ORDEN DEL DÍA:
Contestación del Gobierno a las siguientes preguntas:
-- De Dª Paloma Corres Vaquero (GPP):
Sobre las previsiones del Gobierno con respecto al comienzo durante el año 2005 de las obras de rehabilitación del Palacio de Monesterio de Logroño (La Rioja), con indicación de los plazos de ejecución. (Número de expediente 681/000412).
Sobre el plazo previsto por el Gobierno para la conclusión de la obra del Museo de Logroño. (Número de expediente 681/001075).
Sobre las causas por las que no se ha finalizado la obra del Museo de Logroño. (Número de expediente 681/001076).
-- De D. Dionisio García Carnero (GPP), D. Jesús Andrés Sedano Pérez (GPP) y D. Antonio Vázquez Jiménez (GPP), sobre la opinión del Gobierno acerca de si han sido respetados los principios mínimos que rigen la formación de voluntades de órganos colegiados en la comisión de expertos creada en relación con el traslado del Archivo General de la Guerra Civil Española de Salamanca. (Número de expediente 681/000737).
-- De Dª Mª Mercedes Gallego Esperanza (GPP):
Sobre los planes de actuación llevados a cabo o previstos por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) para su realización durante el año 2005 en la Comunidad Autónoma de Galicia. (Número de expediente 681/000739).
Sobre las inversiones correspondientes a las obras de la catedral de Ourense durante los años 2004 y 2005. (Número de expediente 681/000740).
Sobre las obras previstas por el Gobierno para su realización entre los meses de julio y diciembre de 2005 en la catedral de Ourense. (Número de expediente 681/000742).
Sobre los programas e inversiones previstas por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) para su desarrollo durante el año 2006 en la Comunidad Autónoma de Galicia con motivo del centenario de la Real Academia Galega. (Número de expediente 681/000741).
-- De D. David Isasi García (GPP):
Sobre las inversiones previstas en relación con la rehabilitación del pórtico del monasterio de La Piedad, ubicado en Casalarreina (La Rioja).
(Número de expediente 681/000779).
Sobre las inversiones previstas por el Gobierno para los años 2006 y 2007 en relación con el monasterio de La Piedad, en Casalarreina (La Rioja).
(Número de expediente 681/000780).
Sobre las inversiones previstas por el Gobierno para el año 2005 en relación con el monasterio de La Piedad, en Casalarreina (La Rioja).
(Número de expediente 681/000781).
Sobre las previsiones del Gobierno en relación con la adquisición del Palacio del Condestable de Castilla, radicado en Casalarreina (La Rioja).
(Número de expediente 681/000782).
Sobre las inversiones previstas por el Gobierno para su desarrollo durante el año 2005 en el conjunto histórico-artístico nacional del casco antiguo del municipio de Casalarreina (La Rioja). (Número de expediente 681/000783).
Sobre las inversiones previstas por el Gobierno para su desarrollo durante los años 2006 y 2007 en el conjunto histórico-artístico nacional del casco antiguo del municipio de Casalarreina (La Rioja). (Número de expediente 681/000784).
-- De D. Jaime Reinares Fernández (GPP), D. Ovidio Sánchez Díaz (GPP), Dª Mª del Pilar Fernández Pardo (GPP) y D. Javier Sopeña Velasco (GPP), sobre si las Comisiones Mixtas entre el Ministerio de Cultura y el departamento generador del denominado uno por ciento cultural han decidido ejecutar algún proyecto en la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias hasta el año 2008. (Número de expediente 681/000986).
Comparecencia, a petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, de la Directora de la Biblioteca Nacional, Dª Rosa Regàs Pagés, para informar sobre los planes de actuación y objetivos en las áreas de su competencia. (Número de expediente 713/000346).
Se abre la sesión a las diez horas y cinco minutos.
La señora PRESIDENTA: Buenos días.
Iniciamos la sesión de la comisión dando la bienvenida y agradeciendo a la señora ministra su presencia.
Como punto previo, tendríamos que modificar el orden del día que tienen sus señorías, pues se nos ha comunicado la retirada de seis preguntas del senador Isasi y la inclusión de dos preguntas de la senadora Corres Vaquero, lo que, naturalmente, ha sido comunicado a la señora ministra y aceptado por la senadora. También les anuncio que tendrá lugar la comparecencia de la directora general de la Biblioteca Nacional inmediatamente después de que la señora ministra acabe de contestar. Por lo tanto, y aunque se informó telefónicamente a cada uno de los portavoces de esta modificación, procede que la comisión, si está de acuerdo, apruebe dicha modificación del orden del día. (El señor Van-Halen Acedo pide la palabra.) Señor Van-Halen, tiene la palabra.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Estamos de acuerdo con lo que ha expuesto la señora presidenta, pero he pedido la palabra por una cuestión previa.
Desde la última vez que se reunió la comisión, a finales de diciembre, murió un poeta y crítico catalán llamado Lorenzo Gomis. Pues bien, tal y como hemos hecho otras veces, creo que debía constar el sentimiento de la comisión del Senado por el fallecimiento de una persona dedicada en Cataluña a la literatura y a la crítica.
La segunda cuestión que quería comentar hace referencia a que la mayoría de las preguntas de hoy se han reconvertido al no haber sido contestadas en plazo por el Gobierno. De haber culpables en este asunto, sé que la señora ministra no lo ha sido, sino los servicios del ministerio. Al tratarse de preguntas que van incluidas obligatoriamente al principio del período de sesiones, copan la actividad de la comisión. Además, como deben ser contestadas por la señora ministra, esto hace que su señoría venga a responder preguntas que, si se hubieran sustanciado por escrito, habría
podido evitar comparecer por estos asuntos, lo cual nos hubiera permitido tratar otros que, seguramente, serían más interesantes para la señora ministra y para esta comisión, ya que muchos de ellos --tal y como se ha visto con la retirada de seis preguntas de un senador de mi grupo parlamentario-- tuvieron lugar hace tiempo y tienen menos interés. Quizá interesaba más a la señora ministra y a esta comisión que pudiera comparecer por otras cuestiones. Lo único que solicito es que, como estas cosas se suelen ir de las manos, se aceleren estas preguntas que obligatoriamente tienen que incluirse en la primera sesión de la comisión y que la bloquean la misma con temas pasados o menores.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias.
A continuación, procedemos a la aprobación del acta de la sesión anterior. Si no hay ningún inconveniente, ¿se puede entender aprobada por asentimiento? (Pausa.) Queda aprobada.
Por otra parte, el senador Reinares ha solicitado poder formular a la señora ministra la pregunta que aparece en el orden del día en último lugar. Se lo he consultado a la señora ministra y está de acuerdo, por lo tanto, alteraríamos el orden del día.
La senadora Aleixandre también nos solicita incluir en el capítulo de nuestros respetos y condolencias al señor Francesc Ferrer, senador durante tres legislaturas. Que conste así en el acta.
Les advierto también que, por acuerdo de la Mesa celebrada el pasado día 22, la tramitación de las preguntas en cuanto al tiempo será similar al procedimiento que se sigue en el Pleno. Por lo tanto, rogaría a todos que lo tuviéramos en cuenta para agilizar la sesión, de forma que no se eternizara.
Muchas gracias.
CONTESTACIÓN DEL GOBIERNO A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:
-- DE DON JAIME REINARES FERNÁNDEZ, DE DON OVIDIO SÁNCHEZ DÍAZ, DE DOÑA MARÍA DEL PILAR FERNÁNDEZ PARDO Y DE DON JAVIER SOPEÑA VELASCO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE SI LAS COMISIONES MIXTAS ENTRE EL MINISTERIO DE CULTURA Y EL DEPARTAMENTO GENERADOR DEL DENOMINADO UNO POR CIENTO CULTURAL HAN DECIDIDO EJECUTAR ALGÚN PROYECTO EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS HASTA EL AÑO 2008 (681/000986).
La señora PRESIDENTA: Pregunta de los senadores Reinares Fernández, Sánchez Díaz, Fernández Pardo y Sopeña Velasco, sobre si las comisiones mixtas entre el Ministerio de Cultura y el departamento generador del denominado 1 por ciento cultural han decidido ejecutar algún proyecto en la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias hasta el año 2008. Para formular la pregunta, tiene la palabra el senador Reinares.
El señor REINARES FERNÁNDEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, buenos días.
Voy a hacerle un pequeño memorándum sobre esta pregunta, señora ministra.
Con fecha 9 de marzo de 2005 hice la siguiente pregunta al Gobierno: ¿Qué proyectos tiene previsto ejecutar el Gobierno socialista en Asturias con cargo al 1por ciento cultural? La contestación, por llamarla de alguna forma, es de lo más expresiva y clarificadora: Las inversiones a realizar en los próximos años serán decididas por las comisiones mixtas entre el Ministerio de Cultura y el departamento generador del 1 por ciento cultural, siempre de acuerdo con los requisitos y criterios de priorización establecidos por la comisión interministerial para la coordinación del 1 por ciento cultural. Pues bien, entiendo que con esa contestación no se responde a la pregunta que formulaba. Y vuelvo de nuevo a hacer la pregunta, tratando de cerrar un poco más el cerco: ¿Qué inversiones iba a hacer el Gobierno en Asturias con cargo al 1 por ciento cultural? Y se lo vuelvo a preguntar el 26 de abril, explicando, incluso, la ley que ustedes aprobaron y que figura en el boletín del 15 de marzo de 2005: ¿Qué proyectos tiene previsto el Gobierno socialista ejecutar en Asturias con cargo al 1 por ciento cultural en los años 2005, 2006, 2007 y 2008? Y permítame que califique la respuesta como una tomadura de pelo a este senador. Le voy a leer textualmente la respuesta del secretario de Estado: Los proyectos a ejecutar con cargo al 1 por ciento cultural que corresponderán a Asturias serán decididos por las comisiones mixtas entre el Ministerio de Cultura y el departamento generador del 1 por ciento cultural, siempre de acuerdo con los requisitos y criterios de priorización establecidos por las comisiones interministeriales para la coordinación del 1 por ciento cultural, publicado en el Boletín número 63 del 15 de marzo de 2005.
No hacía falta escribir tanto. Con haber dicho que se contestaría de acuerdo con la ley, punto. Yo entiendo que supone otra tomadura de pelo.
Pues bien, como sigo sin saber qué proyectos se ejecutarán con cargo al 1 por ciento cultural en Asturias y nada nos dicen, vuelvo nuevamente a hacer otra pregunta con más pelos y señales, y concretamente el 25 de junio. ¿Tienen las comisiones mixtas entre el Ministerio de Cultura y el departamento generador del 1 por ciento cultural decidido ejecutar algún proyecto en la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias con cargo a tal concepto para los años 2005, 2006, 2007 y 2008, siempre de acuerdo con los requisitos? Y continúa igual que lo que ustedes me contestaron.
Entonces no me contestan; incumplen el plazo de los 20 días que establece el Reglamento del Senado --que ya ha comentado nuestro portavoz--, que lo que hace es retrasar cuestiones más importantes de esta comisión, y pasa, como es lógico, a pregunta oral. Pero en ese intervalo en que solicito que sea pregunta oral me contestan y me dicen que, efectivamente, la Comisión Mixta de Fomento y
Cultura, en su reunión del mes de julio de 2005, aprobó financiar mediante la subvención para el ejercicio 2005 una actuación de «Los cubos de la memoria» del puerto de Llanes por 200.000 euros.
Señora ministra, yo creo que no se debe tomar el pelo de esta forma a un senador elegido democráticamente por los asturianos con contestaciones de este tipo y faltando el respeto debido al Reglamento de este Senado.
La señora PRESIDENTA: Senador Reinares, le advierto que se está usted quedando sin tiempo si desea utilizar un segundo turno.
El señor REINARES FERNÁNDEZ: Pues utilizaré un segundo turno.
Espero que me conteste la señora ministra.
La señora PRESIDENTA: Le quedan escasos 30 segundos flexibles.
Para contestar, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Me va a permitir, si es posible, que no se tengan en cuenta en el turno de contestación estos primeros segundos para felicitarles el año a sus señorías puesto que, aunque estemos en febrero, aún no había comparecido en la comisión este año.
En relación con el comentario que hacía el senador Van-Halen, le diré que, salvo dos preguntas, el resto están contestadas por escrito, aunque es verdad que algunas vencidas con poco plazo de tiempo; y aunque nadie puede eximir su responsabilidad --yo tampoco--, el control directo de este tipo de contestaciones a veces no está en el tiempo cotidiano y habitual de la gestión del ministerio; pero, repito, salvo dos, las demás estaban contestadas. En ese sentido coincido con su señoría en que las comisiones son mucho más útiles para otro tipo de comparecencias que para formular preguntas.
Dicho esto, señora presidenta, contesto a su señoría. Señoría, en el ejercicio legítimo del control del Ejecutivo que usted tiene, es usted muy libre de calificar la fórmula de contestación de tomadura de pelo o como le parezca más oportuno. Este Gobierno ha tardado casi un año en poner en orden el 1 por ciento cultural en la herencia que recibimos; casi un año en hacer una comisión interministerial para que los criterios del Ministerio de Cultura, que son los que rezan en la Ley de Patrimonio Histórico, fueran los que realmente se cumplieran; casi un año en sacar unos criterios transparentes y publicados en el «Boletín Oficial del Estado», que antes no estaban, para que todo el mundo supiera a qué atenerse y tuviera muy claro qué proyectos se pueden acoger al 1 por ciento, y establecer un principio de justicia entre todas las comunidades autónomas, que no existía. Tan es así, que este método y este procedimiento de reordenación del 1 por ciento fue aprobado por unanimidad de todas las comunidades autónomas, también de las que gobierna su partido, en la conferencia sectorial de consejeros y consejeras de cultura, y por unanimidad en el Consejo de Patrimonio Histórico Español, donde se sientan también los cargos técnicos de todas las consejerías de Cultura de los Gobiernos autonómicos. Fíjese hasta qué punto el legado que habíamos recibido era absolutamente ingobernable que hemos tardado un año, de común acuerdo con las comunidades autónomas, en poner orden. Por darle una pincelada, sólo le diré que había comunidades autónomas que recibían el 33 por ciento de todos los fondos y algunas el 0,8 nada más. Hacer reequilibrios con el 1 por ciento ha costado mucho trabajo en una cooperación absolutamente ejemplar con las comunidades autónomas y, como usted comprenderá, en 2005 era absolutamente imposible contestarle algo transparente, y lo que estábamos haciendo era conformar un método absolutamente querido por todas las comunidades autónomas.
Además, sí le hemos contestado en 2005. Porque, señoría, usted me pregunta qué proyectos vamos a realizar en 2008 relacionados con el 1 por ciento. ¿Usted se ha parado a pensar bien la pregunta que me formulaba? ¿Cómo le voy a decir qué proyectos va a haber en 2008 relacionados con el del 1 por ciento, si el 1 por ciento sólo se sabe con obras hechas cada seis meses, licitándose en el «Boletín Oficial del Estado» lo que cada departamento inversor se gaste? ¿Me lo quiere decir su señoría? Sí, yo sé cómo lo hacían ustedes, comprometiendo 961 proyectos por valor de más de 1.000 millones de euros, literalmente engañando respecto a todos los proyectos que se habían presentado, porque se tardarían 54 años en cumplirlos. Pero ése no es el método de este Gobierno. En 2008 le podré contestar cada semestre y cada vez que se reúnan las comisiones mixtas de cultura con los ministerios inversores y con el «Boletín Oficial del Estado» para cumplir de verdad el 1 por ciento, y de esta forma sabremos cuáles son realmente los recursos que se pueden ir aplicando a los proyectos. No obstante, usted sí tiene una contestación por escrito en cuanto a que este Gobierno se ha comprometido con un proyecto que sí ejecuta, que sí aparece en los presupuestos y que sí está conformado en uno de los ministerios inversores, que es el Ministerio de Fomento.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.
Para réplica, tiene la palabra el senador Reinares.
El señor REINARES FERNÁNDEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
No me extraña que no funcione muy bien el Ministerio de Cultura cuando tardan un año en poner en marcha una cuestión como es el 1 por ciento cultural, que debe de ser de lo más sencillo del mundo.
Señora ministra, en Asturias se están ejecutando proyectos de infraestructuras que habían sido programados por el anterior Gobierno del PP por 755 millones de euros. El 1 por ciento cultural es muy sencillo de calcular. Son 7,55 millones de euros. Yo me pregunto dónde van a parar todas estas cantidades.
Lo que pedimos los asturianos es, ni más ni menos, que lo que nos pueda corresponder de ese 1 por ciento cultural.
Y le voy a poner un ejemplo muy concreto. Existe un acuerdo y un compromiso firmado por el Gobierno de España con Asturias para edificar el museo histórico de tecnología e industria militar de Asturias, en Trubia, Oviedo. Este acuerdo fue firmado por el legítimo Gobierno de España el 23 de abril de 2003. Los firmantes eran el ministro de Defensa, el ministro de Fomento, el presidente del Consejo de Administración de Santa Bárbara Sistemas y el alcalde-presidente del Ayuntamiento de Oviedo para edificar, repito, con cargo al 1 por ciento cultural, el museo histórico de tecnología e industria militar de Asturias. Repito que ese acuerdo fue suscrito el 23 de abril de 2003, y el señor Bono, ministro de Defensa, manifestó en Asturias el 5 de febrero de 2005 que le dedicaría una especial atención y que se ejecutaría el museo de Trubia. Pues bien, no hay absolutamente ni un euro en los presupuestos de 2006 ni en la proyección de 2007 ni en la proyección de 2008 al respecto. ¿Acaso es que el señor Bono puede hacer estas manifestaciones, pero pinta muy poco y no puede plasmar alguna partida presupuestaria? Lo de pintar lo he dicho por lo de los cubos, pues solamente hacen pintar unos cubos de hormigón por 200.000 euros.
Este compromiso que tiene adquirido el Gobierno de España con Asturias y con Oviedo para crear este museo de Trubia debe cumplirse. Con esto no estoy criticando el que ustedes quieran hacer el museo en Galicia. Que Galicia tenga su museo, pero que Asturias también lo tenga. Y no han dedicado ustedes ningún euro a este presupuesto.
La señora PRESIDENTA: Senador Reinares, ha duplicado su señoría exactamente el tiempo que tenía.
El señor REINARES FERNÁNDEZ: Señora ministra, voy a intervenir sólo un minuto más.
Pero no solamente han rechazado esto --porque nosotros hemos presentado una enmienda a los presupuestos y ha sido rechazada por todos los senadores socialistas, incluidos los asturianos--, señora ministra de cultura, es que además usted no tiene sensibilidad alguna para admitir una serie de enmiendas que hemos presentado, como la que se refiere a la conservación del patrimonio prerrománico. ¿Sabe usted que en Asturias tenemos un prerrománico catalogado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y no han admitido ustedes ni una peseta en las enmiendas presupuestarias que hemos incorporado? Señora ministra, se lo vuelvo a repetir: si Asturias sólo tiene 200.000 euros del 1 por ciento cultural, les tengo que llamar Gobierno sectario.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Para dúplica, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, permítame un comentario previo: me parece improcedente que en la comisión de Cultura del Senado de este país diga usted de un artista como Agustín Ibarrola, que es el encargado de «Los cubos de la memoria», que solamente pinta cubos de hormigón. Discrepo radicalmente de lo que usted acaba de decir de un artista que forma parte de uno de los equipos de trabajo más luminosos de la época de la dictadura y que es uno de los exponentes más interesantes del arte contemporáneo de este país.
Permítame que se lo diga, porque me ha resultado muy difícil de escuchar.
Veo que, en su segunda intervención, ha tenido que desviar la pregunta que formulaba. Yo no la voy a desviar. Este Gobierno ha publicado unos criterios en el «Boletín Oficial del Estado» para que el 1 por ciento que señala la Ley de patrimonio histórico se invierta en el patrimonio histórico, como reza la ley. Edificar museos no es un criterio de la Ley de patrimonio histórico. Si el ministro de Fomento del Gobierno anterior, que era asturiano, quería invertir el 1 por ciento en su tierra, provocando un desequilibrio muy notable entre las comunidades autónomas
--cuando quiera le doy los datos--, es responsabilidad del Gobierno anterior y del ministro de Fomento asturiano. Le voy a dar un dato: el hipotético reparto, que nunca se llegó a cumplir --ahí están los medios de comunicación asturianos-- porque no se llegó a ejecutar prácticamente nada del 1 por ciento para cultura que propuso el equipo anterior del Ministerio de Fomento con ministro asturiano, se distribuía del modo siguiente: más del 80 por ciento de la inversión, para los pocos ayuntamientos que gobernaba el Partido Popular; y algo más del 11 por ciento, para los ayuntamientos que gobernaba el Partido Socialista.
Póngale usted nombre a eso. Quizá necesite la última palabra que ha dicho en su intervención.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
DE DOÑA PALOMA CORRES VAQUERO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR:
-- SOBRE LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO CON RESPECTO AL COMIENZO DURANTE EL AÑO 2005 DE LAS OBRAS DE REHABILITACIÓN DEL PALACIO DE MONESTERIO, DE LOGROÑO (LA RIOJA), CON INDICACIÓN DE LOS PLAZOS DE EJECUCIÓN (681/000412).
La señora PRESIDENTA: Continuamos con el orden del día. Les ruego que sean más estrictos en el uso del tiempo porque, si no, no podremos cumplir lo acordado.
Pasamos a la pregunta de la senadora Corres Vaquero, sobre las previsiones del Gobierno respecto al comienzo durante el año 2005 de las obras de rehabilitación del Palacio de Monesterio, de Logroño (La Rioja), con indicación de los plazos de ejecución.
Para la formulación de la pregunta, tiene la palabra la senadora.
La señora CORRES VAQUERO: Muchas gracias, señora presidenta. Buenos días a todos.
Señora ministra, bienvenida a esta Cámara. Abundando en lo que ha dicho nuestro portavoz, el senador Van Halen,
más vale tarde que nunca. Nos congratula tenerla hoy aquí, después de tanto tiempo, y de tantos y tan polémicos asuntos, muchos de ellos creados innecesaria y exclusivamente por su Gobierno; asuntos que estuvieron, están y estarán presentes en la actualidad cultural de nuestro país.
Dicho esto, le formulo la pregunta, tal como figura en el orden del día.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para contestar a la pregunta, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, presidenta.
Gracias, señoría, por su bienvenida. Vengo siempre que se me convoca, con arreglo a las propuestas que hace la comisión. Lo digo una y otra vez, porque mi disponibilidad es absoluta.
Como usted sabe, la información que me solicita depende del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, pero, con mucho gusto, le traslado la información que este ministerio me ha facilitado, porque es buena para el ejercicio de su señoría como senadora riojana.
Parece ser que existe un acuerdo con el Ayuntamiento de Logroño desde hace varios años, para que ceda el Palacio del Marqués de Monesterio a la Tesorería General de la Seguridad Social como sede de la Oficina Integral de la Seguridad Social. Durante 2004 se llevaron a cabo los trámites de la preceptiva licencia de obra, que se obtuvo el 20 de diciembre. El 21 de marzo de 2005 se abrió el expediente de contratación y, una vez realizados todos los trámites internos y recibida la aprobación de los órganos correspondientes, se convocó a subasta pública en el «Boletín Oficial del Estado» en junio de este año.
