ORDEN DEL DÍA:
-- Comparecencia del Ministro de Cultura, D. César Antonio Molina Sánchez, a petición propia y del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, para informar sobre las líneas generales de la política de su Departamento. (711/000458). (711/000444).
Se abre la sesión a las once horas y cinco minutos.
La señora PRESIDENTA: Buenos días, señorías. Vamos a dar comienzo a la sesión.
En primer lugar, como punto previo del orden del día tendríamos que proceder a la aprobación del acta de la sesión anterior, celebrada el día 31 de mayo, que ha sido remitida previamente por correo electrónico a la Mesa y los portavoces. Si no hay ninguna observación, ¿puede entenderse aprobada? (Pausa.) Así se declara.
-- DESIGNAR PONENCIA QUE INFORME EL PROYECTO DE LEY SOBRE REUTILIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN DEL SECTOR PÚBLICO (621/000123).
La señora PRESIDENTA: En segundo lugar, tendríamos que alterar el orden del día para incluir un punto segundo. Saben ustedes que ha tenido su entrada en el Senado el proyecto de ley sobre reutilización de la información del sector público, cuyo plazo de enmiendas termina mañana. Tendríamos que designar ponencia y debe hacerse en comisión, así que si sus señorías no tienen inconveniente, podríamos admitir este nuevo punto del orden del día y que a lo largo de la sesión de hoy los diferentes portavoces hagan llegar a la señora letrada los nombres de los miembros de la comisión que van a constituir la ponencia. ¿Están de acuerdo sus señorías? (Asentimiento.) Entonces, se aprueba la inclusión de este nuevo punto del orden del día. (El señor Van-Halen Acedo pide la palabra.)
Tiene la palabra su señoría.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Perdón, señora presidenta, como el plazo de enmiendas termina mañana, no sé si reglamentariamente es posible esa designación, seguro que se ha estudiado, pero el Grupo Parlamentario Popular está en disposición de dar ahora mismo los nombres.
La señora PRESIDENTA: Es reglamentariamente posible y lo hacemos a efectos de no tener que convocar otra comisión nada más que para la designación de la ponencia.
-- COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE CULTURA, DON CÉSAR ANTONIO MOLINA SÁNCHEZ, A PETICIÓN PROPIA Y DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL SENADO, PARA INFORMAR SOBRE LAS LÍNEAS GENERALES DE LA POLÍTICA DE SU DEPARTAMENTO (711/000458) (711/000444).
La señora PRESIDENTA: Entramos ya en el punto único del orden del día, la comparecencia del ministro de Cultura, don César Antonio Molina Sánchez, a petición propia y del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, para informar sobre las líneas generales de la política de su departamento.
Aparte de darle la bienvenida a esta, su casa -no es la primera vez que comparece, pero sí la primera vez que lo hace como ministro en esta comisión- y antes de darle la palabra, me gustaría mandarle una calurosa felicitación, me imagino que en nombre de todos, a don Miguel Delibes, que cumple hoy 87 años. Me parece un motivo de alegría tenerle entre nosotros, después de un verano que no ha sido demasiado afortunado para el mundo de la cultura porque hemos tenido grandes pérdidas en todos los ámbitos.
Sin más, damos la palabra al señor ministro.
El señor MINISTRO DE CULTURA (Molina Sánchez): Gracias, señora presidenta.
Señorías, en primer lugar, quiero disculparme por mi faringitis que espero que no me impida avanzar en la presentación del proyecto que tenemos en el Ministerio de Cultura. Y me sumo también a la felicitación a don Miguel Delibes, con el que tuve la suerte de encontrarme ayer en su casa e inaugurar el Congreso Internacional dedicado a su obra. Tras apenas tres meses al frente del Ministerio de Cultura, dos de los cuales eran pleno verano, comparezco ante esta comisión no solo para informar de las líneas de política general del departamento, sino además de resultados concretos, a partir de los objetivos expresados en mi comparecencia en el Congreso de los Diputados en el pasado mes de agosto.
Sin más dilaciones, paso a darles cuenta de estas prioridades, empezando por el apoyo a la creación y a los creadores. Como sabrán sus señorías, el proyecto de ley del cine ha superado hace unos días el trámite de enmiendas a la totalidad en el Congreso de los Diputados, con un amplio respaldo de los grupos parlamentarios. Una vez aprobado el correspondiente dictamen de la Comisión de Cultura de la Cámara Baja, llegará a este Senado. Espero el resultado de los trabajos de sus señorías sobre el texto que les remita el Congreso de los Diputados.
Otra de las líneas de acción en la que incidí en mi anterior comparecencia fue la atención a las artes escénicas y a la música. En este aspecto, a principios de octubre tuvo lugar en Sevilla el foro de las artes escénicas y de la música, donde representantes del Ministerio de Cultura y de los sectores afectados mantuvieron unas jornadas de debate y aprobaron la creación de un Consejo estatal de las artes escénicas y de la música, que asesorará a la Administración en esta materia.
En cuanto a mi intención de actuar rápidamente para lograr una justa compensación a los creadores, puedo afirmar que en la cuestión del canon digital el Ministerio de Cultura está trabajando estrechamente con el de Industria, ultimando los términos de un acuerdo con los sectores implicados, que espero podamos anunciar muy pronto. Esta prioridad del Ministerio de Cultura, el apoyo a la creación y a los creadores, cuenta con el correspondiente respaldo en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el próximo 2008. Así, las asignaciones incorporadas en los programas de música, danza, teatro y cine proponemos que representen el 22,3 por ciento del total de las dotaciones presupuestarias del departamento. Desde un punto de vista cuantitativo, a estos programas se destinará un total de 262,52 millones de euros en el próximo año 2008, un significativo 12,9 por ciento más que en el presente año 2007.
En términos comparativos, conviene resaltar la importancia que el Ministerio de Cultura concede a los autores en su condición de agentes culturales y de expresión de la vitalidad cultural de nuestro país. Su importancia queda plasmada en los programas presupuestarios, que han crecido en esta legislatura un 121por ciento en cine y un 32 por ciento en música, teatro y danza.
El estímulo a la lectura y el acceso a los libros sigue reclamando nuestra máxima atención. Después de la aprobación de la Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, estamos trabajando intensamente en su desarrollo reglamentario. Hemos estudiado y consensuado con todos los interlocutores implicados un texto de reglamento que define la estructura, composición y funciones del observatorio de la lectura y el libro, que está siguiendo su tramitación para su posterior aprobación. Hemos elaborado un reglamento que determina la coordinación de las bibliotecas de la Administración General del Estado, que en fecha próxima se remitirá al Consejo de Estado, al igual que el texto de reglamento ya elaborado, que regula el Consejo de Cooperación Bibliotecaria.
Asimismo, por primera vez en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el próximo año 2008 se incluye una partida destinada a compensar a los autores por el préstamo bibliotecario en las bibliotecas públicas, pago que será cofinanciado por el Estado, las comunidades autónomas y las corporaciones locales y que obedece a una directiva comunitaria pendiente de cumplimiento desde el año 1992. Además, desde el pasado 18 de sep-
tiembre se puede acceder a la biblioteca virtual del patrimonio bibliográfico, que ofrece a todos los ciudadanos facsímiles digitales de alta calidad a través de internet. Para ello han sido digitalizados manuscritos e impresos conservados en varias bibliotecas del Estado y en instituciones privadas poseedoras de ricas colecciones, como la Real Academia de la Historia o la Abadía de Santo Domingo de Silos.
Los archivos públicos estatales siguen siendo una de las prioridades de este ministerio. Para su mantenimiento y expansión seguimos trabajando intensamente en el portal de archivos estatales, Programa Pares, y en el plan de descripción masiva de los archivos estatales a fin de aumentar en los próximos meses en un millón más, el 1,7 millones de registros ya difundidos en internet por Pares. Nuestra red estatal de archivos tendrá su prolongación mediante la creación del portal de archivos iberoamericanos, que supondrá un novedoso instrumento de cooperación. Para ello ya estamos elaborando los estatutos para la creación del consejo iberoamericano de archivos, y España ofrecerá la tecnología del portal de archivos españoles, Pares, con lo que esperamos reforzar la presencia del español y de las otras lenguas cooficiales en los contenidos presentes en Internet. Además, el proyecto de digitalización de archivos está siguiendo un buen ritmo, con lo cual a finales de año habrán sido digitalizados más de cinco millones y medio de imágenes u objetos digitales de los diferentes archivos nacionales. El próximo año el Ministerio dispondrá de un notable incremento de recursos para las políticas de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, que contarán con 122,8 millones de euros.
El pasado 7 de septiembre el Consejo de Ministros aprobó, a propuesta de la ministra de Administraciones Públicas y mía, el plan de modernización de las instituciones culturales de la Administración General del Estado, reforzando su compromiso con la ciudadanía para hacer accesible el patrimonio que alberga e incrementando su proyección nacional e internacional. Este plan supone un fuerte apoyo a la expansión y desarrollo de las instituciones culturales al promover la mejora continua de su funcionamiento y al garantizar la transparencia y la calidad del servicio prestado a la sociedad. El plan se aplicó desde un primer momento a la Biblioteca Nacional y al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Respecto de la Biblioteca, habrán visto ustedes los primeros resultados, ya que en aplicación de este proceso contamos hoy con una nueva directora de primer nivel internacional, doña Milagros del Corral.
En esta nueva etapa la Biblioteca Nacional proseguirá su plan estratégico 2006-2008, beneficiándose de una mayor presencia de su patronato en la toma de decisiones más importantes. Desarrollará una política de transparencia ante los ciudadanos. También se promoverá la proyección nacional e internacional de esta institución con una ambiciosa política de convenios. Por su parte, la adaptación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía al plan de modernización de las instituciones culturales se ha concretado en las siguientes actuaciones: renovación del patronato y constitución de un comité de expertos para seleccionar entre las candidaturas que se presenten y a través de un concurso de alcance internacional -es la primera vez que se hace- a la persona idónea para dirigir este gran museo. El concurso internacional se ajusta a los principios de publicidad -ya se hizo en la prensa española y en las revistas especializadas extranjeras-, libre concurrencia y confidencialidad de los datos de los participantes. La convocatoria se ha hecho pública a través de diversos medios y el plazo para la presentación de candidaturas finalizará el día 15 de noviembre. El comité seleccionará a un candidato que será presentado ante el patronato, que tendrá que aprobar el nombramiento a propuesta del ministro.
El nuevo patronato definió, además, las líneas generales del museo, entre las que destaca el refuerzo a la colaboración con las comunidades autónomas y el apoyo decidido al arte moderno y contemporáneo español con el objeto de situarlo en primera línea del escenario internacional. Igualmente, el Museo aspira a contribuir activamente a la consolidación de una red europea de museos de arte contemporáneo y a convertirse en una referencia para la comunidad iberoamericana de naciones. El próximo año el gasto destinado a la creación de espacios culturales, es decir, para infraestructuras culturales, se incrementa considerablemente. Esto se plasma en el apoyo a los programas de gasto vinculados a la construcción, rehabilitación y equipamientos de museos, archivos, bibliotecas, teatros y auditorios. Para el próximo año el ministerio destinará a estos programas 491,7 millones de euros, un 8,21 por ciento más que en este año 2007.
Los programas de museos y exposiciones tienen una dotación de 258,9 millones de euros, siendo los que tienen un mayor peso en la política del departamento. Hay que destacar el importante incremento que tiene el Museo del Prado, con un 9,26 por ciento respecto a este año 2007 derivado de los nuevos retos exigidos por la ampliación del Museo y por su adecuada puesta en funcionamiento. Por su parte, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con una dotación total de 58,3 millones de euros y un incremento del 4,8 por ciento, consolida en 2008 los créditos del año 2007, igualmente necesarios para el funcionamiento completo del Museo tras la ampliación, e incluye la dotación necesaria para cubrir los gastos que se derivan de la gran exposición de Picasso con los fondos procedentes del Museo Picasso de París, lo que tendrá lugar en el primer cuatrimestre del próximo año.
En relación con las infraestructuras en Archivos y Bibliotecas, está previsto continuar con la construcción o ampliación de bibliotecas públicas del Estado, entre las que destacan Ceuta, Burgos, Segovia, Córdoba, Girona, Barcelona, Ciudad Real y Badajoz, además de las provenientes del futuro plan de bibliotecas en grandes ciudades que no son capitales de provincia, caso, por ejemplo, de Vigo. Por lo que respecta a Archivos, destacan las inversiones en nuevas sedes como Guadalajara, Huelva, Badajoz, León o Zaragoza.
En este terreno quiero hacer una breve mención del Plan de fomento de la lectura, cuyos resultados cuatrienales
presentaré mañana. En ellos se señala que la población lectora es de un 58 por ciento y que durante el periodo 2004-2007 la inversión ha sido de 150 millones de euros, a los que se debe agregar un tercio aproximadamente de apoyo privado. Además, en 2008 en colaboración con las otras administraciones se destinarán casi 50 millones de euros para el plan extraordianrio de dotación de libros a las bibliotecas públicas.
Los programas del ministerio relacionados con la conservación y protección del patrimonio histórico están dotados con 65,3 millones de euros. El patrimonio histórico es una seña de identidad de nuestro país al que el ministerio otorga un gran valor. Ello justifica que junto con el programa de museos represente un 37 por ciento del gasto total del departamento.
