CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
SENADO

Año 2006 VIII Legislatura
Comisiones. Núm. 388
COMISIÓN DE CULTURA
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. DOÑA MARÍA ISABEL FLORES FERNANDEZ
celebrada el martes,
14 de noviembre de 2006


ORDEN DEL DÍA:


-- Comparecencia, a petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, del Director General de Bellas Artes y Bienes Culturales, D.
Julián Martínez García, para informar de la aplicación del denominado uno por ciento cultural. (Número de expediente 713/000803).

Debate y votación de las siguientes mociones del Grupo Parlamentario Popular en el Senado:


-- Por la que se insta al Gobierno a la ejecución de un plan director de mantenimiento del Acueducto de Segovia en un grado de conservación y mantenimiento permanentemente óptimo. (Número de expediente 661/000259).


-- Por la que se insta al Gobierno a que inicie las actuaciones necesarias para restaurar la casa de Torrearévalo (Soria) donde nació el insigne pensador y modernizador de toda la vida española, D. Julián Sanz del Río. (Número de expediente 661/000346).


-- Por la que se insta al Gobierno a la creación del Museo Nacional del Teatro en el edificio conocido como El Escorial de Adobe, en el núcleo palentino de Calabazanos. (Número de expediente 661/000287).


Se abre la sesión a las diez horas.

La señora PRESIDENTA: Buenos días, señorías. Comienza la sesión de la comisión.
Como punto previo al orden del día, vamos a proceder a la aprobación del acta de la sesión anterior, que se celebró el día 23 de octubre. Me imagino que tienen conocimiento del acta sus señorías.
¿No hay ninguna objeción? ¿Se puede aprobar? (Asentimiento.) Queda aprobada.
Para conocimiento de sus señorías les informo de que no procederemos a votar las tres mociones antes de las doce y media. Lo digo por si sus señorías tienen que ir a otra comisión.


-- COMPARECENCIA, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO, DEL DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES, DON JULIÁN MARTÍNEZ GARCÍA, PARA INFORMAR DE LA APLICACIÓN DEL DENOMINADO UNO POR CIENTO CULTURAL (713/000803).

La señora PRESIDENTA: Comenzamos con el primer punto del orden del día, que es la comparecencia, a petición del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, del director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, don Julián Martínez García, para informar de la aplicación del denominado uno por ciento cultural.
Le damos la bienvenida al señor Martínez García y procedemos al objeto de la comparecencia, para lo que tiene la palabra.

El señor DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES (Martínez García): Muchas gracias, señora presidenta.
Buenos días, señorías. Efectivamente, estoy aquí hoy ante la petición de una comparecencia que afecta al uno por ciento cultural y, como muy bien decía la presidenta, no es la primera vez que compartimos un espacio como este para hablar de un asunto que tanto nos ha preocupado y nos preocupa a todos. Les voy a recordar brevemente que la última vez que estuve aquí, el 24 de febrero de 2005, fue precisamente para una comparecencia del uno por ciento, que además fue propuesta en fechas anteriores, el 21 de octubre de 2004, en una ocasión en la que tuve oportunidad de estar aquí hablando de otro asunto y ante el interés de sus señorías, me ofrecí, como era lógico, a comparecer de nuevo. Eso se produjo en febrero de 2005. Desde entonces han transcurrido muchos meses y se han desarrollado una serie de situaciones que, aunque hayan transcurrido desde entonces, desde hace más de un año, en el sentido que hoy nos ocupa son nuevas.
Recordarán sus señorías que cuando se produjo el cambio de Gobierno nos encontramos con una situación heredada, en la que había una serie de actuaciones, aprobadas por la Comisión Mixta de Fomento y Cultura en la anterior legislatura, que dejaron pendiente de financiar numerosos proyectos, más de 450, por un valor aproximado de 510 millones de euros que nunca fueron presupuestados, y quedaron sobre la mesa unos 935 expedientes, que tampoco tuvieron contestación, por valor de 904 millones. Es decir, nos enfrentábamos a un paquete importante de proyectos que sumaban un total de 1.390, con una financiación necesaria de 1.414 millones, que no estuvieron nunca encima de la mesa.
Esta situación fue la que nos empujó a establecer una serie de contactos y relaciones con todos los afectados, desde las propias comunidades autónomas hasta la federación de municipios, para ver, ante una propuesta que hacíamos entonces, cómo podíamos orientar el futuro del uno por ciento. Y la primera medida fue la creación de la comisión interministerial para la coordinación del uno por ciento en septiembre de 2004, que fue la que produjo el marco adecuado para empezar a trabajar en una nueva orientación. A partir de esta comisión interministerial, que tenía una serie de funciones adscritas a ella, y una composición determinada que afectaba a los ministerios que más inversión directa producían, tuvimos la oportunidad de trabajar con las comunidades autónomas, y fue en un debate amplio, en una reunión en Palma de Mallorca en octubre de 2004, cuando conseguimos, tras siete horas de debate, unificar posiciones y ponernos de acuerdo en una serie de criterios sobre el uno por ciento.
Ya señalaba entonces que lo mejor que podríamos hacer era llegar al acuerdo y al consenso para poner fin a una situación que suponía problemas para todos, tanto para el Estado como para las comunidades autónomas y ayuntamientos implicados en todos los proyectos que había encima de la mesa. Entendíamos entonces que ese marco de acuerdo y de diálogo era el mejor camino. Afortunadamente, estos criterios se aprobaron por unanimidad de todas las comunidades autónomas en octubre de 2004 en Palma de Mallorca. Entonces fueron trasladados a la Mesa de la Conferencia Sectorial de Cultura. Allí se volvieron a explicar, aunque las consejeras y los consejeros que participaron en la reunión ya tenían conocimiento de ellos porque se habían visto previamente en el Consejo de Patrimonio Histórico, y también fueron aprobados por la Conferencia Sectorial de Cultura. De tal manera que, en la primera reunión que se produce en diciembre de 2004, la Comisión Interministerial los aprueba y, finalmente, con fecha 15 de marzo de 2005, aparece publicada en el BOE la Orden del Ministerio de Cultura 596/2005 que, como les he señalado, establece los criterios para la aplicación del uno por ciento cultural.
Señorías, ustedes conocen muy bien esa orden que contiene una serie de requisitos --digamos-- excluyentes. Tres de estos requisitos se tienen que cumplir necesariamente para que se pueda seguir tramitando el expediente y, por tanto, los proyectos a los que hace referencia. El primer requisito es que la actuación cumpla la finalidad del uno por ciento, es decir, que se dedique a trabajos de conservación, restauración, rehabilitación, consolidación; que se dedique al enriquecimiento del Patrimonio Histórico Español adquiriendo bienes culturales; o que sirva finalmente

para el fomento de la propia creatividad artística. Además, se señala una excepción importante, y es que se dice que se deben descartar de un modo general las construcciones u obras de nueva planta, aunque sean para actividades culturales. Se habían exceptuado, lógicamente, los edificios que albergaran museos, archivos o bibliotecas porque, como saben ustedes, por criterio de la propia ley son ya considerados bienes de interés cultural. Esto establecía un primer campo de juego más cerrado que el que había hasta ahora. Con anterioridad se estaban financiando obras de nueva planta que estaban fuera de la finalidad del uno por ciento cultural que la propia ley requiere, como urbanizaciones en espacios públicos o el propio alumbrado en otros ámbitos. Por tanto, quedaba fuera todo este tipo de proyectos que se estaban financiando y que no tenían el objetivo o la finalidad del uno por ciento cultural.
El segundo requisito era que cualquier inmueble en el que se invirtiera estuviera declarado bien de interés cultural o declarado en otra categoría asimilable en la propia legislación autonómica desarrollada desde el soporte de las comunidades autónomas, o también aquellos para los que se hubiese incoado el expediente de declaración.
Finalmente, el tercer requisito era que el inmueble fuese de titularidad pública, algo que parece obvio, pero que el repaso de expedientes anteriores ponía en duda puesto que había inversiones que afectan a otras titularidades. En esta tercera circunstancia, que el inmueble fuera de titularidad pública, había tres claras excepciones: primera, que aun tratándose de una propiedad privada fuese cedida a una Administración pública para su uso público debidamente inscrito en el correspondiente registro y por un plazo mínimo de 50 años. La segunda excepción era que las inversiones se realizaran en bienes incluidos en la lista del patrimonio mundial. Y la tercera que existiera un programa o línea de actuación que correspondiera a un plan nacional marcado desde el propio Ministerio de Cultura y que permitiera invertir en edificios claramente de titularidad privada. En este caso aparecía señalado el Plan de Catedrales, Monasterios, Abadías y Conventos. Evidentemente, con estas circunstancias se orientaba la inversión a bienes de titularidad pública y se permitía seguir trabajando en monumentos que en nuestro país no son discutibles por su categoría artística e histórica, como las propias catedrales, independientemente de la titularidad.
La Mesa de la Comisión Mixta, con estos tres criterios fundamentales, empezó a ejercer un filtro que orientó definitivamente las actuaciones que se seleccionaban para la inversión procedente del uno por ciento.
Luego se añadió un cuarto requisito que no era excluyente, pero que al final, vista la trayectoria que hemos recorrido durante los últimos tiempos, podríamos considerar también como excluyente, y es la presentación de un proyecto de ejecución. Esto vino motivado porque la experiencia demostró que numerosos promotores de iniciativas que querían financiarse con el uno por ciento presentaban una breve memoria o un proyecto básico de ejecución, de dos páginas. Esta documentación terminaba en las mesas de las comisiones mixtas, se aprobaba y se recogía en actas la aprobación de la inversión, en dos páginas, respecto a un determinado bien por valor de un millón de euros. Evidentemente, a partir de ahí y una vez aprobado en acta, si no había proyecto no se podía ejecutar y se generaba esa bolsa que yo señalaba al principio de forma general.
Por tanto, con estos cuatro criterios se empieza a aclarar y ordenar la llegada de proyectos a la Mesa de la Comisión Mixta, de tal manera que nos permitió empezar a trabajar con un volumen menor de proyectos.
Respecto de aquellos que estaban pendientes, se dijo que quien como promotor de institución tuviera interés en que se siguieran gestionando y tramitando con el uno por ciento sólo tenían que volver a enviarlo o, en el caso de que el proyecto se hubiera depositado, hacer una solicitud poniendo de manifiesto su interés por su continuidad.
¿Qué ocurrió con esa orden y estos cuatro criterios que formaban ya un paquete asequible para debatir en las mesas? Una vez que estos proyectos están perfectamente seleccionados, como la propia orden recoge, se aplican unos criterios de prioridad que tienen que ver con siete puntos.
Primero, que esos proyectos incluyan propuestas de cofinanciacion de otras administraciones públicas --no se específica cuáles--, porque la experiencia también nos demostró que cuando hay una implicación económica por la otra parte, el seguimiento de la obra es más fácil y, por tanto, la ejecución y finalización de los proyectos más factible. Señorías, no les voy a recordar ahora, porque lo saben muy bien, que las competencias en materia de cultura están transferidas a las comunidades autónomas. Por tanto, estas son las que deben autorizar y gestionar los proyectos y las que, desde el punto de vista del Estado y el propio Ministerio de Cultura, deben estar encima --entre comillas-- y hacer la inspección del seguimiento adecuado de la obra, como es lógico, junto con el ministerio inversor. Por tanto, ese criterio de cofinanciación, que se establecía en, al menos, un 25 por ciento parecía fundamental porque permitía incrementar la partida propia del uno por ciento.
En segundo lugar, que estuvieran preferentemente en el entorno de obra pública. En tercer lugar, que las actuaciones propuestas correspondieran a uno de los programas de actuación fijado en los convenios bilaterales.
Estos convenios bilaterales se establecían entre el Ministerio de Cultura y los ministerios inversores, firmándose inmediatamente después de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado» número 63, de 15 de marzo de 2005 --que les he señalado anteriormente--: el 4 de abril de 2005 con Medio Ambiente y el 28 de abril de 2005 con Fomento. Estos convenios bilaterales --y sólo me voy a referir a ellos brevemente, no entrando en todas y cada una de sus cláusulas-- tienen unas líneas prioritarias de inversión; también se tiene en cuenta el equilibrio territorial por comunidades autónomas, porque hemos detectado una desviación de las inversiones del uno por ciento en legislaturas anteriores hacia determinadas comunidades, mientras que otras quedaban con inversiones mínimas, en algún caso, aunque excepcionalmente, con cero euros, y en otras, como por ejemplo Baleares, con un 0,63 por ciento, mientras que La Rioja estaba cerca del 20 por ciento de inversión. En consecuencia, había que mirar el mapa y procurar un equilibrio territorial en la inversión del uno por ciento.


Finalmente, se planteaba el estado de conservación del propio inmueble, e igualmente que esas actuaciones integrales de conservación miraran a los paisajes y a los conjuntos patrimoniales en los que estaban incluidos los propios bienes.
El séptimo criterio de prioridad en la orden era el establecimiento de un contacto con las propias comunidades autónomas, para que fueran oídas e hicieran propuestas desde su perspectiva territorial y de gestión, lo que en ciertas ocasiones se hizo de forma conjunta en el propio Consejo de Patrimonio, aunque también se ha hecho vis a vis con cada una de las comunidades, trasladándonos formalmente por escrito el orden de prioridades que consideran para los proyectos de sus respectivos territorios. Como la cofinanciación que exige la orden --aunque hay numerosas variables, como se pueden imaginar-- viene orientada en la mayoría de los casos por la propia comunidad, ya que pone el 25 por ciento y establece los listados de prioridades, como comprenderán al final hay un acuerdo importante entre lo que sale de la mesa y las propuestas de las propias comunidades. Por tanto, como les digo, las comunidades son oídas y se tienen en cuenta sus propios criterios para invertir el uno por ciento en los bienes de su territorio.
Les señalaba antes que los convenios bilaterales se habían firmado el 4 de abril de 2005 con Medio Ambiente, que establecía una serie de líneas prioritarias de actuación que se concretan en diversos programas. Uno tiene que ver con la propia investigación histórica sobre ingeniería civil y difusión; otro sobre jardines históricos; otro sobre obras hidráulicas de interés históricos, incluyendo también el estudio y la investigación; un programa abierto sobre las vías pecuarias, las zonas naturales de interés ecológico; programas de recuperación de infraestructuras públicas para actividades ambientales; planes nacionales de conservación del patrimonio, en el sentido amplio que recoge la orden; y un programa muy concreto para dotar de alumbrado y recuperación de los yacimientos arqueológicos, cuando estén en los entornos rurales.
El programa bilateral firmado con el Ministerio de Fomento, de fecha 28 de abril de 2005, es más amplio. Tiene tres grandes soportes estructurales. Uno de ellos tiene que ver con las obras públicas y, por tanto, con el patrimonio edificado que tenga valor histórico artístico, y en él se recogen seis programas. El primero hace referencia a las vías, caminos y senderos, por ejemplo, el Camino de Santiago y las calzadas romanas. Un segundo afecta a los puentes. Un tercero a los túneles. Un cuarto al patrimonio ferroviario, ya que como ustedes saben hay numerosísimas estaciones o bienes relacionados con este patrimonio ferroviario, como algunos puentes, y por tanto esa arqueología más industrial también está declarada BIC. También existe un programa destinado al patrimonio marítimo terrestre, que afecta fundamentalmente a instalaciones portuarias y a fortalezas marítimas o torres de vigilancia.
Actualmente hay en marcha alguno en la provincia de Málaga. Y, por último, hay un bloque recogido en el convenio que afecta a la intervención del patrimonio arquitectónico de interés histórico artístico, con un amplio espectro, y que, por ejemplo, afecta a museos, a edificios industriales, a los propios planes nacionales --como señalábamos en cuanto al convenio con Medio Ambiente--, a un programa de parques y yacimientos arqueológicos, y a una línea que está ahora mismo recogiendo muchísima inversión, que es la de castillos y elementos de arquitectura defensiva. Finalmente, en otro gran programa, se recogía el enriquecimiento del patrimonio histórico y el fomento de la creatividad artística, que se orienta a la señalización cultural, la señalética, y fundamentalmente a la adquisición de obras de autores vivos.
No quiero cansar a sus señorías, y tras este breve resumen pueden ustedes valorar perfectamente --teniendo en cuenta además mi comparecencia anterior, la orden de 15 de marzo, los convenios bilaterales y los demás detalles que ahora aportaré-- cómo ha girado la gestión del uno por ciento desde el año 2004. Recuerden simplemente las cifras que les he dado de los proyectos que teníamos sobre la mesa. Como la comparecencia solicita una orientación sobre qué está ocurriendo con la gestión del uno por ciento y cómo lo estamos haciendo en estos últimos años, yo les voy a aportar seguidamente una serie de datos que les van a situar en el marco que tenemos a partir de 2004, pero fundamentalmente a partir de la orden de 15 de marzo de 2005.
En primer lugar, me gustaría decir con cifras absolutas que en el 2004, en que se financiaron numerosas obras que ya estaban en marcha y que en algunos casos se debían, se invirtió un total de 23.379.000 euros. Como sus señorías saben, dentro de ese uno por ciento hay dos vías fundamentales de inversión, y la ley recoge las dos: la opción A es la de transferencia al Ministerio de Cultura del uno por ciento y, en consecuencia, la aplicación de ese uno por ciento, una vez recibido en el ministerio, a una serie de proyectos. La opción B consiste en la ejecución directa por los propios ministerios inversores. En el 2004 se transfirieron al Ministerio de Cultura 7.700.028 euros, y 15.650.000 fueron ejecutados por los ministerios inversores, con un total, como les digo, de 23.379.000 euros. En el 2005, en que ya se pone en marcha la aplicación de la orden, la inversión global asciende a 29.299.452 euros, siendo 3.665.000 euros opción A, es decir, transferencia al Ministerio de Cultura y aplicado ese importe por el ministerio, y 25.630.000 euros opción B, es decir, inversión directa por los ministerios.
Esta cifra de 29.299.452 euros, como ven, está muy cerca de la previsión que hacíamos en aquella comparecencia de febrero de 2005, en la que planteábamos que, como mucho, la inversión del uno por ciento rondaría los 30 millones de euros. Por tanto, esta cifra nos servía y nos va a servir como un indicador estupendo para valorar el pasado y el futuro de ese uno por ciento. En consecuencia, en el 2005 nos situamos en un parámetro importante de inversión cercano a los 30 millones de euros.
En 2006, en cifras absolutas --y estamos pendientes de la celebración de la última mesa de la Comisión Mixta de Medio Ambiente la semana próxima y el día 22 o el 23 la de Fomento--, incluyendo los fondos que están disponibles en esas mesas, terminaremos 2006 con una inversión