En este momento --y aquí vienen las buenas noticias, señoría--, la obra ya está adjudicada, a la empresa Contratas y Obras, por un precio de 3.183.000 euros; el contrato se firmó el 12 de diciembre de 2005. Me comunican también que el 12 de enero se firmó el acta de replanteo, previa al inicio de la obra, cuya duración será de 20 meses, según el contrato. Ya se han iniciado las catas arqueológicas, tal como exigía la licencia de obras, se ha obtenido la autorización del ayuntamiento para el vallado perimetral de la zona, y la empresa empezará a ejecutarla en cualquier momento, según informa el ministerio.
La señora PRESIDENTA: Gracias, ministra.
Para réplica, tiene la palabra su señoría.
La señora CORRES VAQUERO: Muchas gracias, señora presidenta.
Gracias, señora ministra. Efectivamente, esto depende de la Tesorería General de la Seguridad Social, pero cuando esta senadora formula su pregunta al Gobierno la tramita a través de la comisión de Cultura. Hecha esta matización, es estupendo que la pueda contestar usted.
El Palacio de Monesterio es un edificio del siglo XVI situado en pleno corazón del casco antiguo de Logroño; concretamente, en la calle San Bartolomé. Fue elegido como futura sede de la Oficina Integral de la Seguridad Social en nuestra capital en 2002, el 4 de febrero. Existe una resolución de la Tesorería General de la Seguridad Social por la que se convoca el concurso de consultoría y asistencia para la redacción del proyecto básico de ejecución, así como para la dirección y el control de las obras de adaptación y rehabilitación del edificio. El 21 de mayo de 2003, la comisión de Patrimonio aprobó el proyecto básico de rehabilitación y se iniciaron los trámites de licencias.
Pues bien, desde que el Partido Socialista llegó al Gobierno, el expediente de tramitación de rehabilitación del Palacio de Monesterio no ha tenido más que retrasos, si se me permite decirlo así. El 20 de noviembre de 2004 el Ayuntamiento de Logroño otorgó la licencia de obras de reforma, y fue en noviembre de 2005 --un año después-- cuando se produjo la adjudicación de dichas obras; es decir, que ha hecho falta un año para concluir un trámite que, como usted sabe bien, podría haberse realizado en un plazo mucho menor: seis u ocho meses. Esto demuestra sólo una cosa: la falta de voluntad política de su Gobierno de llevar a cabo la obra, o la de hacerlo con retraso con algún objetivo; usted sabrá.
Lo cierto es que lo que tenemos hoy es un edificio cerrado, parado, y, según las declaraciones del delegado del Gobierno en La Rioja que ha ratificado usted en esta sesión, no existe ningún retraso en la obra.
Como he dicho, sí han existido retrasos en la obra, aunque, si a partir de ahora se empieza a cumplir los plazos, la noticia es positiva. Por el bien de todos los riojanos, esperamos que en esta ocasión se cumplan los plazos, a pesar de los retrasos que han venido produciéndose, y que podamos ver este magnífico edificio rehabilitado y cumpliendo su función, lo que contribuirá a revitalizar el corazón de nuestra capital. Esa es la intención --siempre lo ha sido-- del Gobierno municipal del Partido Popular y del Gobierno regional del Partido Popular; y, en su día, esa fue la intención del Gobierno de la nación, que era del Partido Popular cuando impulsó el proyecto.
Nada más; muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Para dúplica y para cerrar el turno de intervenciones, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Pues era una buena noticia, estoy de acuerdo con usted, porque el primer acuerdo se produjo el 9 de febrero de 2001. De modo que, desde el 9 de febrero de 2001 hasta abril de 2004 en que llegó el nuevo Gobierno, hubo un gran retraso.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora ministra.
-- SOBRE EL PLAZO PREVISTO POR EL GOBIERNO PARA LA CONCLUSIÓN DE LA OBRA DEL MUSEO DE LOGROÑO (681/001075).
-- SOBRE LAS CAUSAS POR LAS QUE NO SE HA FINALIZADO LA OBRA DEL MUSEO DE LOGROÑO (681/001076).
La señora PRESIDENTA: Acumulamos las dos preguntas restantes de la señora Corres Vaquero. Una, sobre el plazo previsto por el Gobierno para la conclusión de la obra del Museo de Logroño; y la otra, sobre las causas por las que no se ha finalizado.
Tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Como bien sabe su señoría en su condición de riojana, la ampliación del museo estaba prevista en dos fases: por un lado, una obra nueva o de nueva planta adosada a la sede histórica, según he visto, por el lado oeste. Esta fase es la que correspondía estrictamente al Ministerio de Cultura en el sentido de asumir su ejecución, naturalmente el presupuesto, y decisiones técnicas sobre el proyecto. Esta fase está concluida como su señoría bien sabe. En este momento estamos encargando todo el proyecto de equipamiento museológico porque en un museo no solamente hay que hacer la obra física, sino que se retransforman por completo el contenido y los criterios museológicos, que finalmente son los que transforman también una institución nueva además de la obra.
La segunda fase que había que abordar era de rehabilitación de patrimonio, puesto que lo que se pretendía y se sigue pretendiendo es la rehabilitación del Palacio de Espartero, que correspondía, según el acuerdo que se firmó, al Gobierno de La Rioja, si bien se financiaba también con fondos del ministerio y se asumía por parte del mismo la ejecución de las obras por aquello de hacer el proyecto íntegro en las dos fases, bien diferenciadas, de obra nueva y de rehabilitación.
Esta segunda fase de rehabilitación del Palacio de Espartero se inició en noviembre de 2004, es decir, hace algo más de un año. Se tuvo que paralizar en abril del año pasado, hace menos de un año, por una serie de circunstancias sobrevenidas en el proyecto, que en las obras de rehabilitación es absolutamente normal. Si me lo permite su señoría, le pondré un ejemplo: ayer visité el Casón del Buen Retiro, cuyas obras llevaban un retraso enorme porque cuando se estaba ejecutando el propio proyecto nos encontramos con que este edificio tenía una cimentación muy débil y hubo que retransformar todo el proyecto. Las circunstancias por las que paramos las obras en el mes de abril son fundamentalmente las que le voy a comentar a continuación. Su señoría sabe que estamos hablando de un palacio del siglo XVIII y los problemas que nos encontramos son, precisamente, ausencia de cimentación --le he puesto el ejemplo del Casón de Buen Retiro porque es lo mismo-- una vez que se está trabajando en el proyecto, con una debilidad extrema de los muros que en principio no se habían contemplado en el proyecto, y lo más peligroso todavía, los forjados del propio edificio, con lo que el peligro que corríamos en el mes de abril si avanzábamos la obra era naturalmente perder lo que se estaba haciendo y poner en riesgo, nada más y nada menos, que muros, forjados y cimentación.
En este mismo sentido, también en el mes de abril se iba a proceder a incorporar el sistema de incendios en la propia estructura, pero los responsables técnicos del proyecto se dan cuenta de que es imposible si no volvemos a un punto diferente del proyecto y replanteamos. Se encargan informes técnicos a organismos especializados en ese momento, sobre todo informes geotécnicos porque eran los que necesitábamos para acometer el problema de la cimentación y la debilidad de los muros. Con arreglo a todos los informes que hemos tenido que ir recabando desde el mes de abril hasta este momento, en esta segunda fase de las obras del Palacio de Espartero ha habido que readaptar y mejorar el proyecto inicial en términos de seguridad de la estructura y, finalmente, de la funcionalidad del edificio que había que plantearse de una manera completamente diferente.
La entrega del nuevo proyecto con todas esas modificaciones por las circunstancias con las que nos encontramos está prevista en el mes de abril de este mismo semestre. Lo tenemos previsto presupuestariamente con una horquilla de flexibilidad puesto que no sabemos el montante último de las obras. Y en cuanto el proyecto esté entregado, inmediatamente estaremos en condiciones de reanudar las obras entre los meses de mayo y junio, que con arreglo a los informes que tenemos en el ministerio estarán terminadas antes de que finalice el año que viene. Todo esto significa una ampliación importante del gasto previsto en el proyecto inicial. Por eso le he dicho que está previsto en los presupuestos de este año con una horquilla de flexibilidad propia de un proyecto que ha habido que parar y reordenar. Y, al mismo tiempo, ya está licitado públicamente un nuevo proyecto museológico y museográfico, que naturalmente ha habido que modificar a la vista de la alteración que ha sufrido el proyecto.
Le he explicado todo esto y le voy a añadir algo, si usted me lo permite, señoría, por aquello de la experiencia de casi diez años en la gestión de Cultura en un Gobierno autonómico y en el Gobierno de la nación.
Desgraciadamente, esto es normal en las obras de cultura cuando tocamos edificios históricos, porque nos encontramos cosas que ni siquiera los técnicos pueden prever. La respuesta política que se puede dar en estos casos tiene que ser siempre el rigor, parar las cosas, hacerlas bien hechas, ampliar tiempo, ampliar dinero, pero finalmente entregar a los riojanos el museo que necesitan en 2007 en las mejores condiciones posibles. Y no hace falta que le diga a su señoría, por razones de sentido común, que cualquier responsable público, incluida yo, querría que estas cosas no ocurrieran para que las obras transcurrieran de otra manera. Pero, en fin, en este caso sí ha ocurrido y, repito, ayer mismo pude enseñar a los medios de comunicación el Casón del Buen Retiro después de muchos años y muchas ampliaciones de presupuesto casi por unas circunstancias parecidas a ésta. Éste es el caso más grave que se plantea en estas obras, y me ha sucedido ya en muchas ocasiones como responsable de la gestión cultural. Lo más grave que puede suceder es
la debilidad de los cimientos, que es justo lo que se planteó en el Palacio de Espartero el mes de abril del año pasado cuando tuve que tomar la decisión de parar y retocar radicalmente el proyecto.
Muchas gracias, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Para turno de réplica tiene la palabra la senadora Corres.
La señora CORRES VAQUERO: Muchísimas gracias, señora presidenta. Muchas gracias, señora ministra.
Quisiera hacer un poco de historia sobre esta obra comentada en sus dos fases por la señora ministra, porque es bueno recordar y hacer ver cómo gestionan unos y otros y cómo cumplen unos y otros.
La rehabilitación del Palacio de Espartero para museo de La Rioja trae cuenta desde la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas del año 1995. Una campaña electoral en la que la entonces ministra de Cultura, doña Carmen Alborch, en una visita a nuestra Comunidad Autónoma de La Rioja se comprometió a firmar un convenio con el Gobierno regional para acometer la remodelación de este palacio por un montante --entonces sí aparecía una cantidad-- de 815 millones de pesetas, con una ejecución planteada para el horizonte 1995-1998. Lo cierto es que pasada esa campaña electoral accede al Gobierno de la Comunidad Autónoma el Partido Popular, y en la primera visita que realiza el consejero de Cultura a la ministra --la misma ministra que prometió firmar el convenio y dijo lo que en él se iba a incluir--, se encuentra con la sorpresa de que le dice que no hay dinero para acometer esa obra.
El 21 de abril de 1999, ya con el Partido Popular en el Gobierno de la nación, se da el primer paso: la resolución de la mesa de contratación por la que se hace pública la adjudicación referente al concurso o redacción del proyecto y dirección de obras de renovación y ampliación del Museo de La Rioja. En el «Boletín Oficial de La Rioja», de fecha 6 de marzo de 2003, con Gobierno central y autonómico del Partido Popular, se publica la adjudicación de la contratación, de la redacción del proyecto de restauración del Palacio de Espartero, en Logroño. Efectivamente, el 24 de septiembre de 2004 existe una resolución de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura por la que se establece la adjudicación del contrato de obras de restauración del Palacio de Espartero para Museo de La Rioja, en Logroño.
Como todos sabemos en mi comunidad, y como usted ha tenido a bien recordarnos, desde el pasado mes de abril de 2005 las obras del museo de La Rioja en esta segunda fase se encuentran paralizadas. Lógicamente, el crecimiento y el desarrollo económico de nuestra comunidad autónoma se hace presente también en nuestro museo. Y para poder atender a las nuevas necesidades de ese espacio hay que ponerlo en marcha y darle una continuación.
El 29 de septiembre de 2004, como usted bien ha dicho, se cierra al público el Museo de La Rioja y en octubre de 2004 se iniciaron las obras de restauración, con unos plazos de ejecución y unas previsiones de montaje que situaban la apertura del museo para finales de 2006 o principios de 2007. En abril de 2005 las obras se paralizan y no sabemos muy bien por qué. Ahora mismo se está empezando a decir que ha habido una cierta problemática con la cimentación, etcétera, pero nunca se ha dado una información absolutamente rigurosa sobre el asunto. Lo cierto es que los problemas que ahora dicen que deben ser objeto de un modificado o reformado del proyecto se habían previsto. Y no lo digo yo, señora ministra, lo dice el arquitecto restaurador de la Subdirección General de Museos, don Ángel Luis Sousa, el 15 de febrero de 2005, que emite un informe en el que rechaza cualquier proyecto de reformado, y afirma textualmente: «Las contingencias que han podido surgir tras la demolición tienen su solución constructiva correspondiente, prevista, descrita y valorada en el proyecto.» Parece ser que el arquitecto designado por el ministerio, don José María Rosendo, no se decide a continuar con las obras y la empresa adjudicataria presenta la paralización, como bien ha dicho usted.
Ha hablado usted hoy de que han existido una serie de informes, y, si mal no he entendido, ha dicho que se ha procedido a licitar un nuevo proyecto. Quisiera que me aclarara esta información, que me dijera «sensu contrario» si no ha existido este nuevo proyecto, y si se ha producido una readaptación del anterior o si existe una verdadera modificación y en cuánto se valora, porque informaciones no fidedignas que corren por la calle hablan de hasta un 80 por ciento modificado. Nosotros en este momento estamos pendientes de que el ministerio diga algo concluyente, y ésa es la línea en la que yo le he formulado las preguntas.
Usted dice que existe una horquilla flexible, presupuestariamente hablando, para acometer esta reforma o este nuevo proyecto, y nosotros quisiéramos que se nos dijera algo más concluyente. Por lo que he podido comprobar de su respuesta, parece que usted está absolutamente convencida de que puedan comenzar de nuevo las obras en mayo o junio de este año, y finalizar antes de 2007. Por tanto, una vez explicadas las causas que usted ha expuesto en la comisión, me gustaría que nos dijera si efectivamente existe un nuevo proyecto, existe una licitación de ese nuevo proyecto, es una readaptación del anterior o hay una modificación, y cuál es su importe.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para cerrar el debate, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Muchas gracias, señora presidenta.
Señoría, estamos sobre una modificación importantísima del proyecto inicial. ¿A cuánto afectará? ¿Al 60, al 70, al 80 por ciento? Hasta que obtengamos todos los informes técnicos que hemos solicitado a lo largo de estos meses, que han sido complicados, y se cierre el siguiente paso ejecutorio del proyecto, no lo sabremos. Si circulan rumores de ese tipo, hay que considerar que son eso, rumores, y por tanto no tienen ninguna veracidad; no lo sabemos exactamente, porque en este momento se está terminando
el proyecto de modificado, que será muy grande, naturalmente, porque como he tratado de explicar, se trata, nada más y nada menos, que de forjados, muros y cimentación del palacio; por tanto, estamos hablando de palabras mayores; estamos hablando del edificio, no de circunstancias secundarias.
En cuanto a la horquilla flexible presupuestaria, sobre un presupuesto inicial de 1.062.000 euros del proyecto del Palacio de Espartero, por decirlo en términos muy sencillos, el importe del proyecto modificado será lo que valga, porque como usted comprenderá una obra iniciada con una modificación importante debido al peligro existente en el edificio, cualquier respuesta técnica tiene que ser avalada políticamente con el presupuesto que corresponda: el que corresponda finalmente, con arreglo a la negociación que se haga con la empresa para terminar la obra.
¿Cuánto será de más sobre el proyecto inicial? Señoría, volveré a darle esa información cuando ese proyecto modificado esté ejecutándose y le podré decir que, además del 60 por ciento de modificación de la obra inicial, será también el 70 por ciento más de ampliación presupuestaria del proyecto inicial. No cabe otra posibilidad en este caso, puesto que en este momento estamos manejando la modificación sobre proyecto con arreglo a los estudios, sobre todo los geotécnicos que hemos tenido que utilizar.
En cuanto a la respuesta que ha dado este Gobierno --usted ha iniciado su réplica comentando la manera de gestionar de unos y otros--, ha sido la única que cabe con seriedad ante un elemento de Patrimonio Histórico:
parar, investigar, reformar, pedir a los técnicos que nos digan todas las soluciones, ampliar plazos, ampliar obras y ampliar presupuestos. Yo no conozco otra forma de reaccionar, con seriedad, ante Patrimonio Histórico.
Las circunstancias de la vida política son las que son, señoría. Usted ha nombrado a mi antecesora del Gobierno popular, la ministra Alborch, que se compromete; luego usted relata una circunstancia y dice que en el año 1996 entra en el Gobierno de la nación el Partido Popular, pero yo he de decirle otra cosa: desde el año 1995, en que se produce esa visita de la señora Alborch --según me recuerda usted, porque yo no lo sabía--, hasta el 30 de agosto de 2004, con este Gobierno socialista, que es cuando se firma y se acuerda el proyecto del Palacio de Espartero, han pasado ocho años en los que no se ha hecho nada.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora ministra. (La señora Corres Vaquero pide la palabra.) No hay tiempo, señoría.
La señora CORRES VAQUERO: Solicito la flexibilidad de la presidencia.
La señora PRESIDENTA: Lo siento, pero le he concedido más tiempo del que marca el reglamento, aun acumulando las dos preguntas.
La señora CORRES VAQUERO: Muchísimas gracias por su delicadeza.
-- DE DON DIONISIO GARCÍA CARNERO, DON JESÚS ANDRÉS SEDANO PÉREZ, Y DON ANTONIO VÁZQUEZ JIMÉNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE LA OPINIÓN DEL GOBIERNO ACERCA DE SI HAN SIDO RESPETADOS LOS PRINCIPIOS MÍNIMOS QUE RIGEN LA FORMACIÓN DE VOLUNTADES DE ÓRGANOS COLEGIADOS EN LA COMISIÓN DE EXPERTOS CREADA EN RELACIÓN CON EL TRASLADO DEL ARCHIVO GENERAL DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE SALAMANCA (681/000737).
La señora PRESIDENTA: Pregunta de los senadores García Carnero, Sedano Pérez y Vázquez Jiménez, sobre la opinión del Gobierno acerca de si han sido respetados los principios mínimos que rigen la formación de voluntades de órganos colegiados en la comisión de expertos creada en relación con el traslado del Archivo General de la Guerra Civil Española de Salamanca.
Para su formulación, tiene la palabra el señor García Carnero.
El señor GARCÍA CARNERO: Muchas gracias, señora presidenta.
En primer lugar, quiero señalar que esta pregunta formulada por los senadores Sedano, Vázquez y quien le habla, fue registrada el 20 de junio de 2005, hace ocho meses, señora ministra. Ha empleado veinte veces el tiempo que el reglamento establece para que tengamos la oportunidad de saber cuál es la opinión del Gobierno, y ya comprenderá su señoría que a estas alturas, cuando ya la tropelía ha sido consumada, que yo le pregunte sobre cómo se conformaron las voluntades de la comisión de expertos que decidieron dar cobertura a la decisión política del Gobierno de desgajar el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, tiene poca utilidad práctica. Eso sí, tiene la utilidad del reproche, de la crítica y de la denuncia pública, señora ministra.
El reproche es porque usted ha incumplido, y supongo que de esto no responsabilizará al Gobierno anterior: de que usted haya tardado ocho meses en contestar lo que tenía que haber contestado en veinte días, según el reglamento. De esto supongo que el Gobierno anterior no tendrá culpa.
La crítica y la denuncia son, señora ministra, porque ustedes, para adoptar esa decisión política, que ya califiqué de tropelía --tropelía con nocturnidad--, se buscaron la coartada de crear una comisión de expertos que informase y dijese lo que ustedes querían que dijese. Y nombraron presidente a un señor que ejerció de ejecutor mayor del Gobierno, el señor Mayor Zaragoza, a quien por cierto, según todos los comentarios periodísticos --ya lo veremos--, parece que le van a retribuir en breve tiempo los favores prestados.
Pero además, señora ministra, la información que dieron de cómo se conformaron las voluntades de esa comisión fue falsa, porque no es verdad que esa comisión adoptase, como debía haberlo hecho, su criterio por votación, porque no se votó; y no es verdad que hubiese tres abstenciones, porque no fue así. Y éstas, señora ministra, no son
palabras de este senador, son palabras de prestigiosísimos catedráticos de historia, miembros de la Real Academia y miembros de esa comisión, como por ejemplo los señores Julio Valdeón, Eugenio García Zarza y Antonio Morales, de cuyo criterio y rectitud profesional supongo que su señoría no querrá dudar.
Lo cierto es que en el mes de noviembre de 2004 se creó esta comisión, y que en el mes de diciembre, y después de haberse celebrado dos reuniones a las que, por cierto, no fue el presidente, señor Mayor Zaragoza, cuando ya eran casi las tres de la tarde les dieron a los miembros de la comisión un informe jurídico de cuarenta y seis folios para que allí, sobre la marcha, decidieran; y como a algunos --estos que le he citado, entre otros-- les parecía que era un tiempo excesivamente corto, que en unos minutos se pudiesen asesorar de ese informe jurídico de cuarenta y tantos folios, pidieron que se ampliase el plazo, que se le diese más tiempo, y no se les dio, porque esa reunión, señora ministra, a la única que fue el señor Mayor Zaragoza, se convocó con la voluntad ya formada, y la voluntad formada era que en aquel momento había que decir sí a lo que el Gobierno le había indicado que debía decir sí. Ésa es la realidad.
Si yo hubiese tenido la oportunidad de conocer su opinión hace ocho meses, como debió ser...
La señora PRESIDENTA: Senador, le advierto que está sobrepasando el tiempo; si después va a utilizar un segundo turno, le va a quedar muy poco.
El señor GARCÍA CARNERO: Sí, lo voy a utilizar, señora presidenta, le agradezco su indicación, pero si la prisa la hubiera tenido la señora ministra para contestarme cuando debió, no hubiéramos tenido que llegar a este momento.
La señora PRESIDENTA: Senador García Carnero, no discuta con la presidencia.
El señor GARCÍA CARNERO: No discuto, simplemente...
La señora PRESIDENTA: La Junta de Portavoces ha llegado a un acuerdo, que ruego a su señoría cumpla y respete.
El señor GARCÍA CARNERO: Yo lo cumplo, señora presidenta, pero usted déjeme que yo diga lo que tenga que decir. Si la prisa la hubiera tenido...
La señora PRESIDENTA: Si lo hace en el tiempo que se le concede.
El señor GARCÍA CARNERO: Gracias, señora presidenta.
Decía, y ya con esto concluyo el primer turno, que me hubiera gustado que hace ocho meses, cuando servía para algo, la señora ministra hubiese tenido la gallardía de contestar a lo que entonces era de interés.
(Rumores.) Hoy espero que al menos no tenga la desvergüenza... (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) ... de decirnos que se conformaron las voluntades...
La señora PRESIDENTA: Señor García Carnero, le ruego que modere su vocabulario. (La señora Fernández Soriano: ¡No se puede permitir que en sede parlamentaria se digan esas cosas!--El señor Villagrán Bustillos:
¡Que retire eso!) Yo le rogaría, señor García Carnero, que retirara lo que acaba de decir.
El señor GARCÍA CARNERO: Gracias, señora presidenta.
Mire usted, ésos no son calificativos...
La señora PRESIDENTA: No le doy más tiempo, señoría. Si lo retira bien, y, si no, le retiro la palabra.
El señor GARCÍA CARNERO: Pues no, no lo retiro.
