación propia para el valenciano, de la misma manera que lo tiene el gallego y el portugués, a pesar de que la romanística internacional considera al gallego y al portugués como un mismo sistema lingüístico, como usted ha dicho para equiparar valenciano y catalán, pero mantiene su autonomía e independencia y su dualidad onomástica. Unificar catalán y valenciano y no hacerlo con el gallego y portugués y otras lenguas, en esa misma situación de pertenencia a un mismo sistema lingüístico, es, sin duda alguna, un atropello a la legalidad y un desprecio a la voluntad del pueblo valenciano que siente su lengua, el valenciano, como lengua propia diferente y diferenciada de otras del Estado, aunque sean y pertenezcan a un mismo sistema lingüístico. Por eso pedimos igualdad de trato.
Entendemos que la posición de la Biblioteca Nacional y de su directora es una postura política que obedece a criterios políticos, que no filológicos, es gratuita, fomenta la discordia entre los ciudadanos...

La señora PRESIDENTA: Senador Chiquillo, le ruego que vaya terminando.

El señor CHIQUILLO BARBER: Concluyo rápidamente.
Fomenta la discordia entre los ciudadanos, es un ataque contra el marco jurídico establecido por ese estatuto y contra la identidad cultural de la Comunidad Valenciana.
Hay problemas mucho más apremiantes en torno al libro --hoy hemos hablado de ellos-- a los que la directora debería dedicar su tiempo y su esfuerzo.
Por todo ello, señora ministra, sin acritud y con buenas maneras y con mucho talante, le pido que cese a esa directora de la Biblioteca Nacional. A usted, por tener competencias para ello --y seguramente le hará más caso-porque tiene esas competencias--, le solicitamos, le rogamos que cese a la citada directora de la Biblioteca Nacional, señora Regás, por su inadmisible actitud en contra de la lengua valenciana, por vulnerar el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana y por dar a sabiendas la espalda a los valencianos y a las valencianas hiriendo su sensibilidad al atacar su identidad cultural como pueblo.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Para dúplica, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Tengo que elegir varias respuestas, aunque solamente con la primera ya tendría suficiente. En 2002 su partido, su gobierno y el director de la Biblioteca Nacional elegido por su partido fue el que decidió que se dejara de catalogar con el símbolo VAL. ¿Lo entiende usted? Por tanto, usted debe decírselo a otros, no precisamente a este Gobierno.
Pero, además, la Biblioteca Nacional es una institución competencia del Estado, no de los gobiernos autonómicos. ¿Lo entiende, señoría? Y las decisiones técnicas y políticas entran dentro de las competencias del Gobierno de la nación, sin embargo, yo no tengo competencias en las instituciones del Gobierno autonómico de la Comunidad Valenciana.
Señoría, ¿entiende cómo es el reparto de competencias y cómo hay que respetarlas sin inmiscuirse en ellas? Pero hay más. El Gobierno de la nación funciona sobre todo a golpe de entendimiento de las sentencias del Tribunal Constitucional en los casos de contraversia. ¿Sabe usted lo que dice la sentencia 75 de 1997 sobre este asunto? Pues dice lo siguiente: Como institución pública, la lengua propia de la universidad de Valencia es la lengua propia de la Comunidad Valenciana. Para los efectos de estos estatutos se admite como denominaciones suyas tanto la académica lengua catalana, como la recogida en el Estatuto de Autonomía Valenciano. ¿Lo entiende, señoría? Usted habla de interpretaciones sesgadas y particulares, y, evidentemente, las hacemos todos. La que ha hecho usted sobre la Biblioteca Nacional de todos los españoles es también bastante sesgada y, efectivamente, como usted ha dicho, forma parte de un sistema lingüístico. No me pida usted que legisle yo a los portugueses y que incluya a Portugal y al idioma portugués en una derivación que es el gallego, en un sistema lingüístico que es el portugués; no me pida eso porque supone una extralimitación extraordinaria por su parte, y lo digo con mucho talante.
Muchas gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.


-- DE DON ADOLFO ABEJÓN ORTEGA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR:

SOBRE LA SITUACIÓN ADMINISTRATIVA Y LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO CON RESPECTO AL PROYECTO DE REHABILITACIÓN DEL TEATRO OLYMPIA DE MEDINA DEL CAMPO (VALLADOLID) (681/000031).

SOBRE LA SITUACIÓN ADMINISTRATIVA Y LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO CON RESPECTO AL PROYECTO DE REHABILITACIÓN DEL PALACIO DE LOS QUINTANILLA, EN MEDINA DEL CAMPO (VALLADOLID) (681/000032).

La señora PRESIDENTA: Pasamos a las preguntas agrupadas del senador Abejón Ortega sobre proyecto de rehabilitación del teatro Olympia de Medina del Campo y

sobre rehabilitación del palacio de los Quintanilla, en la citada localidad.
Para su formulación, tiene la palabra su señoría.

El señor ABEJÓN ORTEGA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, Medina del Campo, como usted muy bien sabe, es una villa vallisoletana, industrial, próspera y un gran nudo de comunicación. En esta villa vivieron reyes y reinas; la reina Isabel la Católica falleció en esta villa el 26 de noviembre de 1504 y el V Centenario de su muerte se celebró el año pasado.
Los grandes aniversarios -- y este sin duda lo fue-- no solamente nos traen a la memoria el recuerdo de un gran personaje, en este caso una gran reina y un excepcional reinado, de enorme importancia para la historia de España, sino que, además, suelen aprovecharse para abordar obras importantes de restauración y puesta en valor del patrimonio que nos legaron, así como para atender otras demandas planteadas por los ciudadanos.
En este contexto, el ayuntamiento de Medina del Campo adquirió el teatro Olympia, ya que se trata del único teatro que permanece en pie y, además, dispone de la sala de mayor capacidad de la ciudad, lo que permite dar cabida a cualquier espectáculo y a otros usos de los muchos que se programan a lo largo del año en Medina del Campo, y que no voy a citar en este momento.
Sabe también la señora ministra que el 17 de junio de 2004, la Junta de Castilla y León, mediante la formalización del correspondiente convenio, autorizó una subvención directa de 1,3 millones de euros, destinados a colaborar en la financiación de estas obras, y con una programación plurianual en los años 2004, 2005 y 2006.
La comisión mixta encargada de la asignación de proyectos con cargo al uno por ciento cultural, aprobó el proyecto de rehabilitación del teatro Olympia el 17 de julio de 2002, y sabe también, porque es de su competencia, que posteriormente apareció una partida presupuestaria de 50.000 euros en el año 2004 y otra de 253.000 en el año 2005; asimismo, el pleno del ayuntamiento aprobó el proyecto.
En cuanto al palacio de los Quintanilla, es, sin duda, tras el de los Dueñas, la obra más emblemática isabelina que nos queda en Medina del Campo. Su construcción se remota, como usted muy bien sabe, a la época de los Reyes Católicos, justo al lado de donde éstos vivieron y donde murió la reina Isabel. El 2 de julio de 2003 se firma un convenio entre el ministerio y el ayuntamiento para llevar a cabo dos fases; un proyecto de colaboración, principalmente para dotar de infraestructuras culturales que permitiesen a la ciudad de Medina del Campo conmemorar dignamente el V Centenario de la muerte de la reina y que, además, constituyesen una ampliación definitiva del museo.
Pues bien, el palacio de los Quintanilla, que había sido recientemente adquirido por el ayuntamiento, ha vivido distintos vaivenes; lo cierto es que el V Centenario de la muerte de la reina Isabel podía haber tenido una mayor dignidad y un mayor esplendor, sin embargo, pasó sin pena ni gloria, y la única obra isabelina en la que se había comprometido el Gobierno, repito, en estos momentos está sufriendo esos vaivenes, es decir, no se sabe qué va a suceder. En el año 2003 se aprobó una partida de 601.000 euros, otra en el año 2004, y la verdad es que están ocurriendo una serie de penurias y complicaciones para ponerlo en marcha.
Resumiendo --porque así me han dicho que se lo haga constar-- Medina del Campo, los medinenses y la conmemoración del V Centenario de la muerte de la reina Isabel merecían un trato mucho más justo, ya que un acontecimiento tan relevante ha pasado inadvertido. Además, el único compromiso que había hasta el momento ha quedado sin cumplir.
Por tanto, a los medinenses --se lo digo porque así me lo han comunicado, incluidos los de su propio partido-- les hubiera gustado que en un año tan carismático como el del V Centenario de la muerte de la reina Isabel alguien del Gobierno les hubiera visitado, así como la Corona, ante dicha conmemoración. Usted está a tiempo todavía de llevar a cabo estas obras y en Medina será muy bien recibida.
Por ello, le formulo las dos preguntas que usted ya conoce.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Para su contestación, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, gracias especialmente por su invitación, que procuraré atender en la medida de lo posible.
Voy a darle buenas noticias, aunque a medias, porque no todas serán buenas para su señoría. Como usted sabe, el anterior Gobierno se comprometió, entre comillas, sin convenios y sin dotación presupuestaria, a realizar más de 900 proyectos con cargo al uno por ciento cultural; lo he dicho en muchas ocasiones, y no quiero volver a repetirlo: harían falta 57 años para poder cumplirlo. Éste es el caso de los dos proyectos por los que usted me pregunta. Dicho compromiso tuvo lugar en una reunión el 17 de julio de 2002, pero, repito, sin dotación económica en la intervención presupuestaria, es decir, sin compromiso, aunque parecía un buen proyecto.
Nosotros hemos considerado que la rehabilitación del teatro Olympia es un proyecto que merece la pena sacar adelante; tan es así que en el importe total de la intervención, que en aquel momento ascendía a poco más de 4 millones de euros, el ayuntamiento y la comunidad autónoma se comprometieron en el 42 por ciento y el Ministerio de Fomento en el 58 por ciento; por lo cual, el Gobierno de la nación, no el ministerio de Fomento sino el ministerio de Vivienda a través de la Dirección General del Arquitectura, tiene previstos 2 millones 357.000 euros en las inversiones del uno por ciento del Ministerio de Vivienda, Así pues, le doy una buena noticia: este Gobierno ha dotado presupuestariamente ese acuerdo, que es un acuerdo de carácter político, y que hemos considerado merecía la pena continuar. Es más, le voy a dar otra noticia mejor:
teniendo en cuenta que todas las instalaciones técnicas del teatro

Olympia se han quedado completamente obsoletas, procuraremos, en este caso con fondos propios del Ministerio de Cultura, que el INAEM se haga cargo de alguna parte de los equipamientos escénicos que, como usted sabe, son muy caros y habitualmente las administraciones locales no tienen recursos para ello.
En el caso de la rehabilitación del palacio de los Quintanilla, según tengo entendido para museo o para centro cultural, he de decirle, señoría, que al Ministerio de Cultura le agrada que la rehabilitación del patrimonio tenga después una función que cumplir, y siempre que hay proyectos de estas características los anteponemos a otros, porque de esta manera se van a conservar muy bien, ya que se van a utilizar y además nos ahorramos, por el mismo precio, acometer otra infraestructura en el lugar.
En este caso nos encontramos en la misma situación: se aprueba con cargo al uno por ciento cultural, sin compromiso de dotación presupuestaria, es decir, acuerdo político sin ningún respaldo. Como su señoría sabe, la Abogacía general del Estado dice literalmente que mientras no hay convenio no hay ni compromiso jurídico ni presupuestario por la Intervención General.
Desde nuestro punto de vista, este proyecto cumple todos los requisitos de los criterios que aprobamos el 15 de marzo en el BOE relativos al uno por ciento cultural. Este Gobierno ha puesto requisitos absolutamente armoniosos con la Ley de patrimonio histórico, que hemos publicado, para que pueda conocerlos todo el mundo, y con arreglo a ello se aprueban los proyectos. Repito, cumple todos los requisitos que exige la orden ministerial de 15 de marzo: es un bien de titularidad pública, es un bien de interés cultural, tiene un proyecto de ejecución y, además, se va a utilizar para fines culturales, por lo que nosotros lo priorizaremos en los dos acuerdos ya firmados con los ministerios de Fomento y Vivienda; intentaremos encajarlo en uno de los dos con cargo al uno por ciento, cuanto antes mejor, escuchando también la opinión del Gobierno autonómico sobre esta cuestión. Por tanto, como le he dicho, hay uno ya previsto, y el otro está en nuestra prioridad, porque reúne los requisitos que el 15 de marzo publicamos a través de una orden ministerial.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.
Para turno de réplica, tiene la palabra el senador Abejón. Le ruego brevedad.

El señor ABEJÓN ORTEGA: Gracias, señora presidenta.
Simplemente quiero dar las gracias a la señora ministra y decirle que desde luego puede contar con nuestra colaboración, así como la del Grupo Parlamentario Socialista, que ya se ha manifestado, para llevar a cabo estos dos proyectos; además, como bien sabe, en Valladolid son prioritarios porque son los únicos que tenemos.
Muchísimas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
¿La señora ministra desea intervenir?
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Tan sólo quiero decir que procuraré ir a Medina del Campo.