del uno por ciento cultural de 39.958.000 euros, es decir, prácticamente 40 millones de euros, 10 millones por encima de 2005; 38 millones van directamente vía inversión directa de los ministerios y 2 millones aproximadamente para transferencia al propio Ministerio de Cultura.
Pues bien, he recuperado un cuadro de inversiones de la última legislatura anterior a 2004 y, por tanto, del Gobierno anterior. En esos años, el mayor porcentaje de inversión del uno por ciento cultural corresponde a 2002, en el que se alcanza la cifra de 36 millones de euros. Pero, por ejemplo, en el año 2000, solo se invierten 23 millones de euros en el uno por ciento; en 2001, 23 millones; en 2002, como he indicado, 36 millones y en 2003, 32 millones. Teniendo en cuenta una perspectiva histórica, podemos señalar que 2006 se va a convertir en el año que va a marcar el máximo histórico en inversión del uno por ciento cultural. Esto simplemente quiere decir que hemos sido capaces de poner en marcha un mecanismo que va generando cada vez más fondos y, lógicamente, también tiene que ver con la propia ejecución de obra que van haciendo los ministerios inversores. Es decir, si Fomento no ejecuta obra, no genera uno por ciento cultural, por lo tanto, también tiene que ver con un aumento de la inversión del gasto, en este caso de la ejecución pública de los proyectos que hay en marcha.
No obstante, quiero añadir que hay que pensar que, además, estos 40 millones de euros ya vienen cofinanciados, al menos en un 25 por ciento; la suma es fácil, 25 por 4, por lo que tenemos 10 millones de euros más que se están aportando a la suma del uno por ciento cultural, y por este mecanismo están llegando a los bienes culturales la globalidad de 50 millones de euros.
¿Qué ha sucedido con la propia distribución territorial? Pues que en función de una serie de parámetros que han establecido los ministerios inversores en consenso con el propio Ministerio de Cultura, se está distribuyendo con unos porcentajes que tienen que ver con variables territoriales de población y de bienes culturales en cada una de las comunidades autónomas. A fecha de hoy, los cuadros están disponibles --no voy a cansar a sus señorías con muchos números-- y hay inversiones del uno por ciento en todas las comunidades autónomas y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, cosa que no ocurría en los años 2003, 2002, 2001, ni siquiera en 2004, y Melilla, Murcia y Navarra quedaron con inversión cero procedente del uno por ciento. En 2005 se reorientó la situación; sólo Navarra quedó pendiente de inversión del uno por ciento y no fue por un problema de las mesas de la comisiones mixtas ni del ministerio, se debió a que, tras aprobarse la rehabilitación del claustro de la Catedral de Tudela, el Gobierno de Navarra no nos presentó el proyecto y, por lo tanto, es la única partida que aparece en 2005 con resultado cero. Evidentemente, en 2006, en función de los criterios que he señalado, tienen inversiones sobre la mesa.
Señorías, me gustaría indicarles también que, desde nuestro punto de vista, hay otro gran logro en la gestión del uno por ciento cultural. Y es que cuando se aprueba un proyecto con este nuevo mecanismo se aprueba su globalidad. Esto quiere decir que al aprobarse un proyecto completo estamos aprobando su financiación plurianual. Baste recordar que, anteriormente, cuando se aprobaba un proyecto se aprobaba la anualidad correspondiente al año en curso; se firmaba un convenio con el Ministerio de Fomento para que ese promotor: ayuntamiento, institución, etcétera, recibiera la parte proporcional de ese año y, para continuar el proyecto, había que hacer un nuevo convenio al año siguiente en una nueva mesa con Fomento para que continuasen las inversiones. Eso provocó que numerosos proyectos se quedaran paralizados, bloqueados, o bien frenados, por cambios de opinión sobre la marcha de un mismo proyecto.
Pues bien, como he indicado, éste nos parece que es otro de los grandes logros. Hay proyectos con financiación plurianual. ¿Qué supone esto? Basta ver las cifras actuales comprometidas en el cuadro de proyectos que se han aprobado en la Comisión Mixta con Fomento; esto significa que para 2007 ya hay comprometido gasto en orden a 17.900.000 euros; para 2008 hay comprometidos 9.185.000 euros y para 2009 hay anualidades comprometidas de 2.073.000 euros que, como es lógico, corresponden a proyectos de largo recorrido que tienen financiación plurianual y que ha quedado perfectamente refrendada en la propia aprobación. Ello supone que tenemos que ser conscientes de que, por ejemplo, para 2007, si vamos a contar con una cifra similar a los 40 millones de euros, lógicamente, 17 millones están comprometidos, por lo que podremos abrir nuevos proyectos con la diferencia que nos quede, es decir, unos 23 millones de euros más para proyectos nuevos, y así sucesivamente. Esto garantiza fundamentalmente la continuidad de los proyectos, la seguridad de cualquier administración que esté cofinanciando o que pone en marcha una obra de que esta se va a terminar porque se está financiando completamente y, como les decía, es una gran tranquilidad para nosotros.
Frente a estos dos logros objetivos que consideramos que son reales, puesto que los datos en sí mismos lo demuestran, es decir, conseguir el máximo histórico en inversión del uno por ciento y, además, tener garantizada la financiación plurianual, yo les mencionaría otro que no es tan objetivo y que tiene que ver con una percepción personal mía. En 2004 yo he dedicado al uno por ciento cultural más del 80 por ciento de mi tiempo. Hoy no sabría valorarlo, pero si tuviera que dar una cifra, diría que no me ocupa más del 10 por ciento, por lo que, evidentemente, pueden entender la valoración positiva que puedo hacer del sistema con el que estamos trabajando. Además, por encima de todo, el gran logro del uno por ciento cultural es la claridad y la transparencia que ha puesto sobre la mesa para todos los participantes en este tipo de financiación. Ahí está el BOE, las reuniones de las comisiones mixtas y los criterios sobre la mesa para que todo aquel que quiera pueda optar, en las mismas condiciones, a la formalización de esta ayuda.
Como sus señorías saben, estamos hablando de los dos grandes ministerios inversores que en este caso generan el uno por ciento, que son Medio Ambiente y Fomento. Hay otra serie de ministerios que, en pequeñas cantidades, también están aportando financiación, vía uno por ciento cultural,

a proyectos que tienen que ver con los bienes culturales. Entre ellos, por ejemplo, en 2004, está Agricultura, Pesca y Alimentación; el propio Ministerio de Justicia; Sanidad y Consumo; Industria, Turismo y Comercio; Economía y Hacienda, con partidas, comparadas con los otros ministerios, inferiores. En total, en 2004, en el resto de ministerios la inversión del uno por ciento ascendió a 446.316 euros; en 2005, con la incorporación de otra serie de ministerios, además de los que he nombrado anteriormente, aparecen inversiones del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y se ha alcanzado la cifra de 826.000 euros procedentes de ellos.
Pero, además, sus señorías saben que con el uno por ciento cultural y, como la propia ley establece, estamos acrecentando el patrimonio cultural de todos los españoles con la compra de importantes obras para nuestros museos y archivos.
En el 2004 se destinaron, exactamente, cinco millones 867.240 euros a la compra de bienes muebles, y voy a destacar tres de estas importantes adquisiciones. Se compró una partida importante del archivo de los marqueses de Torrelaguna con destino al Archivo Histórico Nacional por valor de 600.000 euros; también aparece en ese año 2004 una compra excepcional como son los cuadros de Georges Braque, destinados al Centro de Arte Reina Sofía y adquiridos por un valor de tres millones 520.000 euros; finalmente, cabe destacar un tapiz del siglo XVI valorado en un millón 200.000 euros que ha terminado siendo depositado en nuestro Museo Nacional de Artes Decorativas en Madrid. A ello hay que añadir otra serie de partidas y bienes que han terminado en Burgos, Mérida, Valladolid, etcétera.
En el año 2005 ocurrió lo mismo, aunque la inversión fue menor por esa vía porque el ministerio recibió menos transferencia directa de los ministerios inversores, pero la compra de bienes ascendió a un millón 913.000 euros. Hay que destacar dos piezas excepcionales: la compra por 739.440 euros de la mujer durmiendo, «El sueño» de Antonio López, que ha terminado en el Centro de Arte Reina Sofía, y la segunda partida, de la caja 1 a la 182 del archivo de los marqueses de Torrelaguna --repito que el año anterior se compró una parte y ahora otra-- por valor de 600.000 euros y que ha terminado en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, en este caso en Toledo.
Señorías, con esta explicación se pone de manifiesto casi a vista de pájaro lo que estamos haciendo con el uno por ciento cultural y cómo están funcionando los criterios que se establecieron en esa orden relativa al uno por ciento. Por tanto, como es lógico, queda también clara cuál es nuestra visión sobre el uno por ciento.
En resumen, creo que con esto he desliado el imponente mamotreto de los más de mil proyectos que teníamos que he señalado al principio de mi comparecencia. Han sido ordenados, filtrados a través de los criterios que establece una orden publicada en el BOE, por tanto pública y conocida por todos, e incrementadas las inversiones conforme han avanzado estos tres años. Es más, queda garantizada la financiación de todos los proyectos que se aprueban y la puesta en marcha porque solo se ven proyectos de ejecución en las comisiones mixtas.
Quizá cabe añadir que, como también conocen bien sus señorías, algunas inversiones están llegando a los bienes culturales a través de los programas que había abiertos en la entonces Dirección General de Arquitectura y Vivienda, adscrita al Ministerio de Fomento, que hoy pertenece a Vivienda y cuenta con fondos propios; de hecho, está destinando a inversión en patrimonio cultural, aproximadamente, unos 30 millones de euros. Evidentemente, esto no entra dentro del uno por ciento, sino que son inversiones de fondos propios de un programa de arquitectura y patrimonio que tiene el propio Ministerio de Vivienda.
Sin más, quedo a su disposición.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor director general.
Procedemos, ahora, a la intervención de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios comenzando por el autor de la iniciativa, el Grupo Parlamentario Popular. Para ello, tiene la palabra su portavoz, el señor Vázquez Requero.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta.
Muchas gracias, señor director general, por sus explicaciones, pero la verdad es que me ha planteado más dudas, más incógnitas y más preguntas de las que tenía al comienzo de esta comparecencia.
En principio, no iba a referirme a nada anterior a lo dicho en su última comparecencia, celebrada en febrero del año 2005, coincidiendo casi --fue unos días antes, pero ya teníamos los borradores-- con la publicación de la orden de febrero de 2005 a la que usted ha hecho referencia. Ante esa situación heredada de los más de mil cien proyectos que habían sido presentados ante la Administración central, se me plantea la duda de si se ha hecho, aparte de un filtrado, algún seguimiento y si se ha dado explicación a las distintas administraciones públicas solicitantes sobre el devenir de esa aspiración de financiar parte de su patrimonio con ese uno por ciento cultural.
La verdad es que, después de ponerse en marcha dicha ley, hemos visto algunos defectos de funcionamiento que, como es lógico, se tienen que subsanar. No obstante, para no extenderme mucho, voy a hacer referencia a la articulación de la reciente aprobación el día 4 de octubre de una proposición no de ley en la Comisión de Cultura del Congreso en la que se pedía la integración de la Federación Española de Municipios y Provincias en ese órgano decisor que aprueba los proyectos. Al final, se aprobó por amplia mayoría de todos los grupos, únicamente hubo dos abstenciones, que se valorara la posibilidad de que los municipios de España pudiesen financiar mediante ese uno por ciento cultural esos proyectos, siempre a iniciativa suya y a través de la comunidad autónoma correspondiente. Me gustaría saber cómo se va articular la intervención de los propios municipios para realizar sus obras, fundamentalmente a través del uno por ciento cultural.
Tengo que decirle que he tomado nota de la segunda parte de su intervención, dado que la primera coincide prácticamente con su comparecencia de febrero de 2005.


Usted ha repetido, como no podía ser de otra manera, las mismas cuestiones y por aquel entonces yo apunté conclusiones como descoordinación, falta de planificación, duplicidad, descompensaciones territoriales sin criterios claros, falta de información, etcétera. Todas estas cuestiones las puso ya usted de manifiesto hace más de un año, como ha dicho al principio, y por lo tanto no voy a referirme a ellas porque ya se debatieron en su momento con ocasión de su anterior comparecencia.
Lo que sí quiero poner de manifiesto en esta sesión es la falta de comparecencia de la señora ministra en relación con este tema. En realidad, ya sabemos que resulta difícil que asista a la Comisión de Cultura, por no decir imposible. Prácticamente, ha venido obligada porque, si no, no podíamos dar comienzo a las sesiones de la Comisión de Cultura en este período de sesiones, al haber preguntas pendientes que debía contestar obligatoriamente la señora ministra en la primera sesión.
Pero en febrero de 2005 mi grupo sí hizo una petición de comparecencia, esta vez en el seno de la Comisión General de las Comunidades Autónomas, precisamente para tratar sobre la gestión y coordinación del denominado uno por ciento cultural, así como sobre las previsiones de futuro; petición que ha quedado en eso.
Quiero comentarle --y repito que he tomado nota acerca de la segunda parte de su intervención, es decir, cuando se ha referido a la orden de 15 de marzo de 2005-- que en absoluto comparto las cuestiones que ha relatado usted con anterioridad en relación con algunos de los criterios mantenidos en dicha orden; me refiero a lo que ha dicho sobre que se escuchan y se tienen en cuenta las opiniones de las comunidades autónomas, y luego voy a intentar justificar lo que estoy diciendo. En todo caso, le adelanto una petición de documentación exhaustiva sobre todos los proyectos, la forma de tramitación, las administraciones públicas, la cuantía y cuándo se ha comunicado a cada una de las administraciones autonómicas todos y cada uno de los proyectos que se aprobaron en los años 2004, 2005 y 2006.
Efectivamente, yo ya tenía conocimiento de lo que usted ha apuntado a grandes rasgos sobre la Dirección General de Arquitectura y Vivienda, que dicho de forma suave no parece demasiado coordinada con el Ministerio de Cultura, aunque es cierto que se ha elaborado un presupuesto aparte del uno por ciento cultural; es decir, no entra dentro de lo que hoy estamos debatiendo. No obstante, sí forma parte de uno de los casos más paradigmáticos que tenemos en nuestra comunidad autónoma porque a esa Dirección General de Arquitectura y Vivienda se desvió un proyecto muy importante para la ciudad de Segovia: la recuperación de la CECA, la Casa de la Moneda de Segovia. En este sentido, al quedar excluido del uno por ciento cultural y ante la imposibilidad presupuestaria del Ministerio de Vivienda, se está retrasando más de un año, porque la rehabilitación que contempla ese convenio se firmó en septiembre del año 2005. En cualquier caso, no voy a hacer referencia a ello porque, efectivamente, no está encuadrado dentro del uno por ciento cultural, aunque a nosotros --a la administración autonómica y a la administración local--, nos hubiera gustado que se hubiera incluido en el uno por ciento cultural porque hay sensación de continuidad y las obras que se empiezan se acaban. Esperemos que esto sea un paréntesis momentáneo, aunque lo cierto es que esta parálisis viene durando varios años.
He tomado nota sobre lo que usted ha dicho a partir del año 2004 y lo cierto es que no coincide con los datos de que dispongo, aunque seguramente usted tendrá los datos correctos y, por ello, vamos a solicitar esa documentación. Sin embargo, tampoco coincide con unas manifestaciones hechas por la consejera de la Comunidad Autónoma de Castilla y León en el pleno de la conferencia sectorial de julio de 2005, según se recoge en la memoria de actividades, de junio de 2004 a junio de 2005, de la Conferencia Sectorial de Cultura, que decía que en Castilla y León no se ha recibido ni un solo euro por el uno por ciento cultural --a la fecha de celebración de esa conferencia--, mientras que en los ocho años anteriores, como dijo la señora ministra de Cultura, quizá con criterios dispersos, pero el Gobierno central invirtió 240 millones de euros con cargo al uno por ciento cultural, por lo que la señora consejera de Cultura mostraba su interés por saber qué cantidad se iba a invertir en la Comunidad Autónoma de Castilla y León a lo largo del año 2005 y qué actuaciones se iban a desarrollar.
Parece ser que no fue posible en aquella reunión aclarar esos extremos y, por lo tanto, le vuelvo a formular esas preguntas, con independencia de que solicitemos la documentación al ministerio correspondiente.
Usted nos ha facilitado unos datos que desde el punto de vista de este senador de Castilla y León son preocupantes. Hay que tener en cuenta que se trata de una comunidad autónoma en la que quizá existan más necesidades que en otras porque los bienes patrimoniales de todas las comunidades autónomas no son iguales desde el punto de vista cuantitativo y, como usted sabe, en Castilla y León hay una concentración importante de bienes de interés cultural. Por tanto, nos preocupa que en los repartos --y permítame que lo denomine de esta manera--, o en la relación de proyectos de obras aprobadas se esté primando a las regiones con mayor población. Así se recogía en una nota de prensa del Ministerio de Fomento de noviembre de 2004, a través de una distribución de programas que hizo directamente la señora ministra de Fomento.
Usted ha citado la cifra de 23,7 millones de euros para el año 2004 y Castilla y León recibió un millón de euros --por cierto, y aprovecho para reafirmar lo que ya he dicho y es que ni se escuchan ni se tienen en cuenta las opiniones de la comunidad autónoma--, sin comunicación a la administración autonómica. Así, por ejemplo, la rehabilitación del Camino de Santiago, provincia de León, importe de 514.000 euros, sin comunicación a la comunidad autónoma; restauración de la Muralla de Castro Ventoso, en Villafranca del Bierzo (León), por un importe de 546.000 euros y sin comunicación a la comunidad autónoma. Estoy hablando del año 2004 y como estaba empezando a funcionar ese procedimiento, podría tratarse de una cuestión accidental, pero en el año 2005, que usted ha citado que se han distribuido 29,3 millones de euros, a Castilla y León le han correspondido 375.297 euros, según

los datos de que dispongo, y tampoco se ha enviado ninguna comunicación a la administración autonómica sobre los cuatro primeros proyectos incluidos:
restauración de la Casa Museo de Cacabelos, en León; adaptación de las instalaciones del teatro Villafranquino, en Villafranca del Bierzo (León) y todos ellos sin comunicación a la Junta de Castilla y León. Además, hay una serie de proyectos que se han comunicado al finalizar el año, prácticamente en el mes de diciembre, y que pueden llevar a pensar que como se trata de cantidades pequeñas --de entre 100.000 y 200.000 euros--, puede haber sido un reparto de última hora, para encajar algunos presupuestos que de otra manera se habrían quedado sin ejecutar durante el propio ejercicio 2005.
Nos parece muy bien que, como usted nos ha comunicado, en el año 2006 se vayan a invertir prácticamente 40 millones de euros en el uno por ciento cultural; sin embargo, el problema es que, hasta el momento, no se ha comunicado nada a la Junta. Por ejemplo, segunda fase de restauración del Palacio de los Condes de Grajal, Grajal de Campos (León), sin comunicación a la Junta, que se ha enterado a través de la prensa; restauración del Torreón de los Tovar, en Boca de Huérgano (León), por importe de 660.000 euros, sin comunicación a la comunidad autónoma, que se ha enterado por la prensa.
Por todo ello, quiero decir que nos parece muy bien que en los decretos, y sobre todo en las órdenes, se establezcan unos criterios, se escuche a las comunidades autónomas y que éstas puedan establecer algunas prioridades porque también van a aportar dinero, pero si no se tienen en cuenta sus opiniones, que al menos se comunique a la administración autonómica antes del comienzo de estos programas, más que nada por si tienen algo que decir al respecto.
Desde nuestro punto de vista, desde el principio se ha seguido un procedimiento asistemático, que creemos que hay que corregir; al mismo tiempo, se ha producido un comportamiento asimétrico desde el punto de vista territorial y aunque nos parece muy bien que se quiera equilibrar la inversión del uno por ciento cultural por comunidades autónomas, hay que tener en cuenta que la Comunidad Autónoma de Castilla y León, aparte de contar con nueve de las antiguas provincias, tiene una cuarta parte de los bienes del patrimonio cultural de España.