La señora PRESIDENTA: Señora ministra, tiene su turno.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
No hace falta que retire su señoría nada, porque yo no me puedo sentir insultada por un senador que le llama tropelía a una ley; que le llama coartada al trabajo de una comisión de asesoramiento en la que está un ex director general de la Unesco y un ex presidente del Tribunal Constitucional, y que denomina ejecutor a un señor con tan buen nombre como todos los demás que ha citado usted. No me puedo sentir insultada por alguien que dice cosas como las que acaba de decir usted en contra del Estado de Derecho.
La señora PRESIDENTA: Senador, tiene su señoría treinta segundos.
El señor GARCÍA CARNERO: Gracias.
Todos los calificativos a los que la señora ministra ha hecho mención hace un minuto, y que dice que no le pueden hacer sentirse insultada, no son míos, sino que están copiados literalmente de las palabras de los tres catedráticos a los que su señoría ha reconocido prestigio. No me las he inventado, y cuando quiera usted le facilito los documentos. Están copiadas literalmente.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias.
Para cerrar el debate tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Realmente resulta sonrojante... (El señor García Carnero: Será para usted.) ... que en una comisión del Senado, de las Cortes Generales de este país, haya que oír a un senador confundiendo una comisión de expertos con un órgano colegiado.
Esto, señoría, se llama Derecho Administrativo puro y duro, sencillito, ni siquiera para el rango de todo un
senador. Confundir una comisión de asesoramiento, que es una reunión informal de personas que emiten un informe voluntario y sin vinculación para cualquier órgano de la Administración, con una comisión de expertos, es para que uno suspenda el resto de su vida en cualquier cosa que haga. (Rumores.) Además, no se lo digo yo, sino la Abogacía del Estado, senador, para que se lo piense dos veces cuando confunda cosas tan gravísimas como las que ha confundido. La comisión de expertos no es un órgano administrativo y no se rige por ninguna de las normas de los órganos administrativos. Le voy a recordar que la comisión de expertos que nos iba a asesorar, a la que usted ha llamado coartada, fue nombrada por un órgano colegiado, el Patronato, el Archivo de Salamanca que presido como ministra y en la que usted evidentemente no está y no conoce, por once votos a favor y dos en contra. (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Le voy a enviar las actas de ese patronato. Consulte su señoría con los dos miembros que votaron en contra, que son militantes de su partido, frente al resto de los patronos del Archivo de Salamanca que estuvieron de acuerdo con esta comisión de expertos y que la aprobaron incluyendo los patronos que se habían nombrado en el Gobierno anterior por mi antecesora y, naturalmente, no afines a cualquier planteamiento en el que se pudiera estar moviendo la presidencia de ese Patronato, que era yo misma. (El señor García Carnero:
Nadie pregunta eso.) Señoría, le hace falta mejor información; le hace falta mayor abundamiento técnico en alguna de las cosas que ha dicho, y finalmente le hace falta respeto por una ley que aprobó esta misma Cámara, a la que usted pertenece, en un acto de soberanía política del Gobierno de la nación elegido en las urnas por todos los españoles. (El señor García Carnero: ¿Quiere que le diga lo que le hace falta a usted?)
La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Es decir, un poquito más de democracia y un poquito más de rigor con los tecnicismos del Estado de Derecho, precisamente de los que usted vive como miembro de esta Cámara.
(El señor Van-Halen Acedo pide la palabra.)
La señora PRESIDENTA: Gracias, ministra.
Sí, señor Van-Halen.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Señora presidenta, pido la palabra como portavoz en virtud del artículo que recoge que se puede sentir ofendido un grupo o, en su caso, un senador. Creo que el hecho de que el senador que ha intervenido haya hecho unos juicios --por cierto leídos de un documento oficial, como él mismo ha declarado-- sobre una comisión de expertos, no faculta a la señora ministra para juzgar y opinar sobre lo expresado por el senador, porque la señora ministra tiene un mandato del Gobierno, que es muy legítimo, pero el senador tiene un mandato de la soberanía nacional, porque es un miembro de la soberanía nacional.
Evidentemente, a mí me parece que la señora ministra no puede juzgar ni adjetivar a un senador, y mucho menos aprobarle o suspenderle, porque no es quien para aprobar ni suspender a nadie.
La señora PRESIDENTA: Senador Van-Halen, ya está bien. Aquí se han vertido calificativos gruesos contra la señora ministra, y yo le he pedido al senador que, por favor, los retirara. El senador, en el uso de su libertad, no ha querido hacerlo. Le ruego, senador Van-Halen, que dejemos zanjado el asunto y que retomemos el buen clima que siempre ha existido en esta comisión. Se lo pido personalmente.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Pidiéndomelo usted, entiendo que como presidenta, no como miembro del Partido Socialista, lo acepto.
DE DOÑA MARÍA MERCEDES GALLEGO ESPERANZA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR:
-- SOBRE LOS PLANES DE ACTUACIÓN LLEVADOS A CABO O PREVISTOS POR LA SOCIEDAD ESTATAL DE CONMEMORACIONES CULTURALES (SECC) PARA SU REALIZACIÓN DURANTE EL AÑO 2005 EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA (681/000739).
La señora PRESIDENTA: Pregunta de la senadora Gallego Esperanza sobre los planes de actuación llevados a cabo o previstos por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales para su realización durante el año 2005 en la Comunidad Autónoma de Galicia.
Para su formulación, tiene la palabra la senadora Gallego.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Gracias, señora presidenta. Buenos días, señora ministra.
La última vez que usted compareció en esta comisión pareció sentirse molesta cuando esta senadora lamentó lo poco que se prodigaba en ella.
¿Qué quiere que le diga hoy después de ocho meses y algunos días? A mi pesar, y con todos mis respetos, señora ministra, sigo en la misma posición porque, primero, usted sigue sin prodigarse por esta comisión; segundo, a ello tenemos que sumar que las preguntas escritas no son contestadas en el debido plazo, lo que implica, al pasarlas a oral, que la posible respuesta se vuelva caduca ante la demora en convocar la comisión a la que usted tiene obligación de comparecer, y tercero, el desconcierto de su ministerio ya llega a tal punto que uno de sus asesores no ha dudado en llamar a mi teléfono móvil para preguntarme si voy a retirar las preguntas. Señora ministra, me temo que sus asesores, a estas alturas de legislatura, aún no se han enterado de que el Grupo Parlamentario Popular, aunque es el grupo mayoritario de la Cámara, está en la oposición y ejerce como tal.
En cuanto a la pregunta que hemos formulado, señora ministra, en la sesión de la comisión de Cultura de esta Cámara del día 24 de febrero de 2005 compareció el señor García Velasco, presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, para informar sobre los planes de actuación y objetivos en las áreas de su competencia. En el programa expuesto figuraban algunas actuaciones en Galicia, bastante escasas por cierto. ¿Sabe usted cuántas cosas se han hecho realidad de esas mini promesas del señor presidente de la SECC? Permítame que le diga, primero, que para conmemorar el Día de las Letras Galegas 2005, dedicado al escritor Lorenzo Varela, la SECC promete mesas redondas, una publicación, una exposición. ¿Sabe cuánto ha realizado? Una publicación facsímil en coedición con otra editorial, con un total de 2.500 euros. Asombrosa cantidad.
Segundo. Para conmemorar el centenario del nacimiento del compositor lugués Bal y Gay, y a pesar de la colaboración de la Xunta, la Diputación de Lugo, el Ayuntamiento de Lugo, la Universidad de Santiago, la Residencia de Estudiantes de Madrid, etcétera, los cd prometidos se han quedado en el papel.
Señora ministra, lo que más me sorprende de las actuaciones de la SECC en Galicia es el bicentenario de la Real Expedición Filantrópica de la Vacunación de Balmis-Salvanys. Su ministerio me informa que se abonaron nueve mil euros con cargo al presupuesto del ejercicio 2004, y yo me pregunto: ¿a quién y en concepto de qué? Pero no termina ahí el tema, pues añade: El presupuesto estimado asciende a 300.000 euros, que se materializarán en el ejercicio 2006. Hecho mano del Real Decreto 211/2003, de 21 de febrero, por el que se constituye la comisión organizadora de dicho bicentenario, y en su artículo 2, correspondiente a los fines, dice que esta comisión se adscribe al Ministerio de Sanidad y Consumo, que programará y coordinará las actividades que se lleven a cabo. Señora ministra, no entiendo, y le rogaría que me lo confirmase, si la SECC, dependiente del Ministerio de Cultura, va a invertir o ha invertido 300.000 euros en Galicia para conmemorar el bicentenario de Balmis-Salvanys dos años después de este decreto citado y con cargo al ejercicio 2006.
Señora ministra, con todo respeto lo digo, pero perdone mi asombro. Es que después de esos 2.500 euros para conmemorar el Día de las Letras Galegas de 2005, esos 300.000 para el bicentenario me desbordan.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para responder a esta pregunta tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, yo estuve en esta comisión en el mes de junio; después ha habido dos meses que no eran período de sesiones, en otoño han comparecido muchos cargos públicos de mi ministerio, y ahora estamos en febrero; hemos reanudado el período de sesiones después del mes de enero que es de vacación legislativa. No sé, por tanto, dónde está el problema, sinceramente lo digo. Estuve aquí en el último momento del anterior período de sesiones y repito que han comparecido muchos cargos públicos de mi ministerio, como es obligado, que le han trasladado a sus señorías todo tipo de información. No entiendo dónde está el problema.
Señoría, como hace usted una crítica tan cerrada del modelo de cooperación que hacemos desde la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, le diré que la competencia del fomento de la cultura en el modelo autonómico de nuestro país está transferida a las comunidades autónomas. Éstas pueden conmemorar todo lo que quieran, cuando quieran y como quieran, y el papel que le queda al ministerio en este asunto es el de cooperación voluntaria en aquellos eventos en que por razones de importancia nacional la presencia de la Administración general del Estado, del Gobierno de la nación se considere oportuna.
Si la intención de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la política del Gobierno de la nación fueran la de estar absolutamente en todo, convendrá conmigo en que no tendría ningún sentido que hubiera políticas de fomento de los gobiernos autonómicos ni tampoco la transferencia que en su momento se hizo. Yo le puedo contar muchas cosas de las que se hacen en Galicia, por ejemplo, estar asumiendo en este momento responsabilidades incluso económicas en MARCO en Vigo, en el estupendo escenario que para el arte contemporáneo de Galicia y del resto de España supone, pero si usted cree que se pueden reducir muchas de las cosas que se hacen en Galicia a una lista pormenorizada y casuística de situaciones en las que siempre tenga que estar la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, entonces es que su señoría radicalmente no entiende el concepto ni la idea de por qué existe una sociedad estatal de estas características.
Pero le voy a mencionar muchas de las cosas que se han hecho en Galicia, porque veo que usted se ha olvidado de algunas muy importantes. Y más tarde, cuando le conteste a otra pregunta que usted me formula abundaré en ello.
Ha dicho usted que no entendía algo en relación con la coedición de una editorial. Pues sí, esto es lo que estamos haciendo con las editoriales para que en el mercado de la edición, la edición pública no compita deslealmente con la edición privada. Mire, señoría, es todo un detallazo por parte de este Gobierno para no invadir el mercado ni la libertad de mercado de las editoriales. Creo que es un buen detalle de este Gobierno que el facsimil de Lonxe lo hayamos hecho precisamente con una editorial para establecer un juego mucho más legítimo con ella, puesto que el coste, evidentemente, es la mitad.
Hemos hecho una conmemoración extraordinaria del centenario del compositor Jesús Bal y Gay, pero a su señoría se le ha olvidado.
Precisamente el Gobierno de la nación consideró que sí había que estar en un programa conjunto con la Consellería de Cultura, con la Diputación, con el Ayuntamiento de Lugo, con la Universidad de Santiago de Compostela y con la Residencia de Estudiantes. Se ha hecho un programa extraordinario de digitalización del archivo
de un personaje tan importante como éste para entender la música de este país. Se ha hecho una exposición extraordinaria que ya ha estado en Lugo y que va a recorrer dos ciudades más. Se ha celebrado también un congreso y se han hecho una serie de publicaciones y de reediciones del catálogo de su obra y de su correspondencia. Pero a su señoría se le ha olvidado. Ésa ha sido la apuesta de la sociedad y del Ministerio de Cultura para recordar en 2005 a un personaje absolutamente insigne de Galicia dentro del panorama de la música y del recordatorio histórico de este país. Se le olvida a usted todo esto, señoría, pero debo decirle que ha supuesto una cantidad muy importante, una cifra de 210.000 euros.
También se le olvida a su señoría, quizá porque en este caso se trataba de una cooperación y una coordinación legítima y leal del Gobierno de España en este caso para con el Gobierno de Galicia, la celebración del bicentenario de Juana María de Vega, Condesa de Espoz y Mina, con la Fundación Juana de Vega, con la Diputación y con el Ayuntamiento de La Coruña. También se le ha olvidado comentarlo a usted. Nos ha costado 50.000 euros y hemos publicado un volumen con la revisión de sus textos puesto que estamos hablando de una mujer extraordinariamente significativa para un mejor recordatorio histórico de la posición de independencia y lucha por la igualdad y por las libertades de las mujeres en este país. Hemos hecho una exposición audiovisual extraordinaria de la Condesa de Espoz y Mina, pero esto también se le olvida a su señoría.
Y hemos estado con la Real Expedición Filantrópica de la Vacunación de Balmís-Salvanys. ¿Y sabe por qué lo hemos hecho junto con el Ministerio de Sanidad, al igual que en este momento tenemos una exposición estupenda en colaboración con el Gobierno de Asturias sobre la figura de don Severo Ochoa, del mismo modo que haremos otra a finales de año con el Gobierno de Aragón sobre la figura de Ramón y Cajal? Pues porque este Gobierno considera que la ciencia y la cultura son las dos caras de una misma moneda, porque considera que el conocimiento científico forma parte también del acervo cultural de los ciudadanos en democracia y que la ciencia no es el reducto elitista de quienes dedican sus vidas, con mucha admiración y respeto por parte de los demás, a la investigación, sino que forma parte de los conocimientos culturales de los ciudadanos en un sistema de democracia avanzada como es la nuestra. No le puede extrañar que estemos en este tipo de situaciones ni que nos sumemos a otros ministerios que tienen responsabilidades directas para este tipo de recordatorios.
En fin, a su señoría se le han olvidado algunas cosas importantes que hemos hecho, algunas cosas que han costado mucho más dinero, en una cooperación que hemos sabido mantener lealmente con el Gobierno del Partido Popular de la comunidad de Galicia en el período en que nos tocó colaborar con él, como la que hacemos ahora con su Gobierno actual sin hacer distinción de su color político.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Senadora, tiene su señoría escasos minutos para intervenir. Le ruego sea breve.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Sí, señora presidenta. Voy a ser muy breve.
Señora ministra, esta senadora no ha incluido en sus preguntas la labor que ha podido hacer la SECC en Galicia. Sólo he preguntado por las promesas incumplidas, que son las que le he mencionado en mi anterior intervención.
Pero usted no me ha contestado a algo que me preocupa mucho. Señora ministra, deseo saber si la SECC va a invertir en Galicia, con motivo del centenario de Balmís, 300.000 euros. Éste es uno de los puntos que más me interesan.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Si lo desea, puede hacer uso de la palabra para dúplica, señora ministra. (Denegación.) Senadora Gallego, si le parece bien podemos acumular sus dos preguntas referidas a la catedral de Ourense. (Asentimiento.)
-- SOBRE LAS INVERSIONES CORRESPONDIENTES A LAS OBRAS DE LA CATEDRAL DE OURENSE DURANTE LOS AÑOS 2004 Y 2005 (681/000740).
-- SOBRE LAS OBRAS PREVISTAS POR EL GOBIERNO PARA SU REALIZACIÓN ENTRE LOS MESES DE JULIO Y DICIEMBRE DE 2005 EN LA CATEDRAL DE OURENSE (681/000742).
La señora PRESIDENTA: En primer lugar, pregunta sobre las inversiones correspondientes a las obras de la catedral de Ourense durante los años 2004 y 2005. En segundo lugar, pregunta sobre las obras previstas por el Gobierno para su realización entre los meses de julio y diciembre de 2005 en la catedral de Ourense.
Para formularlas tiene la palabra la senadora Gallego.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Formulo estas dos preguntas en sus justos términos, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para su contestación tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, con mucho gusto le aclaro algunas de sus dudas sobre las cifras.
La cantidad que aparece en el cartel de la obra a que usted se refiere en su pregunta asciende a 238.516,54 euros, que es el coste de la obra. Es decir, esta cifra coincide exactamente con la cantidad por la que en concurso público se había adjudicado la obra. La otra cantidad a que se refiere su señoría, que se eleva a 260.625,03 euros, se refiere a toda la intervención, es decir, honorarios del facultativo, del arquitecto, coste del proyecto previo, que no es el de ejecución, y proyecto final, que es el que se ejecuta en concurso público. Normalmente no se pone en ningún cartel público lo que cuesta la intervención completa sino
lo que cuesta solamente la obra. Al menos esto es lo que yo conozco por las obras ejecutadas en cualquier institución. A veces se ponen honorarios facultativos, de los que se desglosa la cantidad, pero lo habitual es que figure la cifra de lo que va a costar la obra. El proyecto siempre tiene una cifra más alta puesto que, como digo, hay que pagar honorarios a técnicos, al seguimiento de obra, a arquitectos, etcétera. Pues bien, ésa es la cantidad que va de los 238.000 a los 260.000 euros. Eso no figura nunca en el cartel, aunque siempre consta en el expediente de la obra.
Con respecto a 2005, la cantidad exacta que se ha ejecutado y que se le proporciona a su señoría en algunas preguntas escritas es de 115.929,34 euros. En la respuesta oral que le di en la comisión que celebramos en el mes de junio, evidentemente, redondee la cantidad y le dije que eran 116.000 euros; le faltan algo así como 70 euros --exactamente, son 70,76 euros el desfase existente entre la cantidad exacta y la que se le da por escrito--, y es una fórmula normal, por lo menos yo lo hago habitualmente, redondear cantidades cuando se contesta oralmente a las preguntas, aunque, en este caso, su señoría ha preguntado por la cantidad exactamente ejecutada, sin ese baile de cifras.
En cuanto a las intervenciones programadas durante los años 2003 y 2005, por las que me pregunta, se han cumplido todos los plazos y todas las previsiones de inversión; absolutamente todos, tal y como este Gobierno heredó ese proyecto que se está ejecutando en la Catedral de Orense. En ese sentido, no hemos hecho más que seguir el camino del proyecto que nos encontramos, si bien añadimos algo importante y que fue objeto de una pregunta de su señoría en la anterior comisión. Me refiero a la necesidad de corregir los graves problemas de humedades que la Catedral de Orense tiene y que a su señoría le preocupan. Esto conlleva la dificultad de haber mantenido la capilla del Santo Cristo abierta al culto, siguiendo las instrucciones con las que permanentemente se nos dirigía el cabildo de la catedral, para no interrumpir la vida devocional del templo en el ámbito cotidiano de la ciudad de Orense.
Hemos cumplido previsiones e inversiones y, además, hemos hecho un esfuerzo importante al modificar algunos proyectos de humedades que nos encontramos, con la dificultad añadida de tener abierta la capilla del Santo Cristo, que era lo que el cabildo permanentemente solicitaba para permitir el uso de la catedral en la vida cotidiana.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Para réplica tiene la palabra la senadora Gallego.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, ya veo que usted recuerda mi intervención del pasado 15 de junio en la que le pedía una mayor atención por parte de su ministerio a las obras que se estaban realizando en la Catedral de Orense. Después de que en esa comisión usted no me contestase a todas mis preguntas, esta senadora se ha visto en la necesidad de volverlas a formular por escrito.
El resultado, después de cumplir con los requisitos de la Cámara, ha sido que dos de ellas estén incluidas en el orden del día de esta sesión.
Señora ministra, mis preguntas no encierran otra intención que la de comprobar si había voluntad por parte de su ministerio de reparar los daños causados en la Catedral de Orense por las obras que fueron mal adjudicadas y planificadas. A día de hoy, viendo la evolución de los hechos, no tengo la menor duda de que su ministerio no tiene la deseada voluntad de reparar dichos daños, pues los retablos más afectados por el polvo de la obra no han recibido ninguna atención, ni los efectos negativos producidos al clausurar los huecos de la sacristía del Santo Cristo cuando se llevaron a cabo las obras para paliar las humedades, a pesar de que ello está impidiendo la necesaria ventilación.
Señora ministra, realmente no sé cómo terminar mi intervención, porque aún recuerdo que en la comisión celebrada hace ocho meses le pedí que solucionara los problemas porque consideraba que usted podía hacerlo obligando a la empresa a que dejase los retablos tal como estaban en su día. Sin embargo, tuve la sensación de que a usted de Orense sólo le preocupaba la cuota del 30 por ciento en la foto de la inauguración del auditorio.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Para dúplica, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Su señoría ha nombrado el auditorio, cuota de foto a la que ni siquiera fui invitada como ministra de España habiéndose hecho esas obras con una aportación muy importante del Gobierno de España. (La señora Gallego Esperanza: Un 30 por ciento.) Eso es defender España y la cooperación leal cuando se propugna tanto la unidad de España. Usted ha nombrado justo lo que no le convenía haber nombrado, demostrando precisamente absoluta dejación de la cortesía obligada y de la cooperación legítima entre dos administraciones.
Pero la verdad es que no le entiendo. Habla de obras mal planteadas, pues sí. Yo heredo un proyecto del Gobierno Popular de la Comunidad Autónoma de Galicia y del Gobierno Popular de España en su momento. ¿Quiere que se lo diga otra vez? Pues se lo repito. Ese proyecto no es de este Gobierno y, si está mal planteado, pregunte usted a mi antecesora. (La señora Gallego Esperanza: La empresa la adjudicaron ustedes.)
La señora PRESIDENTA: Senadora, por favor.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Ese proyecto no lo hace este ministerio, se lo encuentra así y tiene que hacer modificaciones en relación con las humedades. Como el proyecto no es de este ministerio, si usted tiene que hacer críticas al mismo, no se dirija a este ministerio, que se limita a ejecutar un proyecto que se encuentra hecho.
Senadora, en esas condiciones usted insiste en preguntar lo mismo y yo no hago otra cosa que contestarle. Hemos heredado un proyecto, que hemos querido continuar, y hemos invertido todo lo que estaba previsto. Es más, hemos hecho todo lo que el cabildo nos ha pedido para mantener
abierto al culto un templo que está en danza con una obra importantísima, y lo hemos hecho porque así lo quiere el cabildo y porque queremos mantener la más leal cooperación con un templo que está sirviendo a la vida devocional de Orense.
Por tanto, no entiendo dónde están las dificultades. Si ese proyecto tiene defectos de origen, no le corresponden a este ministerio. No hemos hecho más que reflotar en la medida de lo posible y en lo que se refiere a las humedades las circunstancias que nos hemos encontrado, y hemos sido permanentemente vigilantes de la ejecución de esa obra con arreglo a lo que el cabildo permanentemente ha requerido de nosotros. Luego, no entiendo dónde está el problema, quizá en que es un proyecto de los anteriores gobiernos de Galicia y de España que nosotros de manera leal hemos querido continuar independientemente de los colores políticos.
Imagino que eso a usted le agrada, como senadora de Orense, en vez de lo contrario, pero llega un punto en que no se acaba de entender lo que usted pretende cuestionar.
La señora PRESIDENTA: Gracias, ministra.