-- DE DOÑA MERCEDES GALLEGO ESPERANZA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR:

SOBRE EL GRADO DE INFORMACIÓN QUE TIENE EL GOBIERNO ACERCA DEL DETERIORO QUE PRODUCEN EN EL INTERIOR DE LA CATEDRAL DE OURENSE LAS OBRAS QUE SE ESTÁN REALIZANDO POR CUENTA DEL MINISTERIO DE CULTURA (681/000197).

SOBRE LA EXISTENCIA DE MODIFICACIONES PREVISTAS PARA LAS OBRAS DE PAVIMENTACIÓN QUE SE ESTÁN REALIZANDO EN LA CATEDRAL DE OURENSE, CON INDICACIÓN DE LA FECHA PREVISTA PARA LA FINALIZACIÓN DE LAS MISMAS (681/000265).

SOBRE LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO CON RESPECTO A LA REALIZACIÓN DE ALGÚN TIPO DE INVERSIÓN ECONÓMICA EN LA CATEDRAL DE OURENSE DURANTE EL AÑO 2005 (681/000266).

SOBRE LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO CON RESPECTO A LA REALIZACIÓN DE ALGUNA ACTUACIÓN EN LA CATEDRAL DE OURENSE PARA PALIAR LOS DAÑOS QUE ESTÁN CAUSANDO EN SU PATRIMONIO MUEBLE LAS OBRAS DE PAVIMENTACIÓN (681/000267).

La señora PRESIDENTA: A continuación, pasamos a las preguntas de la senadora Gallego, relacionadas con obras en la catedral de Ourense.
Para su formulación, tiene la palabra la senadora.

La señora GALLEGO ESPERANZA: Gracias, señora presidenta.
Señorías, señora ministra, teniendo en cuenta lo poco que usted se prodiga por esta comisión, pueden pensar que a estas alturas, después de varios meses de espera, mis preguntas pueden resultar rancias. Nada me agradaría más que así fuese, pero, lamentablemente, por la desidia y falta de sensibilidad de su ministerio, siguen siendo de actualidad.
Señora ministra, como no ponga manos a la obra en este asunto, el daño puede ser irreparable para una de las joyas del patrimonio español, pues supongo que usted, como ministra de Cultura, sabrá que la catedral de Ourense está considerada como uno de los grandes templos románicos de España y una de las construcciones culminantes de la Edad Media en Galicia. Data de la segunda mitad del siglo XII y primera del XIII y afortunadamente, los añadidos posteriores no desfiguran fundamentalmente su unidad, sino que constituyen una variada muestra de estilos de épocas diferentes. El 3 de junio de 1931 fue declarada monumento nacional,

y desde el año 1867 tiene honores de basílica. Después de esto, permítanme que regrese al siglo XXI.
Señora ministra, un día del verano de 2004, se presenta en la catedral la empresa adjudicataria de las obras de pavimentación; lo hace sin previo aviso al cabildo, ni por su parte ni por la de su ministerio, dándose la circunstancia de que el tempo, en aquellos días, albergaba una exposición que hacía imposible comenzar las obras.
Por fin, el 28 de agosto, se inician: Las obras previstas en el plan director de la catedral tenían como objetivo paliar la humedad causante del deterioro que sufre el edificio; para ello, se recurrió a canalizaciones, drenajes y una renovación de la pavimentación y las consiguientes catas arqueológicas.
El proyecto del Ministerio de Cultura, a través de su Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, y ésta, a su vez, a través de la Dirección General del Instituto del Patrimonio Histórico Español, anunciaba sobre el papel --e insisto, sobre el papel, porque la realidad, como veremos, será otra muy diferente-- que las obras contaban con un proyecto que abarcaba criterios de diagnóstico, programación técnica y ejecución adecuada. Pues bien, lo único que sí abarcaba el proyecto era incumplimiento y falta de responsabilidad por parte de su ministerio.
¿Qué ha pasado, señora ministra, con las obras de la catedral de Ourense para que nos veamos en la necesidad de formularle estas preguntas? Permítanme sus señorías que antes de pasar a la formulación aclare que dichas preguntas mantienen los tiempos verbales que se utilizaron cuando fueron presentadas en su día, y que hoy requieren alguna matización que haré en su momento.
Primero, ¿cuándo está previsto que concluyan las obras de pavimentación que se están realizando en la catedral de Ourense? ¿Se están cumpliendo los plazos? Segundo, ¿cuál es el grado de información del Gobierno acerca del deterioro que producen las obras en el interior de la catedral? Tercero, ¿contempla el Gobierno alguna actuación en la catedral de Ourense para paliar los daños que en su patrimonio mueble están causando las obras de pavimentación? Cuarto, ¿tiene previsto el Gobierno realizar algún tipo de inversión económica en la catedral de Ourense a lo largo del presente año? Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para contestar a las preguntas, tiene la palabra la ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, presidenta.
Señora Gallego, es una pena que no haya estado usted al principio de la mañana, pues habría oído a su compañero Van-Halen. He venido a esta comisión cuando se me ha requerido, y si esta comisión ha tenido problemas de calendario, en vez de venir en febrero, he venido ahora.
Háblelo usted con su compañero. De haberlo hecho, habría usted arrancado con esta pregunta de mejor manera.
Señoría, el proyecto de la catedral de Ourense es de su partido --de 2003 a 2005--, así que si el proyecto estaba mal, si en el proyecto no se había hecho un buen diagnóstico sobre los problemas de las gravísimas humedades que padece la catedral de Ourense, pregunte. Es este Gobierno el que en este año 2005 está invirtiendo 116.000 euros, y está continuando con unas obras que hemos heredado y que, evidentemente, estaban mal planteadas. No hace falta que le diga a su señoría, porque su señoría conoce muy bien estos temas, que no se ejecuta ni un solo proyecto técnico en ningún lugar de este país que no esté supervisado por el gobierno autonómico, que es el que tiene la transferencia de la gestión de la tutela, es decir, que si el proyecto es bueno o malo se lo debería preguntar usted al consejero de Cultura de su gobierno autonómico en Galicia, porque es el que debe supervisar en todos sus aspectos, y ejerciendo su competencia de gestión, que tiene transferida, la idoneidad de un proyecto. El Gobierno de la nación se limita a hacer política decidiendo dónde invierte y dónde no, y a presentar proyectos que deben ser supervisados técnicamente por los gobiernos autonómicos, y sólo adopta decisiones políticas respecto a si intervenir en una catedral o en otra. Pero es que en ésta, este Gobierno ha mantenido el proyecto, ha mantenido la financiación y, seguramente, los plazos previstos para su finalización en 2005; y ha sido este Gobierno el que, retocando el proyecto, se ha mostrado consciente de la gravedad de los problemas. Pero es que es más: en todo momento y en el período de tiempo transcurrido en esta legislatura hemos hablado con el cabildo, que ha sido el que ha querido mantener el templo abierto permanentemente, al mismo tiempo que las obras, cuando cerrarlo habría sido muchísimo más cómodo para ejecutar esas obras y ese proyecto. Ha sido el cabildo el que ha querido mantener la catedral abierta, y ha sido este ministerio el que se ha plegado al deseo del cabildo y de la Consejería de Cultura de sostener este proyecto, mantener el templo abierto y, naturalmente, cumplir los plazos y, en cuanto al ejercicio presupuestario para el año 2005, aplicar la dotación presupuestaria que estaba prevista.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias.
Para réplica, tiene la palabra la senadora.

La señora GALLEGO ESPERANZA: Gracias.
Señora ministra, sus respuestas no me satisfacen, y le voy a decir por qué. Si bien es verdad que los plazos se fueron cumpliendo, lo demás ha sido una sucesión de desaciertos, unos tras otros.
Cuando comienzan las obras, la empresa adjudicataria tarda en colocar en la fachada el cartel con la ficha técnica, y cuando lo hace anuncia un presupuesto de 238.516,54 euros. Con anterioridad, el Gobierno, en respuesta a las preguntas escritas de un diputado y de quien le habla, nos había dado una cantidad de 260.625,3 euros. La diferencia es superior a 20.000 euros, exactamente 22.108,49 euros. ¿A qué se debe este baile de cifras, señora ministra? ¿A un error, a una baja o a otras razones más poderosas como la falta de presupuesto?

Así sucedió también con las catas arqueológicas, de las que por falta de presupuesto, según el arquitecto, sólo se llevaron a cabo dos de ellas:
la del pórtico y la de la nave central. Lo mismo sucedió con la pavimentación, pues una vez concluidas las naves laterales, la girola y la mitad de la nave central --sí, señorías, cuando faltaba la mitad de la nave central por concluir--, el ministerio planta la obra porque no disponía de presupuesto, y fue el cabildo, señora ministra, el que tuvo que gestionar una ayuda para concluir la pavimentación. Esa ayuda fue de 39.684 euros más IVA.
Señora ministra, alega el arquitecto que el presupuesto se disparó porque no contaban con que hubiese tantas lápidas en mal estado. Se supone que el ministerio ha confiado una obra tan delicada a una empresa con solvencia y experiencia en el campo de la restauración artística, por lo tanto, al realizar el estudio actual del edificio debía conocer el estado en que se encontraba al material, y me refiero a la pavimentación, y hasta qué punto podía ser aprovechable. El estudio previo, que supongo que haría, le tuvo que dar las causas del deterioro del pavimento:
humedad, afluencias, etcétera, y contando con esta información tendrían que haber hecho números. Bien es verdad que el arquitecto del proyecto era partidario de mantener todas las lápidas que fuese posible, pero la realidad es que hizo un mal cálculo, ya que se encontró con que la mayoría de las lápidas se deshacían, y el trabajo de recuperar las que se encontraban en mejor estado era lento y con malos resultados ya que se producía mucho polvo al rebajarlos, afectando a los bienes muebles de la catedral, como luego veremos.
Alegar el haber tenido que recurrir a lápidas nuevas o el imperativo del cabildo de agotar los presupuestos antes de concluir la obra no deja de ser una falacia, porque colocar la piedra vieja con el trabajo de tener que rebajarla, el polvo que ocasionaba y la lentitud, resulta más costoso que la sustitución por la piedra nueva. Pero quiero pensar que, en el mejor de los casos, la realidad fue que se debió a un presupuesto desajustado. Subsanar todo esto me parece imposible, señora ministra, sin embargo, aún está usted a tiempo de paliar este hecho, si no todo, sí en parte.
Señora ministra, como consecuencia de la falta de control de su ministerio cuando se llevaban a cabo las obras de pavimentación, los orensanos estamos sufriendo graves daños en nuestra catedral, que se pueden convertir en irreparables. No le voy a hablar ahora de cuando, al inicio de las obras, entraban con un camión dentro de la catedral, pero sí de otras cuestiones que considero debe saber, ya que las inspecciones de su ministerio no deben de funcionar.
Sepa usted, señora ministra, que cuando se comenzaron las obras de pavimentación de la catedral de Ourense, con la cantidad de polvo que una obra de estas características genera, no se tomó ninguna medida para proteger los retablos, algunos de ellos recién restaurados, como el de la capilla del Santo Cristo, el de la capilla de Armada, o el retablo de las Nieves. A éstos los afectó el polvo de manera muy clara, así como al Pórtico del Paraíso y a los púlpitos. Sólo después de algún tiempo y de varias quejas, la empresa adjudicataria cubrió parte de los retablos con plásticos. Sí, señorías, han oído bien: con plásticos. No hay que ser muy entendidos para saber que el plástico, por sus características, es lo menos indicado para proteger una obra de arte. Ahora bien, señora ministra, debido a la improvisación, a la tacañería y a la falta de profesionalidad, el daño está hecho, pero ¿se han planteado ustedes algún tipo de actuación que ayude a paliar tales desatinos? Señora ministra, los bienes muebles afectados por todos estos desatinos no vuelven a su estado natural con pasarles una aspiradora o un plumero.
Como usted bien sabe, la única alternativa es la restauración, eso sí, hecha por profesionales y con un técnico a pie de obra, porque, evidentemente, más de lo mismo no lo soportarían.
Entiendo que en la respuesta a mi pregunta acerca de si el ministerio tiene prevista alguna actuación para paliar estos errores no cabe el no, porque el desaguisado es suyo y de nadie más que de usted. ¿Cómo va a ser esa actuación, señora ministra? ¿Una limpieza superficial, mecánica, química? ¿Cuándo? ¿Eso va a implicar que haya que cargarse algún otro aspecto de nuestra catedral? A fecha de hoy, nada sabemos. La empresa contesta con evasivas al cabildo, y el ministerio de Cultura nada sabe.
Para concluir, señora ministra, deseo añadir que nuestra catedral todavía tiene pendientes proyectos del plan director, como son la rehabilitación de los bajos del museo, la restauración de doce retablos y de la capilla de San Juan. Esperemos que corran mejor suerte.
Señora ministra, los orensanos deseamos y esperamos que las próximas actuaciones de su ministerio, no sólo en la catedral sino en nuestra provincia, demuestren la sensibilidad, el rigor y la técnica que nuestros bienes artísticos demandan Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
Antes de dar la palabra a la señora ministra para que cierre la sesión, tengo que aclarar que el baile en la fecha de la convocatoria de la comisión no es imputable ni a ésta, ni, por supuesto, a la señora ministra. (La señora Gallego Esperanza: A medias.) No, a medias no. Ha sido imputable a los cambios que se han producido en las sesiones plenarias. De todas maneras, procuraremos ser más ágiles, pero sepan ustedes que el hecho no es imputable a la señora ministra.