La señora PRESIDENTA: Senador, le ruego que vaya concluyendo. Ya ha consumido quince minutos.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Sí, voy terminando.
Por lo tanto, debería existir cierta asimetría, sobre todo porque estamos hablando de fondos e inversiones específicas que se destinan a un objetivo concreto, que no se trata de una cuestión de población ni de territorio por el número de kilómetros cuadrados sino por los bienes culturales que están allí ubicados.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Antes de dar la palabra al senador Bofill, quisiera que su señoría me aclarase si cuando ha hecho referencia a la comparecencia de la señora ministra se refería a esta cuestión, porque lo cierto es que no hay pendiente ninguna comparecencia al respecto en esta comisión.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: No hablaba de esta comisión sino de la Comisión General de Comunidades Autónomas.

La señora PRESIDENTA: De acuerdo, era simplemente para clarificar la cuestión.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Sí, señora presidenta.
Se trata de una petición de comparecencia ante la Comisión General de Comunidades Autónomas de la señora ministra para informar sobre la gestión y coordinación del uno por ciento cultural, así como sobre las previsiones de futuro.

La señora PRESIDENTA: Gracias. Ha sido un error de esta Presidencia que no le había entendido bien y por eso solicitaba una aclaración.
Sin más, doy la palabra al portavoz de Entesa Catalana de Progrés, el senador Bofill.

El señor BOFILL ABELLÓ: (El señor senador inicia su intervención en catalán, que se reproduce según el texto que facilita a la Redacción del «Diario de Sesiones») «Gràcies, senyora presidenta.
Bon dia, senyor Martínez García. Benvingut. És una satisfacció poder saludar·lo novament en aquesta comissió, gràcies per las seves explicacions.
El setembre de 2004 des dÆaquesta cambra sÆinstava el Govern a acordar conjuntament amb la Generalitat de Catalunya la destinació concreta de 1,1% cultural global destinat a Catalunya i a fer-ho en el marc de la Comissió mixta de transferències i, arribat el cas, a transferir-lo al Govern de la Generalitat per a la seva recepció, gestió i aplicació en inversions culturals a Catalunya.» Le decía que...

El señor DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES (Martínez García): Le he entendido perfectamente.

El señor BOFILL ABELLÓ: Por ahora el Reglamento no me permite hacer las intervenciones en catalán. Empiezo así porque es una forma de presionar para que algún día toda mi intervención pueda hacerla en catalán.
Decía que en la Comisión de Fomento se aprobó una moción por unanimidad, es decir, con el apoyo de todos los grupos --sorprendentemente, porque veo que su contenido no se corresponde con la filosofía de algunos--, que decía que esta comisión instaba al Gobierno del Estado a que el destino del uno por ciento cultural de las obras públicas destinado a Cataluña fuera acordado conjuntamente con la Generalitat en el marco de la comisión mixta de transferencias y, en su caso, fuera transferido al Govern de la Generalitat para su recepción, gestión y aplicación en inversiones culturales en Cataluña. Empiezo con esta cuestión

de fondo, sobre lo que nosotros pensamos acerca de cómo debería gestionarse el uno por ciento cultural, aunque ya sé que no es exactamente lo que se está haciendo. Pero me gustaría que me aclarase en qué medida cree usted que nos aproximamos a este desiderátum nuestro, en qué medida el espíritu de esta moción está en las actuaciones presentes del Gobierno.
Dicho esto y para que no parezca que se trata de una tabla reivindicativa, porque en una comparecencia es inevitable plantear cuestiones que uno quiere que se resuelvan en la medida de lo posible, quiero subrayar nuestro reconocimiento por el esfuerzo realizado por parte del Gobierno en relación a la etapa anterior a fin de clarificar y dar transparencia al funcionamiento general sobre el uno por ciento cultural. Estamos de acuerdo con los criterios generales marcados respecto a la obra pública, no hay ninguna duda de que estamos en el buen camino, pero, desde el punto de vista de la transparencia, creemos que seguramente sería necesario que las cosas fueran más claras o, al menos, menos dispersas, porque, en realidad, la información, como también ha manifestado el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, aparece muy dispersa.
Para consultar cuál es la situación del uno por ciento cultural, he encontrado datos y respuestas a preguntas parlamentarias, y algunas son muy concretas, mientras que otras son menos precisas, porque Fomento contesta de una manera, Medio Ambiente de otra y Cultura también de otra, incluso según a qué año se refiera la información. Por ejemplo, respecto a la inversión en compra de bienes, la referencia al año 2004 está claramente localizada, mientras que en lo que se refiere al año 2005, al menos en respuesta a una pregunta parlamentaria de un senador del Partido Popular, no figura su destino.
Decía usted en su exposición que los cuadros están disponibles. Quizás sería necesario que hubiese un informe de la propia comisión mixta con todos los datos, puesto que son objetivos y contrastables, como usted mismo ha manifestado, pues figuran en los boletines oficiales, de modo que la transparencia fuese absoluta ya que hay una demanda de información por parte de municipios, comunidades autónomas y los propios grupos parlamentarios. Así pues, quizás fuese bueno que existiera ese documento, que nos sirviera de punto de referencia.
Por tanto, una de las cuestiones que quisiéramos conocer es la distribución del uno por ciento cultural, también porque nosotros nos situamos en un punto de vista aún más autonomista que en el que estamos, porque lo que quisiéramos sería que la gestión relativa a la distribución del uno por ciento cultural se hiciera de una forma centralizada y coordinada, en la que participaran las comunidades autónomas, pero, en cuanto a la gestión concreta, seríamos partidarios de su descentralización absoluta, dado que se trata de obras sobre bienes culturales cuya competencia corresponde a las comunidades autónomas.
Una cuestión que hace referencia a la propia ley que aprueba el uno por ciento cultural es que estas inversiones deben realizarse preferentemente en la proximidad de las obras. Evidentemente, ello permite un cierto margen de discrecionalidad, de modo que la inversión no debe corresponder necesariamente a la obra. Pero nos gustaría conocer cuál es el grado de desviación. Esta discrecionalidad incluso puede ser positiva, porque puede compensar desigualdades territoriales que se producen en algunas comunidades autónomas, pero quizás debiera tener un límite, por lo que nos gustaría conocer cuál es la horquilla en que nos movemos respecto a este criterio.
Según los datos que me han facilitado compañeros del Congreso de los Diputados que participan en la negociación presupuestaria para el año próximo, así como las inversiones en otros ministerios están más compensadas, por lo que se refiere a Cataluña me dicen que la inversión con cargo al uno por ciento cultural por parte del Ministerio de Cultura se sitúa alrededor del diez por ciento del total, cuando nosotros creemos que debiera estar en el entorno del 17 ó 18 por ciento. Creemos que este crecimiento es factible, teniendo en cuenta que la semana pasada en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, como consecuencia de una enmienda presentada por un grupo catalán, se aprobó una dotación suplementaria de diez millones de euros con cargo al Capítulo 31, de Hacienda, para proveer el uno por ciento cultural. Seguramente, esto debería permitir un mayor margen para gestionar este uno por ciento, es decir, para que la distribución territorial se compensara de alguna manera.
En relación a la cuestión presupuestaria --y lo siento, porque realmente parece que estoy reivindicando--, aunque al margen del uno por ciento cultural, en los presupuestos para este año en las partidas destinadas a la Dirección General de Bellas Artes, según los datos de que dispongo, de un total de 57 millones de euros, la previsión es que un 11,36 por ciento está destinado a Cataluña. Si analizásemos el conjunto de la inversión que el Ministerio de Cultura destina a los grandes equipamientos o buques insignia, veríamos que la desproporción es descomunal, pero la que realiza en nuestra comunidad autónoma, en concreto, nos parece baja. No sé cuál es la explicación, pero seguramente se debería corregir.
Al mismo tiempo, tampoco la nota es negativa, es decir, nos felicitamos porque en los presupuestos para el próximo año figuran una serie de obras para Cataluña que hace muchos años que se vienen reivindicando, algunas relacionadas con el plan de catedrales, otras sobre museos, archivos, etcétera. No obstante, hay que señalar que parte de estas inversiones van pasando de año en año, de modo que la alegría es mesurada, en la medida en que algunas aparecen como el año anterior, lo que quiere decir que no ha llegado a realizarse la inversión, aunque hay que reconocer que a veces se debe a que los proyectos en el propio territorio no están suficientemente avanzados. Por tanto, habría que analizar caso por caso, pero, en general, creo que hay un cierto avance, aunque también es cierto que por el camino hemos perdido un montón de sábanas, como decimos nosotros --es una expresión catalana--. Es decir, con esta definición más racional de los criterios del uno por ciento cultural, como ha pasado en el resto de comunidades autónomas, también en la de Cataluña, han quedado frustradas un montón de expectativas que se habían generado; algunas responden a iniciativas

que tienen proyectos y que, desde nuestro punto de vista, tienen viabilidad, pero que no cuentan con los fondos suficientes. Nosotros no podemos dejar de insistir en que hay algunos bienes e intervenciones que se deberían mantener en este concepto del uno por ciento cultural, bienes que unos proceden de la etapa anterior y otros son nuevos, que se están planteando y que de momento han quedado marginados. Le voy a poner cuatro ejemplos que me han pedido que los mencione: el Museo del Vi de Vilafranca --es un equipamiento que tiene una solicitud para el uno por ciento cultural--, el Museo del Vi de Alella --¡parece que nos gusta el vino!--, el Museo Industrial del Ter en Manlleu y el Museo de la «Paraula» de Santa Coloma de Farners --lo cito porque está ubicado en las comarcas que yo represento-- es otro proyecto que está medio encallado y parece que cuando no se da respuesta a un proyecto se está frustrando una expectativa de alguien que, a lo mejor, lleva años trabajando en él y para el que necesita unos fondos. Supongo que ahora la demanda de subvenciones a cargo al uno por ciento cultural ha bajado porque la gente ha visto que no se dan, pero también es cierto que hemos de tener en cuenta que hay una dinámica cultural bastante importante en nuestros territorios que seguramente demandaría una mayor inversión y que se debería considerar de manera favorable. Yo no sé si en todos los territorios existen los mismos intereses. Aunque han hecho bien en descartar un montón de obras e intervenciones que no tenían relación con la cultura, aquellas que sí la tienen, deberían examinarlas muy detalladamente para ver si no entran en el concepto del uno por ciento cultural, qué otro tipo de salida se les puede dar, si se considera que son proyectos viables desde el punto de vista de su gestión en el territorio.
Nada más y muchas gracias por su presencia en esta comisión.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Por último, para cerrar esta parte del debate, tiene la palabra la representante del Grupo Parlamentario Socialista, la senadora Navarro.

La señora NAVARRO LAFITA: Muchas gracias, señora presidenta.
Señor director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista le doy la bienvenida nuevamente a esta comisión. Quiero agradecerle, en primer lugar, su presencia y también su amplia intervención, que ha sido profusa en explicaciones, en referencias, en datos numéricos, ha sido una intervención contundente en su contenido y profundamente aclaratoria.
Tengo también la tentación de agradecerle al Grupo Parlamentario Popular la solicitud de la comparecencia ya que, sin duda, le ha dado oportunidad al Ministerio de Cultura, a través de usted como director general, de exponer nuevamente la magnífica y extraordinaria gestión realizada en torno a un asunto tan complejo como es el uno por ciento cultural ya que, si hubiese sido mi grupo el que lo hubiese solicitado, hubiera parecido que queríamos hacer gala de esta gestión que, como decía, consideramos magnífica y extraordinaria, máxime si, como usted también decía, se tiene en cuenta la situación en que se encontraba en el año 2004, que es la que recibió el Gobierno socialista. Considero que ha sido usted bastante moderado, muy elegante al referirse a esa situación. Decía Bertolt Brecht que cuando la verdad sea demasiado débil, es cuando, para defenderse, habrá que pasar al ataque. Usted, la verdad, no ha tenido necesidad de atacar al anterior Gobierno del Partido Popular para poner de relieve las actuaciones desarrolladas en aplicación del uno por ciento cultural, ya que estas brillan por sí mismas.
Yo sí quiero subrayar la situación inicial con la que se encontró el Gobierno socialista, pues a todas luces era muy grave y considero que no puedo dejar de recordar: Estaba marcada por el caos, por la opacidad, por la discrecionalidad; ha sido cuantificada en más de 900 solicitudes con financiación sin resolver y con una valoración aproximada a los 1.000 millones de euros, sin convenios de ejecución y consignación presupuestaria; una situación en la que de ninguna manera se cumplía la obligación de consignar el uno por ciento cultural, según lo manifestaba el informe del Tribunal de Cuentas, de 26 de junio del año 2003; una situación en la que no existían criterios objetivos para la aprobación de los proyectos ni tampoco para tener la posibilidad de hacer seguimiento y evaluación de la consecución de los mismos; una situación que, como también se ha dicho, creaba una gran descompensación territorial; que mantenía desinformadas a las comunidades autónomas y a las entidades locales con respecto a los acuerdos adoptados y, en definitiva, una situación bastante exagerada que generaba falsas expectativas y que ha ocasionado mucha desilusión y muchas frustraciones en muchos municipios.
Esta situación inicial fue necesario afrontarla con entereza y ha necesitado un gran esfuerzo por parte del Ministerio de Cultura para aclararla y para tomar las medidas que permitiesen adoptar decisiones con transparencia en la gestión. Un esfuerzo que mi grupo ya le reconoció a usted en su anterior comparecencia y que le reiteramos también hoy y que nos complace que otro portavoz, el senador Bofill, también se haya hecho eco de él y haya reconocido este esfuerzo del Ministerio de Cultura.
Entendemos que las actuaciones de aplicación del uno por ciento cultural han sido variadas, todas ellas importantísimas, muy acertadas y que no solamente nos debemos referir en este momento a las actuaciones que se refieren a proyectos puestos en marcha, sino también a todas las medidas que ha sido necesario articular para poder llegar a la situación actual.
Así, por ejemplo, como ya se ha mencionado, se constituyó la Comisión Interministerial para coordinar el uno por ciento cultural; se fijaron nuevos criterios y procedimientos para la gestión de este uno por ciento cultural, que usted nos ha recordado hoy y que se lo agradezco, ya que sin duda son utilizados frecuentemente en casi todas las mociones y enmiendas que presentamos en esta comisión pues es habitual referirse al patrimonio histórico español. Se establecieron también convenios de colaboración con los ministerios inversores; se cumplen actualmente las recomendaciones del Tribunal de Cuentas --que me parece muy importante-- y se ha

dialogado con las comunidades autónomas a través del Consejo del Patrimonio y de la Conferencia Sectorial de Cultura. Y coincido con usted en que ese es el mejor camino, a través del acuerdo y consenso en torno a las aplicaciones del uno por ciento cultural y, aunque resulte obvio también, que haya consenso en que se cumpla precisamente esa finalidad del uno por ciento cultural, además de haber despertado gran interés en todas las comunidades autónomas con respecto a la articulación de todas las medidas adoptadas.
Sin duda, con todos estos sólidos pilares, hablar de la aplicación del uno por ciento cultural significa hoy hablar de un punto y aparte en referencia al modelo de gestión anterior, hablar de una auténtica política de protección del ingente y valiosísimo patrimonio histórico español.
De la intervención del Grupo Parlamentario Popular observamos que no está muy convencido de la mejoría del sistema, ya que ahora, que parece que está todo más claro, dice que es cuando más dudas, incógnitas y preguntas le suscita. Entonces, me gustaría decirle al Partido Popular que habría tenido muchas dificultades --por no decir que hubiera sido imposible-- para dar cumplimiento y hacer efectivos todos los proyectos que tenía comprometido en la anterior legislatura.
Nos ha referido usted cuadros y tablas, con apuntes concretos, que tendremos ocasión de repasar al releer el «Diario de Sesiones». Sí que me gustaría solicitarle que estos datos pudiesen actualizarse en la página web, donde están hasta los del año 2003, y dado el interés que suscita este tema, considero que si estuvieran a disposición de todos los ciudadanos sería muy aclaratorio.
A través de estos apuntes concretos numéricos nos ha dado usted datos de cómo se ha ido ampliando presupuestariamente y nos ha dado ese máximo histórico de inversión por el cual le quiero felicitar, datos que sin duda son fruto de todo ese esfuerzo que hemos estado describiendo, proyectos que sin duda se van a ejecutar, que son proyectos que van cumpliendo todos los requisitos y que tendrán un convenio y una partida presupuestaria que lo respalde. Y, aunque siempre nos parece sin duda insuficiente el dinero que se destina a protección del patrimonio, esto no es malo ya que siempre nos obliga a no acomodarnos en la complacencia.
Entendemos que son proyectos que están definidos mediante criterios absolutamente culturales, que no son criterios partidistas, no son criterios clientelistas; proyectos que son estudiados con objetividad y que tienen en cuenta las necesidades de las comunidades autónomas y de las entidades locales y que se gestionan con total transparencia, y la verdad es que esto nos satisface.
Concluyo, pues, afirmando que se trabaja con planificación, con coordinación, con cooperación económica con las comunidades autónomas y con otros organismos, y que se cumplen las expectativas que se generan, ya que --como usted muy bien nos decía, y era otro de los éxitos-- la aprobación de un proyecto se refiere a la aprobación de todo él.
Aplaudimos la importancia de trabajar todos en la misma dirección:
ministerios inversores, Ministerio de Cultura, comunidades autónomas y otras entidades, y hacerlo, además, con rigor, con claridad y con orden, ya que facilita ese objetivo último de protección del patrimonio, rentabilizando, además, todos esos esfuerzos.
Tan solo me queda felicitarlo por la gestión realizada con el uno por ciento cultural. Y lo felicito tanto a usted como a todo su equipo técnico y, por supuesto, al Ministerio de Cultura. Le repito el apoyo y la confianza de nuestro grupo.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora senadora.
Tiene la palabra el señor Martínez para contestar a todas las cuestiones planteadas.