-- SOBRE LOS PROGRAMAS E INVERSIONES PREVISTAS POR LA SOCIEDAD ESTATAL DE CONMEMORACIONES CULTURALES (SECC) PARA SU DESARROLLO DURANTE EL AÑO 2006 EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA CON MOTIVO DEL CENTENARIO DE LA REAL ACADEMIA GALEGA (681/000741).
La señora PRESIDENTA: Pasamos a la última pregunta de la sesión de hoy.
De la senadora Gallego Esperanza, sobre los programas e inversiones previstas por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales para su desarrollo durante el año 2006 en la Comunidad Autónoma de Galicia con motivo del centenario de la Real Academia Galega.
Para su formulación, tiene la palabra la señora Gallego.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora ministra, me va a permitir que, con el debido respeto a todos los que integran la comisión de Cultura y a usted, yo formule mis intervenciones a mi manera. Gracias.
Señora ministra, en el presente año celebramos el centenario de nuestra academia de la lengua, que, aunque fundada en 1905, sus primeros estatutos fueron aprobados por Alfonso XIII en 1906. Es, por consiguiente, la más antigua de las academias periféricas.
La Real Academia Galega es la institución que a lo largo de cien años ha venido defendiendo e investigando la lengua y la cultura gallegas. Ni que decir tiene que todos los gallegos nos sentimos orgullosos de esta institución y, por lo tanto, la conmemoración de su centenario es muy importante para nosotros.
En base a estas circunstancias, el Grupo Parlamentario Popular presentó una moción en esta comisión en la que solicitaba una subvención de 750.000 euros para el acondicionamiento de todo el edificio y la preparación y financiación de exposiciones itinerantes y conferencias.
Esta moción, que fue defendida por la senadora que le habla, salió adelante con el apoyo del Grupo Parlamentario Socialista --quiero recordar que estábamos en vísperas de las elecciones gallegas--, pero cuando en los Presupuestos Generales del Estado el Grupo Parlamentario Popular formuló una enmienda en la que se pedía la inclusión de los 750.000 euros el Grupo Parlamentario Socialista votó en contra.
Con estos antecedentes económicos, he formulado la pregunta que hoy nos ocupa. ¿Y con qué nos encontramos? Con ambigüedad y con unos presupuestos sin presupuestar, o sea inexistentes.
Señora ministra, teniendo en cuenta que el ministerio que usted dirige sería el cauce idóneo para que llegasen esos 750.000 euros a los que hacíamos referencia, ¿considera factible que la Real Academia Galega, que es lo mismo que decir todos los gallegos, lleguemos a recibir dicha cantidad en beneficio de nuestra cultura? Gracias, señora ministra.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Para contestar, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Señoría, vaya por delante, si no ha sido así, mi respeto absoluto a cómo formula su señoría las preguntas, pero se trata de una pregunta que su señoría me ha hecho por escrito y oralmente en varias ocasiones y, sinceramente, no sé que contestarle, puesto que se trata de la ejecución de un proyecto heredado. Usted ha dicho que nuestro ministerio sería el idóneo para esta cuestión, pero las academias dependen del Ministerio de Educación y no del de Cultura; ya lo hacían anteriormente, con el Gobierno de su partido, y desde siempre. (Un senador del Grupo Parlamentario Popular hace signos afirmativos.) Sus compañeros lo ratifican. Por lo tanto, no dependen del Ministerio de Cultura. Desde el Ministerio de Cultura podemos hacer cooperaciones especiales para la celebración del centenario, como usted me pide; de hecho, así lo estamos haciendo. Hace dos semanas que la Real Academia Galega nos mandó el programa, para ver cómo cooperaremos en la celebración. Para satisfacción de su señoría, como senadora gallega, le adelanto que cooperaremos seguro. Nos están proponiendo que nos hagamos cargo de una gran exposición y, seguramente, en eso consistirá la colaboración que haga el Ministerio de Cultura, cosa que haremos con mucho gusto porque, aunque las academias no están referenciadas competencialmente en el Ministerio de Cultura, sí es verdad que el Ministerio de Cultura es comodín en ciertos asuntos y nosotros nos prestamos a ello. Se lo comentaba antes a su señoría refiriéndome al cincuentenario del Nobel de Ramón y Cajal, como también ocurrirá en el caso de Juan Ramón Jiménez --que sí corresponde al Ministerio de Cultura-- o de don Severo Ochoa. Estamos abiertos a una cooperación comodín y así lo haremos también con la Real
Academia Galega. No le puedo dar cifras, puesto que acabamos de recibir el programa, pero sí le puedo decir que se ha ofrecido este encargo a nuestra sociedad estatal de conmemoraciones y lo queremos hacer, porque la defensa del plurilingüismo de este país es importante para la política del ministerio.
Además, le daré otras dos buenas noticias para este año 2006 que tienen que ver con otra información que su señoría me demandaba en una pregunta anterior. El ministerio estará presente, a través de la sociedad estatal, en el X Aniversario de la Fundación Eugenio Granell. Vamos a hacer un congreso multidisciplinar con la Universidad de Santiago de Compostela y la Consellería. Eugenio Granell es hombre polifacético donde los haya
--músico, escritor, periodista y uno de los artistas surrealistas más importantes de de este país, en lo que coincide conmigo el señor Van-Halen--, y por ello vamos a estar en el décimo aniversario de su fundación. También lo estaremos en el centenario del nacimiento de José Filgueira Valverde, a través de la sociedad estatal, y tal y como está previsto en los presupuestos de 2006. Con esto completo la información que me solicitaba del año 2005, dándole también la del año en curso, donde haremos un gran esfuerzo respecto a la Real Academia Galega. En principio puedo decir que estaremos en la exposición, pero estamos abiertos a cerrar con ellos el programa que, repito, nos han mandado no hace más de dos semanas.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Tiene la palabra su señoría.
La señora GALLEGO ESPERANZA: Simplemente quiero decir que cuando hacía referencia a los 750.000 euros era porque la moción ha sido aprobada por la comisión de Cultura y quería pedir el apoyo especial a través de su ministerio.
Nada más, gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Para concluir, tiene la palabra la señora ministra.
La señora MINISTRA DE CULTURA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.
Quiero agradecer a sus señorías el trabajo que obligadamente tienen que hacer y que tan cómodamente hago con ellos.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.
Despedimos a la señora ministra, a la que agradecemos su presencia en esta Comisión y esperamos volver a verla pronto, celebrando que se haya recobrado el buen clima.
-- COMPARECENCIA, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO, DE LA DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL, DOÑA ROSA REGÀS PAGÉS, PARA INFORMAR SOBRE LOS PLANES DE ACTUACIÓN Y OBJETIVOS EN LAS ÁREAS DE SU COMPETENCIA (713/000346).
La señora PRESIDENTA: Señorías, pasamos a la segunda parte del orden del día, con la comparecencia, a petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, de la directora de la Biblioteca Nacional, doña Rosa Regàs Pagés, para informar sobre los planes de actuación y objetivos en las áreas de su competencia.
Naturalmente, como presidenta de la Comisión, le doy la bienvenida en nombre de todas sus señorías y en nombre propio, pues para mí es una especial emoción tenerla, no solamente en la mesita de noche, sino aquí al lado.
Tiene la palabra.
La señora DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL (Regàs Pagés): Muchas gracias, señora presidenta, por sus palabras, gracias por estar en su mesita de noche, gracias también a los senadores que han tenido la amabilidad de venir a escuchar lo que les voy a contar y gracias también al senador del Grupo Parlamentario Popular que ha solicitado esta comparecencia porque con ello me da la oportunidad de explicar el trabajo que estamos haciendo.
Tengo que reconocer que yo nunca pensé que mi trabajo en la Biblioteca Nacional llegaría a ser tan satisfactorio como lo es en este momento, sobre todo, porque durante los primeros meses me fue muy difícil llegar a saber lo que ocurría en la Biblioteca Nacional. Me la encontré en un estado, no diré catatónico, pero de una inmovilidad bastante impresionante. Sobre todo, me resultaba difícil hacerme con los modos de la Administración, pues yo siempre había trabajado en la empresa privada.
Por lo tanto, me permitirán que lea el informe que he preparado concienzudamente, porque no quisiera dejarme llevar ni por el entusiasmo ni por el pesimismo extremos --a los que yo soy muy dada, aunque no aficionada--, pues sin darme cuenta me paso siempre a los extremos.
Cuando en mayo de 2004 fui nombrada directora de la Biblioteca Nacional, mi primer trabajo --que me ocupó, por lo menos, los seis primeros meses-- fue intentar hacer un diagnóstico de la situación en que se encontraba desde el punto de vista de los funcionarios y laborales que trabajan en ella, desde el del público que tenía acceso a las salas de lectura, así como también para conocer la política y los objetivos por los que se guiaba.
La verdad es que, como ya he dicho antes, me encontré con una situación muy estancada, precisamente porque yo creo que no habían trabajado con el presupuesto adecuado --aunque tampoco lo sé muy bien--, pero sobre todo porque había una inmovilidad por parte de los jefes de departamento que habían convertido cada uno su cargo en su propio castillo, por decirlo así; la circulación no funcionaba horizontalmente y eso suponía una gran dificultad.
Por otra parte, me di cuenta también de que para la mayoría de los ciudadanos la Biblioteca Nacional era poco menos que una biblioteca de barrio en un vetusto edificio que estaba allí en medio como un castillo polvoriento en el Paseo de Recoletos, pero al que prácticamente sólo tenían acceso, como diré más tarde, unos cuantos sabios.
A partir de este diagnóstico, que fui concretando poco a poco, elaboré, gracias a las directrices que me dio la ministra
de Cultura, un plan de apertura de la Biblioteca Nacional a los ciudadanos, convencida como estoy de que no sólo es mi voluntad, sino la de mi Gobierno, que los ciudadanos tengan acceso a este maravilloso patrimonio que, en justicia, pertenece al pueblo. Nuestra misión no es sólo custodiar los libros, sino también tenerlos a disposición de los ciudadanos.
Para hacer frente a un trabajo de la envergadura que se me había propuesto --era casi poner en marcha un edificio inmenso con una gran cantidad de personas que trabajan en él--, poco a poco comprendí que no tenía otro remedio que formar un equipo directivo que tomara las riendas en los cuatro ámbitos de la Biblioteca Nacional. Hasta aquel momento la Biblioteca Nacional no tenía más que un gerente y una directora técnica para un total de casi 800 personas. Con la ayuda del Ministerio de Cultura, del de Administraciones Públicas y de Hacienda formé mi propio equipo, que es el siguiente: Jorge Montes, en gerencia; Dirección Técnica, Teresa Malo de Molina. Dirección Cultural, Pedro Molina Temboury y de la Planificación y Organización, por un desplazamiento en los cargos del gerente que ocupaba este cargo antes, se ocupa momentáneamente también gerencia, es decir, lo hemos juntado hasta que encontremos la persona idónea; antes había nombrado otro gerente, pero se marchó a Sanidad y yo deposité mi confianza en el que es el actual gerente y él se ocupa por el momento de las dos grandes subdirecciones.
Las líneas de actuación emprendidas por este equipo desde que se formó, es decir, desde septiembre del pasado año, son una respuesta a este diagnóstico y a este objetivo. Hemos establecido programas culturales para mostrar lo que hay en la Biblioteca Nacional, no sólo unos pocos incunables al servicio de los investigadores. Hemos iniciado el proceso de digitalización para hacer más accesible este foro a los ciudadanos.
Hemos abierto las puertas a todo el que muestre un carnet de identidad el fondo moderno que hemos ampliado; antes comenzaba en 1957 y ahora en 1931, para hacer más visibles unos años ocultos, como son los de la República, la guerra y la primera posguerra.
Hemos dado alas a la investigación. Hemos establecido relaciones con las instituciones relacionadas y con las principales bibliotecas nacionales del mundo, y no nos hemos olvidado de trabajar intensamente para mejorar las perspectivas laborales y económicas de los funcionarios y laborales, dándoles la oportunidad de mejorar sus conocimientos, diseñando un organigrama mucho más racional y procurando que tuvieran posibilidades de promoción y ascenso, sobre todo a aquellos cuyo nivel había estado inamovible durante años. Quiero también remarcar que, como ya veremos después, hay casi 220 personas que trabajan en empresas privadas, de las cuales la mitad aproximadamente hacen trabajos de funcionarios. Por lo tanto, estamos intentando que poco a poco estos trabajos que se realizan por externos se realicen por funcionarios. Pero ya saben ustedes que las cosas de palacio van despacio. Lo que no pensamos tocar, porque nos parece que está bien así, es la limpieza, por ejemplo, la seguridad y alguna parte de mantenimiento, que se lo hemos adjudicado a empresas externas que han ganado un concurso.
Al mismo tiempo hemos hecho los espacios más amables, menos disuasorios para que los ciudadanos, las instituciones, los gobiernos estén orgullosos de la Biblioteca Nacional, y digo esto porque la palabra es esa. Nosotros tenemos que estar orgullosos de la Biblioteca Nacional, como lo estamos del Prado y del Reina Sofía. Hasta ahora la Biblioteca Nacional no formaba parte del orgullo de ningún ciudadano y nosotros queremos que esto sea así. Queremos que estén orgullosos de la Biblioteca Nacional y dejen de considerarla, como hasta hace muy poco, un castillo oculto y misterioso, a veces incluso polvoriento al que no tienen acceso más que los sabios. Estamos convencidos de que la Biblioteca Nacional debe recuperar el lugar que le corresponde en el imaginario y la realidad de la vida pública, como ocurre en todos los países de nuestro entorno y, aunque somos conscientes de cuan difícil es que la costumbre de asistir a la Biblioteca Nacional pase a formar parte de la vida cotidiana de los ciudadanos, trabajamos con la convicción de que ésta es la labor que nos corresponde y la que habrán de continuar con el mismo entusiasmo los que vengan a ocupar el lugar que hoy ocupamos nosotros.
La Biblioteca Nacional es un ente autónomo dependiente del Ministerio de Cultura, como todos ustedes saben, que podría tener como lema el que hemos elegido: Custodiamos todos los libros --y al que hemos añadido-- para todos los ciudadanos.
Del diagnóstico que elaboré desde mi llegada con la ayuda de expertos en los distintos ministerios y de las soluciones que estamos aportando para movimiento a una maquinaria tan grande y tan compleja como la Biblioteca Nacional, de los éxitos logrados y de la ingente labor que nos queda aún por hacer es de lo que trata este breve informe.
Empezaré por la gerencia y la Dirección de planificación y organización, que ocupa el 25 por ciento de los casi 800 empleados, como he dicho antes, de los cuales en mantenimiento, limpieza y seguridad hay 79 personas.
El presupuesto de la Biblioteca Nacional es de 45.200.000 euros, dedicando al Capítulo I, 17.697.000 y al Capítulo VI, construcciones, obras, 18.200.000. Durante el último año se ha hecho la reestructuración del equipo directivo, tal como les he dicho, pasando de dos subdirecciones a las cuatro que les he indicado.
Después de la elaboración de un informe del Ministerio de Administraciones Públicas --al que fui yo personalmente a solicitar del ministro Jordi Sevilla, que me recibió no solamente con extraordinaria amabilidad sino eficacia y que nos ha ayudado de una manera impresionante a calibrar cómo estaba la situación de todos los departamentos-- después de este informe --digo-- y con el apoyo de Cultura y Hacienda, hemos procedido a la elaboración de una nueva relación de puestos de trabajo cuya segunda fase está en este momento en trámite ante el Ministerio de Administraciones Públicas. En ella se ha seguido las indicaciones establecidas en aquel informe y en el de la auditoría anual para subsanar las múltiples deficiencias detectadas en ambos informes.
En la actualidad trabajan en la Biblioteca Nacional 572 personas, prácticamente al 50 por ciento entre personal
laboral y funcionario, además de 212 trabajadores de empresas externas, de los cuales 112 desarrollan, como les he dicho antes, funciones propias de bibliotecarios, y el resto son empresas de mantenimiento, limpieza y seguridad.
La relación de puestos de trabajo de la Biblioteca Nacional no se había revisado en los últimos 15 años, lo que comportaba una paralización casi total de las posibilidades de promoción de los funcionarios y un estancamiento en los niveles más bajos, que ahora se están revisando al alza, por supuesto, del mismo modo que se ha establecido la posibilidad de atender las peticiones de productividad de los funcionarios con el apoyo del Ministerio de Hacienda que nos ha facilitado las cantidades solicitadas, ya que en la última legislatura se habían denegado todas las peticiones de los funcionarios de esta Biblioteca Nacional.
También hemos procedido a la reestructuración de la Gerencia. Hasta el presente año la labor de contratación y régimen interior dependientes de Gerencia se centraba en una sola persona, lo que dificultaba la gestión y daba opacidad a la labor administrativa. Hasta el momento, se ha creado una jefatura de área de Recursos Humanos, una jefatura de Seguridad y Mantenimiento y una jefatura de área de Gestión Económica; todas ellas, con sus correspondientes servicios.
A la vista de la precaria seguridad de las instalaciones, que yo misma comprobé --y tengo que añadir que soñé; no lo anoten, pero soñé que ardía la Biblioteca Nacional--, me entró tal terror que solicité de un auditor experto --un estudio de ingeniería-- el estudio que detectara las deficiencias de seguridad y mantenimiento, en especial las que tuvieran que ver con la detección de incendios. Ello determinó que se creara el área de Seguridad y Mantenimiento, y se designara una persona de mayor capacidad y de nivel superior al de aquella que se había ocupado hasta entonces del mantenimiento de la casa. Desde la elaboración de aquel informe, y según los mismo expertos, las deficiencias de seguridad de las instalaciones se han subsanado en más de un 70 por ciento. Esperamos llegar al 100 por cien dentro de unos meses; de momento, estamos en el 70 por ciento. Igualmente, está en proceso de creación un área de coordinación administrativa en la sede de Alcalá de Henares, que funcionaba prácticamente independiente, a fin de potenciar la coordinación en la seguridad y mantenimiento de los cinco edificios-depósitos que existen en este momento.
Por otra parte, dependiendo de la Dirección de Planificación y Organización, se ha creado el servicio de Asuntos Jurídicos y Administrativos --que tampoco teníamos--, a fin de disponer de asesoramiento jurídico sobre los convenios y contratos que genera el organismo.
También hemos procedido a la remodelación de la UCI --la Unidad de Coordinación Informática--, que funcionaba con muy poco entusiasmo, porque se le había encargado únicamente el trabajo de arreglo de equipos
--por decirlo de un modo que me entiendan-- y tenía una labor muy poco creativa. La hemos reorganizado, como veremos después, y está trabajando con la dirección técnica, que es la que se ocupa de los verdaderos contenidos de la biblioteca.
En cuanto a las obras, desde nuestra llegada, se ha realizado la iluminación de la fachada de la biblioteca, ya que la Biblioteca Nacional era el único edificio del Paseo de Recoletos sin iluminar; pensé que sería una buena ocasión para que la gente supiera dónde está la biblioteca. Se ha remodelado el vestíbulo, aportando más luminosidad y funcionalidad al ambiente, y se ha habilitado una nueva sala de exposiciones --denominada Sala Hipóstila--, que había sido hasta entonces depósito de muebles y ficheros, y en la que trabajaban unos pocos funcionarios, sin luz ni calefacción y en condiciones execrables. Desde luego, no era refugio de investigadores, como ha dicho cierta prensa.
Además, en uno de los patios se ha montado una carpa, para facilitar la realización de talleres simultáneos a la exposición del Centenario del Quijote y, hasta las Navidades, para niños y jóvenes, como se verá al tratar de las actividades culturales. También se ha reestructurado el jardín; moderadamente: no hemos hecho grandes obras; simplemente, nos hemos dedicado a urbanizarlo en lo posible, para que no se viera tan abandonado. Hemos reducido las plazas de aparcamiento; un esfuerzo ímprobo, porque ya conocen ustedes el trabajo de los sindicatos, que siempre se niegan a renunciar a una pequeña ventaja. De acuerdo con el Ayuntamiento y con la Concejalía de Medio Ambiente, también hemos cortado 14 árboles enfermos, que fueron sustituidos por otros nuevos para evitar caídas y los consecuentes accidentes, como había ocurrido ya: un árbol cayó sobre un coche, y a punto estuvo de herir a una de nuestras funcionarias.
En este momento, está en fase de ejecución el proyecto del museo de la biblioteca, y en fase de adjudicación el sexto edificio-depósito de Alcalá de Henares, ambos incluidos en el presupuesto de 2006. Este último edificio es muy necesario, porque el espacio de que disponemos en Recoletos es extremadamente reducido. Ya saben ustedes que la mitad del edificio la tiene el museo, de modo que están estrechos ellos y lo estamos nosotros. Yo insisto en que uno se quede y el otro se vaya a otro edificio, pero no he tenido éxito hasta el momento. No se olvide que anualmente entran en la Biblioteca Nacional un millón de libros, carteles, periódicos e impresos de todo tipo, que han de ser catalogados y ordenados, y en muchas ocasiones restaurados --sin contar con nuestras propias adquisiciones--, para lo que tenemos un presupuesto de tres o cuatro millones de euros. Sin los edificios de Alcalá, todo esto sería imposible.
Se ha acometido la reestructuración de la zona de acceso y atención al público en el vestíbulo que permite el paso a la sala de lectura.
Igualmente, se va a proceder a la remodelación y arreglo de las rejas, que están en estado peligroso y deplorable. Ya tenemos el permiso de Mantenimiento, y la obra está incluida en el presupuesto de este año.
Además, estamos en contacto con Patrimonio para realizar la limpieza de las fachadas. Tenemos que hacer antes unas catas del recubrimiento porque, como está en tan mal estado, tenemos miedo de que se nos venga abajo.
La vocalía asesora de Planificación y Organización ha elaborado una base de datos con los convenios existentes en la biblioteca, con el fin de potenciar las relaciones con
las comunidades autónomas e instituciones de la empresa privada, como la Fundación Winterthur, Caja Madrid la Caixa de Catalunya, y sobre todo con el Ayuntamiento y con la Universidad de Alaláde Henares, para conectar el edificio de la Biblioteca Nacional en Alcalá de Henares con el campus de la universidad y abrir una sala de lectura en la sede de la biblioteca depositaria de Alcalá de Henares.
Se ha creado un área de Investigación y Formación para mejorar la preparación del personal, se ha elaborado un estudio sobre la labor de las diversas bibliotecas nacionales de Europa, y se está llevando a cabo una concienzuda investigación que nos permita establecer las normas y criterios --y esto es muy importante-- que habrán de regir la colaboración de la Biblioteca Nacional con editoriales, para la reproducción de incunables mediante facsímiles, que hasta ahora se hacía a voluntad del funcionario al que se le solicitaba.
Asimismo, se ha elaborado la modificación en lo relativo al Real Patronato de la Biblioteca Nacional, ampliándose el mismo a 30 miembros por Real Decreto 1514/2005, de 16 de diciembre. Entre ellos no se incluye sólo a intelectuales de los diversos sectores sociales y comunidades, sino también a empresas, fundaciones, universidades, etcétera. Por primera vez se incluye a mujeres como miembros designados. La próxima reunión del patronato tendrá lugar en abril.
Se está elaborando el plan estratégico de la Biblioteca Nacional, que está casi en su fase definitiva y que tengo aquí por si alguno de ustedes quiere comprobarlo.