La señora GALLEGO ESPERANZA: Pero es que las preguntas están formuladas desde febrero.

La señora PRESIDENTA:Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Señoría, tengo la sensación de que ha errado el tiro o de que, como llevo muchas horas aquí, no me he explicado bien.¿Es un mal proyecto? Es un proyecto del Gobierno anterior, del Gobierno de su partido. ¿No lo entiende? Se lo he dicho antes, pero se lo vuelvo a repetir: es un proyecto de factura de su partido, cuando gobernaba, en el ministerio.


¿Estaba mal presupuestado? Seguramente. Pero es que además le he dicho a su señoría --aunque, como estoy cansada, probablemente no lo he dicho con toda claridad-- que si las obras están transcurriendo con todos esos defectos que usted ha mencionado, ¿sabe usted de quién es responsabilidad intervenirlas y pararlas? De quien tiene la responsabilidad del patrimonio histórico en Galicia, que es su Gobierno autonómico; el consejero lo está haciendo muy mal si no las ha parado, o lo está haciendo muy bien y no coincide con usted. Porque la responsabilidad técnica de esas obras y de tutela del patrimonio histórico no es del Gobierno de la Nación.
Pero es que además dice usted cosas, a estas alturas --y llevo ya algunos años tratando estas materias--, curiosas --y sólo las califico de curiosas--. ¿Sabe usted quién tiene la obligación de proteger ese bien? Su titular: el cabildo. ¿Sabe usted quién tiene la obligación de tapar los retablos, que usted nos ha contado con tanto detalle? El cabildo, que es el dueño de ese bien, cuando se están haciendo unas obras con intervención y colaboración voluntaria, en este caso
--extraordinariamente importante para cualquier gobierno de este país y también para el suyo--, de las catedrales españolas. ¿Es que no nos hemos empapado suficientemente bien de la Ley del Patrimonio Histórico Español para saber a quién le corresponde cada cosa en su momento? En este asunto ha errado absolutamente el enfoque de esta pregunta, de principio a fin.
Este ministerio se ha limitado --por cierto, aprovecho para decir que no hemos parado ninguna obra de las que hemos heredado-- a sacar adelante, como hemos podido, los proyectos que hemos heredado, buenos o malos; en algunos casos buenos y en otros malos, pero le repito, señoría, que si eso es así, le recomiendo que hable con el consejero de Cultura porque está incumpliendo parte de sus competencias, y no este ministerio. Este ministerio se ha limitado a terminar un proyecto que no era nuestro, a presupuestarlo en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2005, con cargo a los presupuestos de este Gobierno socialista, y a cumplir un compromiso con una catedral importantísima de España, que está en Orense.
Pero le añadiré otra cosa, señoría: en Orense el ministerio ha terminado también algunas grandes infraestructuras, a las que por cierto no hemos sido ni siquiera invitados a inaugurar, y usted las conoce muy bien.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.


-- DE DON JUAN VAN-HALEN ACEDO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR:

SOBRE LOS CRITERIOS SEGUIDOS POR EL GOBIERNO EN SU DECISIÓN DE DUPLICAR EL PRECIO DE LAS ENTRADAS DEL MUSEO NACIONAL DEL PRADO, EN MADRID (681/000257).

La señora PRESIDENTA: Pasamos a las preguntas del senador Van-Halen, la primera de las cuales es sobre el precio de las entradas al Museo Nacional del Prado.
Tiene la palabra, para la formulación de la misma, el senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
Ésta es una pregunta también de enero de 2005, y después ya se han producido ciertos hechos. ¿Qué criterios ha seguido el Gobierno en su decisión de duplicar el precio de las entradas del Museo del Prado?
La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Tiene la palabra la señora ministra, para contestar a la pregunta formulada.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Se ha seguido un criterio que fundamentalmente venía de atrás, pero que este Gobierno ha asumido, a propuesta del organismo público correspondiente. Hemos mejorado horario y servicio, y se mejorará mucho más con la ampliación de las obras. Hemos considerado que había llegado el momento de parangonar, con un incremento mínimo --como llegó a decir su compañera la diputada Rodríguez-Salmones, portavoz en el Congreso de los Diputados-- de las entradas, dado que aumentábamos horario y también servicios, y, como decía, los aumentaremos más con la ampliación de las obras. Pero le voy a dar un dato de referencia que me parece que es importante. En España --y comparando museos de su categoría-- el Museo Thyssen cuesta 6 euros; el Picasso de Málaga, 6 euros; el Guggenheim, 10 euros; el MAGBA de Barcelona, 7 euros. En Italia, la Galería Doria, 8 euros; la Galería Uffizi, 8 euros; el Museo del Vaticano, 12 euros. En Francia, el Museo del Louvre, 8 euros; el Museo dÆOrsay, 7 euros. En Holanda, el Rijksmuseum, 9 euros. En Austria, los museos históricos de Viena, 10 euros. El Prado es el más barato de su categoría en el contexto europeo. Se lo digo, señoría, porque, además, la mitad de la entrada al Prado sigue siendo gratis para grupos de escolares, de profesores, de jubilados.
Hemos tomado una decisión --teniendo en cuenta el prestigio del propio museo en comparación con otros-- de aumento mínimo. Incluso su partido me indicó en el Congreso de los Diputados que podía haber sido superior.
Este aumento repercute en la mejora financiera de la institución, para qué lo vamos a negar; tenemos el museo que abre más horas del mundo; hemos diferenciado, para discriminar, entre la colección permanente y las exposiciones temporales, y éstas últimas además se cobrarán con arreglo a su importancia, para estar en conexión con el mercado, y en ese orden de cosas no hemos hecho más que parangonarlo con algunos museos que ya son baratos y que, desde luego, no están al nivel de importancia del Prado ni de su calidad de oferta.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Para réplica tiene la palabra el senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.


Señora ministra, habrá observado que la pregunta era meramente informativa, no entraba en si opinábamos si era bueno o malo. Como la pregunta es del mes de enero, algunas de las cosas que usted acaba de decir las ha dicho en declaraciones incluso el director del Museo del Prado posteriormente. A mí me parece bien, es más, yo creo que lo que se paga repercute en la propia valía del museo, sobre todo de un museo que está ahora mismo afrontando una serie de gastos importantes. Usted se ha dejado en el tintero que en Europa hay un criterio general, y exportable
--y ya se ha discutido en la Unión Europea--, para que en los museos se pague. Por ejemplo, en Londres hay museos que cuestan 12 euros, al igual que en Francia. Por eso le quisiera preguntar --ya que antes de su contestación se sabía, porque este tema lo había explicado el director del museo y usted misma-- si hay intención de ampliar esta subida de precios --y la directora del Museo Arqueológico lo ha dicho en alguna declaración-- al Museo Arqueológico y al Reina Sofía; si el Museo del Prado sube porque es el buque insignia de la cultura española; es decir, si esta subida de precios --aunque esté atemperada por las exenciones, que son muy grandes, a grupos de estudiantes, jubilados, amigos de los museos, etcétera-- se va a llevar a otros museos o sólo se ha circunscrito al Museo del Prado.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Para dúplica, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Señoría, dada la estructura y funcionamiento de los museos nacionales, de las instituciones de cabecera que están en la capital, el ministerio prefiere, como ha ocurrido con El Prado, que sea una propuesta del patronato, por tanto del organismo competente, y nosotros, como preceptiva y jurídicamente tiene que ser, tenemos que asumir esa subida de tasas y de precios públicos. Estamos en esa misma dinámica para el resto de museos; lo que sí es verdad --y se lo digo con total transparencia-- es que fue objeto de debate en una reunión en Bruselas; creemos que los museos europeos en general son muy baratos, si los comparamos con otros. Hay alguno a 14 euros, en Italia, que sería el más caro. Pero la idea de los ministros que nos reunimos el otro día era la de elevar los precios, naturalmente con contrapartidas como la mejora de las instalaciones, y en ese sentido España presentaba las cifras más bajas de los museos europeos.
Nos gustaría --y dependerá de los patronatos-- que el precio de entrada a los museos, por lo menos de los museos nacionales importantes, fuera el mismo. Pero no lo vamos a decidir unilateralmente como ministerio. Si en el plan plurianual del Reina Sofía se plantea una subida de tasas, porque el patronato lo considere, o en el Museo Thyssen se considera una subida de tasas, porque el patronato también lo considere así, lo reflexionaremos. Pero nos parece que en este momento la decisión más importante que habría que tomar, por razones casi de prestigio, sería la de elevar la tarifa de entrada al Museo del Prado. Es un tema al que estamos abiertos; somos conscientes de que tenemos los museos más baratos de Europa, y nos parece que la cultura también hay que pagarla, en términos razonables y armoniosos, y por eso la subida de precios será a propuesta de los patronatos.
En cualquier caso la situación del Museo Arqueológico es diferente, y sí le diré a su señoría que heredamos un proyecto de mejora notabilísima de este museo; lo hemos dotado y lo vamos a sacar adelante, pero en su momento el Arqueológico tendrá también que parangonarse, aunque repito que formará parte de las decisiones que discutan y adopten los patronatos y que nosotros también respetaremos.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.


-- SOBRE LOS CRITERIOS QUE PIENSA SEGUIR EL GOBIERNO EN LA REFORMA DE LA LEY 22/1987, DE 11 DE NOVIEMBRE, DE PROPIEDAD INTELECTUAL (681/000258).

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la siguiente pregunta, también del senador Van-Halen, sobre el criterio que piensa seguir el Gobierno en la reforma de la Ley 22/1987, de 11 de noviembre, de Propiedad Intelectual.
Tiene la palabra su señoría.

El señor VAN-HALEN ACEDO: La pregunta es la siguiente: ¿Qué criterios piensa seguir el Gobierno en la anunciada reforma de la Ley de Propiedad Intelectual? La señora ministra ya ha hecho referencia a esto durante la explicación del Plan integral del Gobierno para la disminución y eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual, asegurando que se llevará a cabo con consenso, diálogo y oyendo a los grupos parlamentarios, lo que nos suena bien. Me gustaría saber si tiene algo más que añadir a lo ya dicho.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor senador.
Para su contestación, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Senador Van-Halen, hemos hablado durante hora y media de todo esto. Me remito a todo lo dicho, pero, en cualquier caso, el anteproyecto de ley de la trasposición de la Directiva 20/2002 está a punto de llegar a la Cámara.
Usted me ha preguntado sobre los criterios y éstos son muy claros para nosotros: Una protección más eficaz de los creadores y puesta al día en las novedades de los formatos, que son muchas. Incremento notable de la seguridad jurídica de los usuarios, porque en este momento muchos de ellos desconocen en ocasiones si se encuentran en una situación de legalidad o no. Una adecuación de la normativa a la realidad digital, en la que estamos muy desfasados, en la que se tratará de hablar con todo el mundo, intentando que todos cedan en algo y, si conseguimos llegar a un buen acuerdo en sede parlamentaria, mejor que mejor.


Éstos son los criterios. Somos conscientes de su complejidad, pero también es necesario encontrar los mayores acuerdos posibles.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Para el turno de réplica, tiene la palabra el senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Señora ministra, quiero serle sincero. Nosotros estamos algo escaldados y nos aferramos al clavo ardiendo de que usted nos promete y asegura que va a abrirse a las opiniones de los demás, donde intervengan los grupos parlamentarios y los interesados a los que usted se ha referido durante dos horas y media en su segunda comparecencia.
Entiendo que no pueda entrar ahora en los criterios concretos de una ley que, por otra parte, tendrá que pasar por el Consejo de Ministros y seguir su tramitación parlamentaria. El criterio general debe ser el de traer una ley con los mayores apoyos posibles, que llegase al Parlamento con apoyos muy grandes del sector y de la mayoría de los grupos y de los ciudadanos representados en ellos, pero ésta es una ley muy compleja, no le desvelo nada, que puede herir muchas sensibilidades y que afecta nada menos que a la propiedad intelectual.
Deseo que ese espíritu que usted promete, del que no tenemos por qué dudar, se haga realidad.
Nada más.

La señora PRESIDENTA: Para el turno de dúplica, tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): No sé si me permitirán a estas horas desearme lo mismo que me desea el senador.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.


-- SOBRE EL ESTADO EN EL QUE SE ENCUENTRAN LOS ESTUDIOS Y GESTIONES DEL GOBIERNO PARA REBAJAR EL IMPUESTO SOBRE EL VALOR AÑADIDO (IVA) QUE REPERCUTE SOBRE LOS LIBROS Y LOS DISCOS (681/000259).