El señor DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES ( Martínez García): Muchas gracias, señora presidenta.
Lo haré en el orden en que se han producido las intervenciones. En primer lugar, contestaré al senador Vázquez, después al senador Bofill y, finalmente, a la senadora Navarro.
Decía el senador Vázquez que después de la información que le he facilitado tenía más dudas. Yo sí que tengo dudas después de su intervención, y ahora, a mitad de camino de mis respuestas, se las voy a plantear para ver si me las puede aclarar, porque ha terminado de desorientarme con las cifras que baraja.
Preguntaba usted: ¿qué ha pasado con los proyectos anteriores? ¿Qué ha sido de ellos? ¿Dónde están? Le recuerdo que en ese gran conjunto de proyectos anteriores que sumaban 1.390 --de los que 455 habían sido aprobados y, por tanto, estaban recogidos y aprobados sin financiación--, 935 no habían tenido nunca contestación, pero incluso los aprobados, por tanto, los 1.390 --lo he dicho algunas veces-- no eran proyectos; es decir, teníamos solicitudes, teníamos proyectos básicos, teníamos peticiones, en el acta había solicitudes, pero sin contestación.
Evidentemente, todo eso se ha ordenado. Como es lógico, los proyectos estaban en la Dirección General de Arquitectura y Vivienda y, finalmente, fueron al Ministerio de Vivienda, y allí se ordenaron en dos grandes grupos de proyectos. Uno de ellos se envió al Ministerio de Cultura, y lo tenemos actualmente en el Instituto del Patrimonio Histórico perfectamente ordenado y catalogado, y, por tanto, hemos extraído de ellos los que tenían proyecto de ejecución.
Por otra parte, los que se quedó el Ministerio de Vivienda eran fundamentalmente proyectos que habían sido puestos en marcha en alguna medida. Habían ejecutado una fase, tenían previsto hacer otra, y muchos de ellos afectan a la comunidad que usted señalaba de Castilla y León, y ahora hablaremos de ello.
Nos hemos preocupado por ese volumen importante de proyectos, lo hemos ordenado y hemos situado a cada uno donde corresponde. Evidentemente, en todos aquellos que tenían un proyecto de ejecución se han mantenido contactos con los interesados para decirles si seguían en marcha, si el proyecto estaba adecuado o no y que, por tanto, había

que reformar diversas circunstancias que afectaban a factores técnicos. Esto lo está haciendo el instituto chequeando los proyectos, poniéndose en contacto con los propios redactores.
Preguntaba también el senador, respecto de la proposición no de ley en la que se plantea integrar a la Federación Española de Municipios y Provincias, si habíamos valorado la posibilidad de esta interlocución.
Esto entra en el modelo con el que estamos trabajando. Nos interesa mantener un contacto directo con las comunidades autónomas y conocer su opinión, y no nos preocupa ni nos supone ningún problema tenerlo también en el foro de la FEM. De hecho, hemos estado presentes en la Comisión de Cultura cuando nos lo han solicitado para explicar a la Federación Española de Municipios y Provincias la gestión del uno por ciento, los mecanismos y la situación actual. Hace pocos meses se celebró la última reunión, y creo que acaban de solicitarnos otra. Iremos a hablar con ellos, buscaremos un hueco, porque son ellos los destinatarios del uno por ciento y, como es lógico, está bien oír cuál es su posición.
El senador se ha centrado directamente en la Comunidad de Castilla y León. Ha empezado con los criterios que establece la orden, ha hablado de si las comunidades tienen o no información al respecto, y ha señalado algunos de dichos criterios, casualmente todos de la provincia de León.
Ahora les voy a leer quince más de otras provincias, porque no sé si es que para usted Castilla y León es solo León o si son más provincias. Por eso le digo que me desorienta de vez en cuando. Me ha dicho que no tiene comunicación. Le puedo decir que cualquiera de los proyectos que se aprueban en una comisión mixta los tiene en una lista encima de la mesa cada vez que se celebra un consejo del Patrimonio Histórico. A todas las comunidades autónomas se les da el listado de los proyectos que se han aprobado en los consejos del Patrimonio Histórico. Es más, hace un par de consejos, en el celebrado en Almagro, invitamos al Ministerio de Fomento a que compartiera la información con las comunidades autónomas, y allí estuvo el representante del Ministerio de Fomento con la explicación pormenorizada de todos y cada uno de los proyectos que se habían aprobado, con los listados, con los cuadros, con los porcentajes de inversión, con todas las comunidades presentes --como digo-- en ese consejo del Patrimonio Histórico, que yo he de reconocer aquí, como lo reconozco allí, que es un marco estupendo para trabajar por la cultura de nuestro país, porque hay un diálogo absoluto y, afortunadamente, terminamos siempre con acuerdos por unanimidad. Yo estoy en el día a día de ese consejo del Patrimonio, y ocurre siempre. Como es lógico, no me planteo que no ocurra en otros lugares, pero veo que no ocurre, que no hay consenso cuando están todas las comunidades presentes en un foro como este. Me alegro por ello, y felicito a todos los representantes de las comunidades que allí están porque se ha establecido un marco fantástico para el acuerdo y para el diálogo. Por lo tanto, todas las comunidades tienen conocimiento y tienen copia en los consejos del Patrimonio de lo que se ha aprobado en sus comisiones mixtas.
Usted ha hablado de algunos casos muy particulares como el de la Casa de la Moneda o la firma de un convenio con el Ministerio de Vivienda. Usted ha dicho también que la prioridad para iniciar esa obra corresponde al Ministerio de Vivienda. No sé por qué no se ha iniciado, como puede comprender, pero sí sé que se firmó el convenio, como muy bien ha señalado, al igual que otros cinco que firmó el Ministerio de Vivienda con San Juan de Ortega, con el Santuario Peregrinos de Sahagún, con la Fábrica de La Tejera, en Palencia, y con el Monasterio de Santa María de la Huerta para la restauración de la biblioteca antigua, solicitud que recogimos nosotros del Ministerio de Vivienda y que hemos puesto en marcha en el Instituto del Patrimonio. También, hay convenios con el Teatro Olimpia, con el Teatro Ramos Carrión, en Zamora, etcétera, puestos en marcha por el Ministerio de Vivienda. Pero usted solo ha hablado de que la Casa de la Moneda ha firmado un convenio y no han puesto la obra en marcha. Pues bien, el Ministerio de Vivienda ha puesto en marcha quince obras en su comunidad autónoma por un valor de tres millones en el año 2004, es decir, que han seguido invirtiendo.
Lo que me ha terminado de desorientar es su fijación respecto a la Comunidad Autónoma de Castilla y León y la cifra que ha dado de una conferencia sectorial donde dice que se han invertido 240 millones de euros. Yo le he leído a su señoría la inversión que se ha hecho del uno por ciento durante los años 2000, 2001, 2002 y hasta el 2006. He dicho que en 2000 se invirtieron 23 millones de euros. En 2001, 23 millones. En 2002, 36 millones. En 2003, 32 millones. En 2004, 23, y después 29 y 39 millones. Si sumamos los ocho años no salen los 240 millones de euros. Si hay 30 millones de euros al año, ¿ cómo se han invertido allí 240? O sea, ¿ los ocho años del uno por ciento cultural han terminado allí? ¿Lo que usted me está diciendo, señoría, es que han terminado en Castilla y León los 30 millones de euros de los últimos ocho años de las dos legislaturas anteriores? En el año 2004 aparece, de las comisiones mixtas, el uno por ciento en Fomento y Cultura, es decir, 1.060.866 en Castilla y León. En el año 2005, 1.440.257. Es evidente que Castilla y León es la comunidad autónoma, junto a La Rioja, que más obras tenía puestas en marcha por el anterior Ministerio de Fomento, en la Dirección General de Arquitectura y Vivienda, y que se siguen ejecutando en Arquitectura y Vivienda, y eso hay que sumarlo, porque si no, como sucedía antes, seguiremos descompensando el territorio. Por eso Castilla y León aparece con una inversión menor en estas comisiones mixtas, porque también estamos evaluando la inversión que se está haciendo en los programas que había abierto el Patrimonio Histórico en Castilla y León.
No los voy a cansar con el listado de todo lo que se está haciendo, pero afectan a la provincia de León. Hay obras en Palencia, Salamanca, Segovia, Soria y Ávila, es decir, hay obras en marcha en todas las comunidades autónomas vía el uno por ciento del Ministerio de Fomento.
Además, la Comunidad de Castilla y León ya tiene comprometidos créditos para el año 2006. Empezamos con un millón en el año 2004, y ya estamos en 2.240.000 en el año 2006; para el 2007 tiene comprometido 1.319.000 euros; y está comprometida para el año 2008 una partida de 939.000 euros, que se seguirá incrementando con la aprobación de proyectos

nuevos. Con esto quiero decir que Castilla y León está siendo atendida por las inversiones del uno por ciento --como no puede ser de otra manera-- y, al igual que Castilla y León, todo el territorio está siendo atendido adecuadamente. Lo que pasa es que no hay más dinero que el que yo le he dicho. Es decir, no podemos poner esa cantidad de millones, porque no están. Con ese máximo histórico de 40 millones de euros para repartir en todo el territorio ya me dirá su señoría cómo vamos a llegar a la cifra de inversión de 240 millones de euros.
Respecto a la intervención del senador Bofill, creo que ya le contesté cuando me hizo esa misma reflexión en la comparecencia anterior. Dijo que era partidario de la transferencia del uno por ciento a la propia comunidad autónoma. Yo le contesté que este uno por ciento se genera en las inversiones del Estado y que debería gestionarlo el Estado, y le señalé que la comunidad genera el uno por ciento y que es autónoma para aplicarlo donde quiera. Además, este uno por ciento de las comunidades autónomas es algo que nos preocupa profundamente en el Ministerio de Cultura. ¿Qué está pasando con la gestión del uno por ciento de las comunidades autónomas? El ministerio --nunca mejor dicho que aquí-- ha puesto luz y taquígrafos para explicar lo que se hace con el uno por ciento y cómo se gestiona. Hay muchas comunidades autónomas --no voy a señalar a ninguna, no voy a caer en ese error, pues sus señorías pueden enterarse perfectamente con una pregunta, como tantas de las que hacen-- que no gestionan el uno por ciento. Es más, algunas ni lo están generando ni se preocupan de recabar y orientar el uno por ciento para el patrimonio cultural. Este es un asunto que nos preocupa y que ya se ha planteado por la ministra en la conferencia sectorial, donde, ante intervenciones muy detallistas respecto a la petición de inversión de los respectivos ministerios, se le ha preguntado a la comunidad qué estaba haciendo con su uno por ciento. Esa pregunta se ha quedado sobre la mesa, y creo que terminará en la mesa del consejo del Patrimonio porque, al igual que en ese órgano de coordinación el ministerio da explicaciones, no estaría de más que las dieran las comunidades autónomas.
¿En qué medida nos estamos aproximando a ese espíritu de transferir? Le voy a decir la verdad: en ninguna. Creemos que tenemos un dinero ahí que es exiguo. No sé si señalé anteriormente que todo el uno por ciento es inferior a una de las cuatro subdirecciones de la dirección general. No estamos hablando de nada. Pero es mucho dinero, evidentemente, y bienvenidos sean todos los fondos que lleguen para el patrimonio cultural. Como señalaba la senadora Navarro, los recursos son escasos y cuantos más tengamos, mejor, así que bienvenidos sean 30 ó 40 millones de euros. Pero son esos. Hay que situarse en la amplitud de los números, en este caso en la nimiedad de la financiación que supone el uno por ciento.
El senador Bofill tiene razón al decir que, al igual que funciona la transparencia en el sistema de gestión o en lo que estamos haciendo aquí hoy, por qué no disponemos de un balance para que podamos consultarlo todos. Lo estamos haciendo, simplemente no lo hemos trasladado, y digo que lo estamos haciendo porque al terminar el año se hace una memoria anual que se presenta en la comisión interministerial, y posiblemente ese sea el documento que, desde la perspectiva del senador Bofill, sería lógico que estuviese disponible, porque en él aparecen todas las inversiones que se hacen y el listado de las obras que se compran con los depósitos de los respectivos museos y lo que posteriormente se hace con ellas.
Respecto a la distribución territorial, la ley señala que preferentemente sean las proximidades de obra. Fue imposible llegar a un acuerdo sobre este criterio, y por eso quedó de forma ambigua, porque provoca una gran discusión que tiene una solución complicada: aplicar tajantemente este extremo, es decir, que fuera la inmediatez de la obra pública suponía incentivar más a aquellas regiones que tenían obra pública, o sea los espacios que van a tener una red ferroviaria o que van a disponer de una autovía se quedan, además, con el uno por ciento. Lo que valoramos fue que debería haber cierta flexibilidad para que precisamente aquellas zonas que no se ven afectadas por las grandes infraestructuras y, por tanto, no tienen inversión, tuvieran la posibilidad de recoger parte de esa inversión vía bienes culturales con la financiación de este uno por ciento. Por tanto, la horquilla y el límite que usted me plantea no existen en el sistema actual, y creo que con el consenso absoluto de todos, porque la rigidez de ese modelo, al acercarlo a la obra pública, primaría a aquellas áreas que ya están siendo objeto de inversión por sus infraestructuras.
Ha mencionado usted los porcentajes de Cataluña. Los porcentajes son porcentajes, los valoramos y están más o menos ajustados, y en el caso de Cataluña le diría que sus datos son erróneos, puesto que Cataluña recibe ahora mismo el 14,80 del uno por ciento, así que está muy cerca de lo que realmente se ha estimado en la tabla de indicadores que hemos elaborado con Fomento, y en la que sitúa a Cataluña en el 15,77 por ciento, o sea, que la diferencia ha sido de un punto porcentual. Posiblemente sea una de las comunidades más ajustadas en el uno por ciento.
Respecto a que hay iniciativas frustadas de proyectos, ¡pues claro! Iniciativas frustradas son todas aquellas grandes ambiciones que tenemos en nuestra vida profesional o personal y que no nos da tiempo de conseguir porque tenemos 24 horas, y aquí ocurre lo mismo: tenemos 30 millones de euros y los repartimos. No llamemos iniciativa frustada a aquellos proyectos que cuando se presentan no reciben una inversión. Hay que seguir insistiendo, hay que buscar vías y canales diversos de financiación y, por supuesto, ahí está el uno por ciento.
Pese a estos comentarios críticos, le quiero agradecer que haya reconocido que hay avances. Creo que son evidentes, y le agradezco que los haya reconocido y que lo haya hecho público en esta comisión.
Para terminar, me gustaría decir que cuando el señor Bofill señalaba que la demanda del uno por ciento había bajado, ha dicho --yo creo que inconscientemente, que ha sido una reflexión que ha surgido sobre la marcha-- que el uno por ciento ha bajado porque se ha visto que no funciona y que no se da. Pienso que esto se ha colado. El uno por ciento funciona y se da, lo que pasa es que se da lo que hay, y no se aprueba ni un solo proyecto que no tenga financiación,

y eso es lo que ha bajado. Ha bajado la expectativa --nosotros, en «petit comité», lo llamamos las actas del engaño masivo--, eso es lo que ha bajado, no hay actas de engaño masivo, a nadie se le manda un acta diciendo que se ha aprobado un proyecto que no cuenta con financiación. Lo que quiero decir es que la demanda sigue en el uno por ciento, puesto que desde el año 2004 han entrado aproximadamente 500 peticiones más ; por tanto, hay demanda y peticiones, lo que ocurre es que hay que ajustarlo a ese dinero real que tenemos sobre la mesa.
Senador Bofill, termino dándole las gracias, porque me basta con que reconozca que se han producido algunos avances, pues eso indica que estamos haciendo algo, lo cual nos sirve de reflexión para continuar mejorando la gestión de ese uno por ciento.
La senadora Navarro ha estado acertada en su intervención en cuanto al reconocimiento del esfuerzo que ha hecho el Ministerio de Cultura, y se lo agradezco, porque es verdad. El Ministerio de Cultura ha hecho y está haciendo un gran esfuerzo para que el uno por ciento ande solo, que es lo que queremos, lo cual, además, es fácil, porque con criterios claros y con todo el orden que se ha introducido en el sistema, este terminará andando solo. Le voy a dar únicamente un dato: como usted sabe, hay una reunión previa entre la Comisión Mixta y el Ministerio de Fomento donde se establecen los criterios y se ordenan los proyectos, pues bien, la primera reunión no duró horas sino días, sin embargo, prevemos que la última dure hora y media. Esta es la diferencia. Todos hemos hecho un esfuerzo, no solamente el Ministerio de Cultura sino todos los ministerios implicados en la gestión del uno por ciento.
Como he dicho anteriormente, me ha encantado que señale que los recursos para el patrimonio son pocos, y cualquiera que participe en la gestión de la cultura sabe que poseemos un enorme patrimonio en nuestro territorio que necesita unos recursos que podríamos calificar de ilimitados y, por ello, cualquier incremento en las partidas para mejorar el futuro de nuestro patrimonio será bienvenido y, afortunadamente, en este caso bien aplicado, porque España hoy día cuenta con grandes equipos de profesionales y dispone de un gran soporte conceptual para intervenir en el patrimonio de una manera muy adecuada. España se encuentra a la vanguardia en este aspecto, y es un esfuerzo --repito: no de un ministerio o de una comunidad en particular sino de todos-- que este país ha realizado desde la democracia para fortalecer nuestra memoria a través de los bienes culturales y mantener su conservación para el futuro.
Por tanto, señor Bofill, bienvenidos sean los diez millones a los que hace referencia la enmienda.
Muchas gracias, presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Martínez.
Disponemos de un turno de réplica y dúplica que supongo que todas sus señorías desearán utilizar. (Pausa.) Tiene la palabra el senador Vázquez.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Gracias, señora presidenta.
Deseo aclarar una cuestión de orden. Efectivamente, la señora ministra no tiene pendiente ninguna comparecencia en esta comisión, pero tiene cuatro preguntas relacionadas con el uno por ciento cultural que aún no ha contestado, algunas de las cuales se formularon en octubre de 2005, concretamente las relativas al teatro Apolo de Miranda de Ebro, en Burgos, a la rehabilitación de la red de peregrinos en San Juan de Ortega, en Burgos, a la hospedería convento de San Francisco, en Santo Domingo de Silos, o a la rehabilitación de la ciudad romana de Clunia, en Burgos.
Centrándonos en el asunto que nos ocupa, uno de los titulares lo ha dado el representante de Esquerra Republicana. Es algo que flota en el ambiente, aunque comprendo que los responsables ministeriales no estén de acuerdo, y es que la demanda del uno por ciento cultural ha disminuido
--y son palabras suyas-- porque no funciona o porque no se da, y las peticiones han bajado porque no se tramitan; por tanto, me parecen acertadas sus críticas a la situación anterior, pero resulta que en ella se ejecutaba mucho más presupuesto.
No es cosa mía lo de los 240 millones; ha sido el único momento en el que he leído literalmente el acta del pleno de la conferencia sectorial de julio de 2005. La consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León afirmó que la ministra estuvo presente pero no dijo nada al respecto, y usted, señor director general de Bellas Artes, tampoco dijo nada en ningún momento acerca de la confusión sobre esas cifras. Es más, dicha consejera volvió a responder que no se había contestado a ninguna de las preguntas y que no se había invertido nada. Esto es, repito, lo que figura en las actas de la comisión y que he leído literalmente. No es que no crea en las cifras que nos ha dado usted, que he apuntado: para el año 2000, 23 millones; para 2001, 23 millones; y para 2002, 30 millones, pero eso no concuerda con otras cuestiones. Ahí quedaba mi duda, que planteaba al comienzo de mi intervención.
De todas formas, estoy de acuerdo con la primera aseveración de la portavoz socialista: usted es muy sutil en las formas, pero es muy contundente en el fondo, es una forma de expresarse como otra cualquiera.
Pero se me han planteado una serie de dudas y he venido a esta comisión para que usted me aclarara algunas.
Habla usted del uno por ciento cultural, y yo le puedo hablar de lo que tengo más cercano. En ningún momento está en mi ánimo no ser un senador del Reino de España, pero soy senador por la provincia de Segovia, estamos en una Cámara territorial, y pertenezco a la Comunidad Autónoma de Castilla y León, y lo que más conozco es lo más cercano y, aunque le puedo poner ejemplos de otras comunidades autónomas, me interesa destacar en mi discurso ejemplos de mi comunidad autónoma. Solo he puesto un ejemplo de mi provincia, tangencialmente y sin decir que es del uno por ciento cultural porque, repito, la Casa de la Moneda pertenece a los créditos consignados por otra dirección general del Ministerio de Vivienda.
Todos los proyectos que he leído --y lo he hecho a propósito-- pertenecen a la provincia de León; sé que hay proyectos del uno por ciento cultural en todas las provincias, los tengo reseñados aquí, pero no voy a repetirlos porque