Por último, el Ministerio de Cultura ha elaborado una propuesta de plan nacional de protección del patrimonio arqueológico subacuático tras consultar a las principales instituciones especializadas en esta materia.
Este texto ya ha sido debatido en el último Consejo de Patrimonio, celebrado los pasados días 9 y 10 de octubre, que aprobó las medidas propuestas, y próximamente se elevará a la consideración de la Conferencia Sectorial de Cultura.
En otro orden de cosas, creo importante apuntar que el Ministerio de Cultura sigue impulsando la conferencia sectorial como órgano de coordinación voluntaria entre el Estado y las comunidades autónomas en nuestro ámbito.
También creo en la necesidad -en ello ya están trabajando Radiotelevisión Española y el Ministerio de Cultura- de crear un canal televisivo digital dedicado exclusivamente a emitir contenidos culturales. Por otro lado, en la reunión bilateral celebrada entre los representantes culturales de los gobiernos de México y España mostrábamos interés porque en el futuro más inmediato se pueda conseguir también un canal cultural iberoamericano; para ello, el pasado 10 de octubre hemos puesto en marcha la iniciativa de lanzar un canal cultural en estrecha colaboración con el ente público Radiotelevisión Española y otros organismos. En los próximos meses se desarrollarán los estudios necesarios para analizar las distintas posibilidades de este proyecto con objeto de que el nuevo canal sea uno de los temáticos de Televisión Española difundidos a través del sistema de televisión digital terrestre.
Asimismo, el Ministerio de Cultura seguirá con su labor de apoyo a la cooperación, promoción y difusión de nuestra cultura en el exterior, que contará el próximo año con un importante incremento de dotación presupuestaria: el 13,13 por ciento.
En concreto, el próximo 22 de octubre firmaré en Sarajevo, con la alcaldesa de la ciudad, y en presencia del presidente de Bosnia, un acuerdo para la restauración de la fachada de la biblioteca de Sarajevo. Esta simbólica actuación es una muestra de cómo puede ayudar una intervención cultural en la reconstrucción de una ciudad destruida por una acción bélica. Además, el pasado lunes día 15, mantuve una reunión de trabajo con mi homóloga mexicana en la que se acordó que en octubre del próximo año 2008, como ya había anunciado en mi comparecencia en el Congreso, se celebre en México distrito federal el primer congreso de la cultura iberoamericana, que tendrá como tema central el cine; al año siguiente se seguirá celebrando dicho congreso, probablemente en Brasil, y estará centrado en otro tema más específico de la cultura.
Asimismo, les informo de que durante el pasado mes de septiembre hemos mantenido en Sevilla una reunión de la Red Internacional de Políticas Culturales a la que han asistido representantes de 46 países, entre ellos, la ministra de Cultura de Francia. En esa reunión España ha ratificado su compromiso con la Convención sobre la Protección y Promociónde la Diversidad de las Expresiones Culturales.
También hemos constituido tres comisiones nacionales para la conmemoración de tres bicentenarios: el de la guerra de la Independencia -las guerras napoleónicas, como me gusta llamarlas, es decir, la presencia napoleónica en España-, el de la Constitución de Cádiz, y el de la independencia de las repúblicas iberoamericanas. En efecto, el Gobierno quiere celebrar de forma integrada los tres acontecimientos, ya que se pueden incluir en un mismo ciclo de emancipación política que conforma el fundamento de nuestro actual sistema de libertades y derechos.
Señorías, con el respaldo otorgado a las líneas de trabajo expuestas el Gobierno da respuesta a los compromisos que tenemos contraídos con nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos de dar prioridad a las políticas orientadas a favorecer el acceso de todos a la cultura.
Podría hablar de otros muchos temas que ya enumeré en el Congreso de los Diputados, por ejemplo, del centro de las artes visuales que vamos a abrir en el edificio de Tabacalera, en Madrid, dedicado al cine, a la fotografía, a la televisión, al videoarte, e incluso a las manifestaciones relacionadas con la ilustración gráfica, a los inicios de la construcción del edificio donde se van a albergar las películas, a la historia de nuestra cinematografía, etcétera. En fin, podría hablar de otras muchas cosas, pero considero que en mi primera comparecencia debía resaltar los aspectos de los que he hablado, que considero fundamentales.
Como siempre, quedo a su disposición.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro.
A continuación, vamos a dar paso a la intervención de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, empezando por el Grupo Parlamentario Popular, que también había pedido esta comparecencia.
Por tanto, por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra su portavoz, el senador Van-Halen.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Gracias, señora presidenta.
Señor ministro, bienvenido a esta comisión como titular de Cultura, comisión a la que ya había asistido como director del Instituto Cervantes.
Esta era una comparecencia obligada, primero, como muestra de respeto del señor ministro al Senado y,
segundo, porque el Grupo Parlamentario Popular la había solicitado.
Obviamente, no podía decir cosas distintas de las que dijo en el Congreso, pero sí nos ha planteado algunas cuestiones que cuando usted compareció en aquella Cámara no se habían producido todavía. De cualquier forma, todos somos conscientes del momento en el que estamos: muy cerca de un debate de presupuestos, y por eso usted ha dado una serie de cifras. Pero no voy a entrar en el tema presupuestario, puesto que tendrá su debate en esta Cámara próximamente. Los presupuestos supondrán prácticamente el final de la legislatura, puesto que si, como parece, las elecciones se van a celebrar en los primeros días de marzo habrá que dejar sin efecto la acción de las Cámaras y entraremos en un período completamente electoral, aunque en mi opinión llevamos ya tres años en él, o por lo menos en un periodo electoral formal.
Digo esto porque todo lo que ha planteado su señoría es de agradecer, además de una expresión de buena voluntad. Pero, desgraciadamente, por el tiempo que nos queda de legislatura, ya veremos qué ocurre más tarde, es decir, quién gana las elecciones; si las gana el Partido Socialista nos encantará que usted siga siendo ministro de Cultura; y si no las gana, lo que es mi deseo, obviamente, será usted admirado como escritor, como lo era antes de ser ministro.
Respecto del Reina Sofía, sinceramente, salvando las opiniones personales de antecesores suyos, estábamos un poco cansados de experimentos, que no vienen de usted, que no ha hecho ninguno, sino de su antecesora. No sabíamos lo que iba a ser, e incluso nos preguntábamos a qué se iba a dedicar el Reina Sofía. Pues bien, yo creo que con el único experimento que usted ha hecho, que es el de un concurso, hábilmente se cubre, porque el director o la directora del Reina Sofía vendrá por un comité de expertos, con nombres y apellidos, y con eso usted se quita un problema de encima. Por eso digo que demuestra sinceramente habilidad. Además, creo que es el único experimento -que ya me gustaría que se hiciera en otras instituciones- que de alguna manera salva un compromiso importante, como es el de acertar en un tema como el de la dirección del Reina Sofía. Como no nos duelen prendas en reconocerlo, diré que a nuestro juicio este es un experimento interesante, como tuvimos ocasión de comunicárselo a la portavoz de Cultura del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y yo mismo. Por esa línea habría que ir. Creo que lo bueno que tienen las cuestiones de cultura, en las que hay menos broncas que en otras, es que cuando se sigue una línea, esté quien esté, es muy difícil que se vuelva a un sistema diferente; por eso digo que me gustaría que lo siguiesen otras instituciones.
Por otro lado, nos congratulamos por lo del consejo estatal de las artes escénicas y de la música, al que se ha referido. Las artes escénicas y la música incluso en una iniciativa aprobada en esta Cámara a petición del Grupo Parlamentario Popular y, por cierto, con el consenso de todos los grupos, con la incorporación de enmiendas.
Respecto de la ley del cine, creo que con el proceso parlamentario en el Congreso, por lo que yo sé de las enmiendas del Grupo Parlamentario Popular, no sé de las de otros grupos, se va a enriquecer. Y creo que se ha pactado demasiado en algunos temas, como, por ejemplo, en lo relativo al apoyo a la cinematografía en otras lenguas de España. Vaya por delante que a mí me parece bien, pero, como digo, a lo mejor se ha llegado a demasiado, porque ya se venía apoyando; pero nosotros nos congratulamos por nuestros compañeros y amigos representantes de territorios que tienen otras lenguas. Si lo han conseguido, nos parece bien, aunque repito que yo creo que ya se apoyaba el cine en otras lenguas, es decir, es un ítem más. Que no parezca que no se apoyaba antes.
El desarrollo del observatorio de la lectura también nos parece muy interesante. Señor ministro, le ruego que acelere lo más posible el tema, que se constituya el observatorio y que se cree el consejo de cooperación bibliotecaria. Hay que reconocer que las cifras de lectura son todavía insatisfactorias, pero van creciendo, y pienso que el observatorio de la lectura y el consejo de cooperación bibliotecaria son, repito, muy interesantes.
Al Grupo Parlamentario Popular le gustaría conocer el borrador del documento que haya salido del Consejo de Patrimonio Cultural sobre protección del patrimonio submarino. Como usted sabe, eso nos ha preocupado mucho en medios culturales, y antes de que vaya al consejo sectorial nos interesaría saber, si es posible -y no se trata de romper ningún tipo de cuestión delicada-, qué ha salido del citado consejo, porque es un tema bastante interesante.
Y sobre la biblioteca de Sarajevo voy a hacer una invocación de política pura y dura. Aviones españoles de la OTAN bombardearon Sarajevo, y a mí me parece bien que ahora nosotros apoyemos la restauración de su biblioteca; por cierto, con dudosos mandatos de la OTAN, por orden de don Javier Solana, secretario general. En todo caso, es algo asumido por todos los españoles, no como otras cuestiones. Debemos, pues, felicitarle por la rehabilitación de la biblioteca. Como usted sabe, hace un par de años o tres hubo una campaña por la que se enviaron muchísimos libros a la biblioteca de Sarajevo. No conozco Sarajevo, para mi desgracia, pero me han dicho que la biblioteca es verdaderamente importante.
Por otro lado, no sé si es una buena idea unificar la celebración de 1808 -se le llama de muchas maneras: unos, guerra napoleónica; los ingleses, guerra peninsular; y nosotros, la guerra de la Independencia-, la de 1812, la Constitución de Cádiz, y la de mil ochocientos veintitantos, en que tienen lugar las independencias americanas. Si bien es verdad que las independencias americanas vienen del espíritu de 1812, y el de 1812 nace del espíritu de 1808, como hay 16 años entre una y otra no sé si eso es bueno; tampoco tengo una decidida opinión sobre este tema. Hay un hilo conductor que es muy curioso. Como usted sabe muy bien, 1808 empieza más o menos con «Vivan las cadenas». En 1812, con la Constitución de Cádiz, se produce algo tan importante como que la soberanía pase del rey al pueblo, lo que sí sólo ya hubiera sido importante, sobre todo, para la mentalidad de entonces. Y en mil ochocientos veintitantos los hijos de los que habían
luchado incluso en la guerra de la Independencia digamos que se emancipan, se van a sus casas, salen de la casa paterna. A lo mejor hay un hilo conductor, pero hay muchos años entre una y otracelebración. Ustedes lo habrán estudiado.
En cuanto a hacer un centro de artes visuales en el edificio de Tabacalera, me parece un acierto. Su querido amigo, colega y en cierto modo antecesor, porque no existía el ministerio de Cultura, don Luis Alberto de Cuenca, anunció en el lugar en que está usted en esta comisión que en Tabacalera se iba a hacer un museo. Usted no se apunta a los asuntos de nadie, y hace ya muchos años que le conozco, y estoy seguro de que usted se encontró con que en Tabacalera se iba a hacer un museo. Y yo creo que es importante que ahora exista un museo de artes visuales. Es importante que se logre un museo riguroso que abarque toda la amplia variedad que se puede enmarcar en las artes visuales. Además, creo que cuando una idea se pone en práctica es tan valioso quien tuvo la idea difusa como quien la pone en práctica, en este caso, tanto nuestro amigo el señor De Cuenca como usted. Ahora usted tiene que culminarla, y esperemos que ese edificio, con el que no se sabía qué hacer, albergue un gran museo audiovisual, lo cual es responsabilidad suya.
Para concluir, señor ministro, le repito que por las fechas en que estamos su exposición ha sido una expresión de buena voluntad, pero no deseamos que la continúe después de las elecciones como partido de la oposición. En todo caso, el espíritu que yo he mantenido siempre, a lo largo de toda mi actividad pública, es que la cultura no debe dar lugar a bronca sino que, si se puede, se debe consensuar. Y ese es el mismo espíritu de mi colega del Congreso de los Diputados, como usted habrá observado. En este caso, bienvenidas todas estas ideas.
Gracias, señor ministro.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador Van-Halen.
Le corresponde el turno al portavoz del Grupo Parlamentario Mixto, senador Sampol i Mas, a quien damos la bienvenida porque se estrena hoy en esta comisión.
El señor SAMPOL I MAS: Muchas gracias, señora presidenta, y muchas gracias, señor ministro, por sus explicaciones.
Voy a aprovechar esta primera intervención en la comisión para decir que soy senador de designación autonómica por las Illes Balears, en representación del PSM y del Bloc per Mallorca.