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la siguiente pregunta del senador Van-Halen, sobre el IVA de libros y discos.
El senador Van-Halen tiene la palabra.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Éste es un tema en el que yo soy muy pesimista, como la señora ministra sabe.
Al principio de esta legislatura ya hubo un debate, una pregunta y su correspondiente respuesta sobre este asunto y, simplemente, querría saber cómo va. Esta Cámara aconsejó que se hicieran gestiones para rebajar el IVA de libros y discos, siendo yo portavoz de la comisión especial, por lo que me siento orgulloso. Sé que es algo muy difícil, porque ni depende de un Gobierno ni de un ministerio, sino que interviene el Ecofin, el dinero, los compromisos de los países... En algunas reuniones de ministros usted ha hecho declaraciones sobre el particular. Por lo tanto, me gustaría saber si desde que tuvo lugar el debate hasta enero, desde enero hasta ahora y en estos seis meses más ha habido algo nuevo, teniendo en cuenta que están en contra la legislación europea, países importantes y los ministros de economía y finanzas, que son muy suyos. Yo soy muy pesimista en este asunto, pero me gustaría saber si se ha avanzado o se va a poder avanzar.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor senador.
Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Yo destacaría dos avances.
Por un lado, se está planteando modificar la Sexta Directiva 77/388. Es decir, hay una primera decisión importante, la revisión de la directiva, donde se recoge el IVA cultural. Quiero decirle a su señoría que el Ecofin se lo podría estar planteando, a propuesta de la presidencia luxemburguesa,que está a 15 días de terminar. Su señoría me pide previsiones para los seis meses siguientes, pero todavía no puedo decirle cómo va a abordar la presidencia del Reino Unido este asunto. Hasta este momento, la presidencia luxemburguesa ha planteado una revisión de la sexta directiva, precisamente donde se recoge el IVA cultural.
El segundo avance es que la incorporación de los diez nuevos países en mayo del año pasado ha venido muy bien a este asunto, porque de repente ha diluido algunas posiciones numantinas que, desde mi punto de vista, eran incomprensibles. Es incomprensible que el Reino Unido, donde Irlanda tiene un IVA cero en sus libros y periódicos que negociaron de entrada, defienda ahora que los demás no lo puedan conseguir. Increíblemente, el asunto es así. Por lo tanto, la incorporación de los diez nuevos países ha permitido difuminar la situación, donde existían posiciones muy encontradas y donde es incomprensible que quien ya lo tiene se lo niegue a los demás. Por lo tanto, se está planteando la modificación de la sexta directiva y yo creo que la presidencia del Reino Unido va a tener que seguir por ahí.
En este asunto se están planteando dos cosas importantes. Una: que el Ecofin llegue un acuerdo unánime de la rebaja del IVA para todos, cosa que los ministros de Economía van a discutir hasta el infinito y que es el objetivo que España perseguía. Dos: que es la que España ha mantenido siempre en las reuniones de Bruselas, y es que se diera libertad a los países, teniendo en cuenta la horquilla marcada, para que cada uno decidiera cuánto menos recauda de IVA y lo aplicara a sus propias condiciones nacionales, con lo cual, seguimos estando ante un impuesto coordinado según las políticas de la Unión, pero en el que se deja libertad.
Además de la modificación del apartado h) de la sexta directiva, quiero decir que hace poco menos de un año España se posicionaba con un acuerdo del Senado --que si no me falla la memoria, se acordó por unanimidad el 10 de

diciembre de 2003--, solamente eran Francia y España los que proponían esto. Como usted sabe, de los cinco grandes, Italia no se posicionaba, Inglaterra se manifestaba en contra porque ya lo tenía y Alemania no quería porque sostenía la tesis de ser ellos los que siempre tienen que bajar. En este momento tenemos una situación muy esperanzadora, aunque haya que esperar a los acontecimientos. De los veinticinco países, en este año hemos conseguido que veinte ya estén a favor, y solamente estaban en contra en la última reunión de ministros Alemania, Austria, Dinamarca, Eslovaquia y Suecia. Por otro lado, me sorprende extraordinariamente que Suecia, que tiene un 6 por ciento de IVA para la música, niegue a España, que tiene un 16 por ciento, una rebaja.
El siguiente paso, que nadie conoce y que lo van a conocer los senadores de esta comisión por primera vez --y teniendo en cuenta que Suecia, Austria, Dinamarca y Eslovaquia no son grandes enemigos para la posición española--, es que seguramente Alemania, con la presión que Francia y España juntas ejercen, estaría dispuesta a hacer una excepción en la horquilla de flexibilidad, para Francia y para España dado que el resto de países lo harían si quisieran, con lo cual, pienso --aunque después del referéndum francés y la presidencia del Reino Unido, las cosas se pueden encontrar en otras coordenadas-- que, en este gesto que Alemania podría estar haciéndole a España y a Francia, no está en la tesitura de lo imposible una rebaja del tipo superreducido para libros, periódicos y música en nuestro país, en definitiva, para el IVA cultural que sus señorías pedían en la anterior legislatura.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Para réplica, tiene la palabra el senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Solamente quiero decir que me extraña la posición de Suecia.
El caso de los discos y de los libros es distinto, porque cada uno ha ido por un lado.
Respeto su optimismo pero yo, que soy optimista por naturaleza, en esto soy pesimista. No porque no lo queramos las personas de la cultura, sino porque es duro de roer. Pero hay que tener esperanza.
No me refería a una previsión de los seis meses siguientes, sino a lo que había pasado en los seis meses transcurridos desde que se planteó la pregunta.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Señoría, lo que hemos hecho ha sido convencer a veinte entre el ministro de Francia y yo, luego el mérito es común.
Es verdad que los libros se gravan con un 4 por ciento y la música con un 16, pero en la música todavía hay porcentajes de IVA más altos que el nuestro, llegando a alcanzar hasta un 19 por ciento. La posición de Suecia en ese grupo de cinco, que son los resistentes, choca bastante.
En la última reunión del Ecofin España ya puso un ejemplo importante.
Cuando Suecia rebaja el IVA de su música sólo al 6 por ciento, recauda menos pero, como vende más, no llega a recuperar todo pero sí buena parte vía ventas. Hemos hecho cálculos económicos para España de lo que dejaríamos de recaudar y de lo que, posiblemente, recuperaríamos, porque Suecia hizo esos mismos cálculos y le salieron bien las cuentas. No se recuperaría todo lo que se pierde por recaudación del IVA pero sí se gana una parte, por lo tanto estamos hablando de una cifra que este Gobierno, incluido el ministro de Economía, estaría dispuesto a asumir.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.


-- SOBRE EL ESTADO EN EL QUE SE ENCUENTRAN LOS ESTUDIOS DEL GOBIERNO PARA PROPICIAR EL TRASLADO DE LA TITULARIDAD DE MUSEOS ESTATALES A LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS (681/000260).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del senador Van-Halen sobre la titularidad de los museos estatales. Para la formulación de la misma, tiene la palabra su señoría.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, como ve, le formulo preguntas sin retrancas en las que sencillamente solicito información sobre temas que han salido y hemos debatido y sobre las que conviene hacer un seguimiento.
En ésta le pregunto en qué estado se encuentran los anunciados estudios del Gobierno para propiciar el traslado de la titularidad de museos actualmente estatales a las comunidades autónomas, a petición de éstas.
Surge de una moción consecuencia de interpelación sobre museos y se quedó en que se iban a hacer una serie de estudios para ver si había o no un problema de constitucionalidad.
En nombre de mi grupo parlamentario, quiero saber cuál es el estado de esos estudios y qué previsiones hay. Pero sepa que esta pregunta es de hace unos meses.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Voy a empezar por el final de lo que quiero decir. El Ministerio de Cultura nunca va a transferir ni la titularidad ni la gestión de los 17 museos nacionales. Digo esto como aviso.
Incluso he hablado con algunos presidentes autonómicos que se planteaban la transferencia de los 17 museos nacionales, pero eso no entra en nuestros planes; es más, la política del ministerio va dirigida a transformar la presencia del Ministerio de Cultura y de la Administración general del Estado en algunas instituciones autonómicas fundamentales

como apoyo y respaldo, como decía el senador Bofill, de las responsabilidades y competencias que sentimos que hemos de compartir en un formato actual y moderno. Por esa razón, estamos en el Museo Nacional de Arte de Cataluña como parte de la estructura del funcionamiento de dicho museo.
Dijimos, y lo sé por experiencia, que, a diferencia de lo que sucede en los archivos y bibliotecas, donde está transferida la gestión pero no la titularidad y funcionan, los museos no pueden funcionar. Este ministerio reconoce que no es fácil funcionar cuando la gestión y la titularidad de una institución tan complicada como es un museo, un lugar muy complejo de gestionar, está repartida. Entre otras cosas, se tienen que tomar decisiones sobre los edificios y sobre las previsiones presupuestarias de los mismos. Esto es algo que no puedo negar porque lo he vivido como consejera y como ministra.
¿Qué es lo que hemos hecho? Estamos confeccionando un estudio de viabilidad jurídica con arreglo a la Ley 33/2003, del Patrimonio de las Administraciones Públicas, porque se trata del traspaso de un bien demanial del Estado y hemos tomado dos decisiones.
En primer lugar, llegado el momento será objeto de un tratamiento mucho más profundo --ya se ha tocado de forma liviana-- en la conferencia sectorial. Se estudiará más a fondo porque algunas comunidades autónomas piden la titularidad y su transferencia y otras no, pero hay que adoptar un plan homogéneo y serio de todas las instituciones y huir de la arbitrariedad.
Por otra parte, hemos tomado una decisión y se la traslado en este momento a sus señorías. Llegado el momento en el que se pudiera transferir la titularidad de los edificios no se transferirá, aunque se queden en el lugar en el que están y para siempre, la titularidad de las colecciones que son patrimonio histórico común; dicho de forma más simple, los depósitos del Prado no se transferirán nunca con la transferencia de la titularidad. Creemos que el Prado y lo que llamamos el Prado disperso funciona muy bien en todo el territorio español, que puede continuar así por los siglos de los siglos y que tiene que seguir formando parte del patrimonio común de los españoles. Las colecciones no se transfieren, sino que conviven perfectamente con los fondos que han adquirido las comunidades autónomas desde que existe la estructura autonómica de nuestro marco constitucional actual y, por tanto, nunca se harían transferencias de las mismas. Sí se harían de los edificios, que es lo que realmente da problemas, porque, cuando el titular de un edificio no toma decisiones de mejora, por ejemplo, el gestor no puede gestionar mejor lo que tiene porque no dispone del equipamiento correspondiente o no está a la altura de las circunstancias.
La segunda decisión que ya ha sido puesta en marcha, y sus señorías la conocen porque la hemos hecho pública y ha sido objeto de debate en el Consejo del Patrimonio Histórico celebrado los días 10 y 11 de marzo de 2005 en Melilla, es consecuencia de la aprobación, por unanimidad, de los criterios para la elaboración de los planes museológicos. Resulta absolutamente imprescindible como decisión técnica previa para poder transferir --si no, no podemos hacerlo-- por igual. Estamos a la espera del debate que vamos a celebrar en la conferencia sectorial y de la terminación del informe jurídico que revelará cómo y qué se puede transferir y en qué condiciones. Naturalmente, como sus señorías imaginan, finalmente formará parte de una decisión política que tendremos que articular en el marco de la mayor armonía posible. No les voy a negar que no está en mi mente transferir unos y otros no y seguir teniendo dificultades en ciertos lugares del territorio pero no en otros.
En cualquier caso, ustedes ya conocen dos decisiones. Nunca serán transferidos los museos nacionales ni las colecciones que forman parte del Patrimonio común. Como le dije al senador Van-Halen en una comparecencia sobre museos, en este momento están siendo objeto de revisión general en el catálogo del inventario del Patrimonio Histórico común, y nunca serán objeto de transferencia.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
Para réplica, tiene la palabra el senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, al hablar de que los museos pueden ser transferidos a las comunidades autónomas, previa petición de las mismas, me ha parecido entender que se actuaría de forma uniforme pero sin obligar. Me gustaría saber si, tras la pertinente petición por parte de las distintas comunidades, el ministerio va a admitir la transferencia de todos los museos que estén en tal situación.
Conviene aclarar --y supongo que es necesario realizar un amplio estudio al respecto-- y conocer las condiciones en las que pueden ser recibidos, porque habrá comunidades que los quieran y otras no. Por ejemplo, como usted sabe, en la Comunidad de Madrid se aprobó, por unanimidad de todos los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid, reclamar la pretensión de gestionar los museos de titularidad estatal Cerralbo, Sorolla y Romántico, que proceden de fundaciones. Por eso, pienso que conviene hablar con cada comunidad y no hacer una norma general, pero, como la responsabilidad no es de la oposición, sino del Gobierno, allá ustedes.
Por otra parte, es bueno que el patrimonio que es del conjunto de los ciudadanos se quede como está. Y me parece muy bien algo de lo que nunca he oído hablar y es eso de hacer una especie de censo de lo que podríamos llamar el Prado viajero o disperso --y no sólo el Prado, porque hay algún otro museo--, porque me temo mucho que se van a llevar sorpresas desagradables. Por ejemplo, yo he visto cuadros del Prado en embajadas que cuando he vuelto, ocho años más tarde, ya no estaban. Pienso que ese censo es muy interesante desde el punto de vista del patrimonio cultural español; lo que en tiempos se cedió del Prado a otras instituciones
--incluso a embajadas de España, que me parece muy bien--, debería estar todo en catálogo. Yo suponía que ya estaba, pero al escucharla deduzco que no debe ser así. Yo he visto en distintos lugares cuadros que me han dicho que eran del Prado y cuando he vuelto a esos mismos lugares al cabo del tiempo ya no estaban porque, según me decían, se los habían vuelto a llevar.