usted ya los ha comentado, y todos coinciden en que no se han comunicado a la comunidad autónoma. No todos los proyectos de León se han comunicado a esa comunidad autónoma, y no voy a retrotraerme a los dos que ya he citado del año 2004, a los tres de 2005, o a los dos de 2006. En efecto, hay más proyectos en Ávila, en Segovia, en Salamanca y en Palencia, etcétera, pero casualmente la mayoría de los que no se han comunicado a la comunidad autónoma están radicados en la provincia de León, y solo se ha hecho una comunicación a última hora.
Felicito a la Comunidad Autónoma de Cataluña porque, como ha dicho usted en su segunda intervención, recibe el 14,80 por ciento del presupuesto del uno por ciento cultural; pues bien, ni con las cifras que nos ha dado usted de los años 2004, 2005 y 2006, ni con lo previsto para 2007 y 2008, la Comunidad de Castilla y León se acerca al 10 por ciento. Por tanto, repito, felicito a las comunidades autónomas que están recibiendo más inversiones presupuestarias, y no voy a entrar en el porqué ni en el cómo, únicamente quiero felicitarlas.
Voy a finalizar ya, porque si no la señora presidenta me va a llamar la atención. Repito que ha sido un comportamiento no solo asimétrico desde el punto de vista territorial sino que, como ha reconocido algún otro portavoz, existe una tremenda confusión de datos sobre el uno por ciento cultural. Es muy difícil conocer los datos, tanto los de las comunidades autónomas como los que proceden de distintas iniciativas. Yo comprendo que el Ministerio tiene una posición ventajosa puesto que es el que distribuye las obras del uno por ciento cultural, aunque hay que recordar que en esa distribución no entra solamente su presupuesto. Lo que aquí se nota cada vez que comparece algún responsable ministerial --en realidad creo que es lo que pretenden-- es que siempre mencionan lo de la transparencia. La última comparecencia fue la de la señora ministra, y tuvo lugar el día 11 de septiembre; tratábamos aquel día de algo relacionado con la cultura gitana y con el reparto del uno por ciento y también dijo que este Gobierno es el que por primera vez ha querido hacer transparentes los criterios que se siguen. Es decir, cada vez que sale lo del uno por ciento cultural lo de la transparencia es ya una especie de soniquete. Pero luego resulta que en la realidad se da una confusión de datos y asimetría territorial, lo que proporciona un cierto ocultismo a todo esto del uno por ciento cultural.
En cuanto a la ecuanimidad o ponderación en la aplicación de los criterios de la orden ministerial, usted los ha relatado pormenorizadamente, pero hay hasta tres tipos de excepciones, por ejemplo, en inversiones en bienes privados. Pues bien, vamos a hacer un seguimiento de ese tipo de excepciones, ya que en algunas ocasiones el Ministerio puede excepcionar algunas intervenciones --siempre ha dicho que en coordinación con las comunidades autónomas-- que no sean escuchadas o pactadas según los criterios de la comunidad autónoma.
Por tanto, este comportamiento asimétrico desde un punto de vista territorial, unido a la confusión de datos existente, y dado que, como digo, en repetidas ocasiones el ministerio ni escucha ni pacta con las comunidades autónomas esos criterios a la hora de intervenir, provoca una cierta confusión en esta materia.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Tiene la palabra el senador Bofill.

El señor BOFILL ABELLÓ: Gracias, señora presidenta.
En primer lugar, hay que deshacer ese entuerto. Yo me refería a que en la época anterior existía una cierta alegría puesto que entonces se generaban una serie de expectativas. Uno iba a cualquier pueblo como representante de una institución o como senador, e inmediatamente aparecía alguien con una demanda para el uno por ciento cultural porque parecía que esa era una fuente de financiación para algunos proyectos que eran plausibles. Eso es lo que yo quería subrayar, lo que pasa es que hoy a veces nos encontramos con alguna situación complicada, y es que para el uno por ciento cultural hay unas exigencias previas, lo que se traduce en que algunos proyectos tengan dificultades para ir hacia adelante. Por ejemplo, las demandas de municipios pequeños tienen más dificultades porque puede que no tengan un proyecto desarrollado, etcétera, o puede que en ocasiones necesiten financiación incluso para plantearlo. Por eso a veces se genera una situación complicada para algunos proyectos que sí podrían ser viables. Por ahí es por donde iba mi reflexión, pero en absoluto he querido con ella justificar el pasado, con el que, por cierto, no estamos de acuerdo. Aquí se está hablando de que no se ha informado a las comunidades autónomas. Pues en aquellas épocas los alcaldes intervenían en bienes que necesitaban el permiso previo de la comunidad autónoma, e incluso llegaban hasta ellas con exigencias porque el Ministerio les había dicho que podían hacer la obra. Entonces sí que se saltaban todas las normas necesarias para que existiera una buena coordinación con las comunidades autónomas. En mi opinión, es mejor olvidar la época anterior.
En relación con el Grupo Parlamentario Popular, a mí me sorprende particularmente que les llame la atención que intervenga y que yo, que pertenezco a una agrupación que se llama Entesa Catalana de Progrés, hable de Cataluña. Es que es mi obligación --en este caso es evidente--, aunque en muchas ocasiones voy más allá y hago una reflexión general para todo el Estado. Por otra parte, que yo sepa, el Partido Popular también tiene representación en Cataluña. Por eso el que se diga: Hombre, estos los han premiado, como si hablaran en representación de una sola comunidad autónoma, es algo que me parece sorprendente. Señor senador, creo que, cuando menos, debería usted alegrarse de que la inversión en Baleares haya crecido sustancialmente, pues, que yo sepa, es una comunidad autónoma gobernada por el Partido Popular. Me alegro particularmente, puesto que Baleares forma parte de los Paísos Catalans y, por tanto, para mí es un país hermano. (Risas.) Dicho esto, en lo relativo a la filosofía es evidente que no nos vamos a poner de acuerdo; para eso está el debate estatutario, que ya ha tenido lugar. Pero está claro que, en lo que a mí respecta, yo considero que las competencias de

cultura pertenecen a las comunidades autónomas, aunque, en la medida en que se trata de obras públicas, como ocurre con los trenes de alta velocidad, también hay que valorar cuál es la inversión territorial. Todo esto hay que discutirlo entre las comunidades autónomas y con los Ministerios y a nivel del Estado en general. Pero una vez que se ha decidido qué parte corresponde a cada comunidad autónoma y una vez establecido un acuerdo con las comisiones mixtas para saber qué obras se van a realizar, sería más lógico y más adecuado que la gestión se hiciera en el propio territorio. Pero esto no quiere decir que no esté de acuerdo con la exigencia de transparencia del uno por ciento cultural de las comunidades autónomas. Debería existir alguna norma que obligara a esta transparencia a nivel general.
Respecto a la proximidad de las inversiones para las obras, es cierto que se puede generar una descompensación de la inversión en patrimonio, pero esto no se debe al problema del concepto del uno por ciento cultural sino a que los presupuestos de Cultura son demasiado bajos. Soy portavoz de Cultura y estoy a favor de que esos presupuestos crezcan, y allí donde no pueda haber inversión a cargo del uno por ciento cultural tendría que haber inversión directa en el patrimonio. Pero tampoco hay que olvidar que la ley que hace referencia al uno por ciento cultural es para compensar el impacto negativo que en algunos aspectos produce en el territorio la obra pública, en algunas ocasiones precisamente en relación con el patrimonio cultural. Por ejemplo, cualquier construcción de vías férreas, de autopistas, etcétera, genera muchas veces un impacto sobre el patrimonio cultural y paisajístico, puesto que, como usted subrayaba, ambos está relacionados entre sí.
Termino ya, señora presidenta. No me ha respondido usted respecto a todos los datos, aunque puede que eso sea objeto de otro debate, quizá del de presupuestos. Yo me refería a que el uno por ciento cultural en Cataluña es una cifra bastante importante, pero como senador perteneciente a la Comisión de Cultura sé también que hay un porcentaje que le corresponde al Ministerio para inversión en Cataluña que es inferior al de otras comunidades autónomas si hacemos la comparación, sobre todo teniendo en cuenta que existe una gran descompensación en los presupuestos de Cultura en relación con el museo del Prado y con el Reina Sofía. Y respecto a la adquisición de obras de arte, también me he quejado en relación con la cuestión fiscal puesto que siempre salen beneficiados los buques insignia de la cultura del Estado, y bastante menos aquellos que no tienen esa calificación. Por eso lo de que un museo sea clasificado como nacional o no es algo muy discutible. Le pondré un ejemplo. El museo Marítimo de Barcelona, que es el más importante del Estado y uno de los más importantes del Mediterráneo, no tiene esa consideración. El Ministerio de Cultura no lo tiene ni siquiera considerado, por poner como ejemplo este caso particular. Por otra parte, el tono general debe ser siempre intentar que la cultura avance en todas partes, y en Cataluña en particular.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Por último, tiene la palabra la senadora Navarro.
La señora NAVARRO LAFITA: Gracias, señora presidenta. Voy a ser muy breve.
Quiero aportar solamente dos ideas. Una de ellas, como resumen y cierre, se refiere a que al comienzo de la legislatura partíamos de una situación inicial, y se han adoptado una serie de medidas que han proporcionado unos resultados que podemos calificar de exitosos principalmente porque se han conseguido en un marco de consenso y a través de una gestión transparente que, desde luego, a mi grupo parlamentario no le suena a ningún soniquete sino a garantía. Por ello, consideramos que esos resultados son evaluables y objetivos.
Así pues, nos debemos felicitar, pero felicitarnos todos, y no solo Cataluña u otra comunidad autónoma, o considerar que el éxito de esta gestión es solamente del Ministerio de Cultura o del Gobierno socialista, porque el beneficiario de las actuaciones no es otro que el patrimonio español, que sin duda nos pertenece a todos. Creo que eso nos debe alegrar, y además hacernos reflexionar y trabajar para que este éxito, que en este momento podemos considerar inicial, se haga mayor si entre todos conseguimos que perdure a lo largo de los años, de las legislaturas y los distintos gobiernos, aplicando unas medidas que, como hemos estado viendo, funcionan. Precisamente porque son muchas las medidas adoptadas en referencia al uno por ciento cultural, muchas de las actuaciones y decisiones importantes, me hubiese gustado que el portavoz del Grupo Parlamentario Popular hubiese reconocido al menos alguno de los logros conseguidos. Yo entiendo la labor de oposición, pero considero que reconocer lo positivo de algunas actuaciones sería muy noble.
Por último, quiero agradecer las palabras que ha tenido el director general sobre mi intervención. Le animo a continuar con los esfuerzos que están realizando, que se avalan con los resultados, y le reitero una vez más el apoyo de mi grupo.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
Para cerrar definitivamente el debate, tiene la palabra el señor Martínez.

El señor DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES (Martínez García): Muchas gracias, de nuevo, señora presidenta.
Voy a intentar ser breve para que se ajusten a la hora prevista para debatir las mociones.
En primer lugar, señor Vázquez, no le puedo permitir que usted diga en este lugar que yo he manifestado que el uno por ciento cultural no funciona. Tampoco le puedo permitir que diga que eso se debe a que las solicitudes no se tramitan, porque eso es mentira, es falso. Todas las solicitudes que llegan se tramitan. El uno por ciento cultural funciona.
Se atiende a la disponibilidad económica. Por lo tanto, se termina invirtiendo en el uno por ciento cultural. Tiene que entender, pues, que yo no le pueda permitir que me diga eso aquí, después de lo que he estado contando sobre el esfuerzo que estamos haciendo.
Ha vuelto usted a hablar de lo que ha dicho la consejera de Cultura. Pues dígaselo usted a ella, no a mí. Repite usted

que la consejera de Cultura ha dicho que no se ha invertido nada, y que usted ha visto que solo se invierte un millón y pico de euros. ¿En qué quedamos? ¿Se ha invertido un millón de euros en 2004? ¿Se ha invertido un millón 300.000 euros en 2005? ¿O no se ha invertido nada, como dice la consejera de Cultura? ¿Le hago caso a la consejera de Cultura o a usted? Y yo no me lo estoy inventando. Lo ha dicho usted. Vuelve a insistir en que la comunidad no se entera. Mire usted, todos los proyectos que se aprueban vienen con el visto bueno de las comunidades, porque pasan por las respectivas comisiones de patrimonio. Todos. Y las comunidades, además, mandan un listado de prioridades, pero la de Castilla y León, no. Se ve que es más fácil decir que la culpa la tiene el ministerio. Por tanto, dígale a la comunidad que nos mande el listado de prioridades para que sea escuchada.
También se ha referido a una serie de proyectos --diciendo que el ministerio no hace, que la ministra no atiende, y que no sé qué--, como los del Monasterio de San Juan de Ortega o la Fábrica de Moneda. Pero se trata de proyectos que lleva Vivienda, salvo uno de los que ha señalado:
el Monasterio de Santa María de Huerta, en Soria, un proyecto interesantísimo que además tiene unos valores patrimoniales que imagino conocerá muy bien su señoría y que hemos decidido que es una intervención que hay que mimar. Por ello, se la hemos entregado en bandeja a nuestro Instituto del Patrimonio para que la trate adecuadamente, y el Ministerio de Cultura, al margen del uno por ciento cultural, va a hacer la intervención en Santa María de Huerta.
Ha hablado otra vez de la transparencia, diciendo que es un soniquete.
Pero no lo es, y ante alguna reivindicación que ha habido en esta sala sobre la transparencia que tiene que ver con las memorias ya he dicho que las vamos a poner a disposición de todo el mundo que las quiera ver. Ahí están para que todo el mundo las vea.
También ha dicho algo que no he entendido bien al hablar de la titularidad privada, refiriéndose a las excepciones. Pues bien, en la orden se dice muy claramente: no se invierte en titularidad privada
--todo es público--, con las siguientes excepciones: que una propiedad privada sea cedida para uso público 50 años; que se trate de una inversión realizada en bienes incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial --se refiere fundamentalmente a bienes que tienen que ver con la declaración del Románico y que afectan a su comunidad, Castilla y León, que son titularidad de la Iglesia, por tanto, privados--, o que correspondan a un plan nacional. Y estamos hablando de catedrales. Por tanto, no mantengamos ambigüedades sobre la titularidad privada. Como he dicho, está clarísimo en la orden. En este caso la titularidad es eclesiástica, por tanto, son bienes de la Iglesia. Y estas son las excepciones. Quería aclararle esto, porque no quiero que haya ambigüedades en algo que, repito, está muy claro en la orden del 15 de marzo de 2005.
Con respecto a la intervención del señor Bofill, me ha dado la impresión de que ha interpretado la intervención del señor Vázquez de manera inadecuada. Yo creo que se refería a la mía, a cuando yo le he dicho que ha hablado de León, y que no tenía que ver con el ámbito de Cataluña.
Como digo, creo que respondía a mi intervención anterior y, por tanto, que no había ninguna intencionalidad en el caso de un partido que representaba a una comunidad como la suya, la catalana.
El señor Bofill me decía que hay proyectos viables, pero que hay una exigencia previa de requisitos que impide que municipios con pocos medios puedan optar a presentar proyectos del uno por ciento cultural. Sin embargo, la orden también recoge esa posibilidad, ya que hay un apartado que dice que también se financiarán proyectos para aquellos municipios que lo necesiten. De hecho, muchos de los proyectos que se ponen en marcha en municipios pequeños están siendo financiados por el uno por ciento, porque no solicitan la inversión en la obra, sino el dinero para redactar el proyecto; y cuando son municipios pequeños, se da. En grandes municipios no, porque tienen medios para redactar un proyecto a través de la comunidad, pero, como digo, cuando son municipios pequeños, acogiéndose a la propia orden, pueden solicitar los créditos para la redacción del propio proyecto, y después, con el proyecto redactado y el proyecto de ejecución, pueden presentarlo para financiarlo. Nuevamente se tendría que presentar. Es decir, cuando la comisión adjudica una partida presupuestaria para la redacción de proyectos no está autorizando el proyecto y, por tanto, la inversión futura. El compromiso en este caso no tiene la vinculación que señalábamos anteriormente, con las aprobaciones plurianuales, sino que, insisto, se financia la redacción del proyecto, que luego tendrá que volver a pasar por la comisión. Pero existe esa posibilidad en la propia orden.
El uno por ciento cultural se recoge precisamente en la ley para contrarrestar el impacto negativo que tienen las obras públicas. Ese fue el espíritu de la ley; y creo que antes le he explicado perfectamente que cuando todos intentamos ponernos de acuerdo en ese criterio hubo dificultades y por eso quedó esa horquilla abierta para que se distancien las inversiones de aquellos lugares que tienen obra pública y que están siendo sistemáticamente desfavorecidas. Fundamentalmente estamos hablando del mundo rural.
Por otro lado, perdone que no le haya contestado al hablar de que en los presupuestos para 2007 la inversión en cultura es del 11,37 por ciento.
Pero no tengo el dato comparativo. Creo que hemos crecido con respecto al año pasado en todos los casos, puesto que crecemos en términos absolutos en el Ministerio de Cultura y estamos creciendo también en inversiones porcentuales en todo el territorio. Esta operación es muy lógica y, por tanto, transportable automáticamente; y aunque habría que ver los datos para contrastarlo, creo que hemos mejorado la inversión no solo en Cataluña, sino en numerosas comunidades autónomas. En este sentido, dadas sus circunstancias, le señalaría el extremado interés y cariño que hemos puesto desde el Ministerio de Cultura en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Ese era un proyecto largamente desarrollado y nunca terminado, y desde que hemos llegado al ministerio hemos hecho un esfuerzo importantísimo destinando muchos miles de millones de las antiguas pesetas, financiado finalmente

parte de esa gran obra, terminándola y poniéndola a disposición de todos los ciudadanos. Además, como usted debe conocer, nos hemos integrado en el patronato del propio museo, no como un gesto de buena intención, sino porque invertimos en él una cantidad importante al año --este en torno a los dos millones 600.00 euros-- para el funcionamiento ordinario del Museo Nacional de Arte de Cataluña.
Estamos allí, y estamos trabajando también en todos los lugares de nuestro territorio.
En cuanto a la senadora Navarro, le agradezco sus últimas palabras.
Insisto en que vamos a seguir trabajando para avanzar en esa línea.
Finalmente, espero que en alguna de mis comparecencias en esta Cámara sea capaz de transmitir al Partido Popular la bonanza del nuevo sistema y que ellos sean capaces de aceptar, sin ningún tipo de acritud ni discusión sobre los grandes datos, que la situación ha mejorado y que se han clarificado las relaciones entre todos, incluidas las comunidades autónomas en las que gobierna el Partido Popular, con las que nos ponemos de acuerdo en el Consejo del Patrimonio.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor director general. Le agradecemos que haya respondido con prontitud a la solicitud de comparecencia del Grupo Parlamentario Popular, y esperamos verle de nuevo sin que pase tanto tiempo.
Señorías, Vamos a suspender unos instantes la comisión mientras despedimos al director general. (Pausa.)