Me gustaría decir unas palabras un tanto genéricas que, naturalmente, atañen a mi comunidad pero que también son comunes al conjunto de territorios del Estado que tienen lengua y cultura propias, y que, de hecho, afectan a la convivencia entre los ciudadanos de esos distintos territorios. Me refiero a la realidad pluricultural del Estado y a su reconocimiento y aceptación por parte de los poderes públicos y del conjunto de ciudadanos.
Estoy convencido, señor ministro, de que la mayoría de los problemas históricos que arrastramos nacen de la no aceptación de esta diversidad por parte de una mayoría de la ciudadanía, casi siempre por desconocimiento y en muchos casos por manipulación política.
Llevamos 30 años de Constitución, y muchos se llenan la boca erigiéndose en vigilantes de sus esencias, pero vulneran el artículo 3.3, que establece: «La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección». Riqueza, respeto y protección son valores que siguen ignorando algunas administraciones, funcionarios públicos, políticos, medios de comunicación y, en consecuencia, muchos ciudadanos, que en la riqueza ven una amenaza, en el respeto ven descortesía y en la protección ven imposición.
Seguramente es difícil cambiar casi trescientos años de intolerancia lingüística y cultural. Muchos creíamos que con la consolidación del sistema democrático avanzaríamos en el respeto y en la aceptación mutua de las distintas realidades culturales; y creo que fue así a lo largo de la transición y de los primeros años de la democracia, pero, por desgracia, hoy se vuelve a hacer bandera del uniformismo, y determinado patrioterismo español se alimenta de la negación de la diversidad y de la confrontación.
Naturalmente, esta doctrina. elaborada desde poderosos medios de comunicación, y seguida desde algunas instancias políticas, tiene consecuencias, sobre todo porque desde los poderes públicos, la administración y el sistema educativo nunca se ha actuado con determinación para cumplir el artículo 3.3 de la Constitución.
Recientemente, una importante cadena de distribución comercial realizó una encuesta sobre el grado de aceptación del etiquetaje de sus productos en los cuatro idiomas oficiales del Estado: castellano, catalán, gallego y euskera. Escuchen bien, señor ministro, señorías: el 85 por ciento de los encuestados en territorios de habla castellana manifestaron su disgusto y desaprobación, mientras que valoraron como más útil el etiquetaje de un competidor que rotula sus productos en castellano, portugués y gallego, estos dos últimos, idiomas de gran arraigo en España, como todo el mundo sabe.
Evidentemente esto no es casual sino consecuencia de políticas perfectamente diseñadas para obtener estos resultados, y los poderes públicos, si no han actuado con timidez para divulgar comprensión de la realidad pluricultural, han sido impulsores directos del rechazo a esta realidad, y si esta realidad no se enseña en el sistema educativo, no se divulga desde los medios de comunicación y no se defiende desde los estamentos políticos, acaba por imponerse la incultura y la manipulación partidista.
Le voy a poner otro ejemplo, señor ministro. El pasado 6 de septiembre, el diario La opinión de Málaga publicaba una entrevista con el señor José Antonio Sierra, impulsor a principios de los años setenta de lo que acabó por convertirse en el Instituto Cervantes. Decía el señor Sierra: «Todas las lenguas que se hablan en España forman parte de su patrimonio lingüístico. Se debería facilitar su estudio. Y añadía: Hace diez años que la Escuela de Turismo de Málaga solicita poder enseñar catalán y aún no ha obtenido el permiso.
He preguntado cuántas escuelas de idiomas imparten clases de catalán fuera de los territorios con dos idiomas oficiales, y únicamente lo hacen la Escuela de Jesús Maestro, de Madrid, y la Escuela Oficial de Zaragoza, aunque existen docenas y docenas de escuelas oficiales de idiomas. Creo que, como mínimo, las escuelas de idiomas de las principales capitales deberían ofrecer este aprendizaje.
Señor ministro, usted es ministro de Cultura de España y, por tanto, es ministro de todas las culturas y de todas las lenguas del Estado. No compete únicamente a las instituciones autonómicas velar por el cumplimiento de la Constitución en este aspecto, sino también a la Administración estatal, que en muchos casos ha hecho dejadez de su obligación.
El 5 de noviembre de 1992, España firmó la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales, si se puede considerar minoritaria una lengua como el catalán, que hablan nueve o diez millones de personas. Pues bien, gracias a un informe sobre la aplicación por el Estado español de la Carta Europea de Lenguas Regionales -supongo que usted lo tiene; si no, se lo haré llegar gustosamente-, firmada por el señor Aznar en el Consejo de Ministros Europeo, se pone de manifiesto que hay un incumplimiento sistemático de dicha Carta en materia de enseñanza en todas sus etapas: formación y capacitación lingüística del profesorado, enseñanza de la lengua fuera de su ámbito territorial, justicia, acceso a textos legales, autoridades públicas y servicios públicos, conocimiento y capacidad lingüística de los funcionarios, medios de comunicación, etcétera.
Igualmente, en el debate celebrado en el Senado sobre el Estado de las Autonomías, el 24 de noviembre de 2005, se aprobó una moción en la que se consideraba fundamental la garantía del respeto y protección de la diversidad lingüística por los poderes públicos. El Estado instaba al Gobierno a proyectar en el exterior la pluralidad lingüística del Estado, a promocionar el conocimiento de todas las lenguas oficiales y a garantizar el derecho de los ciudadanos a relacionarse con la Administración en sus distintas lenguas. Algunos de estos objetivos se cumplen pero, por desgracia, la mayoría no. Continúan las denuncias de ciudadanos por discriminación lingüística de funcionarios públicos y continúan también -creo que se acrecientan- la incomprensión y los ataques a la diversidad cultural y lingüística. Parece que una parte importante de España reniegue y combata lo que proclama defender en la Constitución, y esto, señor ministro, en mi opinión, es el conflicto no resuelto, el eterno conflicto que tenemos: la afirmación de lo propio a partir de la negación del vecino.
Fernando Pessoa -escojo un autor que no es español- escribía lo siguiente: «No tengo ningún sentimiento político; asimismo, tengo en un sentido un alto sentimiento patriótico. Mi patria es la lengua portuguesa. No me importaría nada que invadiesen Portugal si no me molestaran personalmente». Estas palabras dan en la diana porque, ¿es posible sentir una patria que niega tu patria? Señorías, difícilmente muchos ciudadanos podrán sentirse identificados con un Estado patria si éste combate el alma de los pueblos, que es la lengua materna y su cultura.
Hace falta, por tanto, mucha pedagogía para invertir esta situación, mucha información para invertir tanta desinformación; hace falta mucha voluntad política para convertir en convivencia lo que ahora es confrontación.
Señor ministro, quiero recordarle que en junio de 2006, a instancias de su ministerio se constituyó un grupo de trabajo para estudiar la situación de los distintos idiomas oficiales del Estado y proponer soluciones. Nos consta que el análisis y las recomendaciones efectuadas están muy avanzados, si no finalizados. ¿Nos puede informar al respecto? ¿Va a tenerse en cuenta este documento? ¿Es una cuestión prioritaria para su ministerio?
Finalmente, dos cuestiones puntuales, no tan genéricas. En primer lugar, en su intervención ha hablado de su voluntad de acercar el patrimonio al pueblo. En les Illes Balears, mediante acuerdos tomados por unanimidad en nuestro Parlamento, hemos reivindicado desde hace tiempo unas piezas de nuestro patrimonio histórico-artístico, que son Els bous de Costix, los toros de Costix, y la cimera del rey don Jaume, el casco que llevaba el rey Jaume I, que están depositados en Madrid, en un contexto que seguramente no tiene ninguna razón de ser. ¿Por qué no se depositan en el museo de Mallorca, que es de titularidad estatal? No se rompe el patrimonio del Estado, aunque este museo sea de gestión autonómica.
En segundo lugar, ha anunciado la creación de un canal digital de contenidos culturales. Gran iniciativa, pero nos gustaría que fuera un canal digital cultural representativo de la realidad cultural de todo el Estado y de todas sus culturas.
Muchas gracias, señor ministro. Gracias, señorías.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el senador Maqueda.
El señor MAQUEDA LAFUENTE: Gracias, señora presidenta.
Eskerrik asko, presidenta jauna. Egun on, ministro jauna.
En nombre del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos quiero dar la bienvenida al señor ministro en su comparecencia ante esta comisión de Cultura del Senado. Como ha dicho el senador Van-Halen, ha comparecido en más de una ocasión como director del Instituto Cervantes y, por tanto, hemos tenido oportunidad de conocer su trabajo.
A mi grupo parlamentario le preocupan seriamente varias cuestiones. Usted siempre ha dicho que como gallego iba a intentar impulsar el conocimiento de las lenguas cooficiales del Estado, además del español, que goza de muy buena salud; a través de su labor en el Instituto Cervantes así ha sido, y ha firmado acuerdos con Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca, y en ese sentido quiero agradecerle el esfuerzo que ha hecho.
Señoría, he escuchado atentamente su programa de actuaciones y me queda una duda, es decir, está bien la cultura en el Estado pero me preocupa el plurilingüismo. Como usted sabrá, la semana pasada formulé una pregunta a este respecto, que se aplazó porque la ministra de Administraciones Públicas, que es quien la iba a responder, no estuvo en la Cámara; lo hará la semana que viene, pero me hubiera gustado más escuchar su contestación -se lo digo sinceramente- sobre lo que el Estado tiene previsto hacer en esta materia porque considero que se trata más de un ámbito cultural que de Administraciones Públicas y además porque, como he dicho anteriormente, considero que ya está trabajando en estas cuestiones. Pero, en fin, lo dejaremos para la próxima semana porque no va a ser ni usted ni la ministra de Educación, y en todo caso podríamos hablar de materia educativa, si se toma o no en serio el plurilingüismo en el Estado.
Señoría, después de escuchar las actuaciones previstas, todas ellas realizadas con esfuerzo, lo importante que va a ser la ley del cine, la importancia del fomento de la lectura, museos, archivos, internet, etcétera, me queda una duda sobre dos cuestiones que, como usted conoce, son antiguas reivindicaciones de mi grupo parlamentario.
En primer lugar, quisiera saber si su política va a ser como la de su compañera y ex ministra de Cultura en el sentido de no escuchar, no hacer caso de las mociones que se aprueban en esta Cámara; en este sentido nos preguntamos para qué viene la ministra, o para qué vienen los ministros a estas comisiones del Senado, y, en definitiva, lo que hemos dicho en más de una ocasión, para qué sirve el Senado. Sería bueno que alguien se lo explicara a los españoles.
Ante este escenario, nos preocupa e inquieta -y se lo digo con cierto grado de cariño que usted sabe que le tengo- que en su alocución no haya hecho alusión -espero que ahora lo haga- a estas viejas reivindicaciones que tenemos el pueblo vasco, y me refiero a que mi grupo solicitó el pasado 10 de julio su comparecencia para que explicara la posición específica del Ministerio de Cultura que usted dirige sobre el traslado del cuadro Guernica de Picasso a un museo de Euskadi.
Sabe su señoría que en esta Cámara se aprobó una moción para que un grupo de expertos, coordinados por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, pudiera comprobar el estado de dicho cuadro; usted me puede decir lo que quiera, pero la ministra siempre ha dicho que hace diez años ya se hizo un estudio que lo desaconsejaba. Usted sabe -y se lo he dicho a la ministra muchas veces- que hay otras técnicas hoy en día y que, por tanto, sería bueno realizar un estudio y si, como ha dicho el presidente Zapatero, no existe para ello un impedimento político sino técnico, hagámoslo y salgamos todos de dudas. Y le digo lo mismo que le dije a la ministra Calvo: nosotros no volveríamos a plantear esta reivindicación si de ese estudio se desprendiera que las condiciones de traslado no son las adecuadas, es decir, si el cuadro no está en condiciones de viajar, seremos los primeros interesados en que se quede en el Museo Nacioanal Reina Sofía, como así se lo dijimos en su momento a la anterior directora.
En segundo lugar, nos preocupa también lo que está pasando con los papeles incautados en la guerra civil que están en el denominado Archivo de Salamanca, cuestión que a lo largo de la legislatura ha dado ocasión a diferentes preguntas e interpelaciones.
Y con cierta pena quiero decirle que el pasado día 25 de septiembre en el Congreso de los Diputados mi grupo parlamentario instaba al Gobierno a llevar a cabo un procedimiento de restitución en el plazo de un mes para poder analizarlo; lo único que estamos haciendo es reivindicar lo que decía la Ley de 2005, devolver los documentos incautados, tanto a las personas físicas como a las personas jurídicas. Es algo que ya se ha hecho en Cataluña con las personas jurídicas, pero en Euskadi no hay posibilidad ni de sentarse a hablar porque los grupos parlamentarios Socialista y Popular no permiten esta iniciativa: Y, señor ministro, le vuelvo a preguntar por qué, por qué no podemos tener el mismo trato que el pueblo catalán y que los documentos del Archivo de Salamanca puedan ir a un museo que se está constituyendo, donde también van a estar los documentos que se encuentra en la Fundación Sabino Arana, como no podía ser de otra manera; al menos, sentémonos y veamos si es posible este traslado.