La parte cultural la lleva Pedro Molina Tembury, que, como ustedes saben, es un escritor de novelas y de libros de viajes, pero, al mismo tiempo, fue fundador del ICI de Buenos Aires, ha estructurado todos los centros culturales de América Latina y fue fundador del Ateneo Americano --de la Casa de América-- antes que yo; de esto lo conozco. El año 2005 fue el del relanzamiento de la actividad cultural dentro de las políticas de apertura de la Biblioteca Nacional a la sociedad. Estamos convencidos de que las actividades culturales han de responder al objetivo de abrir la Biblioteca Nacional, y para ello es imprescindible que el público conozca cuáles son los fondos que custodiamos: no sólo libros, sino también grabados, mapas, prensa, revistas de todo tipo, carteles, prospectos y hasta juegos de cartas. De ahí que en la biblioteca sólo realicemos actos que tengan esta misión: dar a conocer nuestros fondos.
También se ha modernizado la imagen de la Biblioteca Nacional: su logotipo, los folletos, las publicaciones e invitaciones y los carteles de acceso, así como las banderolas que hemos puesto en el jardín y los paneles que esconden los aparatos de seguridad de la entrada, que se han retirado para que no diera la impresión de que se entraba en un antro carcelario. Igualmente, se han reacondicionado todos los espacios culturales, se ha abierto una nueva sala de exposiciones --como he dicho antes--, apta sobre todo para carteles y fotografías o mapas, y una nueva tienda-librería, y se han dignificado los accesos a las salas principales y mejorado todos los equipamientos.
Como ya he dicho, se ha instalado una carpa en el patio sur, en la que se han empezado a realizar, por primera vez en la historia de la Biblioteca Nacional, actividades dirigidas a colegios, niños y jóvenes, así como programas especiales para los hijos de los funcionarios. También se han celebrado hasta ahora dos jornadas de puertas abiertas para el público en general: una, el día del libro --el 23 de abril de 2005-- y la otra en vísperas de Navidad; estamos preparando la del día 22 de abril. Al mismo tiempo, se organizan visitas guiadas, no sólo de las exposiciones sino también a las dependencias de la biblioteca. En las primeras jornadas de puertas abiertas nos sorprendió el éxito de tal manera que no pudimos pasar de los 3.500 visitantes. Sin embargo, en la segunda, en la de Navidad, llegamos a los 5.000; hasta las dos de la tarde, y todo muy bien organizado por los departamentos, dando entrada a 20 personas cada vez:
perfecto.
Se ha producido el cierre del Museo del Libro, que se encontraba en situación de obsolescencia y abandono cuando yo llegué, encargándose un nuevo plan director para transformarlo en museo de la Biblioteca Nacional; está incluido en el presupuesto de este año. Tendrá como objetivo mostrar a los visitantes las actividades de todos los departamentos de la Biblioteca Nacional: recepción, catalogación, adquisiciones y digitalización. Tendremos una sala acondicionada especialmente para mostrar algunos de nuestros incunables, a fin de que la gente los pueda ver. Los iremos rotando para que se vaya viendo todo lo que tenemos.
Se ha iniciado una nueva programación de actos culturales de los que antes carecía la Biblioteca Nacional que incluyen ciclos propios, como «La biblioteca de...», por el que han pasado ya Francisco Ayala, Félix de Azúa, Almudena Grandes, Clara Janés, Fernando Trueba, Caballero Bonald y Álvaro Pombo. También ha habido otro ciclo, «Cine escrito: guionistas en la Biblioteca Nacional», en el que han participado, entre otros, Agustín Díaz Yanes, Juan Madrid, Benito Zambrano, Alex de la Iglesia, José Luis Borau, etcétera.
Durante el año 2005 las actividades principales se han orientado a la celebración del Año Quijote, que ha contribuido decisivamente a resituar a la Biblioteca Nacional en el centro de la actividad cultural española, sobre todo, con su magna y maravillosa exposición, tengo que decirlo, «El Quijote: biografía de un libro», inaugurada por Sus Majestades los Reyes y el presidente del Gobierno en abril de 2005, que permaneció abierta hasta octubre y en la que contabilizamos casi 30.000 visitantes. A ella se sumaron dos exposiciones más, «Los mapas del Quijote», íntegramente producida por la Biblioteca Nacional, y la muestra fotográfica «Los territorios del Quijote». Además, se realizaron ciclos magistrales como «Visiones del Quijote», con los más importantes escritores y especialistas desde Roger Chartier, Francisco Rico, Juan Goytisolo y Carlos Fuentes y José Manuel Blecua. Hemos programado conciertos musicales y representaciones teatrales hasta llegar al emblemático «Quijote Hip-Hop», un concierto rap que en junio de 2005 reunió en los jardines de la Biblioteca Nacional a más de 5.000 personas, en su mayoría público joven.
El programa infantil-juvenil ha movilizado a lo largo de 2005 a más de 30.000 escolares en talleres y actividades en torno al Quijote. Y se ha inaugurado una programación para padres e hijos los fines de semana en la carpa Quijote.
En el ámbito de las publicaciones, un departamento que exigía y sigue exigiendo una reestructuración amplia y decisiva para que sea también la dirección técnica y sus departamentos los que decidan los contenidos de acuerdo con el objetivo general de la biblioteca, dio impulso a los catálogos fruto de la investigación de nuestros bibliotecarios. Como ejemplo tenemos la obra magna del «Catálogo Cervantino», totalmente actualizado, que se presenta con todos los honores la próxima semana en la Biblioteca Nacional, además de otros importantes catálogos y libros.
El año 2006 ha sido el de la consolidación de lo ya empezado, presentando una oferta cultural a la vez de excelencia y atractiva para públicos amplios. El gran hito del año, previsto para el cuarto trimestre será la inauguración del nuevo Museo de la Biblioteca Nacional, que totalmente renovado ofrecerá la explicación de las funciones que desempeña la Biblioteca Nacional y los desafíos futuros que la sociedad de la hipercomunicación e Internet nos plantean. El museo incorporará, además, un nuevo espacio multiuso con aulas y talleres, que permitirán extender las actividades de formación de la Biblioteca Nacional tanto internas como externas. No sé si les he dicho que en esta Subdirección de Cultura trabajan el diez por ciento de los empleados de la Biblioteca Nacional.
En el campo de las exposiciones dos grandes aniversarios justifican nuestras dos grandes muestras, por un lado, «Biblioteca en guerra», que aunque inaugurada en noviembre de 2005, se ha extendido hasta febrero de 2006, conmemorando los 70 años de la Guerra Civil con un repaso a la labor que en tan difícil situación desarrollaron los más importantes bibliotecarios españoles. Tuvimos 30.000 visitas, pero quiero hacer constar que lo que hemos hecho, sobre todo, es recalcar la labor de defensa del patrimonio del director, Tomás Navarro Tomás, que, por cierto, fue el que acompañó a Antonio Machado a Colliure, y de otros bibliotecarios entre los cuales destaca María Moliner, bibliotecaria de la Biblioteca Nacional durante guerra. La exposición ha tenido un éxito tremendo y la han visitado unas 30.000 personas. Luego hemos hecho un libro donde todo el mundo puede poner sus impresiones, que es realmente emocionante.
Con motivo del IV centenario de Rembrandt en marzo inauguramos una gran exposición de grabados, Rembrandt: «La luz de la sombra», realizada en colaboración con la Biblioteca Nacional de Francia y la Fundación Caixa de Catalunya. Esto no se sabe, pero algunos de los grabados más bellos de Rembrandt los tenemos en la Biblioteca Nacional. La sala Hipóstila, aquella inmunda sala de columnas a la que antes me he referido, acoge ahora muestras más reducidas pero muy variadas, desde las dedicadas a la fotografía, o a la canción de autor en colaboración con la SGAE, a la arquitectura de Secundino Zuazo, con todos los planos de que dispone la Biblioteca Nacional y los libros de artista de Chillida.
Los ciclos inaugurados el año anterior continúan con «La biblioteca de», asimismo continúa el «Cine escrito», y este año hemos tenido ya el ciclo de conferencias magistrales que siempre hacemos como complemento de las exposiciones para acabar explicándolas, y que este mes de febrero se han dedicado a la guerra y los libros, a la guerra y la destrucción de bibliotecas, y han intervenido Robert Fisk, Emilio Lledó, Blanca Calvo, Ramón Salaberría y Fernando Báez. Este último es un venezolano que vio cómo se destruía la biblioteca donde él había pasado su infancia --era hijo de una mujer de la limpieza y le dejaban siempre en la biblioteca-- vio cómo una riada se llevaba la biblioteca. Es licenciado y doctor en muchas investigaciones y desde entonces está dedicado, sobre todo, a la destrucción de libros durante las catástrofes, no solamente las naturales, sino también las guerras a las que, por desgracia, estamos tan acostumbrados.
Es importante destacar que entre las labores que desarrolla la nueva dirección cultural, además de exposiciones, conferencias y actividades culturales, figuran los talleres y actividades escolares que se integran en el nuevo museo de la biblioteca, la gestión de préstamos de fondos de la Biblioteca Nacional, que en el pasado año superaron el centenar de peticiones con la cesión de un millar de piezas a los principales museos y bibliotecas del mundo, y el servicio de publicaciones que continua su proceso de reestructuración, a la espera de la total reorganización del gabinete de prensa, esencial para la difusión de la nueva imagen de la Biblioteca Nacional y para la captación de nuevos públicos.
Y ahora me detendré un poquito más, no se asusten, en la dirección técnica, que ocupa a 65 por ciento de las personas que trabajan en la Biblioteca Nacional y que, por decirlo así, su trabajo es el meollo de lo que es la Biblioteca Nacional.
Es imprescindible que me detenga un poco más en ello, sobre todo para que veamos, por una parte, los dos grandes errores, defectos o dificultades que me encontré cuando llegué. En primer lugar, la falta de actualización de la relación de puestos de trabajo de la Biblioteca Nacional y la gran concentración de funcionarios del grupo A en la misma provocó que las retribuciones salariales de los técnicos superiores de bibliotecas fueran sensiblemente más bajas que en otras plazas de bibliotecarios, especialmente en las universidades y en las comunidades autónomas, donde hay una oferta constante de nuevas plazas. Esto ha ocasionado una fuga generalizada de personal, que se ha traducido en una descapitalización de la biblioteca al perder por este motivo a muchos expertos. Hay que tener en cuenta que la nueva directora técnica se incorporó a mediados de julio del año 2005, con lo cual ha empezado a trabajar de manera ya muy eficaz a partir del primero de septiembre de 2005. Por otra parte, la otra gran dificultad es que la falta de desarrollo organizativo en la estructura de la dirección técnica hacía que hubiera y siga habiendo una gran deficiencia de puestos de responsabilidad intermedia, como son los jefes de servicio y los jefes de sección, lo que a veces provoca que haya una jefe de departamento que no tiene jefes de servicio ni de sección, pero a lo mejor tiene
cien personas a sus órdenes, lo que crea no sólo incapacidad de control sino incapacidad para transmitir la política de la editorial y el propio trabajo de la directora. Y esto se traduce en la escasa perspectiva de carrera profesional para los titulados superiores de bibliotecas lo que da lugar a la fuga, además de la disfunción organizativa que esto ha provocado y sigue provocando. Esta falta de personal obligó a aumentar de forma considerable la contratación de empresas externas.
En segundo lugar, nos encontramos también con un grave problema en lo referente al aprovechamiento de las nuevas tecnologías, ya que cuando se decidió automatizar la Biblioteca Nacional en el año 1990 se optó por un desarrollo propio a partir de la base de datos Adabas, con el concurso de la empresa Software AG. También fue en estos años cuando se organizó y se puso en marcha la unidad de coordinación informática UCI, a la que me he referido antes, que dependía de gerencia y asumió el trabajo técnico dejando al margen a la dirección técnica, que no se implicó en el proceso. Al pasar de los años esto se ha traducido en un desarrollo muy lento que hoy en día resulta absolutamente obsoleto. Para llevar a cabo los proyectos futuros de la dirección técnica es imprescindible fortalecer los medios técnicos y que los bibliotecarios se impliquen en la labor tecnológica.
A estos dos grandes problemas con los que nos encontramos en la dirección técnica, hay que añadir muchos otros que están relacionados con ellos, y que los voy a citar de pasada: La falta de motivación del personal, la falta de metodología organizativa, la falta de un plan estratégico o de una definición de objetivos de la dirección técnica, lo mismo que ocurría en toda la Biblioteca Nacional, la dificultad para aprovechar los «know how» de la institución y crear nuevos expertos, el mantenimiento de sistemas de gestión manuales y obsoletos, la falta de herramientas para gestionar la información de forma eficaz, la escasa difusión de los contenidos que alberga la biblioteca, la escasa presencia en Internet, la falta de desarrollo de servicios específicos y a distancia ofrecidos por Internet, la falta de comunicación con los posibles usuarios, investigadores y lectores, en general, y la escasa presencia en el mundo profesional español e internacional.
Hemos emprendido las siguientes acciones. La primera medida llevada a cabo por el nuevo equipo directivo ha sido la redacción de un plan estratégico de la Biblioteca Nacional que defina su misión y su visión, y se proponen siete ámbitos de actuación en torno a los cuales giran las seis líneas estratégicas definidas. Se los voy a leer también brevemente, pero aquí tienen el plan estratégico por si desean verlo. Primero, biblioteca y sociedad: la biblioteca debe constituirse como un centro cultural de primer orden, donde todos los ciudadanos puedan acudir a citas de su interés. Segundo, biblioteca y lectores: la biblioteca debe ofrecer a los lectores servicios ajustados a sus necesidades y asegurar el acceso a sus colecciones, proporcionando información completa de todos sus fondos. Tercero, biblioteca e investigación: la biblioteca debe ser capaz de intensificar su papel como proveedora de servicios y recursos de información especializados, imprescindibles para la investigación y la innovación tecnológica. Cuarto, biblioteca y colecciones: la biblioteca debe ser capaz de gestionar con eficacia sus colecciones, a través de un programa de desarrollo específico que garantice la calidad, pertinencia y actualización de sus recursos. Quinto, biblioteca y cooperación: la biblioteca debe constituirse como referente imprescindible para los profesionales de la información y las bibliotecas españolas y latinoamericanas. Sexto, biblioteca e innovación: la biblioteca debe potenciar su participación en proyectos de innovación y desarrollo, proyectos digitales, proyectos de comunicación, etcétera, que se planteen tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Séptimo, biblioteca, gestión y organización: la biblioteca debe ser capaz de gestionar los recursos asignados con eficacia, dentro de lo que se viene en definir como mejores prácticas, con la perspectiva de mejora continua y mejor servicio a los usuarios.
Aunque se han definido más de trescientos objetivos operacionales en este plan estratégico, los cuatro grandes proyectos de 2006 para la dirección técnica, elaborados en los últimos meses de 2005, son: mejora del servicio de atención al usuario. Estamos cambiando el acceso a los usuarios, creando en el hall principal de la biblioteca un gran mostrador de acogida, atendido por un nuevo servicio de información general, dependiente del departamento de referencia --pertenece a la dirección técnica--. Este servicio se encargará de coordinar la información de toda la biblioteca y de atender a los usuarios en su llegada a la misma.
Además, se va a uniformar el horario de todas las salas de consulta, algunas de las cuales tenían hasta ahora menos horario que las demás. Y se mejorará la atención a los investigadores, creando servicios «ad hoc» en los departamentos de fondos especiales.
En esta línea, se va reforzando también el diseño y los contenidos de la página web de la biblioteca, intentando ofrecer la información ajustada a las necesidades de los distintos perfiles de nuestros usuarios, desde la información general para el ciudadano a la oferta de contenidos específicos para los investigadores. La nueva página web se tenía que haber colgado a finales de febrero, pero me temo que no la colgaremos hasta mediados de marzo. Pero para nosotros es un paso adelante muy importante, porque se podrá consultar prácticamente todo lo que existe en la biblioteca, desde los ordenadores que vamos a poner en una sala para todo el público.
Reinformatización de la biblioteca. Vamos a cambiar el sistema actual de automatización de la biblioteca. En este momento sólo está informatizado el catálogo. A pesar de que en el año 2003 tan sólo había en torno a 1.400.000 registros bibliográficos, y que en los dos últimos años hemos logrado llegar a más de 2.900.000 registros bibliográficos, queda aún mucho fondo por integrar y hay otros temas pendientes. En el nuevo sistema esperamos poner en marcha un módulo de acceso al catálogo, OPAC, que permita integrar esta información y todos los recursos electrónicos de los que dispone la biblioteca, convirtiéndose en una auténtica herramienta de información. Asimismo, este nuevo servicio permitirá mayor comunicación con los usuarios, que podrán realizar muchos servicios en línea. La informatización
completa también pretende la automatización de las tareas bibliotecarias, con la puesta en marcha de los módulos para la gestión de adquisiciones, el control de las publicaciones seriadas y la gestión de la circulación de los fondos. En el inicio de 2007 esperamos haber conseguido la migración del catálogo, la puesta en marcha del nuevo OPAC, y la primera configuración para la circulación, así como el estudio previo necesario para la puesta en marcha del resto de los módulos. Éste es sin duda el proyecto más ambicioso e implicará la colaboración de todos los departamentos de la dirección técnica, y es el pilar fundamental del cambio, ya que permitirá una modernización de todos los procesos bibliotecarios y será el instrumento fundamental para el cambio de la Biblioteca Nacional. Del mismo modo, permitirá, a partir de 2007, poner en marcha acciones especiales que garanticen la integración en el sistema de todos los fondos de la biblioteca.
Puesta en marcha de la biblioteca digital hispánica. Este proyecto se hizo como colofón del Año del Quijote; nos pareció que sería algo que quedaría para siempre, no como una exposición que, aunque tenga un catálogo, perece. Este proyecto es fundamental de cara a posicionar la Biblioteca Nacional en el panorama profesional español e internacional, y al mismo tiempo tendrá un gran impacto en la comunidad investigadora y en el público en general. Consiste en desarrollar la infraestructura técnica necesaria, en consonancia con el proyecto de reinformatización de la biblioteca y la planificación de una nueva estrategia de digitalización.
Esta última desarrollará tres líneas fundamentales. En primer lugar, el aprovechamiento de las imágenes actualmente disponibles que se han realizado como consecuencia del plan de preservación de la colección o como participación en proyectos en colaboración con otras entidades. En segundo lugar, definiendo un proyecto propio, con la selección por un comité de expertos de los primeros cien títulos fundamentales para la cultura hispánica. Los miembros del comité de expertos son: el presidente es José Manuel Blecua; luego están Emilio Lledó, Aurora Egido, Fernando Bouza y José Luis Peset, expertos en historia y en historia de la ciencia; en historia de América Carlos Malamud, en historia del libro Jaume Moll; en historia del arte Tomás Llorens, y en historia de la música Antonio Gallego.
Por último, realizando la presentación especial de los tesoros bibliográficos de nuestro patrimonio en una magna exposición que tendrá lugar en el año 2007. Este proyecto es también de gran envergadura y afectará igualmente a todos los departamentos. Servirá para difundir las colecciones y fondos de la biblioteca de la forma más completa posible, y será la principal contribución de España al proyecto de la biblioteca digital europea, de la que hasta ahora estábamos ausentes.
Definición y planificación del nuevo modelo organizativo para la sede de Alcalá. Durante los años 2005 y 2006 se ha estado realizando un estudio sobre el futuro de la sede de Alcalá, concebida ésta como segunda sede y biblioteca depositaria. Para ello se analizarán las soluciones --y estamos haciéndolo ya-- llevadas a cabo en el resto de Europa, así como el estudio funcional de la actual distribución de servicios de la biblioteca. Se trata de conseguir definir la idiosincrasia de esta segunda sede y sacar el máximo provecho a sus instalaciones y colecciones. En este estudio se prestará especial atención al desarrollo del servicio de préstamo interbibliotecario. Hemos firmado un convenio con el Ayuntamiento de Alcalá de Henares --que tengo que decir que, después de firmarlo, no ha habido manera de volver a hablar con el alcalde; le estamos llamando una vez a la semana, pero no se pone al teléfono-- y con la Universidad de Alcalá para llevar los transportes desde la estación hasta la Biblioteca Nacional, pasando la línea número 22 por la sede de la biblioteca --según nos habían dicho en primer lugar-- o pasando el trenecito que rodea el campus. Para mí esto ha sido algo muy importante porque está vinculado al campus de la Universidad de Alcalá y hace más fácil el desplazamiento de una sede a otra de las personas que no encuentran los fondos en la Biblioteca Nacional, aunque tenemos dos camionetas que todos los días van y vienen con los libros que han sido solicitados para que los puedan tener los investigadores y los lectores.
Especial apoyo a la investigación. La biblioteca tiene que ser, y quiere ser, un gran centro de referencia para la investigación de la cultura hispánica, y en esta línea estamos trabajando en varios asuntos:
importante presencia del mundo universitario en el patronato de la biblioteca; creación de servicios de información de apoyo al investigador con bibliotecarios de referencia, especialmente en todo lo referido a la colección más patrimonial (fondo antiguo, música, bellas artes y cartografía); convenio específico de la Rebiun, Red Española de Bibliotecas Universitarias, para colaborar en el soporte a la investigación y actividades relacionadas; implicación de expertos, es decir, investigadores de reconocido prestigio en proyectos fundamentales del desarrollo futuro de la Biblioteca Nacional, como la biblioteca digital hispánica, la revista de la biblioteca --estamos haciendo los estudios para que pueda salir el año próximo-- y las exposiciones y actividades culturales; convenios de colaboración con universidades y organismos de investigación para llevar a cabo proyectos concretos relacionados con la difusión y el estudio de nuestros fondos, la Universidad Complutense y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y la elaboración de productos de información específicamente orientados a los investigadores, como guías de recursos, catálogos específicos, etcétera, tanto en soportes tradicionales como en Internet, guías sobre la memoria histórica en la nueva web, catálogo de los quijotes de la Biblioteca Nacional que, como les he dicho, lo presentaremos la próxima semana como uno de nuestros grandes logros en relación con lo que hemos hecho en los últimos tiempos.
Medidas relacionadas con la gestión de personal --tengo miedo de cansarles porque realmente son muy largas--. Estamos reestructurando todo el asunto del personal, ciñéndonos al informe que nos elaboró Administraciones Públicas, como la separación de algunos departamentos, la unión de otros y, sobre todo, para que lo entendamos bien, la estructuración de esta manera en jefes de negociado y jefes de sección para que el organigrama sea realmente sólido y esté estructurado.
Simplemente les voy a leer lo que
hemos pedido, que es la creación de dos nuevos departamentos, sugeridos por el informe del Ministerio de Administraciones Públicas:
el de publicaciones seriadas y el de Bellas Artes y Cartografía; quince nuevos servicios que pretenden reforzar la atención a los usuarios, afrontar el desarrollo tecnológico que permita desarrollar nuevos servicios, fomentar y apoyar la investigación, reforzar el apoyo técnico --les ahorro todos los servicios, pero los tienen aquí si quieren--; la adecuación de la estructura retributiva de los puestos de jefes de sección de acuerdo con su nivel de responsabilidad, personal dependiente y grado de cualificación, para lo que se solicita la subida del C. E. de las 22 jefaturas de sección existentes que, como he dicho, no se había movido en los últimos 10 ó 12 años. Asimismo, queremos 25 nuevas jefaturas de sección porque, si no, nos encontramos con lo que hemos dicho anteriormente, es decir, que un jefe de departamento tiene que habérselas, sin ninguna ayuda intermedia, con el personal que está trabajando, todos en el mismo nivel; creación de trece puestos para técnicos de biblioteca y creación de catorce puestos para auxiliares de biblioteca.