Pero en el Prado decían que no se los habían llevado. Entonces, ¿dónde están? Por tanto, me parece muy interesante hacer un seguimiento para conocer el estado del patrimonio.
Le ruego que vaya teniéndonos informados de los asuntos jurídicos, que son un poco peliagudos. Cada museo tendrá su situación; unos procederán de una titularidad, otros de una cesión, pero hay que estudiarlo con detenimiento, siguiendo en esa línea, y sobre todo, señora ministra, teniendo informado al Parlamento.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor senador.
Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Lo que toda la vida se ha conocido como Prado disperso hace referencia a los depósitos del Prado. Como su señoría sabe, los depósitos del Prado que están en los museos provinciales de Bellas Artes están controladísimos, pero luego hay un Prado más disperso, por decirlo de esta manera. Yo he encontrado obras del Prado en despachos de directores de instituto de un pueblo. La buena idea del plan de ampliación del Prado
--que nosotros en este caso continuamos-- es que en el Palacio de los Águilas, en Ávila, esté el centro de gestión de recursos. Y cuando hablamos de los recursos del Prado y del Prado itinerante --que va a empezar en Galicia, precisamente en Santiago de Compostela--, no hablamos de los fondos que tiene el Prado en Madrid. Los fondos del Prado en Madrid pueden salir en exposiciones perfectamente montadas, de ida y de vuelta, es decir, con una fecha concreta para ir a Santiago, a Barcelona o a Cádiz y volver. Eso no es Prado disperso, eso es gran Prado. Existe también gran Prado disperso, que es el descubrimiento que estamos haciendo ahora.
Ahora bien, el Prado que se puede mover, que es el Prado que está en todo el territorio español, no puede ser objeto de fragmentación, tiene que ser objeto de catalogación, que es lo que estamos haciendo ahora, y será lo que vamos a poder prestar, traer y llevar cómodamente desde el centro del Palacio de los Águilas, en Ávila, que es una de las grandes mejoras del Museo del Prado --afortunadamente para todos nosotros-- que, como su señoría sabe, no forma parte de una decisión nuestra, sino de una buena decisión heredada. Como su señoría bien dice, cada museo tiene su propio pedigrí, con edificios que han sido cedidos de un ministerio a otro, de una administración a otra. Por ejemplo, alguien reivindica que era la Diputación de Cádiz la que cedió al ministerio el edificio de Bellas Artes por cien años y ahora el problema está en cómo se transfiere y quién se transfiere.
Evidentemente, no podemos obligar a asumir competencias a quienes no las quiere asumir; y tampoco podemos negárselas sistemáticamente a quienes las quieren. Por eso, los indicadores de los planes museológicos que he destacado a su señoría que hemos hecho a lo largo de este año y que hemos aprobado en Consejo de Patrimonio los días 10 y 11 de marzo en Melilla, por unanimidad, son muy importantes. ¿Por qué? Porque, como su señoría acaba de señalar, transfiramos o no, todos tienen que estar en igualdad de condiciones. Ésa es la cuestión. El asunto es que los museos tendrán que tener en el mismo nivel de calidad, transferidos o no transferidos, porque, de lo contrario, no resolvemos el problema que acabo de destacar al principio. Y los podemos mejorar. Sencillamente, los podemos mejorar suprimiendo la bicefalia. Pero los que tengan que quedarse con bicefalia, tendrán que tener los mismos criterios, aprobados por normativa nacional, y que, a su vez, obliguen a los que van a recibir la transferencia a tenerlos en esas condiciones, porque, como su señoría se puede imaginar, no sabemos quienes los van a querer y quienes no.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.


-- DE DON ROGELIO PARDO GABALDÓN, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE LAS ACTUACIONES CON BASE EN DENOMINADO UNO POR CIENTO CULTURAL QUE SE ENCUENTRAN APROBADAS Y PENDIENTES DE EJECUCIÓN EN LA PROVINCIA DE CUENCA (681/000304).

La señora PRESIDENTA: Entramos por fin en la última pregunta. Del senador Pardo, sobre las actuaciones en Cuenca con base al denominado uno por ciento cultural.
Para la formulación de la misma, tiene la palabra su señoría.

El señor PARDO GABALDÓN: Muchas gracias, señor presidenta.
Señora ministra, en primer lugar, debo felicitarla por el buen estado en el que se encuentra después de cuatro horas y media de debate, y la agilidad que está demostrando.
Dicho esto, y pasando al asunto de mi pregunta, en la provincia de Cuenca hay aprobadas varias actuaciones con base en el uno por ciento cultural.
Este senador conoce cinco en concreto y, por la información de que dispongo, bastantes de estos expedientes no están concluidos y, lógicamente, sus alcaldes o alcaldesas --entre quienes me encuentro por mi doble condición de alcalde-- nos encontramos seriamente preocupados; incluso existen obras ejecutadas y algunas pendientes de pago.
Las actuaciones que conozco --por darle yo también la información de que dispongo-- se refieren a las localidades de Sisante, Horcajo de Santiago, Paracuellos de la Vega, Minglanilla y Cuenca. No obstante, por si pudieran existir otros expedientes, deseo conocer qué actuaciones, a fecha de hoy, se encuentran aprobadas y pendientes de ejecución en la provincia de Cuenca; estado de tramitación de los expedientes y fechas previstas de licitación y ejecución de las obras o, en su caso, fechas previstas de pago de las subvenciones aprobadas.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor senador.
Tiene la palabra la señora ministra.


La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
He de decir que en el ministerio, en relación con el uno por ciento cultural, se genera una percepción absolutamente errónea. La percepción errónea consiste en que el que la hace la protesta --porque lo necesita, y con toda la razón del mundo, espera alcanzarla; yo esto lo comprendo-- cree que con presentar una propuesta la puede conseguir automáticamente.
La verdad del uno por ciento es la siguiente. El uno por ciento es un fondo presupuestario del Gobierno de la nación para hacer su política de protección del patrimonio histórico que tiene una serie de requisitos vinculantes, requisitos que este Gobierno transparentemente ha publicado el 15 de marzo en el BOE. Entiendo que muchos alcaldes han creído que bastana con presentar la propuesta y que alguien te dijera que sí o que se trata en una comisión mixta del anterior Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con los correspondientes ministerios, para que eso fuera ya una perspectiva cierta.
Esto no es así. Había 19 propuestas y en muchos casos ni había convenio, es decir, un compromiso jurídico, ni dotación presupuestaria en ningún sitio, ni en el Ministerio de Fomento ni en ningún otro ministerio de los que están obligados al uno por ciento por la Ley del Patrimonio Histórico. Ésta es la realidad que tenemos todos que asumir.
En la primera conferencia sectorial, cuando yo planteé el problema del uno por ciento --porque era un problema--, había 910 solicitudes, por valor de casi 1.000 millones de euros. El uno por ciento da cada año más o menos como resultado --y da igual que gobierne su partido o el mío; los presupuestos tampoco son chicle-- entre 28 y 31 millones de euros.
Tardaríamos 57 años en cumplir supuestamente los 910 proyectos con que nos encontramos, todos valorados positivamente por una comisión que, evidentemente, dice que ese proyecto está bien.
¿Qué hicimos con los consejeros y consejeras de Cultura de todas las comunidades autónomas, naturalmente, también con los que representan ideológicamente a su partido? Decirles: Éste es el problema; nadie saca adelante 910 proyectos, por valor de 1.000 millones de euros en 57 años.
Opción A: establezcamos unos criterios. Muchos de estos proyectos no los van a cumplir con arreglo a la Ley del Patrimonio Histórico, que es la que obliga al uno por ciento cultural. Yo conozco proyectos de remodelación de una plaza, que nada tienen que ver con el patrimonio histórico, donde se ha invertido el uno por ciento cultural, y conozco
--como usted podrá conocer en su provincia, en Cuenca-- BIC declarados jurídicamente como tales a los que tendría que haber ido el uno por ciento cultural y no ha ido. No lo estoy diciendo como crítica a ningún gobierno, sino como un repaso general de este asunto. Yo les propuse a los consejeros y consejeras contar con las comunidades autónomas para tomar decisiones. Y esto por dos razones: una, porque, como le he dicho a la senadora Gallego, la tutela técnica del patrimonio no le corresponde al ministerio sino a los gobiernos autonómicos, de modo que el Gobierno autonómico puede rechazar literalmente un proyecto o cambiarlo 500 veces mientras pasan las legislaturas, haciendo imposible cualquier inversión; es imposible invertir en una comunidad autónoma si la comunidad no quiere. De manera que hay que consultar con las comunidades autónomas los proyectos para saber qué estamos haciendo, porque es el ministerio el que invierte pero es el Gobierno autonómico el que debe establecer el plazo técnico para el proyecto concreto.
La segunda razón es política: se trata de llevar a cabo una política coordinada y de establecer prioridades culturales para el uno por ciento cultural de este Gobierno. Al final, afecta a todos; tanto los alcaldes de su partido como los del mío se buscan la vida como pueden --dicho de un modo coloquial--, pero, en muchos casos, los proyectos no debería ampararlos el uno por ciento de la Ley de Patrimonio Histórico. Está claro que afectará a ayuntamientos de diverso signo.
Pues bien, les planteé la situación diciéndoles lo siguiente: hay comunidades autónomas que han recibido el 0,8 del 1 por ciento cultural, mientras que otras han recibido el 33 por ciento; no las voy a nombrar aquí, pero a ellos se las nombré. Y les pregunté a continuación:
¿mantenemos esto, o repartimos equitativamente o de mejor manera el uno por ciento? Sólo el representante de la comunidad autónoma que disfrutaba del 33 por ciento del uno por ciento dijo: que me lo mantengan. Pero sus compañeros, incluso los de su partido --a los que tampoco voy a citar-- le contestaron: de ninguna manera te lo vamos a mantener, porque todos queremos participar equitativamente en el reparto.
Tras esto, tomamos tres decisiones: primera, creación de una comisión interministerial por medio del Real Decreto de 10 de septiembre de 2004.
Es el Ministerio de Cultura el que la preside y el que toma las decisiones, y ningún ministerio puede hacer lo que quiera con su uno por ciento, de forma unilateral; es el Ministerio de Cultura. Segunda decisión: hemos publicado los criterios, que son: titularidad pública, catalogación de bien cultural protegido y utilización para fines culturales. Hay una excepción de importancia, que es el patrimonio histórico de la Iglesia Católica, que entra en el uno por ciento cultural, aunque no sea de titularidad pública; y muy especialmente, las catedrales. Así, todo el mundo sabe que, cuando tenga un proyecto para el uno por ciento, no se aceptará si no cumple estos criterios. Por fin, se han firmado convenios con cada uno de los ministerios: Fomento, Medio Ambiente y Vivienda, y se han creado las correspondientes comisiones bilaterales.
En cuanto a los proyectos, hemos recurrido al banco de proyectos. Los que estaban en fase de ejecución no se han parado; los que tenían un convenio o una obligación que los respaldaba tampoco se han parado; pero todos los demás del banco se han retomado para seleccionarlos. Y se hace oyendo a las comunidades autónomas, comprobando que cumplen los requisitos que publicó el BOE de 15 de marzo, y con sujeción a los presupuestos de cada año, de modo que se establecen prioridades: unos para este año y otros para los sucesivos. De la aceptación de la propuesta sólo le digo que se aprobó por unanimidad, estando presentes en la conferencia sectorial todos los consejeros y consejeras. Y se aprobó igualmente por unanimidad en el

Consejo de Patrimonio Histórico, que tuvo lugar en Palma de Mallorca, con la presencia de todos los directores generales de Patrimonio Histórico --los de todas las consejerías--. Todos entendieron que esto era una locura y que había que poner orden.
Su señoría es alcalde, y yo le comprendo. Uno manda un proyecto sobre algo que tiene en su pueblo, quiere verlo y no sabe lo que está ocurriendo. Es verdad que, a lo mejor, en una carta, le han dicho a uno que sí; pero, en política, una carta es sólo una carta, y no tiene el valor de un convenio. Le voy a dar detalles: en la provincia de Cuenca se habían aprobado sin dotación económica 19 actuaciones para que se financiaran con cargo al uno por ciento; seis en Cuenca, tres en Alarcón, dos en San Clemente, una en Minglanilla, una en Paracuellos, una en Sisante y una en Uclés. Independientemente de la información que me daba usted de que había pagos pendientes incluidos en el ejercicio presupuestario de este año, se han ejecutado inversiones en patrimonio histórico con cargo a presupuestos ordinarios --con cargo al unopor ciento que hemos administrado nosotros-- para obras en Alarcón, en Garcimuñoz, en Cuenca y en San Clemente, y con el uno por ciento del Ministerio de Medio Ambiente, en el casco histórico de Sisante. El resto de inversiones que hemos heredado, que no tienen dotación económica y cuyos proyectos están en el banco de proyectos, serán objeto de tratamiento. Algunas ya se han tratado, pero no le puede facilitar la información porque las están supervisando en el Ministerio de Fomento.
Presentaremos los proyectos durante los primeros días de julio, y también
--según tengo entendido-- algunos proyectos de la provincia de Cuenca, que dependen también de la decisión del Ministerio de Fomento. Ya le he dicho los que hemos ejecutado; no sé si quedará alguno pendiente de pago, como usted dice. Seguramente, tendrá usted razón, y será debido a la endemoniada burocracia. Por supuesto, de los 19 que no tenían dotación económica, unos cumplirán los criterios y otros no. En cualquier caso, si su señoría necesita información sobre alguno que le afecte, indíquemelo y yo le facilitaré información más precisa. En resumen, esta es la realidad de los proyectos de Cuenca, igual que la de los demás.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Para replicar, tiene la palabra el senador Pardo.