Señor ministro, voy terminando porque, como ya le he dicho, no quiero abrumarle, máxime porque mi grupo parlamentario está muy de acuerdo con su línea de actuación y con todo lo que ha planteado en los diferentes ámbitos. Sin embargo, nos preocupan estos dos asuntos y, sobre todo, porque constatamos una vez más que el Gobierno no tiene la voluntad -y lo tenemos que denunciar así- de hacer caso de manera decidida a las justas reivindicaciones de los vascos.
Señor ministro, he de pedirle -porque no le puedo exigir nada- que proceda de manera inmediata a dar cumplimiento a la moción aprobada en esta Cámara, para que se analice si el cuadro puede o no viajar, que salgamos de dudas y demos una imagen de buena voluntad.
Por último, señor ministro, he de decir que para nosotros todo tiene un límite y no podemos estar permanentemente escuchando a los representantes del partido del Gobierno lo mismo que hemos escuchado siempre, cuando gobernaba el Grupo Parlamentario Popular, que negaba todo al pueblo vasco, tratando así de agradar o captar a los votantes fieles del resto del Estado. Esto no debería ser un motivo de fricción; a nosotros no nos parece justo y lo que no es justo no lo es, sin más.
Señora presidenta, nosotros no somos raros ni nos consideramos desleales o insolidarios con los ciudadanos del Estado como más de una vez se nos achaca y, en este sentido, analicen cuál es nuestra posición en relación con los Presupuestos Generales del Estado y cuál es nuestra posición en materia de lucha antiterrorista. Por ello, lo único que le pedimos, señor ministro, es que se nos escuche, que se nos trate de igual a igual cuando
planteamos nuestras reivindicaciones, y esperamos que se abra una puerta al diálogo, que se abra una puerta a la esperanza y, como siempre dice el señor presidente del Gobierno, que la habitación en la que nos sentemos, si es posible, tenga vistas.
No sé si le ha llegado la noticia de que el autor de los robos de la Biblioteca Nacional se ha entregado en Argentina y que tenía en su poder, afortunadamente, varios documentos que se van a recuperar. Sin duda, se trata de una buena noticia que nos va a alegrar el día a todos y, en especial, a su departamento.
Muchas gracias. Eskerrik asko.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador Maqueda.
Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el senador Bofill.
El señor BOFILL ABELLÓ: (El señor senador inicia su intervención en catalán, que se reproduce según el texto que facilita a la Redacción del Diario de Sesiones): «Gràcies presidenta.
Bon dia, senyor Molina, és una satisfacció poder saludarlo novament en aquesta comissió, ara com a ministre de Cultura. El seu nomenament, el nomenament al capdavant del ministeri d'una persona del món de la cultura i les lletres, d'origen gallec i escriptor en castellà i gallec, amb un coneixement personal de Catalunya, va ser rebut amb els millors auguris en el meu país, després d'una trajectòria al capdavant de l'Instituto Cervantes oberta a la pluralitat cultural i lingüística dels territoris ibèrics. Esperem que en els pocs mesos que queden per a la fi de la legislatura tingui temps per imprimir a l'acció cultural un segell d'especial atenció a la pluralitat i que almenys li deixin el marge de maniobra suficient per acabar bé alguns projectes i obres, i per obtenir un èxit democràtic de gran significació, i complir la llei, restituint en aquesta legislatura als seus únics i legítims propietaris els documents que hi ha a Salamanca expoliats a ciutadans i entitats de Catalunya per la força miserable de les armes.»
Continúo mi intervención en castellano por imperativo legal y para que nadie se queje, aun sabiendo que usted me entiende perfectamente en catalán y que, en pura lógica, como decía Unamuno, un ciudadano culto de la península, además del castellano debería conocer el gallego, el portugués y el catalán.
Voy a continuar en castellano, pero no sin antes expresar mi protesta tranquila y mi malestar, del mismo modo que lo he hecho en estos últimos cuatro años, por el hecho de que en la Comisión de Cultura de una Cámara territorial de un Estado plurilingüe y que al final de un período legislativo con un Gobierno que hizo bandera de la pluralidad, todavía algunos no podamos expresarnos en la lengua de los ciudadanos y territorios a los que representamos porque aún no hemos conseguido -y también me siento responsable de ello- modificar el reglamento. Creo que sería bueno que al menos termináramos la legislatura con el buen propósito de llevar a cabo esta modificación o, al menos, que se haga al inicio de la próxima legislatura. Me parece que ésta no es una situación de recibo en el Estado actual y que, además, sería un ejemplo para el mundo que el Senado fuese plurilingüe.
En relación con la pluralidad lingüística y cultural, suscribo plenamente las palabras del senador Sampol, de las Illes Balears; me gusta sentirme bien acompañado. Vamos aumentando y me parece bien, máxime porque pertenece a una comunidad autónoma que no es la catalana, con lo cual ambos podemos defender el concepto de pa_sos catalans, que a algunos les molesta tanto.
Asimismo, suscribo y comparto plenamente las palabras del senador Maqueda, del País Vasco, incluso en aquello que corresponde a reivindicaciones de su comunidad autónoma, como en el caso del Guernica, como hemos manifestado en varias ocasiones, o la cuestión de los papeles vascos de Salamanca, que además guardan una gran relación con los papeles catalanes porque una parte de estos documentos estuvieron en Cataluña.
En relación con la pluralidad, creo que de las generalidades y las buenas palabras -que para empezar estaban bien y son infinitamente mejores que las negaciones- deberíamos pasar a la concreción de las leyes, de los reglamentos, de los proyectos y los números; a las cifras que se están dedicando realmente a la pluralidad lingüística y a las que se están dedicando a otros aspectos, que me parecen perfectamente encomiables y necesarios, porque cada uno tiene su peso específico y, seguramente, es mayor en el caso del castellano, pero también deberíamos analizar si se están cumpliendo las expectativas con respecto a las otras lenguas.
Mi grupo parlamentario solicitó su comparecencia para que explicara la política del Ministerio de Cultura y del Gobierno del Estado en relación con la pluralidad cultural y el plurilingüismo en el Estado español, en relación con su fomento y su difusión en las comunidades autónomas de habla castellana -que es un aspecto que ha abordado el senador Sampol y me parece muy importante-, porque si no lo compartimos no existirá el plurilingüismo; sin embargo, esta solicitud está todavía pendiente y esperamos que usted la pueda atender antes de la finalización de la legislatura.
Decía Keynes, el economista, que la dificultad reside no tanto en desarrollar nuevas ideas como en escapar a las viejas; y, en el caso de la España monolingüe, castellana, las viejas ideas son las de la España una, grande y libre, de una sola lengua y una sola cultura española dominante que sólo tolera otras lenguas y otras culturas en el territorio del Estado si están confinadas y, más o menos, minorizadas. Se trata de viejas ideas que van ataviadas con el viejo sayo de la tradición o con un manto de un cosmopolitismo de tintes de modernidad, pero que menosprecia lo diferente, lo pequeño y, en definitiva, lo que no entiende; no acepta de buen grado que en nuestros territorios y en nuestras
sociedades viven y conviven personas, entidades e instituciones que se expresan en cuatro grandes lenguas nacionales. Insisto en que no se trata de una sola lengua nacional sino de cuatro: el castellano, el catalán, el gallego y el euskera; que viven y conviven cuatro grandes culturas nacionales: la española, de expresión lingüística castellana, la euskaldun, la gallega y la catalana, o catalana-valenciano-balear. Se trata de lenguas y culturas -unas más grandes que otras- con un arraigo nacional propio, con una realidad dialectal, demográfica y territorial distinta, en cualquier caso, estamos hablando de millones de ciudadanos; culturas que se encuentran, además, confrontadas a los retos de una historia de relaciones convulsas entre ellas y a los retos de la nueva pluralidad cultural que trae consigo la globalización de las nuevas migraciones porque tampoco somos simplones y vamos a decir que la pluralidad sólo nos cubre a nosotros sino que hay otras realidades que también debemos asumir y que estas culturas nacionales arraigadas deben asumir como un reto respecto a su propia identidad y respecto seguramente a la identidad futura que se está construyendo.
Las viejas ideas de la cultura española, poco abierta a la pluralidad, perviven en buena parte -y aquí entramos ya en lo que usted ha expuesto- con pocos cambios, al igual que sus viejas estructuras institucionales, porque no se ha querido asumir el debate sobre qué nuevo papel, dentro de la construcción de las autonomías y de un nuevo Estado compuesto, corresponde a algunas grandes instituciones de titularidad estatal, que aún ostentan el título de nacional, como justamente los que han sido objeto de su intervención: el Archivo Nacional, los museos nacionales y la Biblioteca Nacional. Por cierto, esta última inició su andadura en 1714 con los documentos expoliados a los nobles austracistas emigrados en Viena y los documentos que fueron incautados por el centralismo de nuevo cuño francocastellano y borbónico.
No se ha planteado el debate sobre el papel del Ministerio de Cultura en esta nueva realidad de un Estado compuesto, es decir, aunque se está definiendo sobre la marcha, no ha habido un debate abierto al respecto, y creo que eso viene generando algunos problemas, algunas disfunciones e incomprensiones. No vamos a mantener hoy este debate, pero nos gustaría celebrarlo.
Por tanto, respecto a las conclusiones sobre actuaciones necesarias que hay que llevar a cabo, como la modernización de las instituciones, así como su estructura interna, hay que saber cómo se está haciendo y, en mi opinión, se está llevando a cabo sin apenas plantear el papel que tienen en esta nueva realidad. No se está planteando si hay que reforzar algunas instituciones paralelas o parecidas a las que ya existen en las comunidades autónomas y si las comunidades no deberían jugar un papel en el conjunto del Estado, porque, en general, si usted revisa los papeles, verá que las principales inversiones previstas para esta modernización y las nuevas estructuras que se están desarrollando son para instituciones radicadas en Madrid. Y esto sucede incluso respecto a instituciones de nuevo cuño, es decir, ya no se trata solo de las grandes instituciones heredadas de épocas imperiales pasadas. Y creo que, cuando menos, se debería discutir sobre esta cuestión.
Este es el caso, por ejemplo, del nuevo centro de artes visuales, que usted sitúa en el edificio de Tabacalera, y que, por cierto, debe de servir para todo, porque la señora ministra ya nos había anunciado que allí se iban a ubicar otras no sé cuántas cosas, como un centro de apoyo a la restauración museística.
Asimismo, no sé si ustedes han tenido en cuenta -lo pregunto, porque a lo mejor resulta que este proyecto ya se encuentra incardinado con otro aprobado en Cataluña y no lo conozco-, puesto que en nuestra comunidad existe un centro de artes visuales, llamado Centro de Desarrollo Audiovisual, pionero en Europa, con voluntad de proyección en todo el Estado, que dicho centro puede vincularse con la Facultad de Comunicación Audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra, que por ahora es la mejor del Estado.
Insisto, pues, en que estas cuestiones se tienen que plantear y debatir. No sé dónde debería ser, quizá en la conferencia sectorial, pero estas cuestiones se tienen que hablar, porque el Estado actúa con el dinero de todos. Finalmente, es una cuestión económica, por lo que también deberíamos hablar de números, de las cantidades reales que se están destinando a cada una de estas actuaciones.
Se felicita, con razón, de la gran transformación en curso en el Museo del Prado -desde luego, tengo muy buena relación con Miguel Zugaza y me gusta cómo está trabajando, con una inversión multimillonaria-, pero esta obra también está radicada en Madrid, una actuación a la que podríamos añadir un etcétera. Y que conste, como ya he dicho en relación al Prado, que no nos oponemos por principio a nada y aún menos a la modernización necesaria de estas instituciones. Solo resaltamos la lógica centralista de mucho de lo que se hace con dinero que es de todos los ciudadanos del Estado sin que haya un debate a fondo en el que participemos todos.
Pero, atención, además hay otra cuestión. Esta lógica también tiene un corolario, que es la construcción de otras estructuras e instituciones con vocación de servicio estatal en relación con las otras culturas y lenguas nacionales, porque, en realidad, usted sabe muy bien que nuestras culturas necesitan, quizá aún más que la cultura española castellana, un Estado a su favor, y eso no hay que olvidarlo. Y si este Estado a nuestro favor no es el Estado español, será otro. Me parece que a veces este tema sobre separadores y separatistas va muy ligado.
Por nuestra parte, lo que pediríamos es que aumentaran los contactos a todos los niveles con las consejerías de Cultura de las comunidades autónomas, particularmente con aquellas que tienen una cultura y una lengua propias, y que aprovechara este plan de modernización de instituciones culturales -creo que es una buena oportunidad- no solo para abrirlas a la participación sectorial profesional, que es una actuación encomiable, sino para plantear su papel en esto que se ha dado en llamar el Estado de las autonomías.
Espero que con usted al frente del ministerio podamos encontrar caminos para corregir esta visión aún tan centralista, que notamos también en las propuestas legislativas realizadas, porque me felicito de que la Ley del cine se haya desencallado, igual que la Ley del libro, pero, tal como llegaron ambas leyes al Congreso de los Diputados, desde el punto de vista de la lectura de nuestro Estatuto de Autonomía, eran totalmente inaceptables, tal y como, por otro lado, nuestros órganos consultivos nos indicaron.
Son demasiados temas para una sola comparecencia y realmente es una lástima. En todo caso, quiero referirme a algunos asuntos concretos que nos preocupan.