Esta línea de acción se ha reforzado con la puesta en marcha de un plan de formación para el personal de la biblioteca que atiende a los siguientes criterios. Una campaña de formación específica para los responsables de las diferentes unidades, como los jefes de departamento, de servicio y de sección, encaminada a dotar de recursos organizativos a los departamentos; formación genérica sobre liderazgo, trabajo en equipo y delegación, así como sesiones específicas con cada departamento para la puesta en marcha de los nuevos objetivos, y una propuesta de cursos destinados a reforzar la formación técnica de los bibliotecarios en tareas específicas, como el tratamiento de fondos especiales y el desarrollo de las habilidades específicas.
Presencia de la Biblioteca Nacional en el panorama profesional. En el año 2005 hemos incrementado notablemente la presencia activa de la Biblioteca Nacional en los foros profesionales nacionales e internacionales, y hemos renovado nuestros convenios de colaboración con otros organismos, ofreciendo una mayor actividad y, sobre todo, obteniendo recursos y apoyos esenciales.
En el ámbito nacional hemos establecido un nuevo convenio de colaboración con Rebiun, Red Española de Bibliotecas Universitarias, institución integrada en la Conferencia de Rectores Universitarios de España (CRUE); nuevo convenio de colaboración con SEDIC, Sociedad Española de Documentación e Información Científica, basado en la realización de forma conjunta de jornadas profesionales y la aportación de SEDIC para aumentar la oferta de formación al personal de la Biblioteca Nacional; nuevo convenio de colaboración con la Biblioteca Virtual Cervantes para reforzar la colaboración en la creación de portales temáticos de mutuo interés; aportación de Red.es al proyecto de «Biblioteca Digital Hispánica», que permitirá dotar de la infraestructura necesaria a la Biblioteca Nacional para arrancar este proyecto, que es realmente no diría que mastodóntico, pero sí monumental, y presencia de la Biblioteca Nacional en todas las jornadas, seminarios y congresos profesionales de interés que se celebran en España.
En el ámbito internacional: cooperación bilateral con la Biblioteca Nacional de Francia para avanzar en el proyecto de biblioteca digital europea; convenio bilateral con la Biblioteca Nacional de Portugal para un proyecto de digitalización --tengo que decir que en digitalización somos la biblioteca nacional más atrasada de la Unión Europea, y la Biblioteca Nacional de Portugal, que está en un estado muy avanzado, nos está ayudando mucho en torno a la historia de los descubrimientos, que es el programa que vamos a hacer con ellos--; convenio bilateral con la Biblioteca Nacional del Reino de Marruecos para cooperación en digitalización y preservación del patrimonio bibliográfico, especialmente centrado en la prensa histórica; participación activa en el CENL, «Conference of European National Librarians», formando parte de dos de sus grupos de trabajo y consiguiendo en este 2006 la integración plena en el proyecto TEL, «The European Library», base de la Biblioteca Digital Europea en el ámbito de las bibliotecas nacionales de Europa; participación activa en el «National Representative Group» de Minerva, proyecto auspiciado por la Unión Europea, cuyo objetivo es poner en marcha un plan dinámico de acción --«dynamic action plan»-- para la consecución de la biblioteca digital europea y, finalmente, participación activa en IFLA, «International Federation of Library Associations», principal foro internacional de bibliotecas liderado por primera vez en la historia de la Biblioteca Nacional por uno de sus grupos de trabajo referido a la unificación internacional de las reglas de catalogación.
Para acabar, y espero no haberles cansado, les diré que todo este trabajo ímprobo que hemos hecho y estamos realizando, ha suscitado, como era de esperar, sobre todo al principio, algunas reacciones contrarias. Ya saben ustedes que hay siempre una pequeña resistencia a cambiar las cosas, pero tengo que decir que últimamente, excepto en dos o tres casos, nos hemos encontrado con un gran entusiasmo por parte de todos los departamentos y de todas las personas que de verdad aman la biblioteca y trabajan en ella. La biblioteca tiene un personal magnífico, y lo único que necesitaba era una inyección de optimismo y de reconocimiento. En el sentido del reconocimiento también hemos trabajado, de manera que estamos instaurando, además de los actos culturales, unos actos a mediodía en los que damos un bocadillo o unos canapés con una bebida para que la gente no tenga que comer para presentar todo lo que se hace en la Biblioteca Nacional en cuanto a investigación. A estos actos invitamos a todos los bibliotecarios de España y a todos los bibliotecarios universitarios que puedan venir para que las personas que trabajan en la Biblioteca Nacional se sientan reconocidas.
La actuación ha cambiado mucho, e incluso se nota en las caras y en el grado de colaboración de todo el mundo. Yo espero estar en el buen camino y he de decir que tengo un equipo directivo del que me siento profundamente orgullosa. Trabajamos al unísono, nos reunimos una vez a la semana durante cinco horas y allí se debate y se decide todo lo que vamos a hacer y, lo que es más importante, se
piden cuentas de las decisiones que se tomaron el lunes anterior, que es el día que nos reunimos.
Para mí ha sido una gran satisfacción poder trabajar y poder explicarles todo lo que estamos haciendo. Seguramente no hemos llegado a conseguir, ni muchísimo menos, todo lo que queríamos porque la labor es ingente y, además, ya saben ustedes que esto va a marchas forzadas. Nosotros adelantamos, pero adelanta más la Biblioteca Nacional de Washington, la Biblioteca Nacional de Francia o la Biblioteca Nacional de Inglaterra, y nosotros queremos estar a su altura. Por lo tanto, no creo que nos podamos detener nunca, pero sí queremos dejar el camino bien sembrado para que la Biblioteca Nacional de España sea realmente un orgullo para todos los españoles y, sobre todo, una herramienta útil para no solamente los investigadores y los lectores, sino para todos aquellos lectores o usuarios, aunque sólo sea para que sepan lo que publicó la prensa el día que ellos nacieron. Estamos convencidos de que si adquieren esta costumbre, la de consultar nuestra historia, que es fundamentalmente lo que guardamos, será una ayuda importante para la política cultural de este país. Yo soy, con mi Gobierno, de quienes creen que sin política cultural no hay progreso posible.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
Pasamos al turno de portavoces de los distintos grupos, comenzando, como es lógico, por el representante del Grupo Parlamentario Popular, autor de la iniciativa, para lo cual le doy la palabra a su portavoz, el senador Vázquez Requero.
El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta.
Muchas gracias, señora directora, por su exposición. Le agradezco que haya ido al grano en todo momento. Tengo que confesarle que yo también soy neófito en el sentido de que nunca he estado en esta comisión en la comparecencia de una escritora. Por eso le pido que me perdone si cometo alguna equivocación en mi intervención.
Es costumbre parlamentaria, instaurada tanto aquí como en otras cámaras parlamentarias, que la oposición reproche a los comparecientes su tardanza en acudir desde que se formula la correspondiente solicitud.
Usted misma ha sido testigo de esto que digo puesto que ha estado presente en la comparecencia de la señora ministra que acaba de tener lugar.
Nosotros hemos solicitado su comparecencia en el mes de mayo pasado, y hemos tenido la fortuna de que haya comparecido usted en el día de hoy. Y digo la fortuna, porque aunque en su momento solicitamos también la comparecencia de algunos responsables del Museo del Prado y del Centro de Arte Reina Sofía, tengo que confesarle que hemos desistido de ello al no tener ya sentido nuestra solicitud.
Sin embargo, en el caso de su comparecencia ésta seguía teniendo todo el sentido ya que necesitamos saber cuáles son los planes de actuación y los objetivos de las áreas de su competencia en la Biblioteca Nacional. Tengo que decir --es una apreciación mía-- que la he visto a usted ilusionada con su trabajo y satisfecha con los nuevos proyectos que está realizando.
Nos alegramos de que así sea. Usted nos ha dicho que había un cierto inmovilismo en esa institución e incluso entre los propios funcionarios, y es que usted sabrá mejor que yo que desde fuera se ha visto siempre a quienes trabajan en las bibliotecas demasiado metidos y absorbidos en su trabajo, es decir, dentro de un círculo en exceso endogámico. Nos alegramos de que uno de los vectores fundamentales de su actuación en la Biblioteca Nacional sea una apertura, que está en consonancia con lo que dijo la ministra sobre bibliotecas abiertas en su comparecencia de junio de 2004, sobre hacer una biblioteca parangonable a las directrices de la Unesco.
Haciendo una primera valoración política de su informe le diré que me ha parecido muy riguroso y completo, aparte de que no se ha ido usted por las ramas, como hacen en ocasiones algunos comparecientes. Pero este informe yo no lo calificaría de informe político al uso puesto que la composición de su intervención ha sido rigurosa. Su intervención, como ha dicho usted al empezar, la ha traído escrita para no dejar escapar nada que quisiera transmitirnos. Eso es lógico. Sin embargo, nosotros en el Senado obligatoriamente debemos hacer nuestras intervenciones directamente aunque a veces tomamos notas y las vamos desarrollando. Por otra parte, sería incongruente, o sería, quizá, una falta de respeto, el que yo hubiera traído escrita una respuesta sin saber lo que usted nos iba a decir en su comparecencia de hoy, aunque por la documentación que tengo en mi poder y por comparecencias anteriores puedo imaginar por dónde puede ir una intervención. Nosotros tenemos prohibido hacer intervenciones leídas aunque casi nunca se respeta esa norma --me refiero sobre todo a intervenciones en las sesiones de Pleno--. En todo caso, creo que es una buena costumbre no querer adelantarse a lo que se pueda decir. Permítame, por tanto, que partiendo de algunas notas que ya tenía y de otras que he tomado durante su exposición le haga algunas consideraciones.
Me parece acertado lo que ha manifestado usted en relación con el diagnóstico inicial que ha hecho sobre la Biblioteca Nacional cuando tomó posesión de su cargo. Usted ha dicho que no quería que se percibiera como algo estancado, como una biblioteca de barrio. La propia ministra dijo en una ocasión que la Biblioteca Nacional debería ser un ejemplo de liderazgo de todas las bibliotecas españolas. Me gustaría saber si usted desea que, efectivamente, sea una biblioteca de liderazgo y si su intención, por tanto, es ir hacia eso.
He percibido que usted tiene una gran preocupación en lo que se refiere al personal de la biblioteca. He visto que se ha referido a ello en varios momentos. Nos ha dicho que en este momento son unos 800 empleados y que algunos provienen de contrataciones con empresas externas. Eso me ha chocado bastante.
Por otra parte, debido a mi condición de funcionario, desearía que no se vieran frustradas sus expectativas en lo referido a la estructura y gestión del personal de la Biblioteca Nacional, porque como usted sabe, con independencia del informe del Ministerio de Administraciones Públicas,
es la Hacienda pública la que tiene que autorizar, no ya esa estructura piramidal, que es una cuestión puramente administrativa, sino los montantes presupuestarios que, como usted ha dicho, pueden acarrear esos dos nuevos departamentos, esos 15 servicios, esa adecuación de los jefes de sección de los grupos C y E --por cierto, me ha extrañado bastante que sigan existiendo en la Administración--, así como la creación de esas 25 secciones. Todo eso es montante presupuestario.
Además, usted ha dicho al principio que en la Biblioteca Nacional se ha subido el montante presupuestario a 45,2 millones de euros --también lo dijo la ministra en el mes de noviembre--. Pues eso va a significar que las dotaciones presupuestarias para el año siguiente serán superiores a esos 45 millones de euros, y que esos 17 millones de euros que usted ha dicho que emplea la biblioteca en el capítulo de personal se vean sustancialmente incrementados. Como digo, le deseo suerte frente a las instancias de Hacienda con respecto a estas cuestiones.
Haciendo un seguimiento de lo que dijo y significó la primera comparecencia de la ministra en esta Cámara, celebrada el día 24 de junio de 2004, cabe decir que dedicó parte de sus once páginas de exposición sobre el programa de su ministerio a este organismo autónomo: la Biblioteca Nacional. Lo centró en cinco vectores fundamentales y, aunque ahora le he oído referirse a algunos, me gustaría que me contestara a algunas cuestiones que no han sido objeto de su intervención.
Concretamente, me refiero --y ella lo dijo en su momento-- a la elaboración de unos nuevos estatutos. En esa comparecencia la ministra manifestó que ya en el año 2004 se iba a proceder a la elaboración de unos nuevos estatutos para la Biblioteca Nacional. Como usted ha dicho, han sufrido distintas modificaciones, si bien es cierto que la mayor parte de las veces ha sido para cambiar la composición de los miembros del patronato. Usted ha dicho aquí que el último real decreto del mes de diciembre se refería a la ampliación a 30 vocales. En anteriores épocas, en concreto en el año 2001, se amplió a 20 y antes eran 15 vocales, por lo que prácticamente los estatutos sólo se han ido modificando con respecto a eso. Por eso, le recuerdo el compromiso que adquirió la ministra en esta Cámara sobre la elaboración de unos nuevos estatutos y le pregunto cómo va ese proceso por parte de la Biblioteca Nacional.
No voy a hacer referencia, porque usted se ha extendido mucho en ello, a otros dos temas importantes que citó la ministra, esto es, a todo lo relativo a los actos culturales realizados por la biblioteca y a los acontecimientos celebrados en el Año del Quijote. Nosotros, como miembros de la comisión de Cultura, hemos sido testigos de los actos que se han realizado; muchas veces lo hemos sido por correspondencia, porque casi todas las semanas recibíamos puntualmente comunicaciones de la Biblioteca Nacional con respecto a los actos que se estaban realizando.
Aparte de esto y de los estatutos, me interesaría que profundizara en una cuestión que nosotros creíamos bastante avanzada, aunque consideramos que se debe acometer sin prisa pero sin pausa, y me refiero a la digitalización de los fondos de la Biblioteca Nacional.
También nos gustaría que comentase otras cuestiones que usted ha citado de pasada, como es el tema de los contactos de la Biblioteca Nacional con otras. Al final de su intervención sí se ha referido a la renovación de algunos convenios con bibliotecas de distintos países, pero nos gustaría saber las relaciones mantenidas con bibliotecas de otras comunidades autónomas y países europeos. No le pido que hable de aquellos contactos que no han cristalizado en un convenio, como los que ha citado, pero sí de las relaciones habidas con otras bibliotecas de la Unión Europea.
Al principio de su intervención ha citado el plan de apertura a los ciudadanos y, en ese sentido, al final ha comentado alguna cuestión puntual contemplada entre los objetivos del plan estratégico conjunto de la Biblioteca Nacional. A este grupo le gustaría que le facilitara una fotocopia de ese plan estratégico de la Biblioteca Nacional, que, como es lógico, plantea una estrategia acerca de los fines y funciones que tiene encomendados la Biblioteca Nacional a través de sus estatutos. Por ejemplo, habla de catalogar y conservar los fondos, fomentar la investigación, prestar los servicios de asesoramiento en este ámbito a otras administraciones, e incluso desarrollar los programas y la cooperación con otras entidades que se estimen oportunas por parte de la dirección de la biblioteca.
Tampoco me voy a extender, por lo prolijo de su explicación, en las cuestiones internas, administrativas y de personal, ya que ha quedado bastante claro cuál es la línea de actuación, sobre todo después del diagnóstico que comenzaron en el mes de mayo y la respuesta que obtuvieron en septiembre de 2005 con la incorporación de nuevas personas al equipo de dirección, a través de esos cuatro jefes de departamento.
Pero, si fuera posible y a fin de evitar formular las preguntas pertinentes, que podríamos enviar al ministerio para que éste se las remitiese y ustedes enviasen la contestación al ministerio, a este grupo le gustaría conocer algunas cuestiones, aparte de la que ya le he formulado sobre las relaciones con otras bibliotecas de las comunidades autónomas y países europeos. Por ejemplo, nos gustaría saber cómo va el proceso de digitalización y, si tiene los datos, también el tanto por ciento y las áreas de catalogación.
Asimismo, queremos conocer los nuevos programas que se están poniendo en marcha por parte de la dirección de la Biblioteca Nacional. Por anteriores comparecencias sabemos que existía un ambicioso programa que se ha ido realizando con otras bibliotecas, sobre todo con la Asociación de Bibliotecas Nacionales Iberoamericanas. Se llegaron a desarrollar hasta nueve programas sobre diferentes cuestiones, como las relativas a catálogos colectivos de fondos antiguos hispanoamericanos o iberoamericanos de los siglos XV a XIX. Otro proyecto que estaba en marcha -- no sé si en este momento está finalizado--, y que fue encargado a la Biblioteca Nacional para ser elaborado como el anterior, es el catálogo colectivo de los incunables que tenían que ver con las bibliotecas iberoamericanas. Había otros proyectos, como el catálogo colectivo de microformas de América Latina y el Caribe o los catálogos de fondos americanos y americanistas; aunque éstos competían
a otras bibliotecas nacionales, como la Biblioteca Nacional de Venezuela, también participaba la Biblioteca Nacional. En ese sentido, nos gustaría saber cuál es el grado de ejecución de estos proyectos, si ya se han finalizado y, por lo tanto, están a disposición de la Biblioteca Nacional y de sus usuarios.
Éstas son las cuestiones que queremos plantear. Dado que algunas son demasiado específicas, quizá deban ser objeto de una pregunta posterior porque entiendo que no va a saber todo lo que existe, no ya de fondos, sino de proyectos anteriores de la Biblioteca Nacional.
Sí queríamos conocer la valoración que hace la directora sobre el Año del Quijote y de lo que ha significado para la Biblioteca Nacional; como es lógico, le pedimos una valoración a vuelapluma para que quede constancia en el «Diario de Sesiones». También nos gustaría que nos explicara a qué se refería cuando ha dicho que espera que el año 2006 sea el año de la consolidación de la Biblioteca Nacional, aunque supongo que se refiere a la consolidación de este proyecto o de otras cuestiones.
No me voy a referir a los proyectos que están en marcha, porque basta visitar la página web de la Biblioteca Nacional para ver cuáles son los que están ahora mismo en ejecución. Con esto, finalizo esta primera intervención.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor senador.
Le anuncio que la señora Regàs nos ha hecho entrega del Plan estratégico y, por parte de la señora letrada, se hará llegar a todas sus señorías.
Por el Grupo Parlamentario de la Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el senador Bofill.
El señor BOFILL ABELLÓ: (El señor Bofill Abelló pronuncia palabras en catalán, que se reproducen según el texto que facilita a la Redacción del «Diario de Sesiones»): «Gràcies, senyora presidenta. Bon dia. Permetin-me que doni la benvinguda a la senyora Rosa Regàs en la nostra llengua. Com a ciutadà català, i empordanès, és per a mi una gran satisfacció poder saludar-la aquí al Senat com a directora dÆuna institució capçalera de la vida cultural de lÆEstat. Abans dÆentrar en la matèria de la compareixença dÆavui, crec que és de justícia recordar la figura de Fransesc Ferrer i Gironès, que ens va deixar ara fa una setmana; polític, empresari i intel-lectual català, va ser senador des de 1977 fins a 1993, defensor de lÆús del català en aquesta cambra, investigador tenaç que va freqüentar els arxius i biblioteques de Madrid per documentar algunes de les seves obres cabdals, com la que duu per títol "La persecució política de la llengua catalana", que els recomano vivament.
La veritat és que és en ocasions com la dÆavui quan més trobo a faltar la valentia democrática que hauria de permetre que el Senat donés una resposta positiva a lÆús de les llengües oficials, les llengües pròpies de tots els ciutadans de lÆEstat.» Como habrán percibido, daba la bienvenida a la señora Regàs en catalán y le expresaba mi satisfacción de poder saludarla en esta Cámara como directora de una institución de cabecera de la vida cultural del Estado.
También pensaba que me gustaría tenerla en alguna institución cabecera de Cataluña. Ya sé que no depende de usted. También, y antes de entrar en materia, quiero recordar la figura de Francesc Ferrer Gironès --que falleció hace una semana-- político, empresario e intelectual, senador desde 1977 hasta 1993 --por lo tanto, miembro de las Cortes Constituyentes--, que defendió siempre el uso del catalán en esta Cámara.
Francesc Ferrer fue también un investigador tenaz, que frecuentó los archivos y bibliotecas de Madrid --como la que tan dignamente dirige la señora Regàs--, para documentar alguna de sus obras fundamentales, como la titulada «La persecución política de la lengua catalana», que les recomiendo vivamente, particularmente al señor Van-Halen, que no está ahora en esta sala.
En ocasiones como hoy es cuando más echo en falta la valentía democrática que debería permitir que el Senado diera una respuesta positiva al uso de las lenguas oficiales, las lenguas propias de todos los ciudadanos del Estado, lo que, dicho sea de paso, me ahorraría este farragoso trabajo de auto traducción y, sobre todo, tendría un efecto higiénico democrático, ya que, como personas cultas, utilizaríamos las lenguas con naturalidad, nos entenderíamos y se evidenciaría la artificialidad de algunas polémicas.
Entrando en materia, en primer lugar, y aunque ya lo he dicho, la felicito por su contribución a convertir la biblioteca central del Estado en una institución viva y moderna, enraizada en las inquietudes de la sociedad actual. Llegar a Madrid es para nosotros encontrarnos cada semana con un montón de propuestas surgidas de su institución, las más interesantes entre las muchas que nos proponen --no lo digo porque esté usted aquí, sino porque efectivamente es así--, otra cosa es que tengamos tiempo de asistir a todas ellas. Se trata de actividades como el cine escrito, el Quijote en sus múltiples versiones --la hip hop, que nos llamó particularmente la atención-- y, aunque usted no lo ha citado, la presencia especialmente particular de la mujer desde que usted está allí, o la guerra civil. Creo sinceramente que está haciendo una buena labor y, como catalanes, nos honra la calidad de su trabajo, un trabajo que creemos tiene un claro signo progresista, lo que agrada, por lo tanto, a la Entesa Catalana de Progrés. Incluso, con su comparecencia de hoy aquí me ha hecho pensar --otra cosa es que tengamos tiempo de organizarlo-- que sería bastante instructivo que compareciéramos nosotros allí, para tener una visión concreta de lo que nos ha explicado. También habrá notado que durante mi intervención no he utilizado el nombre oficial de la institución que dirige, pues creo que en un Estado compuesto --en todo caso, yo me considero nacional catalán y no nacional español, aunque formo parte de él como ciudadano de este Estado--, plurinacional, pluricultural y plurilingüístico, los museos, el archivo y la biblioteca del Estado, que son de interés general para todos los ciudadanos del Estado, deberían adecuarse en su denominación, esto es secundario, y, sobre todo, en su funcionamiento a esa realidad plural. De estos asuntos versarán todas las cuestiones que le voy a plantear, aunque las pueda ir diciendo telegráficamente
y un poco mezcladas, a tenor de lo que usted nos ha ido exponiendo.
Usted nos ha dicho que esta biblioteca, en algunos aspectos, podía ser una biblioteca de barrio. (La señora Directora de la Biblioteca Nacional, Regàs y Pagés: No, he dicho que la gente no la consideraba con la importancia que tenía, sino que la consideraban una biblioteca de barrio.) Exacto, perdone, no quería interpretar mal sus palabras. Mi reflexión era que tenemos la percepción, y usted puede saberlo, de que el Museo del Prado es el museo de Madrid, o también el Museo Reina Sofía o el Archivo Nacional, es decir, instituciones que se radican en Madrid y que los ciudadanos pueden percibir, como en el caso de la Biblioteca Nacional, como una biblioteca de barrio o una biblioteca de Madrid. Usted ha dicho que custodian todos los libros para todos los ciudadanos y, por tanto, me gustaría saber qué planteamiento tiene la Biblioteca Nacional
--siendo una biblioteca de todos los ciudadanos del Estado y teniendo en cuenta su realidad plural--, para que todos los libros del Estado respondan a una realidad plural y cómo se traduce esto. No digo que usted no lo esté teniendo en cuenta, sino que me gustaría que esto se pusiera de relieve en su exposición.