El señor PARDO GABALDÓN: Muchas gracias.
No me refiero a todas las solicitudes en general. Ha habido muchas solicitudes. Son muchos los ayuntamientos que han solicitado durante los últimos años actuaciones con cargo al uno por ciento cultural. Y no sólo ayuntamientos, sino también asociaciones, entidades o la Iglesia Católica. Tengo aquí la relación en una respuesta escrita. Yo me refiero concretamente a actuaciones aprobadas por la comisión mixta. Voy a detallarlas, porque están aprobadas; incluso algunas de ellas son objeto de convenio. A algunos ayuntamientos se les dijo que ejecutaran la obra, y alguno de ellos cuenta con una población muy escasa y, por tanto, con muy pocos recursos para afrontar los pagos mientras espera la llegada de la subvención.
No quiero criticar; no vengo aquí, representando al grupo de la oposición, a criticar a nadie; vengo a tratar de que se agilice la solución a estos problemas. Para ponerle un ejemplo, ha citado usted la localidad de Sisante: allí se aprobaron actuaciones por 497.000 euros, se firmó un primer convenio por 248.000 euros, se ejecutó y se abonó el importe; pero faltaba el segundo por el resto del importe --248.544 euros-- para el año 2003, y la inversión fue ejecutada. El día 3 de febrero de 2004, la Comisión Mixta del uno por ciento cultural aprobó destinar para 2004 una segunda y última subvención, por idéntica cantidad, que todavía no han satisfecho.
Quiero recordarle que Sisante es una localidad, como lo es Minglanilla, gravemente perjudicada por obra pública; en concreto, por el AVE. No es necesario que le recuerde a usted, señora ministra, que el AVE es una bendición para las localidades en que para, pero es una maldición para aquellas por las que pasa. ¡Qué menos que el Estado devuelva de algún modo el sacrificio que hace el término municipal por la obra pública! Es un sacrificio, porque parte las fincas agrícolas, y eso supone una disminución de la renta agraria. Disminuyen igualmente los ingresos de los ayuntamientos, por la pérdida de IBI rústico. Creo que se puede esperar que se tenga en cuenta este hecho, y se dé prioridad a estos municipios; Sisante es una de estas localidades.
Horcajo de Santiago firmó en 2002 --según la información de que dispongo-- un convenio de colaboración por 50 millones de pesetas para rehabilitar la casa moneda y conferirle el uso de biblioteca y de casa consistorial. Se le hizo una primera transferencia de 17 millones de pesetas, que se ejecutaron, y el 3 de febrero de 2004 se aprobó una partida de 196.819 euros para que se ejecutara en 2004; pues ahí sigue el proyecto.
Paracuellos de la Vega es una localidad que tiene unos 150 habitantes. El 27 de febrero de 2003 se aprobó una subvención por valor de 287.377 euros, dentro del plan de castillos y otros elementos de la arquitectura defensiva, para rehabilitar el castillo del municipio. En febrero de 2004 el ministerio requiere al ayuntamiento para la presentación de la documentación. Además, le urge a que realice la obra y le comunica que presente el acta de inicio de ésta. El ayuntamiento adjudica la obra, la ejecuta, y aún está esperando el pago del 50 por ciento, ya que inicialmente se había pactado que la cantidad a abonar se repartiera entre los ejercicios de 2004 y 2005. El primero de ellos ya está cumplido, e imagínese, señora ministra, lo que puede suponer para una localidad de 150 habitantes tener pendiente de pago más de 140.000 euros.
En cuanto a Minglanilla, localidad de la que soy alcalde, también se aprobó por parte de la comisión mixta una actuación de 601.000 euros. El 29 de noviembre de 2004 el ayuntamiento presentó al ministerio el proyecto técnico de las obras. Pues bien, los miembros del ministerio, con los que he intentado hablar varias veces, argumentaron inicialmente que hubo un cambio o reparto de actuaciones, al igual que un traslado. Y no digo esto como crítica, sino simplemente...


La señora PRESIDENTA: Senador Pardo, le ruego vaya terminando.

El señor PARDO GABALDÓN: Concluyo, señora presidenta.
En definitiva, para tranquilizar a los alcaldes me gustaría, señora ministra, que fuera usted lo más concreta posible. Al menos quisiera que me dijera si durante el presente año las cantidades pendientes de pago se van a hacer efectivas, si las segundas fases de esos convenios o proyectos se van a ejecutar, y si algunas actuaciones, como las de Minglanilla, con una inversión directa por parte de su ministerio, se van a licitar, adjudicar y a ejecutar durante este año.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra la señora ministra.

La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, vamos a hacer una distinción. No todo lo que se aprobó en las comisiones mixtas conllevaba acuerdo y presupuesto; sólo el convenio lleva aparejados acuerdo, obligación y presupuesto. Y me permitirá que le diga, como podría decírselo a cualquiera, que prefiero considerar secreto del sumario de mi vida política lo que se aprobó en la comisión mixta del mes de febrero, a las puertas de las elecciones. Porque se aprobó todo. Y de eso es precisamente de lo que ahora estamos hablando con todo el mundo. Porque una cosa es que en aquella comisión mixta se aprobará todo a las puertas de las elecciones, y otra, que hubiera convenios del ministerio con esas administraciones públicas, con su correspondiente obligación jurídica y financiera. Insisto que de ese problema estamos hablando ahora.
Y como me pide usted información exacta, se la voy a dar. En Minglanilla tenemos prevista la rehabilitación de la Casa del Administrador de la Mina y la iglesia adyacente. Se trata de un acuerdo de fecha 17 de julio de 2002. Como usted ha dicho, la inversión está cifrada en 601.000 de euros, y de ella se va a hacer cargo en su totalidad el Ministerio de Vivienda, que transferirá a Cultura esos fondos.
Por otro lado, una cosa es que la situación de muchos proyectos sea la que es, y otra que los pagos de 2005 se hayan efectuado en el mes de junio. Seguramente vayamos retrasados, pero están reflejados en asientos presupuestarios de 2005, por lo que se pagarán, sea más lenta o rápidamente.
Y por su condición de alcalde de Minglanilla voy a hacer referencia a las actuaciones de Cuenca, que tengo reflejadas en un cuadro, una a una. En cuanto a las actuaciones finalizadas, se encuentra la rehabilitación de la iglesia de Santo Domingo de Silos, en Alarcón. También está terminada la torre de la linterna de la capilla del doctor Muñoz, de la catedral de Cuenca. Asimismo, han finalizado las obras del conjunto histórico de Santo Domingo de Moya.
Por otro lado, actuaciones que correspondían a la Dirección General de Arquitectura, han pasado al Ministerio de Vivienda y se van a ejecutar directamente por Cultura, afectan a Carboneras de Guadazaón, a Cuenca capital, en varias zonas, Moya, San Clemente, Uclés, Horcajo de Santiago, Paracuellos, así como a la intervención en el casco histórico, primera fase, de Sisante, que, como usted decía, está pendiente de pago.
Por otra parte, el Ministerio de Vivienda gestionará directamente dos obras en Alarcón: la rehabilitación de la casa-palacio Infante don Juan Manuel y la de la iglesia de San Juan Bautista. Asimismo, se llevará a cabo la restauración del castillo de Garcimuñoz, incluido en el Plan de Castillos y otros elementos de arquitectura defensiva, y en San Clemente, la restauración del Convento de Nazaret, incluida en el Plan Nacional de Abadías, Monasterios y Conventos.
El resto de las obras pasa a la intervención directa del Ministerio de Cultura, entre las cuales se encuentran, como ya he dicho, la Casa del Administrador de la Mina y la iglesia adyacente, en su pueblo.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Le agradecemos tanto su presencia como su esfuerzo, porque ya llevamos cinco horas de debate.
Señorías, vamos a hacer una pausa para despedir a la señora ministra. Les ruego que no se ausenten para continuar con el debate de las mociones.
Para su organización les diré que, si no tienen inconveniente, la votación podría producirse no antes de las tres y media de la tarde.
(Pausa.)
DEBATE Y VOTACIÓN DE LAS SIGUIENTES MOCIONES DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO:


-- POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A ATENDER LAS DEMANDAS ECONÓMICAS DE LA REAL ACADEMIA GALEGA, CON BASE EN LA DESPROPORCIÓN ENTRE LAS ASIGNACIONES CONCEDIDAS A OTRAS INSTITUCIONES ANÁLOGAS DE OTRAS AUTONOMÍAS, EN LA INSUFICIENCIA DE APOYOS ECONÓMICOS Y EN LA CELEBRACIÓN PARA EL AÑO 2006 DEL CENTENARIO DE DICHA INSTITUCIÓN (661/000089).

La señora PRESIDENTA: Punto cuarto del orden del día: Mociones.
Moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a atender las demandas económicas de la Real Academia Galega, con base en la desproporción entre las asignaciones concedidas a otras instituciones análogas de otras autonomías, en la insuficiencia de apoyos económicos y en la celebración para el año 2006 del centenario de dicha institución.
A esta moción ha presentado una enmienda por el Grupo Parlamentario Socialista.
Para la defensa de la moción, tiene la palabra la senadora Gallego.


La señora GALLEGO ESPERANZA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, la Real Academia Galega es una de las instituciones culturales más antiguas de Galicia. Nace dentro del movimiento regionalista de finales del siglo XIX, teniendo sus antecedentes en la Cova Céltica, expresión de los regionalistas coruñeses, en la Sociedad del Folklore Gallego, impulsada por doña Emilia Pardo Bazán, y en la Asociación Iniciadora y Protectora de la Real Academia Gallega, que reúne el núcleo regionalista de La Habana.
La Real Academia Galega fue fundada en 1905, siendo aprobados sus primeros estatutos por el rey, don Alfonso XIII, el 25 de agosto de 1906.
Es, por consiguiente, la más antigua de las academias periféricas, y a pesar de las dificultades que en diversos momentos del siglo pasado le tocó vivir, siempre supo estar dentro del marco y de la promoción de la cultura gallega con especial atención al idioma. Desde sus inicios, es una institución científica cuyo objetivo fundamental es el estudio de la cultura gallega, y muy especialmente la defensa y promoción del idioma gallego.
De acuerdo con la disposición adicional de la Ley 3/1983, de 15 de junio, de Normalización Lingüística, en temas relativos a la normativa, actualización y uso correcto de la lengua se estima como criterio de autoridad el establecido por la Real Academia Galega. La Real Academia Galega ha sido una institución que durante casi cien años ha defendido e investigado la lengua y la cultura gallega, y hoy lo hace a través de secciones de lexicografía, sociolingüística, terminología científico-técnica, onomástica, historia, literatura y gramática, realizando investigaciones y publicando diccionarios.
La Real Academia cuenta con un edificio propio, un palacio del siglo XVII, donación de la familia de doña Emilia Pardo Bazán, con una biblioteca especializada en temática gallega, un extraordinario archivo, y entre otros, con los fondos bibliográficos, literarios y archivísticos de la gran escritora doña Emilia Pardo Bazán. La Real Academia Galega se compone de tres secciones: lengua, literatura e historia, y cuenta, además, con archivo, biblioteca y hemeroteca.
Su financiación, que hasta 1936 corrió a cargo de las sociedades gallegas de América, entró a partir de la guerra y durante el franquismo en un ahogo económico que puso en peligro su supervivencia. En el presupuesto actual, las ayudas que proceden del Estado apenas constituyen un 20 por ciento. Se empezaron a recibir ayudas del Estado para su funcionamiento en 1999; en dicho año se recibieron 30.050,65 euros; en el año 2000, 120.202,42 euros; en el año 2001, 138.232 euros; entre 2001 y 2003 la cantidad fue de 126.300 euros cada año, incrementándose levemente en los presupuestos del año 2004 en la cantidad de 128.820 euros.
Para una institución en la que hay 35 personas, entre colaboradores y empleados, que perciben mensualmente sus sueldos de la Real Academia Galega, los aportes que se reciben de diversas entidades son siempre insuficientes. Si a ello sumamos la desproporción existente con las asignaciones concedidas a instituciones paralelas, y sobre todo, la celebración en el año 2006 del centenario de esta institución, se fundamente la solicitud de un apoyo extraordinario para el acondicionamiento de todo el edificio y la preparación y financiación de exposiciones, conferencias y publicaciones, para lo que se solicita una subvención extraordinaria de 750.000 euros.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Tal y como he anunciado, a esta moción se ha presentado una enmienda por parte del Grupo Parlamentario Socialista, para cuya defensa tiene la palabra el senador Ayllón.