En primer lugar, en cuanto a bibliotecas, usted ha citado la Biblioteca Central Urbana de Barcelona y la de Girona y supongo que lo ha hecho porque en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado están otra vez presentes, pero eso quiere decir que la inversión no se realizó plenamente por problemas. Y resulta evidente que es necesario no solo que estos equipamientos figuren en los Presupuestos Generales del Estado sino también que se materialicen, porque se trata de instituciones muy importantes. En el caso de Girona, promovida por la Diputación, la construcción de una nueva biblioteca como gran centro cultural depende del traslado de la biblioteca actual, es decir, no se puede realizar porque dicho espacio está ocupado por la biblioteca provincial.
Nos ha hablado de archivos provinciales y me hubiera gustado que en esa lista figurase, aunque a lo mejor se incluía en el etcétera, el archivo provincial de Girona, aún pendiente y que, como senador por la provincia, debo señalar.
Ningún portavoz se ha referido hoy al uno por ciento cultural, aunque sí se consideró en la última sesión celebrada en el Congreso de los Diputados. Me referiré a una cuestión que me han comentado esta misma semana. ¿Podría indicarnos qué organismo lo gestiona? ¿Dónde está la ventanilla del uno por ciento cultural? ¿Quién es el responsable de su gestión? Los ayuntamientos ven su territorio trinchado por carreteras y ferrocarriles de titularidad estatal, pero la gente quiere saber dónde está el uno por ciento cultural y me preguntan cómo se pide. Yo sí lo sé, como sé que hay mil vericuetos, que, por otro lado, constituyen un paraíso para el favoritismo, pero, como estamos en un momento para la transparencia, me parece que hay una cierta confusión respecto a los posibles beneficiarios del uno por ciento cultural acerca de cómo se tramita, adónde hay que dirigirse, etcétera.
En cuanto al circo y artes de movimiento, tenemos en marcha un gran proyecto del Centre de les Arts del Moviment. Se lo digo porque, como respecto a las audiovisuales no sé si se nos ha tenido en cuenta, al menos en este tema quiero que sepa que tenemos en marcha un gran centro y esperamos contar con financiación estatal, tal y como corresponde por otro lado.
Asimismo, consideramos importante que se materialice el canal de televisión digital cultural, como usted nos ha anunciado, y sabe que, en relación con el centro de San Cugat y su reconversión, está planteada la posibilidad de que se genere desde dicho centro. Entendemos que dicho canal ha de tener vocación europea, pluricultural y plurilingüística, sus emisiones en catalán serían para todo el Estado y creemos que puede ser un instrumento muy poderoso para fomentar el plurilingüismo en el Estado.
También necesitamos que se cumplan las previsiones iniciales de financiación del Estado en relación con algunas de nuestras grandes instituciones como el Teatro Lliure, el Macba o el MNAC, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, que están más o menos en curso, hay negociaciones, no estoy planteando aquí una especie de plataforma reivindicativa porque, en realidad, son cuestiones que ya se están tratando, pero sí es cierto que en los presupuestos de este año y de años anteriores ha habido rebajas presupuestarias del orden de medio millón de euros o de un millón de euros que están lejos de los presupuestos comparativamente faraónicos de algunas instituciones radicadas en Madrid y nos parece importante que no se regatee.
Queremos que se cumpla el Estatuto de Autonomía de Cataluña en relación con el Archivo de la Corona de Aragón, de lo que tampoco se ha hablado. Por cierto, la prensa dio la noticia mal, se dijo: El ministro de Cultura visita el Museo Corona de Aragón y no se lo dice al consejero de Cultura. Esto lo dijo así la prensa y yo sé que no es cierto, porque sé que usted luego ha estado con el consejero. Creo que es interesante que se plantee y que en relación con este asunto las buenas relaciones permitan desbloquearlo.
Finalmente, no puedo terminar mi intervención, ya lo sabe, sin pedirle que se cumpla antes de finalizar el año lo previsto en la ley para transferir a la Generalitat de Cataluña los documentos incautados por los franquistas en Cataluña a personas y entidades privadas y depositados en Salamanca. Los expertos ya hicieron su trabajo hace un año y fue un trabajo hecho por expertos independientes, es decir, no son técnicos de la Generalitat. Está pendiente de que se reúna la comisión técnica, que la tiene que convocar el Ministerio de Cultura, y es una comisión en la que está presente también la Generalitat. Esta comisión no se convocó anteriormente porque fue un favor que nos pidió el Partido Socialista antes de las elecciones municipales, llega un momento en que hay que decirlo así, y nosotros no insistimos. Pero ahora vienen otras elecciones y parece que no se puede hacer. Siempre estamos con un cierto miedo a asumir las responsabilidades, los retos y a decir que hay un compromiso, una ley que se tiene que cumplir y se acabó. Esto es lo democrático. Nosotros pedimos -y lo piden todos los partidos catalanes en Cataluña, aunque hay algunos que en Madrid dicen una cosa y en Cataluña otra, pero lo piden todos los partidos catalanes en Cataluña con la abstención en Cataluña del PP porque el PP en Cataluña no se opone tampoco- que sea antes del 31 de diciembre.
No nos parece aceptable, ni es lo que prevé la ley, que se pretenda ahora vincular lo previsto en el articulado de la ley respecto a esto con la creación del centro documental de la memoria histórica, que es una cosa que
aparece en una adicional de la ley y sin ninguna relación directa con la devolución de los documentos. Nos parece que de alguna manera es una cierta manipulación. No tiene nada que ver una cosa con la otra. La devolución de los papeles está claramente pautada en la ley cómo se debe producir y creemos que sería un gran éxito democrático. Además, si yo fuera ministro estaría encantado de hacerlo. Sé que no soy ministro y, por lo tanto, usted tiene que confrontarse a otras realidades y a una realidad más compleja y a otras presiones, pero yo tengo las de mi territorio y se las expreso aquí claramente.
El domingo que viene -ya lo sabe- tendrá lugar un gran acto cívico en Barcelona. Estaremos 20.000 ó 25.000 personas de la sociedad civil catalana apoyando a todas estas personas, algunas ya muy mayores, que esperan y se merecen la restitución de sus documentos y, de alguna manera, de su dignidad personal y de todo el pueblo catalán ofendido por la barbarie fascista. Porque no se trata de otra cosa, aquí no estamos hablando de otra cosa, estamos hablando de reparar la dignidad. En otras cuestiones puede haber negociación, regateo, un euro más o un euro menos, pero en esta tenemos la obligación de un Gobierno y la de un Gobierno socialista y progresista es cumplir. Creemos que tiene la oportunidad de dejar una huella importante al frente del ministerio cumpliendo la palabra dada por el Gobierno, y si la noticia llega hoy -ya se lo he dicho- o antes del domingo, la concentración de protesta e indignación se convertirá en una gran fiesta. Porque no va a ser una fiesta, va a ser una situación de indignación que, además, va a continuar. Actualmente hay cien ayuntamientos que se han adherido a un nuevo manifiesto de protesta.
La señora PRESIDENTA: Senador Bofill, le ruego que vaya terminando.
El señor BOFILL ABELLÓ: Voy terminando.
Tenemos una comparecencia con tantos temas... Eso quiere decir que el Ministerio de Cultura ha adquirido mucha importancia en una legislatura. En todo caso, quería expresar al señor ministro, al margen de la representación que ostentamos y de la rudeza ocasional del lenguaje político, mi simpatía personal como lector de sus versos, porque también soy una persona que quizás está cansada de buscar, y estoy aprendiendo a encontrar y en parte leyendo su poesía.
Moltes gràcies.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Por último, tiene la palabra el senador Fernández Blanco, por el Grupo Parlamentario Socialista.
El señor FERNÁNDEZ BLANCO: Gracias, señora presidenta.
Buenos días. Permítame, señor ministro, en primer lugar, que me sume a la felicitación de todos los portavoces y que le dé la bienvenida a la Comisión de Cultura en su primera comparecencia en esta comisión como ministro, porque, como también se ha dicho anteriormente, ya compareció como director del Instituto Cervantes, cargo -y creo que coincidimos todos- que ha desempañado notablemente y desde el cual conocemos su capacidad personal, su capacidad de gestión, su voluntad de consenso y, lo que a mí más me gusta, su pasión por la cultura española y por sus lenguas. Además, quiero reiterar la felicitación del Grupo Parlamentario Socialista por su nombramiento como ministro y manifestarle el apoyo del grupo parlamentario. Esperamos, desde el diálogo, que cuente con el apoyo -en este sentido se han abierto muchas puertas- mayoritario del resto de los grupos desde el convencimiento de que la cultura debe ser un elemento de unión, de encuentro y de convergencia de posturas más que de enfrentamiento o de armas políticas.
Señor ministro, he seguido su intervención con atención y nos ha expuesto un muy ambicioso programa de política cultural, cargado de propuestas y de iniciativas para estos próximos meses, propuestas de apoyo a la creación y a los creadores -capítulo en el que incide usted mucho-, de estímulo a la lectura y el acceso a los libros. Hemos constatado además los datos que el senador Van-Halen ha puesto sobre la mesa en relación con el incremento de lectores y el correspondiente aumento de millones de euros en la inversión. Pero en este punto me gustaría destacar esa parte de implicación que ha conseguido el señor ministro de entes privados y de las comunidades autónomas, y a mí me parece que sin estas implicaciones estos números no serían así de buenos. También ha hablado de archivos, de apoyo a las instituciones culturales, de creación de espacios culturales, de coordinación del Estado con las comunidades autónomas, que son objetivos que usted ha fijado para dar un impulso importante en materia cultural en estos tres meses.
Hemos seguido sus tres meses como ministro y constatamos que no viene a perder el tiempo dada su intensa actividad ministerial, señor ministro. Comenzó usted reuniéndose con el mundo de la cultura, ofreciendo su firme voluntad de diálogo y su intención de favorecer el acceso a la cultura sin condicionantes. Le felicitamos por su iniciativa. Compartimos con usted la necesidad de diálogo y de consenso, como ya he referido anteriormente, y la defensa de la cultura como bien público común. Necesitamos la cultura, señor ministro, es una necesidad básica de los ciudadanos y la necesitamos a nivel individual como instrumento que nos enriquece y también a nivel colectivo como elemento que nos cohesiona, que nos identifica y que nos permite el conocimiento, el entendimiento, la tolerancia con el resto de culturas.
También ha reflejado la reunión que usted ha tenido en la conferencia sectorial con los consejeros y consejeras de las diecisiete comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla y nos parece muy importante, puesto que ese poder que tiene la cultura de unir interterritorialmente nuestras autonomías en un país pluricultural y plurilingüe es fundamental, y también lo es este trabajo que está llevando a cabo desde su ministerio. Ha puesto un par de
ejemplos de esta reunión y ha hablado del diálogo intercultural, de la conmemoración del bicentenario de la guerra de la Independencia el próximo año, por hacer referencia a algunos de los acuerdos alcanzados que más nos suenan. El hecho de que se reúnan los responsables de política cultural de ámbito estatal y autonómico para adoptar acuerdos sobre cuestiones comunes, aunque es algo que parece de sentido común quiero subrayar que la conferencia sectorial no se reunía desde 1994 y que en esta legislatura se ha revitalizado y puesto en valor. Puesto que estamos en el Senado, que es la Cámara de representación territorial, quiero subrayar la importancia de este instrumento al servicio de la cultura. Por ello, señor ministro, he de decirle que nos satisface el hecho de que usted continúe en esta línea de política cultural.
Quiero felicitarle también por el plan de modernización de las instituciones culturales de la Administración general del Estado, aprobado en Consejo de Ministros el pasado 7 de septiembre. Considero que todos estamos de acuerdo con la necesidad de establecer unos criterios de consenso y de rigor para designar la dirección de las instituciones culturales que tienen relevancia, como bien ha explicado, como son la Biblioteca Nacional o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Evidentemente, hablamos de organismos complejos que requieren gran profesionalidad de sus dirigentes y cuyos nombramientos tienen que estar por encima de legislaturas o de cambios de gobierno. Estas instituciones necesitan planes a largo plazo y por ello resulta imprescindible tener amplitud de miras y criterios objetivos de consenso.
Felicitamos también las últimas buenas noticias referentes a la sustracción delictiva de los grabados de Ptolomeo y a su potente implicación en la resolución de los expolios de nuestro patrimonio subacuático al abordar medidas de protección.
Señor ministro, también nos parece muy interesante y muy necesaria, como han dicho algunos portavoces, su iniciativa para crear un canal cultural con Radiotelevisión Española en el que participen otros organismos públicos puesto que, sin duda, la difusión de estos contenidos culturales, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, supone abordar todas las facetas de la creación cultural en el más amplio sentido de la palabra. Esto va a redundar positivamente en los ciudadanos posibilitando un acceso a la cultura mediante un medio tan universal como es la televisión. Compartimos con usted la necesidad de utilizar todos los recursos mediáticos y los proporcionados por la sociedad de la información junto con los avatares de las nuevas tecnologías para extender la difusión de todas las expresiones culturales y artísticas.