-- DEBATE DE LAS MOCIONES DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO.

La señora PRESIDENTA: Señorías, reanudamos la sesión con el punto segundo del orden del día: Mociones. (La señora Navarro Lafita pide la palabra.) Tiene su señoría la palabra.

La señora NAVARRO LAFITA: Señora presidenta, dado que nuestro grupo ha presentado una enmienda a la primera moción, que correspondería debatir ahora, y no hemos tenido tiempo de analizarla con el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, solicitamos posponer su debate para el final.

La señora PRESIDENTA: ¿El resto de los grupos tiene algún inconveniente en que empecemos con la moción que figura en segundo lugar? (Denegaciones.)

-- POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A QUE INICIE LAS ACTUACIONES NECESARIAS PARA RESTAURAR LA CASA DE TORREARÉVALO (SORIA) DONDE NACIÓ EL INSIGNE PENSADOR Y MODERNIZADOR DE TODA LA VIDA ESPAÑOLA, DON JULIÁN SANZ DEL RÍO (661/000346).

La señora PRESIDENTA: No habiendo inconveniente, dejamos aplazada la primera moción y comenzamos con la que figura en segundo lugar: moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a que inicie las actuaciones necesarias para restaurar la casa de Torrearévalo, en Soria, donde nació el insigne pensador y modernizador de toda la vida española, don Julián Sanz del Río.
En turno a favor tiene la palabra la señora Vallejo.

La señora VALLEJO DE MIGUEL: Muchas gracias, señora presidenta.
Creo que esta moción refleja el deber que tenemos, no solamente los sorianos, sino todos los españoles, de reconocer la figura de don Julián Sanz del Río, para que su pensamiento sea conocido actualmente y por las generaciones futuras. Por eso, mi grupo insta al Gobierno a que emprenda las actuaciones necesarias y debidas precisamente por la grandeza del pensamiento y la obra de este gran pensador, obra que no es conocida y mucho menos reconocida.
Quiero empezar con unas palabras del profesor Luis López-Aranguren, que dice: Casi todo lo que florece y lo que más penetra en la vida social, política y cultural de España durante el primer tercio del siglo XX...

--yo diría que también sobre la segunda mitad del siglo XIX--... son las supervivencias y derivaciones del krausismo. Estas palabras sintetizan de manera muy certera la importancia de este pensamiento filosófico en la vida española, pensamiento cuya figura capital es la de un soriano: don Julián Sanz del Río, su introductor y difusor en España desde su cátedra de Filosofía de la Universidad de Madrid, a través de sus escritos y con sus múltiples actividades culturales y académicas. Pero, ¿quién era don Julián? ¿Qué era el krausismo? ¿Por qué caló tanto en la vida española? Aunque sea muy difícil dar una respuesta breve, en mi intervención procuraré dar unas pinceladas para que se conozca todo ello.
La figura de don Julián Sanz del Río fue para mí una revelación en la Universidad de Barcelona, donde estudié Filología Hispánica. Al explicar toda la novela del siglo XIX, el profesor Vilanova estableció como consulta obligatoria la obra de don Julián Sanz del Río, porque sin ella no podríamos entender el siglo XIX ni podríamos entender su novela ni tampoco la primera mitad del siglo XX.
Don Julián Sanz del Río nació en 1814, en el pueblo soriano de Torrearévalo, en el seno de una familia muy humilde. Su padre era juez de «fechos» y tenía unas pequeñas tierras, mientras que su madre guardaba el ganado comunal. A los seis años queda huérfano de padre, con cuatro hermanos menores, por lo que su madre lo envía a Córdoba, para que sea educado con un tío, beneficiado de la catedral, emprendiendo el camino a pie desde Soria a Córdoba con los pastores trashumantes. Cuento estas anécdotas para que vean ustedes el gran mérito de su figura, más aún cuando sepamos de la grandeza de su pensamiento.
Estudia en el seminario de Córdoba, aunque abandona la idea del sacerdocio y se traslada a la Universidad de Granada para iniciar sus estudios universitarios. En el año 1836 es ya doctor, gozando de una merecida fama de hombre

riguroso y estudioso. En 1843 obtiene una beca para ampliar estudios de filosofía en Alemania, y es allí donde conoce y decide profundizar en la filosofía krausista. ¿Por qué eligió esta y no otra teoría filosófica? Don Julián Sanz del Río nos lo aclara en su obra.
Dice: Es el pensamiento más completo y más conforme con lo que dicta el sano juicio y, sobre todo, más susceptible de aplicación práctica y lo que mejor puede satisfacer las necesidades de mi país, las necesidades de España.
Para don Julián Sanz del Río la filosofía, las ideas, carecían de sentido si estas no contribuían a mejorar al individuo y la sociedad. Todas estas cuestiones las deja expuestas en su libro «El ideal de la humanidad para la vida», el libro más leído en los ambientes universitarios de su tiempo. Algunos consideran que era el «Libro de las Horas» de los universitarios españoles. El libro era una adaptación a la realidad y a las necesidades de España de las ideas alemanas krausistas, y los universitarios españoles lo tomaron como cantera ideológica, intelectual y vital. ¿Cuál era el contenido del libro? Brevemente, podríamos decir lo siguiente. Trata de reconciliar los principios, hasta entonces irreconciliables, de idealismo y materialismo, supranaturalismo y naturalismo, e individualismo y socialismo. Supone el reconocimiento y testimonio de una naturaleza común a todos, dentro de la cual hay un lento pero progresivo caminar de la humanidad hasta su plenitud última, en la cual el hombre se armonizará en materia y espíritu. Dice don Julián Sanz del Río: Para mejorar la humanidad, la sociedad tiene que partir del individuo y para mejorar a este solo hay un medio: la cultura, la educación, el conocimiento.
En definitiva, la ciencia es presentada por don Julián Sanz del Río como un saber de salvación, sobre todo de salvación social. Otra cosa muy importante es que por primera vez en la cultura española se plantea la necesidad de la independencia de la Universidad, de los estudios, del conocimiento y de la ciencia de la Iglesia y del Estado. Es decir, el conocimiento debe ser independiente de los sentimientos religiosos y de la política. La ciencia solo se debía a sí misma, si era verdaderamente ciencia, tal como decía don Julián Sanz del Río. Esto es algo que, por evidente, ya no nos lo planteamos hoy en día, pero en su momento fue tremendamente revolucionario en la vida española.
Juan López-Morillas, en su libro «Krausismo, estética y literatura», afirma que lo más influyente de la doctrina de don Julián Sanz del Río fue su afán renovador de la sociedad española; y da las razones por las que su pensamiento caló en esta sociedad. Primero, tenía un programa de acción; si hubiera sido solo una teoría no habría salido de las aulas.
Segundo, buscaba el perfeccionamiento humano desde el hombre mismo, desde la propia voluntad del mismo hombre. Yo creo que esto es importantísimo, es decir, que lo importante para él era el hombre, el individuo. Y dio gran importancia a la educación, encontrando en ella su mejor forma de difusión. Lo más significativo del krausismo fue su afán renovador de toda, absolutamente toda, la vida española.
Al ser nombrado don Julián Sanz del Río catedrático de la Universidad de Madrid en 1854, su pensamiento se difundió y prendió en varias generaciones de universitarios, deseosas de cambios en aquella España decimonónica. Don Julián fue un verdadero revolucionario a través de la cultura. Intelectuales, políticos, científicos, literatos, economistas, todos sintieron la influencia de ese pensamiento renovador. Hombres como Salmerón, Castelar, Azcárate, Pi y Margall, Benito Pérez Galdós, Francisco Giner de los Ríos, Leopolodo Alas Clarín, todos los componentes del regeneracionismo, los de la Generación del 98 y, en general, todo el liberalismo español del siglo XIX, encontró en el krausismo su pensamiento y su praxis. Díganme ustedes si la figura de don Julián Sanz del Río no merece la pena ser recordada y tenida en cuenta en la España que hoy vivimos, siendo importante que se conserve todo el legado que nos ha dejado.
Cuando en 1867 don Julián es depuesto de su cátedra por defender la independencia de la ciencia frente a la política, un joven profesor y discípulo suyo, Francisco Giner de los Ríos, se solidariza con él y abandona también la universidad. Es entonces cuando concibe la idea de un centro de educación independiente del Estado, en el que se impartan los conocimientos y la educación según el ideal de su maestro, don Julián Sanz del Río. La Institución Libre de Enseñanza fue un referente de la vida cultural española durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX, cuya influencia se cortó con la Guerra Civil española, aunque hubo otras instituciones muy importantes ligadas con dicha institución, como la Residencia de Estudiantes --donde sabemos que desarrollaron su actividad García Lorca y don Antonio y don Manuel Machado-- o la Junta para Ampliación de Estudios en el extranjero, gracias a la cual y a sus becas pudieron salir hacia Europa muchos de nuestros estudiantes universitarios. Según el profesor Elías Díaz, en su libro «La filosofía social del krausismo español», lo que unificaría a krausistas y la Institución Libre de Enseñanza no sería tanto su común filosofía como la vivencia, el espíritu y la ética de carácter profundamente liberal, que suponía, fundamentalmente, rectitud personal, honestidad y seriedad intelectual, así como una actitud de tolerancia y respeto hacia el discrepante, valores que hoy quisiéramos para nosotros y que presidieran la vida social y política española del momento.
Estas son las razones por las que pensamos que esta figura es importante.
Su influencia se nota también en otros hombres destacados que nos suenan y ligados a esta institución. Todos ustedes habrán oído hablar de don Pedro Corominas, el gran filólogo, y de Antonio y Manuel Machado.
Precisamente, en el año 2007 vamos a celebrar el centenario de la venida de Antonio Machado a Soria. Antonio Machado no se puede entender sin la filosofía krausista y su importancia. Algunos autores dicen de Antonio Machado que es el último gran krausista que ha habido en España. Su poesía, sus artículos sobre política, culturales, sobre educación, todos los artículos que escribió don Antonio y que están recogidos en su libro apócrifo «Juan de Mairena» o «Los complementarios», están presididos por ese pensamiento, esa rectitud personal, esa honestidad, esa seriedad intelectual y esa tolerancia. Este pensamiento también influyó en personajes como don Fernando de los

Ríos, Josep Pijoán, Américo Castro, Marañón, Federico de Onis, García Morente, Ramón y Cajal, cuyo centenario celebramos hoy y que fue director-presidente de la Institución Libre de Enseñanza, Ganivet, etcétera. Todos estos nombres y muchísimos más, es decir, lo más granado de nuestra vida social, política, intelectual y científica de la España contemporánea están presididos por el pensamiento de don Julián Sanz del Río.
Ya he dicho que don Julián Sanz del Río nació en Soria en una casa muy humilde, que hoy se encuentra en ruinas. Esa casa es de propiedad privada; yo he hablado con la propietaria de esa casa y está dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para que pase a ser un bien común y un punto de referencia de este pensamiento. De don Julián Sanz del Río se acordaron la universidad donde había dado clase y los intelectuales que pusieron una placa en la plaza de su pueblo, Torrearévalo, en el año 1906. Este año se cumple el centenario de la instauración de esa placa.
Creo que no es mucho pedir que desde el ministerio de Cultura, que sabrá que es lo que debe y puede hacer, se inicien las actuaciones necesarias.
Yo no soy técnica, sino simplemente una persona sensible a la importancia del hombre y de su obra. Y solicito que el Ministerio de Cultura se haga eco de esta petición y realice lo que tenga que hacer para que una humilde casa de un pequeño pueblo de Soria sea un referente cultural no sólo para Soria, sino para toda España. No se trata de un objetivo parcial, sino de algo tan general como fue el pensamiento krausista de este hombre que influyó en toda la vida española. Esto es como hizo Lázaro: pedir las migajas en el banquete del rico Epulón. Con esta moción lo único que pretendo es sensibilizar al Ministerio de Cultura para que dedique algo de su atención y su dinero a conservar la memoria y la obra de don Julián Sanz del Río.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
¿Algún grupo parlamentario desea intervenir en el turno en contra? Tiene la palabra el senador Lavilla.

El señor LAVILLA MARTÍNEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Senadora Vallejo, por supuesto, este portavoz suscribe el 99 por ciento de su exposición respecto a la figura de don Julián Sanz del Río, que compartimos plenamente y queda perfectamente recogida en cualquier manual de historia. Por tanto, este portavoz no se va a explayar más en ello porque creo que todos los senadores aquí presentes hemos tomado conciencia de lo que ya sabíamos sobre la figura don Julián Sanz del Río.
Por consiguiente, desde el Grupo Parlamentario Socialista hay plena coincidencia en su importancia histórica por su aportación tanto filosófica como pedagógica, máxime desde el punto de vista de unos docentes, como somos usted y yo, y habiendo sido el que les habla director provincial de Educación en Soria.
¿En qué no coincidimos? No coincidimos en la forma del reconocimiento y, en ese mismo sentido, hemos escuchado al director general de Patrimonio.
Es decir, coincidimos en que don Julián Sanz del Río debe ser recordado y tenido en cuenta, pero no coincidimos en conculcar el sistema jurídico español que tiene unas normas claras en cuanto a la intervención en materia de patrimonio, que hemos escuchado perfectamente al director general y, también, al portavoz de su grupo parlamentario cuando ha dicho que no se pueden realizar actuaciones si no se tiene en cuenta a las instituciones. Y las llamamos instituciones porque puede haber actuaciones culturales de un ayuntamiento, de la diputación, con el visto bueno, lógicamente, de las comisiones de patrimonio de la comunidad autónoma. Entonces, ahí es donde no estamos de acuerdo, pero no porque no queramos reconocérselo, sino sencillamente porque no es la vía.
Precisamente como no es la vía, el Partido Socialista de Soria contando con el Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla y León ya tiene registrada allí una iniciativa solicitando la creación de una casa-museo que valore y reconozca su obra, sin cerrar la puerta, lógicamente, a que se dé prioridad a esa petición porque la comunidad autónoma tiene competencias para mojarse y priorizar dentro de sus actuaciones las que deban remitirse al Gobierno, en este caso al Ministerio de Cultura. Por tanto, ya se ha presentado una iniciativa en las Cortes de Castilla y León, donde se abre la puerta a una colaboración futura con el Ministerio de Cultura una vez sea declarado bien de interés cultural, una vez que la titularidad sea pública o se haya firmado algún convenio con un organismo público para acceder a ese museo durante 50 años o el tiempo que se estime conveniente y legal y, también, debe tener un contenido cultural por parte de una fundación o algún organismo público, y todo ello solicitado por la comunidad autónoma. Este es el marco en el que nos movemos.
Por tanto, sí a la figura de don Julián Sanz del Río, ¡faltaría más!, pero no a la vía que se ha elegido. Por eso hay una iniciativa en las Cortes de Castilla y León y luego, también, hay otra iniciativa complementaria que hemos presentado en la Diputación Provincial de Soria, que también tiene competencias culturales en el entorno, concretamente en este paraje precioso en la comarca de Almarza, en la sierra de Alba, Torrearévalo, con un acebal precioso que invito a todas sus señorías a visitar. Una vez que esa tramitación llegué a Madrid y se haya priorizado, senadora Vallejo, podrá contar con el apoyo del Grupo Parlamentario Socialista.
Tengo delante la Ley 12/2002, de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León. Esta ley, que nos vincula a usted y a mí que vivimos en Soria, dice bien claro que le corresponden por ello las potestades legislativas y reglamentarias para todas las competencias en materia de patrimonio histórico, artístico, monumental, arqueológico, arquitectónico y científico, la inspección referente a estas materias y las propuestas en lo no reservado al Estado. La ley es muy amplia, tiene muchos artículos y, si usted lo tiene a bien, luego le puedo detallar, en los que se especifica perfectamente cuáles son las competencias de la comunidad autónoma para proteger el patrimonio histórico artístico de Castilla y León.
Este portavoz, compartiendo de forma reiterada el elogio que ha hecho de don Julián Sanz del Río, se sorprende

de que su partido, que lleva veinte años gobernando Castilla y León, no haya hecho antes este reconocimiento y por eso, señora Vallejo, le agradezco su iniciativa, ya que nos va a permitir seguir muy de cerca este reconocimiento, tras estos 20 años de ausencia, de la figura de don Julián Sanz del Río, después de transcurridos ocho años --aunque en este caso la competencia inicial no era la estatal-- sin coordinación con la comunidad autónoma. Por lo tanto, estamos a favor de la figura de don Julián Sanz del Río. El lugar es un paraje encantador que se presta para realizar una ruta muy completa por parte de los posibles visitantes del museo. Las competencias de la Junta de Castilla y León en esta materia son claras; es decir, es una propiedad privada, que a este portavoz le conste, no tiene ningún tipo de reconocimiento ni de protección por parte de la comunidad autónoma. Como digo, las competencias estatales están detalladas en el artículo 149.1.28ª.
Senadora Vallejo, por la composición de la comisión, se va a aprobar la moción, pero también advierto que es una moción devaluada. No es que no sea una moción importante, que lo es, sino que ha elegido usted una vía que no es la adecuada para proponer una iniciativa tan interesante. Por ello he querido completarla y enmendarla en la comunidad autónoma y en la diputación, con el compromiso del Grupo Parlamentario Socialista de que cuando esto se produzca contará también con el apoyo de nuestro grupo.
Me ha alegrado muchísimo haber escuchado al director general hablar del patrimonio de Soria y de la importancia que tiene la provincia de Soria para el Ministerio de Cultura. Sus señorías deben conocer que el Ministerio de Cultura va a invertir por primera vez en su historia 1,6 millones de euros dentro del Plan de Actuación Específico para Soria que va a potenciar Numancia, que es el yacimiento más visitado de toda Castilla y León, y las inversiones de la Junta de Castilla y León en este yacimiento brillan por su ausencia, siendo el más visitado de toda la comunidad. Asimismo, tenemos iglesias que se están derruyendo, como la de Alcocer, y de alguna manera deja mucho que desear esta gestión. Hemos podido escuchar las cifras de este presupuesto, que va a ser importante para Santa María de Huerta, para Burgo de Osma, para el yacimiento de Numancia, para los Arcos de San Juan de Duero, para una sala de exposiciones en la ciudad de Soria, utilizando el Banco de España para recuperar ese espacio para la ciudad de Soria y, por supuesto, para la figura de don Antonio Machado. Por primera vez aparece recogido en un acuerdo del Consejo de Ministros del 6 de mayo de 2005 este centenario y felicitamos a la Junta de Castilla y León porque, con posterioridad, se ha sumado también a esta iniciativa dentro de sus competencias que reconozco en la exposición de motivos.
Por lo tanto, senadora Vallejo, nos alegramos de que el Ministerio de Cultura invierta en Soria, de que este Gobierno invierta 177,7 millones de euros en Soria, de los que una buena parte pertenecen a Cultura.
Coincido con la valoración realizada a don Julián Sanz del Río, con la importancia del paraje, con la potencialidad que posee y hemos enmendado su positiva iniciativa en las instituciones que he mencionado. Esperamos que el Grupo Parlamentario Popular lo apoye en las Cortes de Castilla y León, en la diputación, y no tenga ninguna duda de que cuando se dé prioridad a esta actuación será apoyada por el Grupo Parlamentario Socialista.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Procede a continuación la intervención de los portavoces. Como solo están presentes el Grupo Parlamentario Popular y el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra de nuevo el senador Lavilla.