El señor AYLLÓN OLIVA: Buenas tardes, señora presidenta.
Señorías, efectivamente hemos presentado una enmienda de modificación a la moción del Grupo Parlamentario Popular que pretende de alguna manera mejorar dicha iniciativa. No se trata de que mi grupo esté en contra de lo que se pide en la moción, sino que desearíamos que esta resolución se adoptase con la sensatez que requiere una decisión económica.
Estamos claramente a favor de la actividad que realiza la Real Academia Galega. Es evidente que una institución de este tipo, que tiene entre sus funciones la defensa y promoción del idioma gallego, el establecimiento de normas de uso correcto del idioma que, además, le viene por normalización lingüística a través de una ley, y que tiene la competencia de decidir anualmente quién es la persona que va a representar el Día de las Letras Gallegas, ha de tener un apoyo institucional económico para llevar a cabo su labor. Y así ha venido siendo, como muy bien reconoce la senadora, a lo largo de los últimos años con cantidades que oscilan entre los 125.000, 126.000 y 128.000 euros en la última dotación económica que ha recibido del Estado en el año 2004.
Ahora, la Real Academia Galega tendrá que participar nuevamente en la convocatoria que acaba de hacerse pública en el «Boletín Oficial del Estado» del pasado día 14 de junio, y en la que participan también en pública concurrencia otras academias. Así pues, la resolución que se adopte este año respecto de las actividades que plantea la Real Academia Galega tendrá que estar en consonancia con lo que ha ocurrido en años anteriores. Por cierto, señoría, no es el Ministerio de Cultura quien convoca ni resuelve estas subvenciones, sino que le corresponde a la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia. Así pues, tendrá que ser en ese ministerio donde se solvente esta cuestión. No obstante, y con independencia del ámbito en el que se sustancie, lo cierto es que probablemente en el año 2005 estemos abocados a una resolución de convocatoria de subvenciones muy parecida, en cuanto a los términos económicos se refiere, a las de años anteriores.
Lo que su señoría plantea en su moción es obtener una dotación económica extraordinaria superior a la de otros años para la celebración del centenario en el año 2006, que cifra en 750.000 euros. A este respecto, y aun estando a favor

de que la Real Academia Galega celebre su centenario con dignidad, como merece, desearíamos saber de dónde procede esa cifra.
Hagamos un planteamiento hipotético: si anualmente recibe en torno a 125.000 euros y el hecho de celebrar actividades extraordinarias en relación con su centenario puede suponer el doble de esa cantidad, es decir, 250.000 euros, hemos de pensar que los otros 500.000 serán para la rehabilitación del edificio, que es lo que plantea en el texto de su moción. Pero estos extremos no vienen detallados en la moción, sino que simplemente se pide que se le conceda una subvención de 750.000 euros, sin que haya un desglose justificativo de esa cantidad.
Ésa es la razón por la cual el Grupo Parlamenario Socialista ha presentado un texto de moción alternativa, cuya pretensión es no dejar cerrada la cantidad, porque puede ser más lo que necesite la Real Academia Galega, o menos, no lo sabemos, dependerá del planteamiento que la Real Academia Galega haga tanto de su programa de actividades, como de lo que valga el proyecto de rehabilitación de ese edificio, y también dependerá de en qué medida otras administraciones, que son competentes en la conservación del patrimonio en el cual está ubicada la sede de la Real Academia Galega, estén dispuestas a participar y a colaborar en este proyecto.
En definitiva, si tuviésemos más datos y más información para poder sustentar esta cifra, estaríamos en mejores condiciones de poder apoyar la moción. Y ése es el motivo de nuestra propuesta alternativa, pero siempre prestando nuestro apoyo y nuestra colaboración para que la Real Academia Galega pueda celebrar su centenario con toda la dignidad que merece. En todo caso, si en la segunda intervención de la senadora nosotros escuchamos una argumentación razonable y convincente sobre la procedencia de esa cifra, estaríamos dispuestos a apoyar la moción.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra la senadora Gallego para pronunciarse sobre la aceptación o no de la enmienda.

La señora GALLEGO ESPERANZA: Gracias, señor presidenta.
Voy a responder brevemente al senador Ayllón a varios puntos que ha tratado. Ha dicho su señoría que están a favor de las actividades de la real academia, que reconocen sus méritos, etcétera. Evidentemente, lo contrario no tendría cabida en estos tiempos que estamos viviendo. En cuanto a que la resolución final no depende del Ministerio de Cultura, sino que más bien podría depender del Ministerio de Educación, quiero recordarle que hace unos meses en esta Cámara se aprobó una moción en términos semejantes y no se le puso tanto reparo.
En relación con las cifras --cuestión que ya había hablado con el señor Ayllón--, en este momento le puedo proporcionar unas cantidades, y aunque son un poco generales, espero que sean de su satisfacción. Sobre los 750.000 euros de los que hablábamos habría el siguiente desglose: en un primer bloque, estarían las publicaciones del centenario, la exposición del centenario, el catálogo, el acto solemne, las invitaciones a las casas de Galicia, de Europa y América, el trabajo sobre iniciación al Diccionario Etimológico da Lingua Galega e intentar meter en red la biblioteca y el archivo. Todos estos conceptos irían en un bloque que supondría aproximadamente unos 310.000 euros. El edificio, que como decíamos antes es de alto valor histórico, del siglo XVII, necesita una restauración: esa restauración estaría en torno a los 250.000 euros, siempre que se pudiera a su vez comprar el edificio anexo por falta de espacio en éste. Se dejaría este edificio histórico para sede, oficinas, etcétera, y se trataría de comprar el anexo como depósito. El edificio anexo está valorado aproximadamente en unos 420.000 euros. De no poderse comprar este edificio, se barajaría la posibilidad de construir un edificio nuevo porque no hay espacio para ubicar el depósito. Ahí estarían, y desglosado de una forma muy general, esos 750.000 euros superados, aparte de otras cosas.
He insistido, como el señor Ayllón sabe, en que se especifique la cantidad que debe recibir la academia para la celebración del centenario, y a este respecto yo tenía mis dudas, dudas que me acaba de disipar la señora ministra. Aunque dentro de otro contexto, ha citado una frase que sinceramente plasma mejor lo que yo le expliqué al señor Ayllón previamente; dijo que sin dotación económica implica sin compromiso. Era en otro contexto, pero lo puedo trasladar a este debate y entonces usted entenderá el porqué de mi insistencia en los 750.000 euros.
Gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
¿Entiendo que no acepta la enmienda?
La señora GALLEGO ESPERANZA: La acepto con las condiciones que hemos hablado, por lo que le pido al señor Ayllón que diga si acepta lo que hablamos previamente.

La señora PRESIDENTA: Como no estamos nada más que los dos grupos, pasamos al turno de portavoces.
Tiene la palabra el señor Ayllón.

El señor AYLLÓN OLIVA: Al final de mi intervención he dejado prácticamente claro que si de la explicación que nos diese la portavoz del Grupo Parlamentario Popular sobre la cifra entendiésemos que es algo razonable, pues estaríamos dispuestos a apoyar su moción y, por lo tanto, retiraríamos nuestra enmienda de modificación.
No obstante, queda alguna incógnita en su explicación. Por ejemplo, una cantidad nada despreciable de 250.000 euros de esos 750.000 va a quedar supeditada a que se adquiera o no un edificio. La compra de un edificio, como bien sabe la senadora, requiere un largo trámite, porque para comprar un edificio anexo hay que hablar con los propietarios, hay que llegar a un acuerdo, hay que instrumentar la dotación presupuestaria para poder adquirirlo y después rehabilitarlo, que sería la partida en la cual pondríamos estos 250.000 euros, con lo cual nos estamos alargando finalmente en el trámite de disponibilidad.
Con independencia de todo esto y con independencia de que quede alguna incógnita, en mi opinión, la explicación

de la senadora en relación con estos fondos es suficiente, por lo que apoyaremos la moción original del Grupo Parlamentario Popular, sabiendo además que estamos haciendo algo que nos satisface enormemente, y es que, como muy bien dice la senadora en la introducción de su moción, hasta 1936 la Real Academia Galega corrió a cargo de las sociedades gallegas de América y que a partir de esa fecha, de la guerra y durante todo el franquismo entró en un ahogo económico que puso en peligro su supervivencia. Como estamos en los tiempos que estamos, no hará falta recordar quién gobierna hoy en Galicia, quién es el presidente, cómo perteneció a esa etapa a la que usted se refiere de ahogo económico de la Real Academia Galega durante todo el franquismo y cómo la democracia tiene que venir a restaurar aquellos malos tiempos, que esperemos que para el caso de Galicia sólo sean hasta el domingo día 19.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra, para cerrar el debate, la senadora Gallego. Entiendo que lo que votaremos será el texto original de la moción.

La señora GALLEGO ESPERANZA: Sí, si el senador Ayllón lo acepta así, de acuerdo.
Para concluir quiero decir, muy brevemente, porque no quiero entrar en debate, que el señor Ayllón no tiene ni idea de lo que es Galicia actualmente, y ya no digo más. Esas comparaciones y alusiones que ha hecho están fuera del contexto que estamos tratando y no se corresponden con la realidad. Le quiero recordar que en el Gobierno de Galicia está gobernando el Partido Popular con mayoría absoluta durante cuatro legislaturas y, por supuesto, esperemos que también ocurra durante cinco legislaturas.
Aclarada esta cuestión, el Grupo Parlamentario Popular muestra su agradecimiento a los portavoces, en este caso al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, por dar el apoyo a esta moción y por ser sensibles a la preocupación que hoy habíamos trasladado al Senado.
Nada más y muchas gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.


-- POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A ESTABLECER UNA EXENCIÓN DEL PAGO DE TASAS POR SERVICIOS DE COPIA Y REPRODUCCIONES GRÁFICAS DE LOS MUSEOS Y ARCHIVOS DE TITULARIDAD PÚBLICA PARA TODAS AQUELLAS ACTIVIDADES QUE TENGAN FINES DOCENTES O CULTURALES Y SE REALICEN SIN ÁNIMO DE LUCRO (661/000114).

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la segunda moción, también del Grupo Parlamentario Popular, por la que se insta al Gobierno a establecer exención del pago de tasas por servicios de copia y reproducciones gráficas de los museos y archivos de titularidad pública para todas aquellas actividades que tengan fines docentes o culturales y se realicen sin ánimo de lucro.
A esta moción no se ha presentado ninguna enmienda.
Para su defensa, tiene la palabra la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, la senadora Vallejo.

La señora VALLEJO DE MIGUEL: Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, la moción que presenta mi grupo parlamentario es modesta, pero eso no implica que no sea importante porque contribuye a proyectar la cultura desde los museos hacia la sociedad.
Es sabido que el nivel cultural de un pueblo se pone de manifiesto por el número de usuarios de sus museos, bibliotecas o archivos; y, por tanto, facilitar, potenciar y estimular este uso habrá de ser un objetivo fundamental de los poderes públicos.
Los museos --y no hace falta que yo lo diga porque todos ustedes lo saben-- son la memoria colectiva del pueblo al que pertenecen. En ellos se refleja su historia, sus ideales, sus gustos estéticos, su sensibilidad y, en definitiva, su personalidad más profunda.
Los museos son instituciones indispensables para la educación integral de los individuos, sobre todo para la educación de nuestros niños y jóvenes, que constituyen la base de un público que, posteriormente, los visitará, que estará bien formado y será crítico.
Los museos pueden ser depósitos estancos de cultura, aislados de la sociedad o bien manantiales de vida cultural, fluidos y comunicados con esa sociedad; todo depende de la cultura y de la política que se ejerza sobre ellos. El hecho de habituar a nuestros jóvenes a manejar el lenguaje del arte y darles a conocer la incalculable e incomparable riqueza que España tiene en sus museos es una tarea imprescindible si queremos hablar de una educación de calidad. Pero para aumentar los vínculos entre cultura, educación y sociedad, así como la función pedagógica de nuestros museos, es necesario facilitar al máximo las condiciones de acceso a sus fondos. En este sentido, es necesario tener en cuenta las condiciones económicas, de manera que no resulte gravosa su visita ni el aprovechamiento cultural, porque de todos es sabido que se pueden conocer nuestros museos a través de las visitas a los mismos, pero también acercando sus fondos a todos aquellos que lo deseen.
Hoy la técnica nos lo permite, las posibilidades son muchas y ponerlas a tan noble servicio como el de la cultura es un deber de todos. Sin embargo, y viendo los precios de las tasas --y hago hincapié en esta palabra-- de los museos de titularidad estatal, pensamos que su cuantía no ayuda para nada en la función educativa que pueden desempeñar dichos museos y archivos.
Es cierto que la gestión de la mayor parte de los museos de nuestro país se ha transferido a las comunidades autónomas por lo que, lógicamente, esta moción no se refiere a estos museos sino que, en el lugar en el que nos encontramos, no podemos más que referirnos a todos los museos y archivos de titularidad estatal.
Hoy por hoy, y según la orden del día 20 de enero de 1995, en estos museos públicos de titularidad estatal, por

ejemplo en el Museo del Prado, la obtención de una transparencia puede suponer un desembolso de 10.000 pesetas, del que se tendrán que hacer cargo los distintos centros educativos, instituciones culturales sin ánimo de lucro o aquellas personas que las quieran utilizar para difundir la cultura. Asimismo, una fotografía de las obras expuestas en un museo como el Reina Sofía puede costar alrededor de 20.000 pesetas.
Mi grupo parlamentario considera que estos precios más bien suponen una barrera para su divulgación y para la sensibilización artística de nuestros jóvenes, que deben ser ese público formado y receptivo que frecuentará, como ya he dicho anteriormente, las salas de nuestros centros culturales.
Por todas estas razones y muchas otras que podríamos alegar, el Grupo Parlamentario Popular propone el establecimiento de una exención de pago de tasas por los servicios de copia y reproducción gráfica de los museos y archivos de titularidad pública, para todas aquellas actividades que tengan fines docentes o culturales y se realicen sin ánimo de lucro, a fin de promover y desarrollar la labor educativa y de divulgación cultural de nuestros museos.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Villagran.