Al igual que hago cuando vienen altos funcionarios del Estado a este Senado, quiero manifestar mi preocupación por el problema lingüístico.
Tenemos una estructuración del Estado en 17 comunidades autónomas y, por otro lado, hay una realidad cultural --que creo que el Ministerio de Cultura no tiene suficientemente en cuenta--, como son las cuatro grandes lenguas y las cuatro grandes realidades culturales y editoriales, en este caso, en correspondencia con estas lenguas. En relación con esta cuestión, la ministra en una comparecencia anterior --usted no lo ha citado y quisiera que lo precisara--, me dijo: «El año que viene tenemos prevista una exposición con el Gobierno de Baleares. Uno de los grandes fondos de Llull está en la biblioteca de Madrid y es un verdadero tesoro.
Hemos ofrecido al Gobierno balear que la gran exposición del 23 de abril de este año sea precisamente con todos los fondos de Llull.» Continuando con su intervención --aunque no se haya referido a este tema puntual de la exposición de Llull-- dijo: También tenemos previsto que todas las referencias de las grandes obras de la lengua catalana estén en la Biblioteca Nacional, que me consta que están.
Enlazo este tema con otra cuestión que me preocupa, y es que se visualice esta realidad en todos los aspectos, tanto en las actividades de la biblioteca, y en sus publicaciones como en su página web. Con ello entro en otra cuestión que usted nos ha planteado, como es la renovación de la página web, que en estos momentos ofrece parte de sus contenidos en inglés y francés y, sin embargo, no aparecen las otras tres lenguas oficiales del Estado: el catalán, el gallego y el euskera. Por ello, quería preguntarle también sobre esta cuestión y decirle que sería conveniente, justamente como servicio público de todos los ciudadanos del Estado, que los fondos en estas lenguas que existen en la Biblioteca Nacional se pusieran de relieve y su acceso fuera fácil.
Sobre esta misma cuestión --y también lo ha señalado el portavoz del Partido Popular-- me gustaría saber la relación que tienen con las bibliotecas de las comunidades autónomas, concretamente, en este caso con la biblioteca de Cataluña, pues en el ámbito catalán el estatuto de autonomía que se va a aprobar, este punto no se ha tocado con los pactos esencialmente; de hecho la biblioteca de Cataluña es definida con unas funciones muy parecidas a la que tiene la Biblioteca central de Estado en Madrid en relación al ámbito catalán. Me gustaría saber qué relaciones tienen; si existen convenios; cómo ve la cooperación con el conjunto de las comunidades autónomas, pero de manera especial con aquellas comunidades autónomas que tienen una lengua y cultura propias.
Éstas eran algunas de las cuestiones que me gustaría que me contestase.
También le quiero dar las gracias por la calidad y precisión de su intervención anterior.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría. No me cabe duda de que el senador Vázquez Requero le trasladará al senador Van-Halen la recomendación de lectura de su libro y, si no, lo haré yo personalmente.
Senador Bofill, quiero agradecerle que nos llame personas cultas pues algún calificativo de autoestima necesitábamos.
Para finalizar este primer turno de portavoces, por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la senadora Navarro.
La señora NAVARRO LAFITA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora directora general de la Biblioteca Nacional, doña Rosa Regàs, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, le doy la bienvenida a esta comisión del Senado.
En primer lugar, quiero agradecerle su exposición, muy pormenorizada, muy minuciosa y con la que sin duda nos ha quedado muy clara la visión del antes y el después de su llegada al cargo de directora general de la Biblioteca. A través de su intervención, al menos yo he podido proyectarme en el futuro de este centro que sin lugar a dudas es el más importante del patrimonio bibliográfico y cultural de España, uno de los más importantes del mundo y no tenga duda que es un orgullo también para todos nosotros.
Quiero comenzar la intervención refiriéndome a ese antes. En los días previos a la comparecencia he estado repasando entrevistas, artículos periodísticos y algunas noticias de prensa que se han ido publicando. En ellos he comprobado esa distancia que había en la concepción de la Biblioteca Nacional. Se referían a ella, por ejemplo, como bastión cultural inaccesible, la gran desconocida, templo de los libros, castillo inexpugnable, edificio muerto culturalmente, institución que parecía vedada, es decir, una larga relación de adjetivos, de apelativos que, sin lugar a dudas, nos marcaban, como decía, esa distancia.
En ese interés por conocer lo que ocurría anteriormente, me encontré también en Internet un artículo publicado en 1924 en el Mercantil Valenciano, que se titulaba la «Biblioteca Nacional de España» que me apetecía compartir con todas sus señorías. En él ni más ni menos se describían
una serie de dificultades que tenían los usuarios en el uso de los fondos bibliográficos, pero me llamó mucho la atención el final del artículo, en el cual decía que la España nueva ha de salir de las bibliotecas o no saldrá de ninguna parte. Convendría que los del Estado procurasen realizar con acierto la misión que les corresponde.
Era 1924 y estoy segura que desde entonces los gobiernos sucesivos han intentado acertar en su gestión con mayor o menor fortuna, pero, como usted misma ha afirmado, el trabajo que se está realizando es una continuidad con el trabajo anterior y enlazará con el trabajo que vendrá después, ya que lo que nos interesa precisamente es la continuidad en ese progreso y en la creación y en el asentamiento de bases que mejoren el papel que debe desempeñar la Biblioteca Nacional.
Yo considero que este Gobierno socialista ha tenido muy claro desde el principio cuál debía ser el papel de la Biblioteca Nacional. Como decía el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, la señora ministra de Cultura en su primera comparecencia en esta Cámara en la Comisión de Cultura, el 24 de junio de 2004, para explicarnos los objetivos y las principales líneas de actuación de su ministerio, ya hizo referencia a cuáles eran los planes de la Biblioteca Nacional. Nos decía que, además de su dedicación especial a la protección de nuestro patrimonio histórico, tendría que convertirse en un ejemplo de liderazgo de las bibliotecas españolas; que debería seguir un proceso de revalorización de las líneas de trabajo, que se tendría que modernizar para digitalizar los fondos y revitalizarla como un escenario principal de actos culturales que fuesen más allá de la mera presentación de libros; que debía potenciar sus contactos con bibliotecas de otras comunidades autónomas y de otros países; que debería mejorar su portal informático y que debía abordar unos estatutos nuevos que recogiesen todas estas novedades de trabajo. Usted hoy, además, ha especificado unos objetivos más concretos que, desde luego, no voy a repetir.
Queda demostrado que el Gobierno tenía claro cuál debía ser esta línea de trabajo, esta línea de actuación de la Biblioteca Nacional, pero quiero decir también que acertó con la persona que debía ser responsable de llevar adelante estos objetivos. Debo decir, señora directora, que acertó al designarla a usted como persona responsable para llevarlos a efecto.
No hemos llegado todavía a los dos años de su gestión y considero que estas directrices, estos objetivos se van consiguiendo. No ha sido necesario esperar a escuchar su informe porque, a través de prensa, a través de los medios de comunicación, se ha ido viendo una mayor presencia de la Biblioteca Nacional. Y ha quedado claro que estas directrices de abrir las compuertas, de proteger el patrimonio, de modernizar la institución y de hacerla diversa, se están consiguiendo.
Reconocemos todas las dificultades que usted ha encontrado en su camino, en el que a pesar de esas dificultades materiales, como ha comentado usted, ha ido desde el desánimo inicial, pasando por la esperanza hasta llegar a esta ilusión renovada que usted demuestra y transmite, aunque nos haya dicho que no quería manifestarla. Pienso que el trabajo que ha realizado es tan enorme y de tanta calidad, como decía el senador Bofill, que es para estar satisfecha y poder demostrarlo y transmitirlo sin ningún reparo.
Después, nos encontramos con el después, con esa evaluación inicial, con esa disección de todas las carencias y necesidades del organismo que usted nos ha relatado, como por ejemplo esa falta de personal, esa fuga de personas que usted nos comentaba, a lo mejor derivada de su escasa promoción interna. Usted nos ha presentado hoy la relación de puestos de trabajo que, sin lugar a dudas, va a hacer más racional sus funciones, va a suponer una gran inyección de optimismo, de reconocimiento, con esos cursos de formación, y esa motivación redundará en su trabajo y, en consecuencia, en la mejora del servicio para los usuarios.
Usted nos ha referido otro tipo de carencias, en metodología, en gestión obsoleta, en la falta de presupuesto y otras más que sin duda se irán subsanando.
Nos comentaba que su objetivo era convertir la Biblioteca Nacional en un espacio abierto y en su informe vemos que la Biblioteca Nacional se ha abierto a la sociedad, a la cultura y también a sus propios fondos, además de haber desarrollado ese cuidadoso plan estratégico. El hecho de que se ha abierto a la sociedad lo hemos ido constatando tanto a través de la publicación de esas normas de acceso más simplificadas, más suavizadas y que también indicaba que se realizaban sin perder de vista la índole que caracterizaba las bibliotecas nacionales de todo el mundo que por su naturaleza y por la naturaleza de sus fondos y de sus funciones son esencialmente bibliotecas de investigación y centros de último recurso. El hecho de que se haya abierto a la sociedad lo hemos ido constatando, en primer lugar, por la publicación de las normas de acceso más simplificadas, más suavizadas, que indicaban a su vez que se realizaban sin perder de vista la índole de las bibliotecas nacionales del mundo, que, por la naturaleza de sus fondos y funciones, son esencialmente bibliotecas de investigación y centros de último recurso.
Se ha constatado también, tras la apertura física de puertas, por el gran éxito de visitantes que nos ha comentado. Igualmente, por la creación de los nuevos espacios y salas, y por la adecuación del nuevo edificio de Alcalá de Henares como segunda sede de la Biblioteca Nacional, de los espacios para exposiciones y de la nueva carpa para talleres.
También constatamos la apertura a la sociedad por el uso de las nuevas tecnologías, que permiten la muestra de los fondos patrimoniales y que éstos sean más accesibles gracias al proceso de digitalización, al «Portal Clásico» de la Biblioteca Nacional en colaboración con la Fundación de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, y a otro tipo de procesos informáticos, de los que soy incapaz de dar cuenta precisa por lo numerosos que son, a pesar de que he tratado de tomar notas con diligencia de todo lo que usted ha dicho.
La Biblioteca Nacional se ha abierto también a la cultura en sus múltiples expresiones, y a diversos foros nacionales e internacionales.
Se nos ha invitado a ciclos de conferencias,
a encuentros con intelectuales y artistas que han revitalizado la actividad externa, y aspira usted a que esto permanezca y se convierta en seña de identidad de la institución. Ha habido todo tipo de actividades culturales: talleres, exposiciones, etcétera. No nos extraña ya contemplar «hip-hop» culturales a las puertas de la biblioteca. Además, los fondos de la institución se han abierto también al exterior, como decía antes. Ahí está la futura exposición sobre Rembrandt, que nos comentaba usted, o la de «La Real Biblioteca Pública, 1711-1760: de Felipe V a Fernando VI», con fondos de la biblioteca, algunos de ellos recuperados.
Igualmente, se ha ampliado el acceso a los fondos hasta los fondos del año 1931. En todos los casos, lo que se pretende es ofrecer a los ciudadanos el descubrimiento de la belleza de los tesoros que custodia la Biblioteca Nacional. En este punto, me gustaría preguntarle si han detectado un mayor interés del público por este tipo de fondos inaccesibles u ocultos hasta hace poco; si el acceso a estos tesoros escondidos resulta más interesante que el acceso a otros que podrían verse en otro lugar y diferentes de los fondos de la Biblioteca Nacional.
En definitiva, señora directora, aunque el camino que le queda es largo y muy ambicioso, por todo lo que nos ha relatado vemos que se ha avanzado a paso de gigante. Hoy nos encontramos con una biblioteca renovada, que ofrece cambios internos y externos --en logotipos, banderas, jardines, etcétera-- e innovaciones. Es un nuevo lugar de encuentro con presencia activa en el ámbito cultural, y un centro moderno de investigación y de estudio. En definitiva, una institución que cumple su función a la vez que se moderniza, se abre a la sociedad y la cultura, y se hace diversa como corresponde a una biblioteca nacional del siglo XXI. Ya lo habíamos visto reflejado en la prensa por medio de expresiones como lugar que acoge, lugar que mezcla nobleza y patrimonio con confort y tecnología, o una atmósfera que atrapa de inmediato.
Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista considera que merece nuestra felicitación por su eficacia y por su gestión. Desde luego, le ofrecemos nuestro apoyo sincero en el desarrollo de su trabajo.
Quiero concluir solicitándole una visita para esta Comisión de Cultura a la Biblioteca Nacional.
Nada más, y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Se han incorporado la senadora Aleixandre y el senador Maqueda. Si desean intervenir, pueden hacerlo sus señorías. Comprendemos que los grupos minoritarios tienen que andar a contrapelo.
En primer lugar, intervendrá la señora Aleixandre, portavoz del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Muchas gracias, señora presidenta, por su benevolencia.
«Benvinguda, senyora Regàs, à aqueste Cambra i en aquesta comissiò.» No he oído toda su intervención, y lo siento muchísimo; pero es lo que les ocurre a los grupos pequeños, como ha dicho la presidenta: sus miembros no pueden estar en dos sitios a la vez.
Quiero felicitarla, porque el plan estratégico es muy interesante.
Además, quiero pedirle algo que hemos pedido muchas veces a las estructuras nacionales: nos gustaría que lo de nacional se convirtiese en estatal. Tenemos bibliotecas o teatros nacionales en Cataluña, y tenemos que llamarlos teatro nacional de Cataluña, por ejemplo. Esta biblioteca es de carácter estatal, y con tal carácter debe evolucionar.
La misión que se han marcado es buena, el patrimonio bibliográfico es interesantísimo y la memoria histórica debe prevalecer; toda nuestra historia, de un extremo a otro de nuestro país. La coordinación con las otras bibliotecas es también interesante. Un estudio exhaustivo de las líneas maestras que han señalado para 2006-2008 nos llevarán a pedirle antes de que termine la legislatura que venga de nuevo a explicarnos cómo han evolucionado.
Creemos que puede hacerlo muy bien. Muchísimas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senadora.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el senador Maqueda.
El señor MAQUEDA LAFUENTE: «Ongi etorria»; bienvenida, señora Regàs.
A mí también me ha dado pena no haber podido venir a escucharla.
Pertenecer a un grupo minoritario, como decía la presidenta, nos obliga a asistir a tres comisiones. Hemos estado al principio, durante la comparecencia de la ministra; hemos tenido que salir, y estamos de nuevo aquí.
Yo la admiro, y sigo su carrera. El otro día la citaba, cuando hablábamos de los archivos de Salamanca, como una de las personas que habían solicitado su devolución al Gobierno de la Generalitat. (La señora directora de la Biblioteca Nacional, Regàs Pagés: Somos millones.) Sí, sí. Aparte de eso, he seguido su labor porque, como catedrático de universidad y como académico, la biblioteca me ha interesado siempre.
Leeré detenidamente su intervención y, si tenemos alguna cuestión, yo le llamaré personalmente, si no le molesta. (La señora Directora de la Biblioteca Nacional, Regàs i Pagés: No me molesta nada.) Como no he oído su intervención, no puedo formularle ninguna pregunta ni hacerle ninguna alabanza. Lo dejamos, pues, pendiente.
Nada más, y muchas gracias; «eskerrik asko».
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Para contestar a todas las cuestiones que le han planteado, tiene la palabra la señora Regàs.
La señora DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL (Regàs i Pagés): Gracias a todos los senadores y senadoras; «moltes gràcies als qui parleu català».
Me he quedado muy sorprendida: presumo de ser una de las personas más impacientes del mundo, y me he dado cuenta de que, al lado de la impaciencia de los señores senadores, la mía no es nada. Después de explicarles que
tengo un equipo formado desde el mes de octubre, me piden lo que para mí es un objetivo. (Risas.) Quiero decir con esto que tiene mucha razón el senador cuando nos dice todos los programas a los que tendríamos que vincularnos. Pero, como seguramente sabe el senador, lo relacionado con la informática es tan audaz y raudo, que hay que ir con cuidado en cualquier cosa que se haga porque hay que prever lo que pueda ocurrir.
Eso nos pasa a nosotros con nuestra página web, y lo hago extensivo a la página web en los demás idiomas de España. Estamos haciendo una nueva página web en la que no figurarán los catálogos conjuntos con estas instituciones que ha citado usted, sino lo que se llama «links». Hemos establecido «links» con muchísimas bibliotecas; con muchísimas bibliotecas francesas y con bibliotecas de todas partes, para que, cuando tengamos la página web colgada, cualquier persona que consulte la de la Biblioteca Nacional pueda consultar también otras muchas. Lo mismo vamos a hacer con la Biblioteca Virtual Cervantes. Hasta ahora teníamos un convenio, por el que ellos nos iban pidiendo cosas y las iban colgando en sus páginas. Pero como ahora vamos a tener nuestras propias páginas, vamos a establecer «links» con ellos. Lo que queremos es que se sepa todo. No es que queramos tener sólo lo nuestro; al revés: todo lo nuestro lo podrán «linkear» --por decirlo con esta palabra idiota y absurda-- desde cualquier página web. Esto en cuanto a la página web.
Respecto al catalán, euskera y gallego, habíamos empezado con la página web que yo intenté cambiar modificando únicamente una pequeña parte del diseño; la que teníamos era tan horrorosa que me daba vergüenza verla.
Ésa es la que tenemos colgada, pero no es definitiva. No vamos a traducir nosotros; vale una barbaridad, no se lo pueden imaginar. Todo esto lo vamos a traducir al euskera, al gallego y al catalán, y lo vamos a colgar.
En cuanto a qué fondos tenemos en catalán, los tenemos todos. Ésta es una biblioteca nacional; y, cuando digo nacional, quiero decir de esta nación. Que esta nación tenga otras naciones es un asunto en el que yo no me meto. Pero le puedo asegurar que esta Biblioteca Nacional tiene los libros de todas las naciones. De la misma manera que cuando existía el imperio hispano-americano se tenía los libros que tenía Méjico. Yo no sé cómo serán las cosas y cómo se tendrá que decir, como directora de la Biblioteca Nacional puedo decir que todos los libros del depósito legal, absolutamente todos, todos los folletos, todas las cajas de cerillas, todo lo que lleva algo impreso, incluídos los DVD, sea catalán, sea vasco, sea gallego o español, vienen a la Biblioteca Nacional. Por lo tanto, lo tenemos todo.
En cuanto a nuestras relaciones con las bibliotecas, las estamos estableciendo, pero no hay que olvidar que no somos una biblioteca de préstamo. Yo no sé cómo funcionan las demás bibliotecas nacionales que usted dice o las de las comunidades autónomas, algunas funcionan como bibliotecas de préstamo y otras no. Tengo relación con todas, pero no en lo referente a los préstamos, en lo que yo no entro, en absoluto. Por ejemplo, la exposición que hemos hecho se ha ofrecido a todas las bibliotecas de España. La biblioteca de Cataluña, con la que he tenido una reunión hace muy poco tiempo, nos ha dicho que no le interesaba, porque le interesa solamente lo que trata de Cataluña. En nuestra exposición hay cosas de las escuelas de la República en Cataluña. Por tanto, tenemos las bibliotecas de Cataluña, las bibliotecas euskeras, las bibliotecas gallegas, las bibliotecas de todo el país, de toda la nación, de todo el Estado, llámelo como lo quiera llamar. Están todos. ¿Que a ellos no les interesa porque ya tienen lo suyo? Me parece muy natural. A veces me han ofrecido algunos libros de niños, y yo no tengo por qué comprar esos libros o hacer esa exposición porque yo tengo esos mismos libros de niños. Quiero decir que contacto tenemos con todas las bibliotecas, a lo mejor, no tanto como quisiera, pero, ¿sabe lo que pasa, senador Bofill? Que los días sólo tienen 24 horas, y para ir a la velocidad que yo quisiera necesitaría por lo menos 30 y, sobre todo, una capacidad de trabajo infinitamente superior porque al cabo de ocho horas, como todo el mundo sabe, uno no tiene ya más capacidad. En este sentido, puede estar tranquilo porque yo, no como catalana, sino como ciudadana de este país, estoy de acuerdo en la colaboración con todos los países que forman este país, con todas las naciones que forman esta nación, con todos los países que forman esta nación o con todas las naciones que forman este Estado. Usted dígalo como quiera, pero entienda lo que yo le quiero decir. (Risas.) Respecto a la esperanza que usted me da, se lo agradezco mucho porque yo soy una persona que siempre tengo muchas esperanzas. Todo el mundo me dijo que no lograría tener cuatro directores, no sólo dos, como tenía, el gerente y la directora técnica y, sin embargo, lo he logrado. Por lo tanto, pienso que lograré todos estos puestos que pretendo porque --he olvidado decirlo en el informe-- vendrán a sustituir en gran parte a los que son de empresas externas. Es verdad que el dinero no será del mismo capítulo y que para tener estos puestos necesitaré el capítulo 1, pero, en cambió, el capítulo 6 se rebajará muchísimo. No es un argumento contundente para el Ministerio de Hacienda, pero es un argumento que puedo utilizar. Es decir, si yo rebajo en 30 o 40 los puestos de empresas externas y los paso a funcionarios, de alguna manera se funcionarizan las labores específicas de los bibliotecarios y se deja para las empresas externas la limpieza, alguna parte de seguridad y la jardinería, por ejemplo, que me interesa muchísimo más que lo haga una empresa externa.
Cada año se hace un concurso, si estoy contenta intentaré renovarlo y, si no, no lo haré. Por lo tanto, me parece que no vamos mal encaminados.
Me ha dicho usted que le ha gustado mucho mi discurso porque no he entrado en cuestiones políticas. Siento discrepar; mi discurso es profundamente político, la apertura de la Biblioteca Nacional a todos los ciudadanos es una política de izquierdas y como tal la asumo. Es la política de la cultura para todos, no la cultura para unos cuantos privilegiados que se pueden pagar las escuelas; no una política para los que pueden ir a universidades privadas. Es una política para todos. El hecho de que yo me preocupe tanto de que la gente pueda tener promoción y estén remunerados de la manera que yo creo que les permitiría quedarse y no andar buscando por las demás instituciones,
también creo que es una parte política de mi discurso. Lo que sucede es que es una parte política en la que, a lo mejor, no se nota la política, pero lo es. Creo sinceramente que cuidar de la remuneración de las personas que trabajan en la biblioteca, de su formación, de su capacidad de promoción, es una política de izquierdas, como lo son la apertura de la biblioteca al público o la recuperación de la memoria histórica.
Le agradezco muchísimo que me haya dicho que he hecho un buen trabajo. Se lo agradezco de verdad, porque mi experiencia es nula en estas cosas. Me he tenido que aprender --y esto quiero que también conste en acta-- dos grandes tochos sobre cómo funcionan las administraciones públicas porque, si no, me encontraba en un bosque del que no sabía salir.
Respecto al estatuto, tenemos que elaborar uno nuevo, pero al principio hemos querido cambiar a través de una orden ministerial la parte correspondiente al patronato; ahora tendremos que cambiar el conjunto del estatuto, simplemente porque queremos explicar de forma más clara la labor de digitalización. Cuando se hizo el estatuto de la Biblioteca Nacional apenas existía y esto tiene que figurar de alguna manera. Yo no sé si usted lo sabe, pero soy una gran defensora, aunque es una batalla perdida, de que en la nueva ley del libro los editores en lugar de entregarnos los tres ejemplares en formato convencional, de libro o de cartel, nos entreguen uno en formato digitalizado, no para colgarlo, sino para poderlo tener en el momento en que no hubiera ya derechos de autor.