El Grupo Parlamentario Socialista quiere manifestarle que se viene desarrollando satisfactoriamente lo que nosotros entendemos como política cultural, el compromiso que se adquirió en 2004 y que se ha ido cumpliendo con su ministerio. En este sentido, el primer avance fue elevar la cultura a rango y categoría de ministerio con la creación de éste. Se han elaborado importantes proyectos de ley como el referente a la restitución a la Generalitat de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la guerra civil, como también hemos hablado de la Ley que modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, o la Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas con ese Observatorio, que creo es fundamental y muy interesante poner en marcha, además de los planes de fomento de la lectura, o el proyecto de ley de cine, actualmente en tramitación y sobre el que, evidentemente, alguna responsabilidad tenemos los parlamentarios y respecto del cual tenemos una buena disposición.
Yo tenía anotado que se han fijado los criterios de asignación del uno por ciento cultural. No es que quiera yo contestar a nadie, pero he de decir que están publicados en el «Boletín Oficial del Estado», lo que ya introduce transparencia y objetividad en la gestión, en relación con todos los criterios de asignación al uno por ciento.
Hemos avanzado notablemente en la lucha contra la piratería aprobando un plan integral para la disminución y eliminación de las actividades vulneradoras de la propiedad intelectual. Se ha finalizado el ambicioso proyecto de ampliación del Museo del Prado, que pronto será inaugurado -todo lo que se acaba es que ha tenido un buen inicio-. Creo que se ha trabajado en ello fundamentalmente para dotarlo de contenidos.
Es imposible hacer referencia a toda la gestión que se ha realizado en esta legislatura. Yo solo he querido recordar algunos aspectos que me parecen importantes. Lo que es evidente es que los retos culturales, no solo no le asustan al señor ministro, sino que veo le apasionan y rápidamente se ha puesto a los hechos. Digo esto después de leer con mucho detenimiento su intervención en su comparecencia del Congreso de los Diputados. Veo que en estos tres meses está cumpliendo con los compromisos y actuando de manera absolutamente contundente. Yo digo casi siempre porque me gusta mucho eso de Cervantes y El Quijote: Sancho que donde hay hechos las palabras sobran. Creo que aquí hay ideas, hay palabras y luego eso se concreta en unos muy buenos hechos.
Señor ministro, hoy nos ha referido usted sus objetivos, sus propuestas. Es evidente que necesitamos la política cultural que usted nos ha expuesto, pero además de ésta también se necesitan fondos que permitan llevar a cabo esas iniciativas. Como el senador Van-Halen ha dicho, lo discutiremos en las comisiones correspondientes con motivo de los Presupuestos Generales del Estado para 2008, pero yo quiero destacar el importante aumento de recursos destinados para el apoyo de creadores, estímulo a la lectura y creación de espacios culturales, como usted ha señalado. Se trata de un presupuestos que alcanza los 874 millones de euros. Por dar tan solo un dato para no cansarles, diré que el incremento entre los años 2000 a 2004 fue de un 20 por ciento y que entre 2004 y 2008 será de un 42,10 por ciento.
Nada más, señor ministro. Agradecemos su comparecencia. Le deseamos éxito en su gestión al tiempo que le reitero el apoyo de mi grupo parlamentario.
Gracias, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Para contestar a todas las cuestiones planteadas por sus señorías tiene la palabra el señor ministro.
El señor MINISTRO DE CULTURA (Molina Sánchez): Quiero agradecerles sus preguntas, consejos e ideas, que saben ustedes no caen en saco roto, dentro de lo que un ministro y un Gobierno creen que deben hacer. Cada uno de nosotros cumple con su obligación y el ministro de Cultura de España también. Por tanto, hay cosas que se entienden y que se comparten y hay otras en las que eso no ocurre.
Responderé uno por uno a cada senador. Senador Van-Halen, le agradezco sus palabras. Sabe que allí donde yo esté -como hace usted- siempre trabajaremos por la cultura, sea en la vida pública o en la privada. Ambos tenemos ya algunos años y ya lo hemos demostrado antes, es decir, no hemos llegado aquí sin ningún bagaje. Hemos llegado con muchos libros ya escritos y con otros muchos que nos quedan por escribir. Por tanto, sabemos en qué invertir el tiempo.
Como dije en el Congreso de los Diputados, a mí me gusta hacer citas aunque en ocasiones el tiempo no lo permite. El lema que ha regido gran parte de mi vida proviene de algo que dijo un arzobispo del siglo XVIII y que es muy importante para Galicia, no en vano el presidente de la Xunta tiene su sede en el palacio que hizo el arzobispo Rajoy. Se trata en realidad de una interpretación de un dicho latino que dice así: Yo siempre he vivido como si este día fuera el último de mi vida y he trabajado como si tuviera toda la eternidad por delante. Por tanto, a mí lo de los ocho meses me da igual. ¿Es que algún ministro tiene fijo que va a estar algún tiempo más? ¿Es que alguien piensa que la vida no le puede conducir por otros derroteros? Por tanto, ocho meses, la eternidad, o como el título de una maravillosa película de Angelopoulos: La eternidad y un día. Por tanto, yo tengo ocho meses y un día por delante.
Como, además, no me gusta estar parado, detenido, quieto, como han podido comprobar, ni siquiera en el verano he dejado de dar noticias a la prensa, mis antiguos compañeros, resolviendo problemas complicados a los que el tiempo me ha dado la razón. Yo ya lo sabía, evidentemente, porque la relación con los otros ministerios, en concreto con el Ministerio del Interior, en el caso del Odyssey y en el de 'los papeles' de la Biblioteca Nacional, es fundamental, y personal, además, con el ministro Rubalcaba desde hace muchos años, que ya me había advertido de lo que nosotros mismos hemos difundido hoy en cuanto al supuesto ladrón que se ha presentado, y que se va a ir solucionando más o menos favorablemente, de la misma manera que todo lo que han hecho tanto el Gobierno como los Ministerios de Justicia, Interior, Asuntos Exteriores y de Cooperación, y Cultura, está dando buenos resultados, al menos, por ahora, estéticos, con respecto al Odyssey y al circo que están montando; pero, como pueden comprobar, lo que dije sobre que los íbamos a perseguir allí donde estuvieran, y que lo íbamos a hacer legalmente y por los medios policiales, está dando resultado. Además, tuve la satisfacción de estar con la Guardia Civil en Sevilla para manifestarles mi agradecimiento por toda la labor que están realizando para rescatar el patrimonio, no sólo subacuático, sino el patrimonio artístico español, que es la esencia fundamental de nuestra cultura, y hay gentes que tratan de violarlos.
El presupuesto -ya se ha dicho- se va a incrementar más de un 5 por ciento; algo muy importante. Yo creo que el Ministerio de Cultura debe tener peso en muchos frentes, y el económico no es menor. Como saben todos ustedes, cuando yo llegué, el Instituto Cervantes tenía un presupuesto de más de 40 millones de euros, yo lo he dejado en casi 100 millones de euros, y lo he demostrado, y en otras instituciones, no digamos, que estaban a punto de la ruina total. Por tanto, en esto también tengo experiencia, y siempre he dicho -no soy el arzobispo Rajoy, pero también tengo mis dichos- que para las buenas ideas siempre hay dinero; para lo que no hay dinero es para las no ideas o las malas ideas, y uno todavía tiene buenas ideas. Y cuando digo buenas ideas me refiero dentro de sus posibilidades porque la cultura debería tener un presupuesto infinito, pero debe compartirlo con la sanidad, con la educación, ...porque somos solidarios ¿no? Porque por pedir podíamos pedir el infinito, al igual que todos los ministerios, pero, repito, tenemos que ser solidarios. Y en esta cuestión yo tengo que agradecer al propio presidente, a la vicepresidenta y al ministro Solbes que entendieran los motivos y los porqués este ministerio necesitaba ya una subida importante para este presupuesto, y es lo que espero hacer en el futuro. Por tanto, considero este presupuesto muy satisfactorio, y espero que mejore; que ustedes, tanto en el Congreso como en el Senado, lo mejoren, y eso, como ustedes saben, se lo agradeceremos mucho, como siempre hemos hecho.
Señorías, yo soy persona de consenso, porque vengo del mundo de la cultura. Siempre he pasado mi vida en el mundo de la cultura, y considero que sí está por encima de muchas cosas, y que en ella nos vemos todos reflejados. Y creo que hay instituciones del Estado que deben estar al margen de las idas y venidas normales y habituales de la política, y el Consejo de Ministros entendió -porque es el que lo ha aprobado, ha sido el Gobierno- que de la misma manera que se ha hecho -y se hizo muy bien- con el Prado se podía hacer con la Biblioteca Nacional, con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y con otras instituciones, porque está abierto a otras instituciones; de hecho, una de mis grandes satisfacciones es la de recibir comunicados de muchas autonomías y de muchos museos pidiéndonos las bases para ellos adoptarlas como manera de selección de personal de dirección de estas instituciones que están en las áreas de gobierno de las comunidades autónomas; por consiguiente, estamos dando un buen ejemplo.
Como ministro de Cultura, y lo he repetido en muchas ocasiones, no me importa que un consejo asesor formado por el director del Centro Pompidou, por miembros de la Tate, o de otras instituciones, galeristas, etcétera, elija en
mi nombre, o me sugiera a unas personas de manera democrática y basándose en datos evidentes, porque nunca he perdido mi autoridad, al contrario, esto la subraya, la apoya y la ratifica, porque la política debe estar apoyada y ratificada por los ciudadanos, pero por cada uno de los grupos de los ciudadanos a los que representa, y yo represento a los ciudadanos de la cultura, por ejemplo, el caso de la directora de la Biblioteca Nacional, un patronato, a sugerencia del ministro, nada menos que presidido por don Francisco Ayala, y donde están representados el presidente de la Academia, las academias de las lenguas cooficiales de España, escritores, y otra gente relevante. ¿Es que ellos son menos listos o inteligentes que el ministro? No. En absoluto.
Por tanto, considero que es un gran avance que nos va a situar en otro estadio fuera del discurso y del desarrollo normal de la política. En ese sentido, el Consejo Estatal de las Artes Escénicas, que es el propio mundo del teatro, de la música, del circo y de los ballets, debe ser quien asesore al ministro, y nos pongamos de acuerdo en quiénes deben dirigir las instituciones, cómo se deben dirigir, con qué tiempo, qué normas éticas deben dirigir, etcétera.
Con respecto a la ley del cine y las otras lenguas, considero que es algo que nos va a ayudar, porque quiero que las películas que se rueden en Galicia, en el País Vasco, en Cataluña las podamos ver los demás subtituladas o en versión original. Y eso ayudaría mucho en relación con muchas de las cosas que hemos hablado. Siempre he pensado que oír hablar a los actores en su propia lengua y ver películas subtituladas también es una manera de aprender las otras lenguas. En el caso de las lenguas cooficiales de España estaría muy bien, porque el resto de los españoles oirían hablar nuestras lenguas, o las seguirían, porque en el caso del gallego y del catalán son lenguas absolutamente hermanas del español o del castellano, el euskera es más complicado, pero no nos resultaría raro como a veces les resulta a algunas personas. Por tanto, considero que es un añadido que me corresponde, de alguna manera el haber tratado de que se cumpliera y, además, es un pacto entre las partes, es decir, si alguien pone un dinero, el ministerio lo pondrá, con lo cual eso va a requerir una predisposición de una parte para que la otra lo ponga. Por lo tanto, es un acuerdo bastante importante.
El observatorio de la lectura lo tenemos perfectamente dispuesto. Le puedo enviar la información para no detenernos aquí en ello, pero es algo que a mí me interesa mucho. Lo tenemos ya prácticamente a punto para ponerlo en marcha.
Sobre el patrimonio subacuático tenemos aquí lo que se ha visto ahora en Cartagena. También le haré llegar la información con mucho gusto. En cuanto a la actividad del Odissey tengo que decir que hasta ahora no había aparecido en nuestro país una empresa ni más ni menos que dedicada al saqueo. Es una empresa absolutamente organizada y ordenada como si fuera una empresa petrolera. En vez de ir a ver si había petróleo han ido, con unos barcos extraordinarios en su dotación y en medios científicos, a buscar tesoros. Por eso, el Estado ha tenido que actuar de manera rápida para poner coto. Creo que todo lo que se ha hecho en estos últimos meses ha demostrado lo mucho que los ministerios han trabajado. Por supuesto, han corroborado lo que yo dije. Una de las preguntas del senador Van-Halen fue en este sentido. Ahí están los resultados. En este caso, una parte protesta por como se la ha tratado, lo cual quiere decir que lo hemos hecho bastante bien. Hemos intervenido con la autoridad que nos corresponde como país soberano con respecto a aquellas personas que violan nuestras aguas.
Por otra parte, nosotros seguimos con el juicio en Tampa, con un bufete de grandes abogados, ayudados y respaldados también por nuestra embajada en Washington. Esto nos va a llevar tiempo, pero se ha demostrado que somos conscientes y que no nos vamos a dejar robar lo que es nuestro. Además, en la reunión de ministros de Cultura, celebrada en Sevilla, la ministra de Cultura francesa, con la que me entendí muy bien desde el primer momento, insistió públicamente en que era un tema crucial la defensa del patrimonio.
Espero llevar en mi primera ida a Bruselas como ministro de Cultura, a la reunión de ministros de Cultura -ya saben que se celebran dos reuniones a lo largo del año- esta propuesta para que se comparta por todos los países europeos que quede salvaguardado este asunto.