El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, la moción que presenta el Grupo Parlamentario Popular solicita textualmente «... la exención de tasas por servicios de copia y reproducciones gráficas de los museos y archivos de titularidad pública...» Y, ante eso, el Grupo Parlamentario Socialista sólo puede votar en contra.
Podríamos haber presentado una transaccional o podríamos haber firmado alguna enmienda, pero es que cambiar la moción que se ha presentado es mucho más complejo que presentar una nueva.
La senadora Vallejo ha dicho anteriormente que el hecho de que votemos en contra nos costará muy caro electoralmente, pero nosotros estamos convencidos de que no será así y, además, no nos queda más remedio que dudar de la oportunidad política del Partido Popular, que ahora pide el «todo gratis», pero no deja nada claro si esta medida habrá de afectar a los estudiantes universitarios, a los colegios o a los turistas extranjeros que estén sacando copias o diapositivas de las obras de los museos españoles.
Si nos centramos en las normativas en vigor, en enero de 1995, gobernando el Partido Socialista, se publicó en el BOE que quedarían excluidos del régimen de precios --no de tasas-- los convenios que se formalizasen para utilizar con fines culturales o comerciales reproducciones, duplicados o copias. Asimismo, en esa orden se establecen las tarifas de alquiler de diapositivas con la consideración de precios públicos --la senadora Vallejo habla de tasas y no son tasas, son precios públicos-- que se han de estimar en función del gasto real de dicha prestación para que, como mínimo, se cubran los costes económicos derivados de la misma; es decir, estamos hablando de precios reales.
Por otro lado, la Ley 8/1989, de 13 de abril, que aún está en vigor, no contempla ninguna exención de precios públicos, que se determinarán a un nivel que cubra, como mínimo, los costes económicos derivados de dicha actividad. Es decir, que no se podrá hacer ninguna exención si no se cubren, como mínimo, los costes económicos de dicha actividad. Asimismo, la ley sigue diciendo que cuando existan razones sociales, benéficas, culturales o de interés público podrán señalarse unos precios públicos inferiores a los parámetros previstos. Sin embargo, lógicamente, para ello es necesario adoptar las previsiones presupuestarias oportunas para la cobertura de la parte de precios subvencionados y eso es algo tan claro como el agua, porque no se puede pedir el «gratis total».
Esta actuación también se solicita para museos y archivos de titularidad pública, pero no es ésta la cuestión sino para los de titularidad estatal. (La señora Vallejo de Miguel: ¿Pero son públicos o no son públicos?) Sí, pero también es público el Museo Picasso y no entra dentro de las competencias del Ministerio de Cultura, señora senadora.
La misma Ley 8/1989, de 13 de abril, dice que no es posible la exención de tasas: no se admitirá en materia de tasas beneficio alguno, salvo a favor del Estado y los demás entes públicos o como consecuencia de tratados internacionales. Por tanto, no deberían haber presentado esta moción sino una proposición de ley que cambiara las leyes de 1989 y 1995.
Luego nosotros, viendo la oportunidad del Partido Popular --que ha tenido ocho años para cambiar esta ley y la quiere cambiar en el primer año de Gobierno socialista, cosa que se puede vender muy bien y que yo aplaudo, pero nosotros no estamos en esas mecánicas--, vamos a votar en contra.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra la senadora Vallejo.

La señora VALLEJO DE MIGUEL: En primer lugar, quiero decir que sí, que yo he puesto, y en la moción figura, la expresión «de titularidad pública».
Se entiende que estamos donde estamos y el significado de las palabras está en función del contexto: el contexto es el que es, el Senado, así que, como dicen, a buen entendedor con pocas palabras basta, porque el contexto es éste y no otro y las competencias --de legislación o de lo que sea-- son estatales. O sea, eso está claro.
En segundo lugar, yo no estoy hablando de ninguna ley, porque usted aquí habla de leyes. Yo hablo de la Orden del 20 de enero de 1995, no de una ley; que yo sepa, puede que esté confundida, esto no es una ley, es una orden, y después aparece un real decreto de 1994, pero yo no veo que aquí se hable de ninguna ley, son una orden y un decreto. Y usted mismo reconocerá que la modificación de una orden o de un decreto no es nada difícil, es cuestión de voluntad.


Por otra parte, usted me dice que yo hablo de tasas. Su ministra --la hemos oído hace un momento-- al hablar de los museos ha hablado también de tasas. (El señor Villagrán Bustillos: Una vez.) Una vez ha hablado de tasas. Asimismo, yo he consultado el Diccionario y dice que tasa es el precio de venta establecido oficialmente, por organismos oficiales, y aquí también estamos hablando del precio que puede tener el material gráfico de los museos.
Como esta mañana hemos estado hablando del Quijote, voy a traer a colación una frase que aparece en el Quijote, que dice: La razón de la sinrazón que a su razón asiste. Yo creo que las razones que usted ha expuesto aquí son sinrazones, son simplemente un querer justificar ese no a una moción que a mí me parece que es muy importante para la educación de nuestros jóvenes sobre todo, pero también de cualquiera de nosotros
--nunca terminamos de educarnos y tener más cultura nunca está de más--; son pretextos que usted pone para justificar ese no, es decir, son las razones que usted expone a una serie de sinrazones que quieren asistir a su razón.
La ministra, en la intervención que tuvo en el Congreso el 24 de mayo de 2004, dijo: El Ministerio de Cultura va a trabajar para poner a disposición de los ciudadanos un gran banco de datos e imágenes de las colecciones de los museos. Este banco constituirá el soporte de la red digital de museos estatales, posibilitando una oferta completa de información acerca de los bienes culturales allí custodiados, facilitando la consulta de un modo flexible y personalizado con la ayuda de las herramientas terminológicas, un verdadero tesoro del patrimonio cultural.
Por otro lado, en su programa electoral --que habla bastante de cultura-- se lee: Considerar la cultura como condición básica de la ciudadanía, como dimensión que amplía el ejercicio de las libertades y que favorece la igualdad y como servicio público --servicio público, dice-- es un objetivo fundamental.
Esta medida tampoco implica un gran montante económico. Ojalá fuera un problema económico para los museos estatales el que pidiera mucha gente esas reproducciones gráficas, porque eso querría decir que nuestra sociedad es una sociedad que vive y quiere aumentar esa cultura. Sería algo maravilloso, cosa que, desgraciadamente, no es el caso en España hoy por hoy.
Yo tengo aquí una comparación de precios de distintas comunidades autónomas y las tarifas más altas o las tasas más altas --porque la terminología es perfectamente correcta-- están justo en los museos del Prado y Reina Sofía, que son de todos los españoles, de todos los españoles. Y hay algunas comunidades, como las islas Baleares o la Comunidad de Madrid, que no tienen establecidas tasas porque consideran que no es gravosa para sus museos esa cuestión. Y hay algunas, como la Comunidad Valenciana, que en el artículo 110 de la normativa al respecto dice que están exentas de pago todas estas reproducciones gráficas cuando su finalidad sea educativa, científica o cultural sin ánimo de lucro.
Sinceramente, si nos importa de verdad la cultura de este país, si queremos que los museos se abran a la sociedad y que la sociedad sea beneficiaria de esa gran riqueza cultural que tienen nuestros museos
--porque en España en eso somos privilegiados--, yo creo que se debe tener en cuenta que es una moción modesta, muy modesta y asumible; lo contrario no sería entendible.
Usted ha hecho referencia a que podría haberle pedido que presentara una transaccional. Yo he estado hablando con usted antes de que empezara la comisión y me ha dicho: Es que aquí pone tasas y podría haber puesto esto otro. Le he dicho a usted: Eso se arregla presentando ustedes una enmienda. Se lo he dicho, no me dirá que no se lo he dicho, le he dicho que podía presentar una enmienda y no ha querido escucharme.
Están ustedes a tiempo de considerar la bondad de esta moción, el interés cultural y general que tiene esta moción, que creo que no va en contra de lo que ustedes declaran, a no ser que una vez más lo que dicen vaya por un lado y lo que hacen vaya por otro. En ese caso, no tengo ya nada más que decir.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
¿Sus señorías van a querer utilizar un segundo turno cortito? (Pausa.) Tiene la palabra el senador Villagrán.

El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: No piensan los ciudadanos lo mismo.
A ver si aclaramos algunos puntos. La tasa es para una prestación de servicio y el precio público es lo que vale realmente, el coste real.
Para cambiar el precio público habría que cambiar la normativa general.
Yo estoy de acuerdo con la senadora Vallejo en algunas cosas, evidentemente. Por ejemplo, cuando se dice que una transparencia del Prado vale 20.000 pesetas (La señora Vallejo de Miguel: La fotografía.), perdón, fotografía, yo considero que eso es caro. ¿Para qué se quiere esa fotografía? Para ponerla en una clase, para ponerla en un museo, para ponerla en algún sitio... Hay litografías de muy buena calidad que no valen ese dinero, luego sería cuestión de saber exactamente del dinero del que estamos hablando.
Lo que pide la senadora Vallejo es el «todo gratis», es decir, todo lo que signifique cultural es gratis en los museos del Estado. Y yo me pregunto, ¿todo? Como decía antes, ¿y al que venga de turismo simplemente y pida una fotocopia o pida una diapositiva se le dan gratis? ¿Eso es así o tendrá que haber una regulación? Nosotros no entendemos la moción.
Esta moción, que va a salir aprobada porque el Grupo Parlamentario Popular tiene mayoría, va a llegar al ministerio y van a decir: ¿Y esto cómo se coge, qué presupuesto tiene esto, qué se hace ahora? Se habla de tasas y de museos y archivos de titularidad pública. Por eso digo que estoy completamente de acuerdo en que el precio de esas litografías, diapositivas y fotocopias es caro. Pero hagamos un estudio y que se presente un tema en condiciones, pero no así, por lo que votaremos en contra.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.


Para cerrar el debate, esta vez sí, tiene la palabra la senadora Vallejo.

La señora VALLEJO DE MIGUEL: Gracias.
Nada más que para decirle que la mejor inversión que se puede hacer en un país es en cultura. Si usted no lo cree así...

El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Ocho años.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Vamos a proceder a la votación de las dos mociones.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Señora presidenta, ruego que se pase lista, porque ha habido algunas sustituciones, sobre todo para que conste a efectos de la votación.

La señora PRESIDENTA: Por escrito han llegado a la Mesa las sustituciones del Grupo Parlamentario Socialista.
Ruego a la señora letrada que compruebe la asistencia de los señores senadores.

Por la señora letrada se procede a la comprobación de las señoras y de los señores Senadores presentes.

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la votación.
Por el sentido de las intervenciones, parece que la primera moción, por la que se insta al Gobierno a atender las demandas económicas de la Real Academia Galega, se puede aprobar por unanimidad.
¿Se aprueba por unanimidad? (Asentimiento.) Queda aprobada por unanimidad.
Votamos la segunda moción, por la que se insta al Gobierno a establecer una exención del pago de tasas por servicios de copia y reproducciones gráficas de los museos y archivos de titularidad pública para todas aquellas actividades que tengan fines docentes o culturales y se realicen sin ánimo de lucro.

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos a favor,12; en contra, ocho.

La señora PRESIDENTA: Queda aprobada.
No habiendo ningún asunto más que tratar, se levanta la sesión.

Eran las quince horas y cuarenta y cinco minutos.