Esto simplificaría muchísimo las cosas, nos daría muchísimo más espacio y, además, estaríamos preparados para cuando pasaran los 70 años de rigor poder colgarlo en la página web sin necesidad de digitalizar por nuestra cuenta. Pero ya le digo que ésta es una batalla perdida.
El proceso de digitalización que yo me encontré cuando llegue a la Biblioteca Nacional, y esto es importante que lo sepan, consistía en 22 proyectos de digitalización, de los cuales cinco estaban repetidos porque no había unificación, y cada departamento por su lado digitalizaba lo que más le gustaba, según el convenio que hubiera establecido con una editorial, con una institución, etcétera, que estuviera interesada. Es lo mismo que nos ocurre con los facsímiles. En este momento la editorial no concede ni un solo facsímil. Hemos tenido mucho lío con los facsímiles, todo el mundo quiere que le demos uno; la gente daba el facsímil por su cuenta; nos hemos encontrado con algunos convenios que se habían firmado hace diez años en los que se daba prioridad a un editor frente a otro. En este momento estamos trabajando para establecer una política de facsímiles, en la que la biblioteca no dé todos los incunables y se quede con 20 ejemplares, sino que de alguna manera el trato sea más paritario, porque me parece que es lo justo.
Por tanto, la digitalización también está en un momento difícil. Hemos tenido que cambiar todo el sistema que tenemos porque está absolutamente obsoleto. Usted ya sabe que esto normalmente nos ocuparía dos años de trabajo. Estamos pensando en hacerlo en un año; lo vamos a iniciar ya, y toda la digitalización depende de esto.
Afortunadamente, hemos contratado a una directora de la UCI, que es una persona fantástica, que trabaja muy concienzudamente con la dirección técnica, y estamos elaborando un plan que pueda llegar no sólo a digitalizar lo que hemos hecho hasta ahora, que hemos pasado de más de millón de ejemplares a casi tres millones, sino que sea un plan que vaya digitalizando toda la biblioteca a marchas forzadas, de tal manera que en algún momento podamos nosotros pensar que hemos llegado a un punto a partir del cual podamos hacer las cosas con más calma. Pero primero hay que cambiar todo el sistema Ariadna.
Alguien me ha preguntado por la valoración del Año del Quijote. Para nosotros ha sido extraordinario; hemos hecho una de las mejores exposiciones que se han hecho sobre el Quijote, con un montaje muy atractivo, que ha llamado mucho la atención; fueron los Reyes a inaugurarlo, hemos hecho además una sala multimedia, donde la Reina, por cierto, se divirtió mucho porque pudo imprimir su propio nombre en una página del Quijote para llamar un poco la atención a las personas que asistían. Había también unas pantallas donde se podían ver trozos de películas que hablaban del Quijote, y una serie de cuadros, dibujos y grabados de toda la historia que estaban en nuestros fondos, que los habíamos digitalizado y puesto en esta pantalla. Esta exposición está también corriendo, no así la de los manuscritos e incunables, que sería imposible, pero sí la de estas dos grandes pantallas con los vídeos que hicimos en aquel momento, de los que hay copias y pueden verse en todas partes.
Hemos hecho además una exposición de fotografías de los paisajes del Quijote; hemos dado una serie de conferencias para expertos, para investigadores, pero también para el gran público. También hemos hecho el Catálogo Cervantino, que es una magna obra que --como he dicho en dos o tres ocasiones-- vamos a presentar con todos los honores la próxima semana. Todo ello nos ha consolidado como un lugar en el país donde se pueden ver y se trabajan los fondos existentes, convirtiéndolos en exposiciones, convirtiéndolos en conferencias, convirtiéndolos en conciertos, no sólo para los investigadores y para el público que sale a pasear los sábados y los domingos, sino también para niños. Hemos hecho unos trabajos fantásticos, con cómics sobre el Quijote para niños, para que vieran cómo se dibujaba un cómic y cómo se pasaba a vídeo; ha asistido gran cantidad de niños. Finalmente, hemos organizado un concierto de hip-hop, que ha sido uno de los grandes aciertos, a pesar de que el otro día una persona insultaba a esta directora por haber querido sustituir a los investigadores por el hip-hop. No los he sustituido, simplemente he ampliado el ámbito de personas que podían estar interesadas.
Les diré que cuando encargamos el hip-hop, les dimos a leer el Quijote a estos «hiphoperos», por decirlo así; en principio, pusieron mala cara y dijeron que era una tontería, pero al cabo de ocho días tuvimos una nueva reunión, y se quedaron francamente impresionados, porque consideraron a don Quijote como uno de ellos, como un marginado, como un loco. Realmente hicieron un concierto maravilloso; fue algo espectacular, y además a nosotros nos dio la oportunidad no sólo de abrirnos a todo este público,
sino también de que el público viera qué tipo de actos estamos haciendo.
No estamos compitiendo con nadie; no vamos a traer a una persona, por famosa que sea, si no tiene relación con los fondos de la Biblioteca Nacional.
También quería decirle al senador Bofill que en cierto momento tuve muchas ganas de ir a trabajar a Barcelona, a Cataluña, pero por muchas voces que di nadie me llamó. A mí aquí me han dado todas las oportunidades, absolutamente todas. Me han ofrecido éste y otros cargos, he elegido éste; he tenido la ayuda de todos los ministerios de una manera extraordinaria, y estoy haciendo mi labor en este momento muy, muy satisfecha; pero no se crea nadie que si no estoy trabajando en Cataluña es porque no he querido ir; es que nadie, nunca, me ha llamado.
Nunca hemos dicho la biblioteca de Madrid, y cuando una persona lo dice, le hacemos rectificar. Ésta es una biblioteca nacional, de todos los españoles. Yo no entro en lo que usted entienda por español, si entiende que hay otras personas dentro o no; pero nunca hemos dicho la biblioteca de Madrid ni nuestras exposiciones están centradas en Madrid; por ejemplo, pasado mañana Joan Margarit viene a dar un recital de poesía, y como todo el mundo sabe es un poeta catalán; en el patronato tenemos personas de Euskadi, de Galicia, de Valencia, de Andalucía, de Cataluña, de Aragón, de todas partes. Éste es mi deber, no es una política, porque esta biblioteca es la biblioteca de todos, y cuando digo de todos, no digo sólo del público, digo de las naciones, de las regiones, de las comunidades, llámenlo ustedes como quieran.
Señora senadora, le agradezco mucho sus palabras. Realmente me hace mucha ilusión que usted considere que lo estoy haciendo bien, porque no se crea que yo estoy tan segura. Muchas veces me despierto por la noche pensando si he elegido bien el camino, pero simplemente por el hecho de dudar, creo que ya estoy en el buen camino. Por tanto, todas las ideas que ustedes me han dado pueden estar seguros de que me servirán, porque yo lo aprovecho todo. De la misma manera que cuando escribo un libro aprovecho las experiencias de todo lo que está a mi alrededor, cuando ocupo un cargo aprovecho todas las indicaciones que me dan. En este sentido, tienen ustedes mi teléfono, me pueden llamar cuando quieran, si hay alguna cosa que les haya quedado pendiente, por favor, llámenme, porque quizá algunas veces me faltan detalles o me falla el vocabulario administrativo --a pesar de que ya lo voy aprendiendo.
En la apertura a nuestros actos hemos conseguido algo impresionante: el salón de actos --en el que caben 250 personas-- lo tenemos lleno, y además con gente muy diversa. Recuerdo un día que hicimos una exposición de todos los libros prohibidos durante el franquismo y en los primeros años de la democracia sobre la homosexualidad, que llamamos Memoria homosexual, y estaba lleno de homosexuales absolutamente emocionados.
Pero otros días hacemos algo sobre los libros que tenemos relacionados con los ancianos, y aquello está lleno de ancianos. Y otro día hacemos hip-hop y está lleno de jóvenes. Yo creo que esto es lo que tenemos que hacer, y por eso me ratifico en estas actuaciones.
No he querido decir con lo que yo me encontré que lo que se hiciera, no se hiciera bien, pero se hacía al ralentí, seguramente con menos presupuesto, seguramente con menos equipo directivo. Ha sido un acierto realmente implementarlo, porque el gerente y la directora técnica no podían dar abasto a todo, y ahora estamos muy satisfechos.
Para acabar, les invito personalmente, de manera oficial, como haga falta y como se diga en este Senado. Ya saben ustedes la historia del señor que fue a un barco y comprobó que a la derecha la llamaban estribor, a la izquierda la llamaban babor, a la cuerda la llamaban cabo. Y dijo: ¿me alcanzas la mermelada, si es que se sigue llamando así? (Risas.) Se llame como se llame la invitación que yo les hago, cualquiera de las acepciones que ustedes le quieran dar sirve: están ustedes invitados a visitar todos los tesoros de la Biblioteca Nacional, todos los incunables, todo el depósito. Una de las primeras cosas que yo hice fue enviar una invitación al Senado y una invitación al Congreso. Por parte del Congreso vino una comisión de unas veinte o treinta personas a visitarnos hace muchísimo tiempo, cuando todavía tenía el antiguo equipo directivo. Pero ustedes están invitados, como senadores, como Senado y como particulares. No tienen más que llamarme a mi teléfono.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
No tenga duda la señora Regàs de que le vamos a tomar la palabra e intentaremos organizar una visita de la comisión para que podamos ver en vivo y en directo alguna de las cosas que ha tenido la amabilidad de contarnos.
Existe la posibilidad de un turno de réplica y dúplica que imagino que querrán usar casi todos, por no decir todos. Lo que sí les rogaría, dado que son más de las trece treinta, es que tuvieran un poco de benevolencia con nosotros mismos y procuraran que fuera un turno más corto.
Vamos a empezar por el mismo orden. En consecuencia, tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, senador Vázquez Requero.
El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta.
La directora, tanto con sus últimas como con sus primeras palabras, me ha dado la razón, es decir, que esto no es un discurso político al uso. (La señora Directora de la Biblioteca Nacional, Regàs Pagés: Muy bien, no le había entendido.) Entre otras cosas he dicho que ha ido al grano, porque normalmente aquí no estamos acostumbrados, y quizá usted al principio lo ha notado, a que nos den respuestas certeras y contundentes, sino que los comparecientes se van por las ramas, muchas veces no se responde y no se dice nada en los contenidos. Ese discurso, que usted ha calificado de política de izquierdas, no era un discurso al uso, pues usted, como digo, ha ido al grano en muchas cuestiones en las que otras veces no se entra a fondo en esta Cámara. Por eso la he felicitado.
También me ha dado la razón no solamente en lo último que ha dicho, sino que hasta nos ha dado el teléfono, lo que
tampoco es usual, así como en la contestación al señor Bofill, entrando en la cuestión en la que yo no iba a entrar de si biblioteca nacional o biblioteca central del Estado. Tampoco se suele hacer eso.
Por lo tanto, me ratifico en mis palabras de que no es un discurso político al que estamos acostumbrados en esta Cámara.
Le agradezco que me haya contestado a mis preguntas sobre el nuevo estatuto, sobre la digitalización, sobre la valoración del Quijote y a todas las cuestiones que se han planteado --si hay más las veremos en el «Diario de Sesiones» e incluso en el plan estratégico que ha puesto a disposición de los grupos--. Insisto en que me ratifico --y voy a ser muy breve por las exigencias de esta segunda intervención-- en lo que he dicho al principio, y me gustaría saber su opinión sobre lo que le expongo a continuación. Aunque no se puede establecer un debate entre los propios grupos y yo siempre soy muy respetuoso con los procedimientos y las formas, sí me gustaría hacer una mención aunque sea de pasada. Me ha parecido entender del contenido de su intervención, desde que ha necesitado un tiempo de seis meses para realizar el diagnóstico hasta el establecimiento de ese plan estratégico que se quiere poner en marcha ahora, y en contradicción con lo que decían otros grupos parlamentarios, creo que el Gobierno, al principio, no tenía una línea clara de trabajo y ha sido el propio cargo el que ha vestido esa línea de trabajo, como me ha parecido entender de sus manifestaciones y en contraposición, como digo, a la opinión de otro grupo político.
Finalmente, querría saber si usted entiende --y ya sé que es una opinión personal más que como directora de la Biblioteca Nacional-- que la cultura debe entenderse como la construcción de un horizonte de progreso o como un punto de encuentro.
Nada más.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Tiene la palabra la senadora Aleixandre.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias, presidenta.
No nos han sorprendido los comentarios que han hecho sobre usted, ya que conociendo su trayectoria y conociéndola a usted era lógico que hiciese la exposición que ha hecho.
Solamente quiero referirme a una cuestión que ha suscitado en su última respuesta: la cultura no debería tener color político. No hay cultura de derechas ni de izquierdas. Hay cultura. Se acabó. Como la historia. Toda la historia es lo que hay, lo que sucedió. Exactamente lo que sucedió.
Estamos cansados en este país de tener historias a trozos. Creo que es hora de tenerla toda, la que hubo, la que hay, la que pasó, exactamente la que pasó, de la forma menos partidista posible, porque este país es este país entero.
Por lo tanto, sí le vamos a pedir, dentro de no demasiado, un año, que nos diga cómo está esto.
Muchísimas gracias.
La señora PRESIDENTA: Senador Maqueda.
El señor MAQUEDA LAFUENTE: Gracias, señora presidenta.
Felicito a la directora Rosa Regàs. Me ha gustado mucho su intervención.
En lo poco que he escuchado de su réplica me ha dejado tranquilo sobre el tratamiento de las lenguas y la participación de las comunidades autónomas. Me ha gustado mucho cómo lo ha enfocado e insisto en lo que comentaba antes de que tendremos más ocasiones en su ofrecimiento de visita. La llamaré y comentaremos su intervención. La felicito porque me ha corroborado lo que pensaba de usted, que es una gran profesional.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Senador Bofill.
El señor BOFILL ABELLÓ: Lo que estoy pidiendo y diciendo es que se visualice esta pluralidad al máximo posible, cosa que ya sé que en parte se está haciendo; es decir, cuando hablo de insistir en la pluralidad lingüística y cultural es porque creo que la página web puede ser un gran instrumento para ello.
Es cierto que no es la biblioteca de Madrid, pero la mayor parte de cosas que hacen pasan en Madrid, inevitablemente. (La señora directora de la Biblioteca Nacional, Regàs Pagés: La mayor parte no, todas. Si estuviera en Vitigudino de Arriba...) Sí, justamente. Ésta es la cuestión: si nuestro modelo de Estado va a ser un modelo a la francesa y vamos a hacer una «bibliothèque nationale» al estilo francés o vamos a hacer otra cosa distinta. Es muy difícil porque estas instituciones grandes ya tienen unas dinámicas históricas, y no hay que olvidar --yo no lo olvidaré nunca-- que esta Biblioteca Nacional actual se fundó por Felipe V sobre la base de los fondos de nobles exiliados porque lucharon con el archiduque Carlos. Esto hace referencia a un hecho importante en la historia de este Estado. Evidentemente hay unas dinámicas históricas que justamente arrancan de ese momento y que Frances Ferrer i Gironés ha estudiado profundamente, y yo sé que en un año o en seis meses de dirección de la biblioteca no se van a cambiar estas cosas, aunque creo que usted está contribuyendo positivamente a que nos entendamos mejor entre todos, que es de lo que se trata.
No me ha contestado a una cuestión y le insistiré. Yo le pregunté a la ministra de Cultura en su comparecencia del mes de junio si después de una exposición tan importante como la del Quijote tenían previstas otras exposiciones porque también nos gustaría ver exposiciones en Madrid y no por una especie de agravio, al contrario, porque estamos encantados de que se haya hecho y, además, el Quijote tiene una dimensión que no necesariamente es comparable con otras cosas, pero eso no quiere decir que otras cosas no se deben hacer. Pues bien, ella me contestó que el año que viene, es decir, éste, el 23 de abril, se celebraría --yo entendí que en Madrid y en la Biblioteca Nacional, o en relación con la Biblioteca Nacional-- una gran exposición dedicada a Ramón Llull, con fondos y mediante un convenio con el Gobierno balear. Además, me lo repitió, porque antes le he leído una parte de su intervención y al final me
dijo: Tendremos la gran celebración del 23 de abril precisamente con los fondos de Ramón Llull que están en la biblioteca de Palma de Mallorca y lo haremos con el gobierno balear. Yo sigo preguntando si existe este proyecto y, si no es este año, cuando será porque me parecía muy interesante, y además que fuera con el gobierno balear y no necesariamente con el gobierno catalán. Incluso hablé con la consejera de Cultura de la Generalitat de Cataluña para comunicarle lo que me habían dicho y que sería interesante que participáramos incluso las otras comunidades que hablamos la lengua catalana porque Ramón Llull es uno de nuestros escritores importantes. Si no está en los planes sería muy interesante que se hiciera.
«Moltes gràcies».
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Por último, la senadora Navarro.
La señora NAVARRO LAFITA: Gracias, señora presidenta.
En primer lugar, intervengo para responder a la alusión que ha hecho el portavoz del Grupo Parlamentario Popular a la intervención del Grupo Parlamentario Socialista, precisamente para insistir en que el Gobierno tenía muy claro desde el principio cuáles iban a ser sus líneas de trabajo, y así lo demuestra el «Diario de Sesiones» del 24 de junio del año 2004. Por supuesto, consideramos importante que una vez hecho ese diagnóstico inicial de cuál era el estado de la biblioteca, se hayan detectado cuáles son sus carencias y se haya intentado subsanarlas de la manera más eficaz y mejor posible. Pero además de esto, está la impronta de la directora general. Precisamente hemos destacado la calidad de su trabajo y la hemos felicitado porque el Gobierno ha acertado en su designación. Reitero, por tanto, esa felicitación, esa línea de trabajo y esas directrices del Gobierno.
Por otra parte, quiero referirme a algo que ha comentado usted en su exposición. Ha dicho que en todos los actos que se han ido programando en la Biblioteca Nacional para jóvenes, para ancianos o sobre cualquier tema específico, se ha visto muchísimo interés y ha habido una gran afluencia de público. Me parece muy importante suscitar ese interés, pero también debemos considerar que quizá entre los ciudadanos exista una necesidad básica de cultura. Por tanto, creo que el Gobierno socialista tiene una gran responsabilidad en dar respuesta a ese interés.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.
Para cerrar esta sesión tiene la palabra doña Rosa Regàs.
La señora DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL (Regàs Pagés): Muchas gracias de nuevo por sus palabras, señoría. Me recuerda a lo que siempre me dice un amigo mío: a ti se te entiende todo. Y es que es verdad; se me entiende todo. Pero creo que eso es lo importante.
Desde luego, no voy a tener demasiadas ocasiones para comparecer en esta comisión a causa de mis obligaciones. Estoy verdaderamente entusiasmada con el trabajo que estoy haciendo. Creo que se pueden hacer muchas cosas.
En esta ocasión he considerado que lo mejor era transmitirles a ustedes este entusiasmo y, sobre todo, el trabajo que estamos haciendo en equipo.
Cada vez hay más gente implicada en este entusiasmo. Les parecerá extraño, pero tenemos incluso los sindicatos a favor, lo cual es bastante insólito. (Risas.) Creo que todo el mundo está bastante contento y yo me alegro de que así sea.
Por otra parte, ha venido usted a decir que la persona es la que va haciendo la política cultural en lugar de que esa política la marque o la dirija el Gobierno o más concretamente la ministra de Cultura. No puedo decirle si eso es así o no, pero en mi caso no lo es. Las directrices básicas me las dio la ministra en su discurso --creo que esto lo digo en el informe-- exactamente el día que me nombró. Fue eso lo que me dio la idea de lo que iba yo a hacer. Y a partir de ahí he ido despachando con ella en varias ocasiones para darle cuenta de cómo iba poniendo en práctica el objetivo. La ministra dijo que había que abrir la Biblioteca Nacional a todo el mundo para que no fuera solamente un lugar donde guardar los libros sino para que fuera también un lugar de encuentro intelectual.
Señoría, usted me ha preguntado si yo pienso que la cultura es horizonte de progreso o punto de encuentro. Pues debo decirle que yo no tengo imaginación para el futuro. No creo en la gente que me dice que trabaja para el futuro. No me lo creo. El que no trabaja para el presente no puede trabajar para el futuro. Sería un salto demasiado grande. El punto de encuentro es la base del horizonte de progreso. Usted me ha dado antes la razón y yo se la doy ahora. No tengo que elegir entre uno y otro porque me parece que son los dos. El punto de encuentro es la base de la política cultural, y si esto lo seguimos haciendo, si logramos entendernos --cosa que parece bastante difícil--, realmente tendremos ante nosotros un horizonte de progreso hacia el que caminar. En esto creo y es lo que realmente deseo.
Senadora Aleixandre, estoy convencida de que hay políticas culturales de derechas y de izquierdas --tal vez culturas no--. Por ejemplo, una política cultural es la escuela pública. (La señora Aleixandre i Cerarols hace signos negativos.) Senadora, es mi turno. (Risas.) Estaba diciendo que la política cultural no es la cultura. La cultura es algo que está ahí y que hay que dar a conocer. Y se puede dar a conocer de diversas maneras. Pero le voy a poner un ejemplo. Si yo fuera alcalde de una gran ciudad, nunca haría un gran centro cultural porque me parece que ésa es una forma de transmitir la cultura que sólo sirve para que aparezca en la televisión. Pero el crear pequeños centros culturales en los barrios, para mí sí es cultura según yo la entiendo. Por tanto, hay distintas maneras de hacer política cultural. La escuela pública y laica es de izquierdas; la escuela no pública y no laica no es de izquierdas. Esto es así. Las políticas no tienen nada que ver con la cultura. La cultura es una, es lo que hemos hecho, lo que nos han dicho, lo que nos hemos transmitido, cómo cantamos, cómo nos tuteamos, cómo nos hablamos, cómo nos miramos,
cómo pintamos los cuadros. Pero enseñárselo a unos o a otros es ya política cultural, que puede ser de izquierdas o de derechas.
A mi edad provecta voy viendo todos los días que esta política está bien, y lo digo porque a mí me gusta porque es de izquierdas. Por tanto, la política cultural queda a elección de cada ideología. Y cuando digo política cultural no me estoy refiriendo a la política cultural gubernamental. No es eso lo que quiero decir. Lo que quiero decir es que la política cultural de izquierdas es la que se basa en las ideas, no en las creencias. Las creencias son la patria, la religión y la moral. Las ideas son la igualdad, la justicia y la libertad. Eso es lo que yo entiendo por ser de izquierdas: la defensa de estas ideas, no la de las creencias. Las creencias van en segundo lugar, y si pasan a primer lugar es cuando estamos en el fundamentalismo. Esto es lo que yo creo y por lo que pienso que me ha elegido este Gobierno --evidentemente no otros-- para este cargo.
Por tanto, yo tengo que defender mi manera de ver la cultura en la Biblioteca Nacional. No me verán nunca allí hablar de algo que no se refiera a la cultura. Y cuando traspaso las rejas --esas rejas que ahora vamos a arreglar y que van a quedar tan bonitas-- es cuando manifiesto mi opinión sobre la vida, sobre las cosas, sobre los gobiernos, sobre las radios, sobre lo que sea, pero de todo eso no hablo nunca en la Biblioteca Nacional. La Biblioteca Nacional es un ámbito de cultura que yo intento transmitir al público de la manera en que creo que debo hacerlo.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Señorías, con esto hemos acabado el orden del día.
Agradecemos una vez más la presencia de doña Rosa Regàs.
Se levanta la sesión.
Eran las trece horas y cincuenta minutos.