El señor LAVILLA MARTÍNEZ: Intervendré muy brevemente. Simplemente quería destacar dos hechos. Me han enviado un SMS porque están siguiendo el debate de esta moción y hoy, que estamos hablando de la protección del patrimonio, me indican que han aparecido restos humanos en la casa del artista en la ciudad de Soria que han sido tirados directamente al vertedero. Si la noticia es correcta, esto sí que es preocupante, y debemos mostrar nuestra preocupación en todas las instituciones pues la Junta de Castilla y León es la que tiene las competencias.
Para terminar, señora Vallejo, le diré que el artículo 149.1.28ª de la Constitución establece claramente donde debe actuar el Estado, al tratarse de patrimonio propio, y señala además cuándo se puede intervenir aunque no sea propio: cuando se abandonen las responsabilidades por parte de la comunidad autónoma. Según el artículo 155 de la Constitución Española, por mayoría absoluta del Senado, se podrán adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
Senadora Vallejo, no sé si estamos ante ese supuesto de abandono por parte de la comunidad autónoma de las responsabilidades que le competen.
Creo que quizá no se ha priorizado, pero no estaríamos ante un caso tan grave. No obstante, de su respuesta deduciré si es así o no.
Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador Lavilla.
Para cerrar el debate tiene la palabra la senadora Vallejo.

La señora VALLEJO DE MIGUEL: Muchas gracias, señora presidenta.
En primer lugar, debo darle las gracias por estar de acuerdo con la moción, pero después de toda su intervención da la sensación de que a usted le ha sentado a cuerno quemado que yo haya presentado esta moción; de todo lo dicho al parecer se desprende que le ha sentado bastante mal.
Realmente no entiendo por qué.
Señala que han presentado iniciativas en la Junta de Castilla y León y en la Diputación. Me alegro muchísimo de que mi moción haya servido para despertarles a ustedes del letargo. Por lo menos esta moción ya ha conseguido algo.
Seguidamente dice que voy a conculcar el sistema jurídico y hasta el constitucional. Señor Lavilla, no sé lo que ve usted, no lo entiendo. La moción habla de que el Gobierno

inicie las actuaciones necesarias para restaurar la casa donde nació. Yo lo que hago es instar al ministerio para que tome conciencia de la importancia del tema y dentro de sus competencias haga lo que tenga que hacer.
Me parece que usted es un dogmático y un purista. Es decir, yo no puedo traer al Parlamento nacional una inquietud del pueblo de Soria. Dice que este no es el lugar adecuado para hablar del tema y, además, considero que usted infravalora al Ministerio de Cultura. Este es un tema de cierta importancia. La acción en sí es pequeña, muy pequeña, es una humilde casa y restaurarla costará muy poco dinero, ni las migajas del banquete del rico Epulón. Lo que importa no es la cantidad económica, lo que importa es la grandeza del significado de esta acción, el símbolo que representa que esa pequeña casa, escondida en un pequeño pueblo de Soria, pueda tener en la vida española. Eso es lo importante. Yo no dudo de su apoyo a esta moción, porque no es nada más que eso, decirle al ministerio que inicie las actuaciones necesarias. Y yo creo que el Ministerio, que es el del Estado español, algo sí que puede y debe hacer. Es más, yo quisiera que esto fuera el pequeño grano de arena que diera lugar a otras actuaciones de carácter quizá más cultural, menos material, como es la restauración y conservación de esta casa, y en la presentación de mi moción también hago constar que sea un pequeño museo, un centro de referencia cultural. Señor Lavilla, creo que eso es lo importante.
Señor Lavilla, siento que le haya sentado tal mal que haya presentado esta moción, pero aunque usted esté muy de acuerdo con todas las actuaciones del Ministerio de Cultura, se trata de algo colateral y no es el objeto de esta moción.
Si no apoyan esta moción, allá ustedes, pero mi grupo parlamentario considera que es justa, necesaria y provechosa para la vida cultural española.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.


-- POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A LA CREACIÓN DEL MUSEO NACIONAL DEL TEATRO EN EL EDIFICIO CONOCIDO COMO EL ESCORIAL DE ADOBE, EN EL NÚCLEO PALENTINO DE CALABAZANOS (661/000287).

La señora PRESIDENTA: Moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a la creación del Museo Nacional del Teatro en el edificio conocido como El Escorial de Adobe, en el núcleo palentino de Calabazanos.
Para la defensa de la misma, tiene la palabra el senador Cosidó.

El señor COSIDÓ GUTIÉRREZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Como dice el orden del día, el objeto de esta moción es la creación de un museo nacional del teatro en el convento de Calabazanos, en la denominada Casa de la Reina --ubicada en este conjunto conventual--, que en este momento está siendo restaurado con cargo al uno por ciento cultural.
No querría aburrir en exceso a los miembros de la comisión cantando las excelencias arquitectónicas, artísticas y la importancia histórica que este convento tiene para la provincia de Palencia, para el conjunto de Castilla y León y de España; sin embargo, les voy a dar dos pinceladas para que conozcan el conjunto histórico-artístico al que estoy haciendo referencia.
El Real Convento de Nuestra Señora de la Consolación, de la orden de Santa Clara de Calabazanos, al que popularmente se conoce en mi provincia como El Escorial de Adobe --lo que da idea de la magnificencia y también del material con el que está construido este complejo--, es un convento fundado en 1440 por doña Leonor, viuda del Adelantado de Castilla, Pedro Gómez Manrique que, a su vez, fue abuelo del famoso poeta paredeño, Jorge Manrique.
Se trata de un convento que tuvo una enorme importancia política en tiempo de los Reyes Católicos y que, además, se distinguió por ser un centro de vida cultural especialmente importante en la Castilla de los siglos XV y XVI. En concreto, este convento está considerado por muchos como la cuna del teatro español en lengua castellana porque entre sus muros tuvieron lugar las que muchos expertos consideran como primeras representaciones teatrales en castellano. Se trata de una pieza, el «Auto de los Reyes Magos», que fue escrito por Pedro Gómez Manrique, hijo del Gómez Manrique al que me refería anteriormente, hacia mediados del siglo XV y que, de manera ininterrumpida se viene representando en las Navidades, en el marco incomparable de este convento.
Desde el año 2002, como ya he dicho, se viene ejecutando con cargo al uno por ciento cultural una importante restauración de este complejo, que afecta tanto a la valla reglar que rodea el conjunto del monasterio como, de manera muy específica, a la que se denomina Casa de la Reina o Casa de Isabel la Católica, pues está documentada la residencia temporal de la reina Isabel la Católica en este monasterio y, específicamente, en esa casa.
Esta restauración inicialmente contaba con un presupuesto de un millón 600.000 euros, pero recientemente ha sido ampliado en más de 300.000 euros, pues la cantidad inicial se había agotado y lo cierto es que la restauración llevaba más de cuatro meses parada, sin que hubiera tenido continuidad. Sin embargo, ya en el presupuesto para 2007 se aprecia este incremento sobre el presupuesto inicial, de manera que estamos hablando de una restauración que supondrá para las arcas del Estado más de dos millones de euros. Por tanto, está próxima la fecha de culminación de esta primera fase de las obras, lo que va a permitir recuperar buena parte del esplendor de este conjunto arquitectónico.
Mi grupo parlamentario propone rentabilizar en gran medida la importante inversión que ya se ha realizado en la restauración de esta casa y, dado el simbolismo al que me he referido como cuna del teatro en lengua castellana, establecer un museo del teatro en este monasterio.
Quiero aclarar que el monasterio está actualmente habitado por miembros de una orden religiosa y, por tanto, habría

que utilizar la parte que se acaba de restaurar del monasterio, tratando de interferir lo menos posible en la vida religiosa que todavía se mantiene en el citado lugar.
Los argumentos son claros: por un lado, hay que resaltar la significación histórica a la que ya me he referido; y, por otro, el valor arquitectónico incuestionable del conjunto, con una iglesia del siglo XVII, varias sepulturas medievales de abadesas --entre ellas, la de su fundadora y la de Alejo de Bahía--, un claustro renacentista y obras de arte muy importantes entre sus muros.
La restauración ha sido muy importante, pero a nosotros nos parece que se queda coja porque se ha centrado únicamente en la parte externa del edificio, sin buscar un uso cultural al mismo. Además, sé que para esta comisión --de la que desgraciadamente no soy miembro--, es muy importante prestar apoyo a todas aquellas acciones que vayan encaminadas a promocionar el teatro en nuestro país ya que, a pesar de ser un arte fundamental en nuestra cultura, en este momento siempre que nos referimos a él hay que mencionar cierta crisis.
Espero que esta pueda ser una iniciativa consensuada. Se trata de una obra que inició un Gobierno del Partido Popular en el año 2002, pero que ha sido continuada por el Gobierno socialista a lo largo de estos años, incluso con la ampliación de los fondos, como ya he puesto de manifiesto, y en el que sin duda todas las instituciones locales y regionales estarían gustosas de participar y colaborar en una iniciativa que para la provincia de Palencia sería muy importante.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
¿Algún senador desea intervenir en el turno en contra? Tiene la palabra el senador Álvarez.

El señor ÁLVAREZ FERNÁNDEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Voy a utilizar los dos turnos, en contra y de portavoces, para ahorrar tiempo.
He de decir, con todo el respeto, que celebro el literal de la moción que se ha presentado, que celebro que tengamos estas inquietudes y que abordemos iniciativas culturales en cuanto al patrimonio arquitectónico y al del teatro. En cualquier caso, me gustaría hacer una pequeña reflexión con respecto a la intervención del senador Cosidó y es que el hecho de hablar de excelencias arquitectónicas nunca cansa, y se lo dice un arquitecto, por lo que usted podría haber hecho todas las reflexiones que hubiera deseado porque si algo tienen de bueno estas mociones es que al final acaba uno conociendo historia, patrimonio y haciendo reflexiones sobre los territorios.
En cuanto a la moción en sí, quiero resaltar varias cuestiones por las que el Grupo Parlamentario Socialista está en contra. En primer lugar, se propone la creación del Museo Nacional del Teatro, pero este ya existe, y ahora le explicaré cuál es. Por otro lado, desde el respeto que nos merece la moción que se ha presentado, no compartimos que se diga, literalmente, que es imprescindible la realización de esa obra si verdaderamente se tiene un compromiso político serio con ese arte milenario. Creo que el compromiso político va más allá de poder hacer o no el Museo Nacional del Teatro Calabazanos, y repito que lo digo con todo el respeto que me merece dicha obra.
Por cierto, me gustaría resaltar, y usted mismo lo ha dicho, que ya existe financiación por el uno por ciento cultural. Y el Ministerio de Vivienda incluye, dentro de su programación en actuaciones en el patrimonio arquitectónico, la intervención denominada restauración de la valla Reglar y Casa de Isabel la Católica, cuna del teatro español en lengua castellana, en el Monasterio de Clarisas de Calabazanos, Fase I.
El Monasterio de Nuestra Señora de la Consolación, del siglo XV, fue declarado monumento nacional en 1979, como ya se ha dicho. La intervención planteada contempla la restauración del claustro y del Palacio de la reina católica y su adaptación a teatro-museo y otros usos complementarios, consecuencia del plan director del conjunto monástico.
Quiere ello decir que el Ministerio de Vivienda en estos momentos financia el cien por cien de la inversión, que las obras fueron adjudicadas con fecha 21 de julio de 2004 por un importe de un millón 599.085,49 euros, que su inicio tuvo lugar el 20 de septiembre de 2004 y que, con fecha 24 de enero de 2006, ha sido autorizado el proyecto modificado número uno, que en el momento actual se encuentra pendiente de redacción.
Como decía antes, la moción propone literalmente la creación del Museo Nacional del Teatro, y nosotros creemos que eso no procede porque ya existe el Museo Nacional del Teatro, en la ciudad de Almagro, Ciudad Real, donde confluyen muchas circunstancias que hasta ahora hacen idónea su ubicación.
Voy a hacer un poco de historia con respecto a dicho museo nacional.
Desde 1850, los fondos del archivo teatral fueron sufriendo traslados:
del Museo-Archivo Teatral, creado en 1919, fueron al Teatro Real, en 1924, al Museo Romántico, en 1951, y del Hospital General, en 1972 --que hoy conocemos como Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía--, al Museo de Arte Contemporáneo de la Ciudad Universitaria madrileña, en 1987. Por fin, en 1999, con el beneplácito del Ayuntamiento de Almagro y de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y a propuesta del Ministerio de Cultura, las colecciones del museo teatral pudieron descansar de su peregrinar en la ciudad de Almagro, en Ciudad Real.
En 1994 el Ayuntamiento de Almagro cedió al Ministerio de Cultura los Palacios Maestrales como nueva sede del museo. La rehabilitación, realizada por el Ministerio de Cultura con la colaboración del Ministerio de Fomento, ha permitido recuperar un edificio de gran importancia histórica para Almagro y para toda la Mancha, además de proporcionar al museo su sede definitiva: un edificio de más de 2.000 metros cuadrados, con tres plantas, ocho salas de exposiciones, una biblioteca, almacenes, oficinas, además de un claustro mudéjar como sala polivalente para actividades teatrales y exposición de maquinaria y artilugios escénicos.
Efectivamente, se habla de la ciudad de Almagro como sede del Museo Nacional del Teatro porque está considerado

que el teatro español es sobre todo el Corral de Comedias, sito en el número 18 de la Plaza Mayor, cuya construcción data de 1628 y que constituye el mejor conservado ejemplo en España y en Europa de los corrales de comedia de los siglos XVI y XVII. Por este mismo motivo, ese original espacio escénico se convirtió en emblemático y razón de ser del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Y existe un claro compromiso de Almagro y su festival con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con unos fines que comparten ambos, es decir, el fomento y la exhibición del patrimonio teatral clásico y extranjero. El antiguo Hospital de San Juan, perteneciente a la Orden de Calatrava, que data del siglo XVII, fue rehabilitado en 1994 por el Ministerio de Cultura para convertirse en un espacio escénico polivalente, al aire libre, con capacidad para 700 espectadores y sede permanente en Almagro para las representaciones de la Compañía Nacional de Teatro Clásico durante el festival. La ciudad de Almagro, las jornadas, el Festival Internacional de Teatro Clásico, la Compañía Nacional de Teatro Clásico y el Museo Nacional del Teatro constituyen en su conjunto uno de los testimonios más importantes de la cultura contemporánea española, al mismo tiempo que son un ejemplo de continuidad y coordinación en la colaboración y compromiso entre instituciones de carácter local, autonómico y nacional.
En cuanto al primer apartado de la moción, es decir, la financiación del uno por ciento cultural, qué voy a decir yo sobre ello que no se haya dicho ya en el primer punto del orden del día de esta sesión, o sea, que los recursos son limitados, que hay lo que hay, que este proyecto ya está dotado con financiación del uno por ciento --usted mismo lo ha reconocido-- y que se está invirtiendo exclusivamente por parte del Ministerio de Vivienda.
Por tanto, sin entrar a valorar el interés histórico-arquitectónico --que lo tiene, se lo reconozco, y además de gran valor y gran belleza-- del edificio propuesto, y teniendo en cuenta las anteriores consideraciones sobre la gestión del uno por ciento, así como la existencia del Museo Nacional del Teatro, en Almagro, el criterio del Grupo Parlamentario Socialista va a resultar contrario a la aprobación de la iniciativa propuesta.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Tiene la palabra el senador Cosidó.

El señor COSIDÓ GUTIÉRREZ: Muchas gracias, señora presidenta.
El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista ha dedicado más tiempo al Museo Nacional del Teatro, en Almagro, que a la propuesta que el Grupo Parlamentario Popular hace en relación con el convento de Calabazanos. Yo no voy a seguir en esa línea, pues no creo que en este caso haya un problema de rivalidad y que nosotros confrontemos las excelencias del museo de Calabazanos como cuna del teatro español, con las primeras representaciones teatrales en lengua castellana, con las excelencias y valores del de Almagro --además, con la senadora Carmen Fúnez cerca de mí sería temerario hacerlo por mi parte--. Todo lo contrario. Quiero que conste nuestra felicitación a Almagro y nuestro reconocimiento a una de las ciudades que más importancia y esplendor ha dado a las páginas del teatro en España.
Lo que yo no entiendo es dónde está la contradicción entre tener un espléndido Museo del Teatro y todo ese complejo que usted con tanto detalle nos ha expuesto, y que podamos tener una segunda fase en el Monasterio de Calabazanos, que se dé una utilidad cultural y que se rentabilice una acción que ya se ha hecho. Nosotros pedimos la creación de un museo nacional porque lo que pretendemos es que haya una financiación por parte del Estado. Si propusiéramos simplemente un museo del teatro, usted nos hubiera hecho el mismo discurso que hizo el que le ha precedido en el uso de la palabra, diciendo que lo cree otro. Por tanto, el querer un museo nacional tiene una intencionalidad muy clara:
buscar el compromiso del Gobierno central, del Estado, en esta iniciativa, y además hacerlo con la misma concepción que la primera, del año 2002, que iba orientada a crear un museo del teatro por entender que, sin menosprecio para nadie, hay una clara justificación en términos históricos y culturales para que la actuación cultural que se haga sobre esta restauración vaya dirigida a la promoción del mundo del teatro.
Usted se ampara en el «del», en la existencia del Museo Nacional del Teatro, y reconozco que, a la vista de los antecedentes de Almagro, hubiera sido mejor decir «de» un museo nacional. Pero lo que eso indica claramente --y yo lo respeto, no se lo reprocho-- es que el Grupo Parlamentario Socialista, que es el grupo que sustenta al Gobierno, no muestra voluntad política para culminar esta restauración y dar utilidad a una infraestructura tan importante.
Como representante del Grupo Parlamentario Popular, pero sobre todo como senador por Palencia, lo lamento, porque nada me hubiera hecho más feliz esta mañana que el hecho de que el Grupo Parlamentario Socialista, que además representa la voluntad del Gobierno, hubiera dicho que está de acuerdo en hacer una segunda fase. Me ha dado usted una mala noticia para la provincia de Palencia, pero nosotros poco más podemos hacer, al menos hasta que ganemos las próximas elecciones; será entonces cuando intentaremos que esta restauración tan importante tenga una utilidad cultural, que para la provincia de Palencia además sería muy significativa.
En definitiva, me entristece, lo lamento, pero no me deprimo, porque estoy seguro de que tarde o temprano tendremos un museo del teatro, un centro de interpretación del teatro, alguna actuación relacionada con el teatro en el museo de Calabazanos; sin su ayuda, pero lo tendremos.

La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.


-- POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A LA EJECUCIÓN DE UN PLAN DIRECTOR DE MANTENIMIENTO DEL ACUEDUCTO DE SEGOVIA EN UN GRADO DE CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO PERMANENTEMENTE ÓPTIMO (661/000259).