Lo de Sarajevo yo creo que es más que un gesto. Es un gesto y un honor que sea España quien lo haga. Podría ser otro país, pero es España la que va a rehabilitar la fachada y la que va a colaborar con esta biblioteca. Va a haber una serie de actos en los que va a estar Juan Goytisolo. Esto es la demostración de que la cultura está por encima de todos. La cultura es un lenguaje universal. No debemos olvidarlo. La cultura es un lenguaje universal que entendemos todos, incluso aunque se haga en lenguas distintas. Los poetas lo sabemos también. Sabemos que leyendo un poema, se conozca más o menos la lengua, siempre percibimos algo porque hay un lenguaje universal que es la cultura.
La cultura nos pertenece a todos, y el patrimonio lo es de la humanidad; no es que haya sólo algunos objetos que sean patrimonio de la humanidad: cualquier huella del hombre en la tierra es ya de por sí patrimonio de la humanidad.
Para llevar los bicentenarios están los patronatos. Son ellos los que deben decidir las formas: exposiciones, seminarios, reuniones en el caso de los países iberoamericanos con presidentes. Es algo importante. Es la forma de reencontrarnos de nuevo en lo mejor; y lo mejor en el caso del bicentenario de la independencia de los países americanos es reencontrarnos con nuestra cultura, con todo lo mucho que nos une a los 500 millones de personas que componemos ese grupo, y tratar de estudiar el futuro; el futuro que lo tenemos ahí delante, pues tenemos la suerte, como me han oído decir aquí muchas veces, de tener una lengua común que hablamos 500 millones de personas y otras lenguas cooficiales con una gran cultura que siempre han estado representadas en los congresos de la lengua, y, claro está, en los dos que yo hice siendo director del Instituto Cervantes, donde siempre hubo una representación de todas las lenguas cooficiales. Pero no voy aquí a repetir lo que ustedes me oyeron y saben además.
Gracias a eso, nuestras lenguas se oyen en todo el mundo, incluso en Pekín donde inauguré yo el centro, o los Príncipes conmigo o yo con ellos; centros que está dirigido, además, por una catalana, pues hay muchos catalanes dirigiendo los centros del Cervantes; centros, por supuesto, donde se dan clases; allí y en Nueva York y en Moscú y próximamente en Tokio y en Nueva Delhi.
Por lo tanto, este Gobierno ha hecho cosas gigantescas al respecto. Quizás no todo porque todo no se puede hacer en tres o cuatro años, pero ha dado pasos gigantescos para situarnos en el mundo, para que formemos parte de la pluralidad en la que estamos inmersos.
Con respecto al Centro de las Artes Visuales -y aquí me salto un poco el escalafón de preguntas- tengo que decirle que yo estaría encantado de que a usted le oyera nuestra presidenta, Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, porque, según ella, el Gobierno no invierte un duro en esta ciudad; y usted dice que parece que sólo el Ministerio de Cultura se dedica a la ciudad de Madrid.
El futuro Centro de las Artes Visuales, situado en el edificio de Tabacalera, va a costar menos que la Biblioteca de Barcelona que lleva un retraso de varios años, se han invertido 1.000 millones de pesetas en el Borne, que era donde se iba a hacer, y luego no se hizo, y no por culpa del Ministerio de Cultura. Se ha gastado mucho más dinero en el nuevo solar que yo he visitado. El otro día tuve la oportunidad de hablar con el alcalde y en la Feria del Liber con el vicealcalde que me dijeron: Ibamos a comenzar las obras y aparecieron las ruinas de la muralla, de la torre, etcétera. Lo mismo sucede en Girona y con tantas otras cosas. Madrid es una comunidad más y una ciudad más, que es la capital de España, que requiere la misma dotación de infraestructuras que cualquier otra comunidad. Si quiere le explico lo que se ha gastado el ministerio, por ejemplo, en la Biblioteca de Santander o en otras bibliotecas.
Afortunadamente, el edificio de Tabacalera está en pie, sólo requiere reformas. Siempre hubo ideas sobre que hacer, pero nunca nadie dijo lo que se iba a hacer. La diferencia está en que yo he dicho lo que se va a hacer y lo que se va a hacer es lo que les comentaba antes en este lugar que, por otra parte, es un lugar que no nos cuesta una pesetas porque el edificio está ahí. Yo estoy encantado de que cualquier comunidad, de que cualquier ayuntamiento, me ceda 30 o 40.000 metros cuadrados, como tiene Tabacalera, de manera gratuita. Estaría encantado. El Ministerio de Cultura, a partir de ahora recibe todo tipo de propuestas de toda España para hacer lo que sea teniendo un edificio de las mismas características que tiene Telefónica y que apenas le va a costar cuatro millones de euros rehabilitar para ponerlo en funcionamiento.
Yo creo que la Biblioteca Nacional de España, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo del Prado son de todos los españoles. Aunque están en Madrid, yo nunca he sentido que Madrid patrimonializara Las Meninas, que es de todos los españoles. En el Museo Nacional de Arte de Cataluña hay otros cuadros y yo me siento igual de representado en ellos aunque estén en Barcelona. Incluso en mi ciudad, La Coruña, hay unos Rubens y pienso que, al ser públicos, son de todo el mundo. Por tanto, yo no creo que las cuestiones sean locales, son de todos y nos representan a todos, estén donde estén. Eso no es ninguna novedad, en Francia hay museos repartidos por todo su territorio y se ven cuadros de Monet en París, en Giverny, o en cualquier otra ciudad; y supongo que nadie dice en Florencia que los cuadros de la Galería de los Uffizi, no son de Italia, o que los que hay en el Ermitage, en San Petersburgo, que no es la capital de Rusia -aunque lo fue- no forman parte del patrimonio del país. En este aspecto, todos debemos ser generosos y pensar que todo es de todos y que nos representa a todos, al menos a los que todavía creemos en este país plurilingüístico y pluricultural.
No me hubiera importado que usted hubiera continuado hablando en catalán porque lo entiendo perfectamente. No tengo problemas con el catalán ni con el gallego, como con algún otro idioma foráneo. Sé que hay que cumplir las normas, pero no me hubiera importado en absoluto, porque ya saben ustedes que la mitad de mi familia es catalana.
Respecto al artículo 3 de la Constitución, este Gobierno no solo lo ha cumplido sino que lo ha respetado, subrayado, difundido y releído muchas veces. Yo he sido uno de los que lo ha releído en varias ocasiones, y hoy por la tarde, en el Congreso de los Diputados lo voy a releer otra vez, porque a veces hay que volver a releerlo.
En mi opinión, existe respeto a las lenguas cooficiales, aunque podría ser mayor, como todo. Siempre he pensado que en los colegios, los niños de cualquier parte de España podrían tener una clase en la que se oyeran las otras lenguas. Una de mis ideas cuando fui director del Insituto Cervantes, fue la de promover un diccionario con todas las lenguas del Estado, y ustedes saben que yo he sido quien promovió la Casa de las Lenguas ibéricas cuya sede, con ayuda del ministerio, se va a establecer en Alcalá de Henares y donde esté, además con mucha actividad, el Instituto Camöes.
Ustedes, al hacer el balance, olvidan el discurso habitual. Cada uno tiene que hacer su discurso, pero si se olvidaran un poco del discurso habitual y fueran capaces de reflexionar y anotar todo lo que ha hecho este Gobierno -y yo he sido miembro de él ya en el Instituto Cervantes, y creo que este Instituto es de este país, de este Gobierno y de los gobiernos anteriores- verían que se han hecho muchísimas cosas. Spriu dio su nombre a la Biblioteca del centro de Palermo; Aresti lo dio al de Lyon, donde hay representantes de la Academia Vasca; Cunqueiro al de Damasco... Yo he firmado acuerdos con la Academia Vasca, con la Universidad Ramón Llull, con la Academia Valenciana de la Lengua y con la gallega.
Creo que deberían mostrarse un poco generosos, porque nos ayudaría a todos, aunque yo entiendo que no puedan serlo. Nosotros hemos tratado de poner en práctica una idea en la que muchos, como yo, hemos nacido y crecido. Yo he convivido con dos lenguas sin ningún problema ni conflicto y ustedes en algún momento deben subrayar lo bueno que se está haciendo, que, lógicamente, no se puede hacer en 48 horas ni en tres años. Habrá que trabajar
mucho más, pero nadie puede discutir lo mucho, bueno y grande que se ha hecho.
Creo que desde Solana, que solo fue una vez, nadie había ido a Francfort, y yo, como ministro de España, he estado en el pabellón español de Francfort -que está siempre- y en el pabellón catalán, que estaba al lado, con más de 260 editores españoles. Allí estaban representadas todas las lenguas y allí estaban mis libros en español -o castellano- y en gallego -y si estaban los míos, ¡imáginense los de los demás!-, en la caseta en la que se encontraban los libros en euskera, en castellano y en gallego y donde estaba el pabellón de Cataluña. Allí se encontraban todos los editores, y todo el mundo contento y satisfecho, aunque el ministerio hubiera llevado a los escritores catalanes en español, porque eso solo favorece. Posteriormente, en una visita a la ciudad de Francfort vimos que en algunas librerías había un cartel de Cataluña, y en ellas se mostraban libros de Carlos Ruiz Zafón, Enrique Vila-Matas, Juan Marsé y Baltasar Porcel, que son los escritores que están traducidos. El Ministerio, que es muy respetuoso, al igual que este Gobierno, con sus comunidades autónomas y con sus representaciones legítimas, asumió que la organización estaba hecho de esa manera y yo puedo decir que vine muy satisfecho. Allí estuve con el director de la Universidad Ramón Llull, con la que el Instituto Cervantes siempre ha mantenido relaciones, y con el conseller de Cultura de la Generalitat, que es el conseller de cultura al que más veces he visto. Le he visto incluso en un partido de fútbol, y he de decir que es la segunda vez que voy a un partido de fútbol, evidentemente no para ver el fútbol, del cual no soy aficionado, sino para difundir la lectura y el libro. Y debo agradecer tanto al Atlético de Madrid como al Barça lo bien que me recibieron.
No quisiera detenerme mucho hablando de Pessoa, sobre el que he escrito algún que otro libro. La frase que dijo la rectificó posteriormente; no nos olvidemos que Pessoa tiene muchos heterónimos. ¿Qué Pessoa dice esa frase? ¿El Pessoa que escribió en Inglés?, porque Pessoa escribió en inglés. Fue su primera lengua, porque en Durban se habla inglés y es allí a donde le llevan de niño. Por tanto, Pessoa es un ejemplo de bilingüismo: inglés y portugués, y él se plantea si debe seguir escribiendo en inglés o en portugués, e incluso se plantea irse de Portugal, porque uno de sus hermanastros vivía en Londres. Pero en mi opinión, la patria de un escritor no es sólo el idioma sino muchas cosas más; en todo caso, lean el artículo de Javier Marías publicado en el último dominical de El País, donde está muy bien explicado, porque son los escritores quienes tienen que decir cuál es su patria, y no la burocracia cultural. Los escritores son los que tienen que estimar cuál es su propia patria, y Pessoa es uno de los que duda de ella, porque escribió también en inglés, que es una lengua bastante distinta al portugués.
En cuanto a las lenguas cooficiales, hemos llevado a cabo muchas actuaciones. Y le voy a leer algo rápidamente, para no entretenerme y que la presidenta no me llame la atención: El Gobierno ha creado el pasado mes de julio el Consejo de las Lenguas Oficiales, para el impulso y coordinación entre los distintos departamentos del uso de las lenguas en la Administración General del Estado.
La web del Ministerio de Cultura, cumpliendo las directrices del Ministerio de Administraciones Públicas, utiliza las lenguas cooficiales hasta el segundo nivel de navegación. Los museos estatales de gestión exclusiva del Ministerio de Cultura y aquellos con gestión transferida a las comunidades autónomas con lengua cooficial ofrecen al público su información didáctica en ambas lenguas, y en la mayoría de los casos la prioritaria es la de la propia comunidad. En cuanto a las ayudas a la edición de revistas culturales, las editadas en castellano reciben el mismo tratamiento que las editadas en las lenguas cooficiales. Lo mismo ocurre en las dotaciones a bibliotecas públicas de revistas culturales, en las convocatorias de los premios nacionales, así como en otras actividades, tales como centenarios, aniversarios, encuentros, además de lo que ustedes conocen del Instituto Cervantes, etcétera.
Con respecto al Guernica, no entiendo -y lo digo con la misma amistad, saben que no soy persona a la que le guste la polémica- por qué cada vez que hay algo con lo que no se está conforme se pide otra opinión, en este caso, otro grupo de personas que analice lo que otro, absolutamente responsable, ha dicho: no se puede mover el Guernica.
¿Es que ustedes desconocen la historia del Guernica? Un cuadro, una obra de arte es un ser vivo, no es naturaleza muerta que se pueda llevar de aquí para alla. Y ustedes saben que el Guernica es uno de los cuadros que más ha sufrido desde su creación, saben lo que costó traerlo a España; por tanto, repito, no entiendo -y se lo digo con la mayor amistad, no malinterprete mis palabras- por qué cuando un grupo de personas con autoridad, representativas, ha dicho que no solo no es conveniente ni oportuno mover el cuadro, sino que es un problema técnico, se quiere buscar otra opinión. ¿Es que son menos importantes que los que van a venir? En fin, estaríamos así toda la vida.