La señora PRESIDENTA: Pasamos a la última moción del orden del día, del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, por la que se insta al Gobierno a la ejecución de un plan director de mantenimiento del Acueducto de Segovia en un grado de conservación y mantenimiento permanentemente óptimo.
A esta moción se ha presentado una enmienda por parte del Grupo Parlamentario Socialista.
Para la defensa de la moción tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, senador Vázquez Requero.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Muchas gracias, señora presidenta.
Intervendré muy brevemente, debido a lo avanzado de la mañana. Nos hubiera gustado que esta moción se hubiera aprobado por unanimidad, como ha ocurrido en otras ocasiones, y todavía no perdemos la esperanza de convencer al Grupo Parlamentario Socialista en el transcurso del debate.
Señorías, el Acueducto representa el signo de identidad más importante de la ciudad de Segovia, y me voy a liminar a explicar muy brevemente cuál es el origen de esta moción sin hacer ninguna referencia de tipo cultural, patrimonial o histórico sobre el Acueducto de Segovia, que, como obra civil de ingeniería hidráulica romana, todo el mundo conoce y valora.
Esta moción se presentó en el mes de febrero del año en curso para que el Senado instara al Gobierno, en colaboración con la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Segovia, a elaborar y ejecutar un plan director que recogiera de forma sistemática los trabajos precisos para mantener el Acueducto de Segovia en perfectas condiciones, como se dice en el texto de la moción.
Además, esta moción tiene su origen en otra aprobada por unanimidad en el Ayuntamiento de Segovia en la que, con una similar exposición de motivos, se expresaba por todos los grupos representados en el ayuntamiento la necesidad de instar a la Junta de Castilla y León a que colaborara económicamente en la realización de dicho plan integral del Acueducto y así como instar al ministerio para que las tres administraciones públicas: ministerio, Junta y ayuntamiento, alcanzaran los acuerdos necesarios para la ejecución del citado plan, que se formalizaría a través del correspondiente convenio. Y eso es precisamente lo que he tratado de traer a esta comisión, y digo que he tratado, porque desde que se aprobó la moción en el ayuntamiento, en el mes de diciembre, han pasado ya once meses; desde que se presentó en el Senado han pasado ocho meses, y desde que se dio la última voz de alarma sobre el estado actual del Acueducto han pasado todavía más meses. Y es que hace aproximadamente un año, la concejala de patrimonio cultural de Izquierda Unida del Ayuntamiento de Segovia dio la voz de alarma en el sentido de incluir el Acueducto de Segovia en una lista mundial de monumentos en peligro, lo cual pareció desde todo punto de vista una barbaridad, incluso a sus socios de gobierno. Pero eso sirvió de punto de inflexión para intentar que el Acueducto de Segovia tuviera una conservación adecuada, conservación que se ha estado realizando durante años anteriores --no hay que perder de vista este asunto--. Así, en la década de los noventa, a través de las inversiones de la comunidad autónoma, se destinaban unos 100.000 euros anuales para gastos de conservación y mantenimiento del Acueducto. Hay que decir que la Administración central, desde el año 1992, en que empezó esta aportación de la comunidad autónoma, hasta 1995, no puso ni una sola peseta.
Era necesario que, después de una restauración importante del Acueducto, que se hizo mediada la década de los noventa, se elaborara un plan director, un plan de intervención integral, o como se le quiera llamar, pero un plan que tuviera continuidad en el tiempo para que anualmente se evaluaran las posibles dificultades y se pudiera intervenir en la conservación del monumento.
El Ayuntamiento de Segovia también ha recibido aportaciones de entidades privadas y de entidades financieras públicas, como las realizadas en los años noventa por Caja Madrid, y en los últimos años por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia, que han colaborado con el ayuntamiento y con la Administración autonómica en la conservación anual del monumento, pero no así la Administración central.
Tras estas intervenciones, como he dicho, el año pasado se vio la necesidad de elaborar un plan director o plan de intervención integral, y en su elaboración está colaborando Caja Segovia a través de un convenio con el Ayuntamiento de Segovia. Pero nosotros queremos que no sólo las administraciones autonómica y local colaboren en el desarrollo de ese plan director sino que, de forma sistemática, a través de un convenio, la Administración del Estado se implique en la conservación de este monumento romano. Por ello, pedimos la aprobación de esta moción por parte de todos los grupos parlamentarios del Senado.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Para la defensa de la enmienda presentada tiene la palabra la senadora Navarro.

La señora NAVARRO LAFITA: Muchas gracias, señora presidenta.
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una enmienda de sustitución a esta moción, que pasaré a justificar a continuación. Pero antes quiero agradecer al senador Vázquez toda la información que nos ha transmitido respecto de las actuaciones que está desarrollando el Ayuntamiento de Segovia, que él conoce bien como segoviano y como concejal, información que nos puede ayudar a valorar aún más, si cabe, el magnífico trabajo que se está haciendo para conservar y mantener el Acueducto, un monumento que, como él mismo decía, es conocido por todos como una obra de ingeniería, la más artística y monumental de la historia romana conservada en la península y también el símbolo más importante para los habitantes de esa ciudad.
Considero que el ayuntamiento estará muy contento, porque usted ha presentado aquí todo el trabajo que está desarrollando. Pero respecto del término barbaridad, que

es como usted ha calificado algunas de las actuaciones que ha realizado el ayuntamiento, por lo que usted nos ha dicho, creo que, más que intentar escandalizar o hacer algún tipo de barbaridad, se trataba de hacer una campaña de sensibilización social.
En cuanto a los términos de la moción propuesta, querría hacer alguna observación. En primer lugar, en los últimos años el Ministerio de Cultura ha realizado estudios específicos sobre el Acueducto de Segovia, y por ello en la actualidad dispone de un diagnóstico certero sobre su estado de conservación y forma de mantenimiento.
También me gustaría dejar constancia de que el Ministerio de Cultura, considera oportuno apoyar económicamente de forma periódica al Ayuntamiento de Segovia para conservar ese singular monumento; y así lo demuestra el hecho de que para el próximo año, 2007, el ministerio tenga previsto transferir a ese ayuntamiento la cantidad de 120.000 euros, tal como consta en los Presupuestos Generales del Estado en el Programa 337C, en el Capítulo 7, Transferencias de capital, de la Dirección General de Bellas Artes.
En esta moción sucede lo que en otras, también relativas a Segovia, debatidas en esta comisión. Tal vez sea porque usted las redactó a la vez y las presentó al mismo tiempo, pero parece olvidar que es precisamente la Comunidad de Castilla y León la que tiene asumidas las competencias exclusivas sobre el patrimonio histórico, artístico, monumental y arqueológico, de interés para la comunidad, por lo que sería precisamente a ella a quien les correspondería elevar la solicitud al Ministerio de Cultura. Por ello, de acuerdo con ese marco competencial, entendemos que si la Comunidad de Castilla y León y el Ayuntamiento de Segovia lo estiman conveniente, y así lo solicitan, el Ministerio de Cultura podrá apoyar técnicamente, como hace con cualquier otra comunidad, cualquier estudio, incluida la redacción de un plan director, como usted propone.
Pero repito que serán ellos los que lo deberán solicitar.
Por tanto, proponemos esta enmienda de sustitución que dice lo siguiente:
La Comisión de Cultura del Senado insta al Gobierno a que, a iniciativa de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Segovia, colabore técnicamente en los estudios o trabajos precisos para mantener el Acueducto de Segovia en un grado de conservación óptimo.
Como observará usted, en el texto de nuestra enmienda recogemos únicamente esos dos puntos: primero, que se haga a iniciativa de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Segovia y, segundo, que sea una colaboración técnica.
Conservo la esperanza de que pueda usted convencerse de lo beneficioso de nuestra enmienda, y la acepte.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA. Gracias, senadora.
Tiene la palabra el senador Vázquez para manifestar si acepta o no la enmienda.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Gracias, señora presidenta.
Señoría, aunque posteriormente contestaré a algunas de sus manifestaciones, he de decirle que mi grupo parlamentario no va a aceptar su enmienda, fundamentalmente por dos motivos. En primer lugar, el Grupo Parlamentario Socialista basa su enmienda en la colaboración técnica.
Pues bien, he de decirle que, efectivamente, ninguna voz ni opinión sobran a este respecto, todo lo contrario; pero he comenzado diciendo que tras la aprobación de esta moción en el ayuntamiento en el mes de diciembre, se están elaborando estudios técnicos, algunos incluso de expertos internacionales, y no conozco ningún estudio del Ministerio de Cultura desde el punto de vista técnico, al menos en los últimos dos o tres años. Por tanto, bienvenidas sean todas las colaboraciones técnicas, pero, como es lógico, estas deben materializarse también desde el punto de vista presupuestario. Usted ha dicho, y es cierto, que se ha destinado una partida para el mantenimiento del Acueducto, concretamente para colaborar con el Ayuntamiento de Segovia. Pero no creemos que por el hecho de que las competencias sean de ámbito regional tenga que ser la Junta de Castilla y León la que deba encargarse de su conservación y mantenimiento. Lo que queremos, y así lo hemos manifestado todos los grupos municipales, es que eso se haga a través de la firma de un convenio, lo que supondrán un compromiso presupuestario mantenido en el tiempo. En este sentido, le he puesto algunos ejemplos de compromisos presupuestarios de años anteriores por parte de la Junta de Castilla y León, que en cuatro años sumaban 400.000 euros --entonces pesetas--: en el año 1992, 94.000 euros; en 1993, 76.000; en 1994, 169.000, y en 1995, 61.000.
Por otro lado, cuando se habla de realizar este plan director de conservación no es porque el Ayuntamiento de Segovia haya cometido ninguna barbaridad; la barbaridad fueron las declaraciones de la concejala de patrimonio, que intentó incluir el Acueducto de Segovia, por una cantidad ridícula, en un fondo mundial para edificios amenazados, algunos de los cuales están en ciudades bombardeadas por la guerra y, señoría, no creo que esta sea la situación del Acueducto de Segovia.
Repito que mi grupo desea el compromiso de todas las administraciones públicas para lograr un convenio y que exista un proceso riguroso de mantenimiento y conservación a lo largo del tiempo, porque no queremos que la historia se repita.
Señoría, he citado únicamente --y lo he hecho a propósito-- las cantidades aportadas por la Administración regional hasta el año 1995...

La señora PRESIDENTA: Senador Vázquez, sabe usted que hay un turno posterior en el que podrá intervenir.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Gracias, señora presidenta.
Pues bien, he de decirle que la iniciativa de la Junta está siempre sobre la mesa; lo que nos falta es la iniciativa del ministerio, y no creemos conveniente que sólo se colabore técnicamente, como se indica en su enmienda.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA. Gracias, senador.


Turno de portavoces.
En primer lugar, tiene la palabra la senadora Navarro.

La señora NAVARRO LAFITA: Gracias, señora presidenta.
Señoría, lamento que no acepte nuestra enmienda, pero voy a intentar convencerle una vez más antes de finalizar este turno de portavoces contrastando su información con la mía, porque al parecer una de las dos falla.
Yo no he dicho que fuese el ayuntamiento el que haya cometido ninguna barbaridad; además, esa palabra la ha pronunciado usted en primer lugar.
En cualquier caso, el hecho de intentar que el Acueducto apareciese en ese listado, como usted mismo ha dicho, provocó el comienzo del debate, lo cual fue positivo de cara a las posteriores actuaciones, descritas también por usted, del Ayuntamiento de Segovia.
No sé qué es lo que no le gusta de nuestra enmienda. No creo que sea el hecho de intentar que se haga a iniciativa de la Junta de Castilla y León, ya que, como he dicho, es la que tiene asumidas las competencias a este respecto. Por tanto, no creo que sea ese punto el que no le gusta. Y tampoco creo que le moleste la colaboración técnica; como también he dicho, la colaboración económica aparece ya consignada en los presupuestos generales para el próximo año para el mantenimiento y la conservación. Después vendrán los convenios, pero, lógicamente, primero deberá haber un desarrollo técnico; y usted desea ambas cosas a la vez:
lo técnico y lo económico.
Por otro lado, aunque se le ha llenado la boca al hablar de la Junta de Castilla y León, de los compromisos presupuestarios habidos hasta el año 1995, y de que la iniciativa de la Junta está sobre la mesa, según mis referencias el Ayuntamiento de Segovia está trabajando bastante en solitario en ese plan integral, y eso me parece lamentable. Y me gustaría hacerle varias preguntas. Por ejemplo, por qué la Junta de Castilla y León no participa ni apoya al Ayuntamiento de Segovia para conseguir ese plan integral; por qué la consejera no ha mostrado ningún interés en participar en ninguna de las reuniones mantenidas al respecto; y por qué no se ha enviado al Ayuntamiento de Segovia la documentación sobre la última restauración. Todo esto pone de manifiesto que no es precisamente la Junta de Castilla y León la que más colabora con el ayuntamiento en la conservación y el mantenimiento de este monumento tan importante, sino todo lo contrario. Por ello, considero que su grupo parlamentario deberá convencer en prime lugar a dicha consejera para que colabore; es decir, no solo lo debe hacer el Ministerio de Cultura.
Aplaudo sus palabras respecto del trabajo que está desarrollando el Ayuntamiento de Segovia. Me parece estupendo que haya conseguido aportaciones económicas de entidades privadas, de entidades financieras públicas, o de la «World Monument», y también que participen personas de indudable valía profesional y con mucha experiencia para elaborar ese plan integral; pero, repito, por algún motivo que desconozco, la Junta de Castilla y León no participa como debería. En cualquier caso, quiero recordar una vez más que es la que tiene la competencia exclusiva en el patrimonio histórico, artístico, monumental y arqueológico de la comunidad.
Puesto que solamente están presentes los Grupos Popular y Socialista --no hay más grupos que puedan apoyar su moción, al menos de momento, porque no sé si estarán luego a la hora de votar--, para que esta moción no salga solamente con los votos del Grupo Parlamentario Popular y luego la consejería de Castilla y León no apoye esa iniciativa, le instaría al menos a aceptar los términos de nuestra enmienda o llegar a una transaccional en la línea que hemos estado comentando para que se apruebe con un cierto consenso.
Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora.
Tiene la palabra, senador Vázquez.

El señor VÁZQUEZ REQUERO: Intervendré muy brevemente para cerrar este turno.
Señoría, en la propia moción se dice que esa actuación se hará en colaboración con la Junta de Castilla y León y el ayuntamiento. La Junta de Castilla y León participa en todas las restauraciones y rehabilitaciones, y las apoya; de hecho, multiplica por diez el presupuesto de inversiones del Ayuntamiento de Segovia un año tras otro.
En cuanto a lo de no participar en las reuniones, como he dicho, el convenio de colaboración está firmado por el ayuntamiento y la Caja de Ahorros de Segovia, cuyo presidente es Atilano Soto, anterior presidente de la diputación de Segovia, del Partido Popular. Ya se han firmado varios convenios de colaboración con las instituciones segovianas, así como con la Junta de Castilla y León.
Antes me quedé hablando de 1995, a requerimiento de la señora presidenta, porque luego tendría otro turno, diciendo que parece ser que la historia se va a repetir. A mediados de los noventa se dio la voz de alarma en cuanto a la conservación del Acueducto, que estaba en peligro. Por esas fechas se quemó el Liceo de Barcelona, donde fueron, como debían, muchos ministros del Gobierno; pero cuando dijeron que el Acueducto se iba a caer si no había una intervención inmediata por allí no apareció nadie.
Se destinaron cien millones de pesetas, no por parte del Gobierno de la nación, sino de la Junta de Castilla y León, lo que permitió restaurar el Acueducto. Y digo que la historia se repite, porque ahora aparecen en los presupuestos para el próximo año cien mil euros --ya veremos si se ejecutan, porque habrá que firmar un convenio entre todas las administraciones-- del Ministerio de Cultura para la restauración del Acueducto, a petición del alcalde de Segovia --por primera vez hay un alcalde del PSOE en Segovia--. Pero, que yo recuerde, en los años noventa, con gobiernos socialistas, ningún ministerio ni nadie puso sobre la mesa una sola peseta para la restauración del Acueducto de Segovia.
Y no aceptamos su enmienda, no porque nos moleste, sino porque lo que se propone es poco, es insuficiente. Ahí está el compromiso de la Junta de Castilla y León plasmado en esta moción, que fue aprobada por unanimidad en el ayuntamiento. Hasta ahora estábamos todos de acuerdo

en todas partes, y si alguien no acepta algo son ustedes, porque incluso el Ayuntamiento de Segovia y todas las administraciones implicadas en el asunto consideran lo que hay insuficiente. Yo le aseguro que la financiación por parte de las instituciones segovianas y regionales está garantizada. Lo que me extraña es que usted considere el Acueducto de Segovia como un monumento competencia de una comunidad autónoma.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Una vez terminado el debate de las tres mociones, procede que los portavoces de los diferentes grupos indiquen quiénes son los sustitutos y los sustituidos a efectos de poder pasar a la votación.
Tiene la palabra, senador Van-Halen.

El señor VAN-HALEN ACEDO: Gracias, señora presidenta.
A doña Míriam Blasco Soto la sustituye don José Atarés; a don Miguel Ángel Celdrán Matute, don Alberto Terán; a doña María Belén Fernández-Delgado y Cerdá, don Ignacio Cosidó; a don Luis Fraga Egusquiaguirre, don José Ignacio Echeverría, y a don Isaac Vila Rodríguez, doña Esther Vallejo.
Gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Tiene la palabra, senadora Navarro.

La señora NAVARRO LAFITA: Gracias, presidenta.
Al senador Luis Ayllón le sustituye el senador José Miguel Camacho; al senador José Fernández Blanco le sustituye el senador José María Burgos, y a la senadora Emelina Fernández le sustituye el senador Joaquín Bellón.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.


-- VOTACIÓN DE LAS MOCIONES DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO.
La señora PRESIDENTA: Vamos a proceder a la votación de las mociones en el orden en el que figuran en el orden del día.
En primer lugar, votamos la moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a la ejecución de un plan director de mantenimiento del Acueducto de Segovia en un grado de conservación y mantenimiento permanentemente óptimo.
Les recuerdo que no se ha aceptado la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Socialista.
Se inicia la votación. (Pausa.)
Efectuada la votación dio el siguiente resultado: Votos a favor, 12; en contra, ocho.

La señora PRESIDENTA: Queda aprobada.
Votamos ahora la moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a que inicie las actuaciones necesarias para restaurar la casa de Torrearévalo, en Soria, donde nació el insigne pensador y modernizador de toda la vida española, don Julián Sanz del Río.
Se inicia la votación. (Pausa.)
Efectuada la votación dio el siguiente resultado: Votos a favor, 12; en contra, ocho.

La señora PRESIDENTA: Queda aprobada.
Por último, votamos la moción del Grupo Parlamentario Popular en el Senado por la que se insta al Gobierno a la creación del Museo Nacional del Teatro en el edificio conocido como El Escorial de Adobe, en el núcleo palentino de Calabazanos.
Se inicia la votación. (Pausa.)
Efectuada la votación dio el siguiente resultado: Votos a favor, 12; en contra, ocho.

La señora PRESIDENTA: Queda aprobada.
Sin más asuntos que tratar, se levanta la sesión.

Eran las trece horas y treinta y cinco minutos.