Señorías, no lo entiendo. Ustedes saben perfectamente que el informe Guernica, llamado también informe Sedano, desaconsejó en 1998 cualquier nuevo traslado del cuadro. Motivación: dimensiones, tratamientos previos, etcétera. Meses más tarde se celebró también un simposio internacional de expertos, que arrojó resultados plenamente coincidentes. El equipo de conservadores del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que son los que conviven con esos cuadros, los ve a diario, los analiza, comprueba sus condiciones, etcétera, se mostró totalmente contrario a cualquier desplazamiento de la obra, subrayando que las condiciones de conservación del cuadro son bastante complicadas y que el tiempo no las modifica a favor sino que las empeora porque, como todos sabemos, el tiempo no mejora las cosas sino que las empeora. Para la exposición Picasso Guernica, 70 Aniversario, se presentaron una selección de grabados que el Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía dejó para exponer en el País Vasco; por tanto, hubo buena voluntad pero, como usted sabe, la primera obligación de la dirección de un museo -a ello nos referimos cuando hablamos de la
Biblioteca Nacional y de otros tantos lugares- es la obligación de conservar su patrimonio, es decir, que lo que acoge ese museo o biblioteca se conserve por los siglos de los siglos.
Por todo ello, si un simposio internacional, los conservadores del propio museo, etcétera, todos afirman lo mismo, ¿para qué se va a pedir una nueva revisión? Además, si alguien lo rectificara, querría decir que la responsabilidad de los conservadores del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía quedaría anulada, es decir, para qué estarían entonces, para qué han hecho su oposición, su doctorado, su licenciatura, sus máster, etcétera. Y lo digo con absoluto aprecio y afecto y no quiero que me entienda mal, pero es que las cosas son así.
Los cuadros tienen una vida, una historia, no caen del cielo, y usted sabe que las condiciones del Guernica son fatales, tanto que está colocado de lado en un pasillo y siempre he dicho que estaría mejor de frente, aunque es una opinión como visitante y no como ministro. Por tanto, repito, no se puede tocar. No se puede mover. Sus condiciones son las que afirman los técnicos y no hay ningún otro problema, que está escrito, demostrado y vuelto a demostrar. No sé si quizá dentro de unos años se podría volver a reunir otro simposio pero a día de hoy las condiciones son así y hay que respetarlo.
Respecto a los documentos del País Vasco, sólo le puedo decir lo que ya dije a sus compañeros en el Congreso de los Diputados, donde se volvió a debatir esta cuestión. Y voy a leerles -porque así no puedo equivocarme- lo siguiente: El Congreso de los Diputados aprobó el 18 de mayo de 2004 una proposición no de ley por la que se instaba al Gobierno a iniciar un proceso de diálogo con el Gobierno de la Generalitat de Cataluña, a efectos de la restitución de documentos. El 2 de junio de 2004, en respuesta a una pregunta oral, el presidente del Gobierno manifestó que el Gobierno se comprometía a hacer efectivo el acuerdo que se alcanzase.
Pues bien, a partir de lo anterior se aprobó la Ley 21/2005, de 17 de noviembre, de manera que en lo que se refiere al País Vasco no está prevista la devolución de documentos de sus instituciones, ya que el mandato legal establece que, salvo Cataluña -y es importante que interpreten esto- el resto de las comunidades autónomas debe ajustarse a un procedimiento común que está por fijar y que, en todo caso, solo afecta a personas privadas, físicas y jurídicas; por tanto, hay una vía.
Respecto a Cataluña, he ido varias veces al Parlamento para explicar que la ley allí aprobada que instaba a la devolución se va a cumplir, como de hecho está sucediendo, en el menor tiempo posible, y para eso estamos trabajando. Usted dice que lo ha visto, pero realmente lo vieron los de la Generalitat. (El señor Bofill Abelló: Hace un año.) ¿Y cuánto tardaron ellos? (El señor Bofill Abelló: Meses.) ¿Y cuánto estamos tardando nosotros? (El señor Bofill Abelló: Al menos un año.) ¿Acaso hemos tardado ocho o nueve años? No. Lo vieron ustedes pero ahora nuestros funcionarios, que son tan buenos como los de Cataluña, lo están revisando. Usted sabe que hay miles de documentos, que muchos tienen problemas y que queda muy poco tiempo, pero lo vamos a hacer con ayuda del Centro Documental de la Memoria Histórica porque, como también sabe, con la aprobación de la ley el Archivo General de la Guerra Civil Española pasó al Centro Documental de la Memoria Histórica. En los próximos días dispondremos ya del otro edificio, se va a convocar la formación del patronato y se va a elegir al director, por lo que estamos avanzando de manera rápida, aunque siempre dentro de lo posible, para conseguirlo.
Esto se va a hacer y entiendo que demanden rapidez, pero vuelvo a decirle que si alguien es consciente de eso soy yo, que sí tengo allí papeles; están allí y lo sé perfectamente, aunque mi familia se murió sin verlos. Por lo tanto, han pasado 70 años y estamos en la recta final de ese proceso; trámite final que ha de cumplirse según establecen la ley y la norma, y lo estamos acatando como se hizo cuando salieron por lo menos 500 cajas con documentación de la propia Generalitat. Entiendo sus reclamaciones y no quiero que piense que soy ajeno a ellas, ni mucho menos, pero creo que este es el procedimiento a seguir.
En cuanto al uno por ciento cultural, deberían saber que las solicitudes -por cierto, si no lo saben, pueden preguntar porque no hay nada oculto y se tramitan según se establece en la ley o reglamento- han de presentarse en el Ministerio de Cultura o en el de Fomento y se resuelven en la Comisión Mixta Fomento-Cultura sobre los proyectos presentados, siempre se ha hecho así y a la luz pública. Por lo tanto, para cualquier proyecto que quieran financiar a través del uno por ciento cultural han de seguir la norma; en ese sentido, si ustedes entienden que alguna adjudicación no es legítima, supongo que existen ciertos reglamentos donde se determina cómo denunciarlo o demandarlo.
No voy a extenderme más. El Ministerio de Cultura es necesario e importante por muchos motivos y no porque yo sea el ministro de Cultura, que saben que es un cargo temporal, sino porque, aparte de cuestiones espirituales, es un ministerio también de industria, de la industria de la cultura, y este país es lo que es por su industria cultural. En todas partes todo el mundo sabe quién es Ramón Llull, Cervantes, Velázquez, Picasso, Miró, y eso es lo que nos identifica en el mundo. Además, nuestra industria cultural, como saben ustedes, tiene un alto índice en el producto interior bruto y por eso en Frankfurt, por ejemplo, se veía esa fuerza poderosa de nuestra industria editorial. Realmente, han sido considerables el dinero que se ha movido allí y los maravillosos resultados de nuestra industria, y eso lo representa Cultura, que además representa a sus creadores, porque no hay industria cultural sin creadores; habrá vídeos vacíos, DVDs vacíos y discos vacíos si no existen quienes los llenan de ideas, de imaginación, de ficción, de poemas, de canciones, de películas, de teatro, de música, etcétera. Eso lo representa el Ministerio de Cultura, sea quien sea el ministro.
Además, este ministro tiene la suerte de no venir aquí a demostrar su pluriculturalidad y plurilingüismo porque ha nacido y ha sido acunado en él y, por lo tanto, sabe lo que eso significa y lo importante que es en la idea que este
Gobierno tiene de lo que es España y lo que debe ser. ¿Que todo es mejorable y a veces se producen excesos por alguna de las partes en uno u otro sentido? Como en la vida misma. Nada es perfecto, pero instituciones como el Senado o el Parlamento en general están para corregir los excesos que se puedan producir. Es más, creo que debemos mostrar nuestra satisfacción porque en estos años hemos avanzado mucho en algo importante: la convivencia.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro.
Como ustedes saben, existe la posibilidad de abrir un segundo turno pero, así como antes no he interrumpido a nadie en el uso de la palabra, esta vez sí voy a ser muy estricta con el tiempo. Reloj en mano les daré un único aviso y a la siguiente ocasión les cortaré el micrófono.
¿Algún senador desea intervenir? (Pausa.)
Como parece que quieren todos, iniciamos este turno con el senador Van-Halen. Tiene su señoría la palabra.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Prometo no extenderme más de cinco minutos.
En primer lugar, con estos impertinentes artefactos llamados teléfonos móviles me han enviado el siguiente mensaje. ELPAIS.com: «La Guardia Civil desmiente que el ladrón de documentos de la Biblioteca Nacional se haya entregado». Esto sería una mala noticia pero, como me ha llegado así la información, así la transmito y, como es El País, le doy valor de fuente oficial. (Risas.)
Voy a referirme a las intervenciones que se han planteado. En cuanto a la del señor ministro, tengo que decir que ha aclarado los temas expuestos por los señores senadores, así como las dos peticiones que le había hecho yo. Le he solicitado que nos enviasen, no solo a mí sino a todos los portavoces y a través de la presidenta, el documento sobre el patrimonio subacuático y todo lo relacionado con el tema del Reina Sofía, porque me parece importante estar informados, y nos ha anunciado que lo va a hacer. Por eso, en cuanto a la intervención del ministro, solo tengo que darme por satisfecho como interrogante que he sido.
Pero sí quiero comentar telegráficamente ciertas cosas que me han sorprendido de las intervenciones de algunos de los compañeros. Por ejemplo, al nuevo compañero de las Islas Baleares yo le recomendaría que, además de hablar de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias, se la lea porque, si lo hace, comprobará que es un texto muy breve que tiene unas addendas larguísimas -un tocho de folios-, que son las salvaguardas que los gobiernos hacen cuando firman. Se sorprenderá, como me sorprendí yo -mantuvimos un debate mi querido amigo, el señor Bofill, y yo cuando usted no era senador todavía-, porque las salvaguardas son del siguiente tenor; y le pongo un ejemplo. Firma el representante de Francia. Salvaguada: Esta firma no puede entrar en contradicción con ninguna norma francesa. Ello quiere decir que en los tribunales, en la enseñanza, en la universidad, en las relaciones de las administraciones con los ciudadanos..., no se empleará más lengua que el francés. Y así todos los países firmantes hacen grandes salvaguardas.
Dice expresamente nuestro amigo y compañero, el senador Bofill, que España no cumple ni ha cumplido nunca la carta, pero el nivel de cumplimiento de los sucesivos gobiernos españoles de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias es increíble. No se lo cree nadie. Si usted habla con los organismos europeos promotores de la carta, le dirán que el nivel de cumplimiento de España es tremendo; cosa distinta es el nivel de satisfacción que pueda tener por ello su señoría, algo que respeto y que me parece muy bien. Pero, como digo, los sucesivos gobiernos españoles lo han cumplido, incluso para sorpresa de quienes firmaron. Señoría, no solo hay que leer la carta, hay que leer también las addendas, que son una rectificación absoluta y pintoresca de esta. Es decir, que el Gobierno español no hace ninguna salvaguarda.
A mi querido amigo y compañero, el señor Bofill, que siempre me sorprende -y se lo digo cariñosamente, pues, sabe, además, que soy amante de la lengua catalana, que la conozco bastante bien, que me encanta leer en catalán, y que no la hablo ni siquiera en la intimidad-, ha iniciado una especie de subasta de Estado. Y dice: ¡... si este Estado no quiere, buscaremos otro! Esto es algo que me parece muy pintoresco, y se lo digo con todo el cariño que le tengo, que es mucho.
Me voy a permitir reproducir textualmente unas palabras pronunciadas ayer por el señor Carod Rovira -un personaje político que le sonará al señor Bofill- en un programa de La Primera de Televisión Española titulado Tengo una pregunta para usted. Y me tomé la molestia de anotar textualmente una afirmación hecha por dicho señor que voy a aprovechar siempre que pueda, porque es una perla -y supongo que está grabado en televisión-. En dicho programa un telespectador le pregunta qué le parece que las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana tomen iniciativas para unirse a los Països Catalans; a lo que él responde que naturalmente eso es una cosa de cada uno, pero -y leo- «pueblos que tienen la misma cultura, la misma lengua y una historia común es bueno que estén juntos».
Y eso es exactamente lo que yo digo: pueblos que tienen una misma cultura, una lengua común y una historia común, naturalmente por encima de la «historia-ficción», que es algo que hace mucha gracia a los historiadores profesionales, es bueno que estén juntos. Evidentemente yo quiero que pueblos que tienen una lengua común, en la cual estamos hablando todos y nos entendemos, aunque tengamos el enriquecimiento de otras lenguas en España; que tienen 500 años de historia común -que no 7.000 como también se decía ayer en el programa de alguna otra comunidad, y que también era muy divertido-, y una cultura común y variada -porque entender la cultura como algo cerrado, es no entenderla; la cultura común no significa uniformidad, ni en esta ni en ninguna otra-, como digo, quiero que esos pueblos estén juntos.
La señora PRESIDENTA: Señoría, sus cinco minutos de tiempo han concluido.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
He terminado.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Tiene la palabra el senador Sampol.
El señor SAMPOL I MAS: Gracias, señora presidenta.
Creí que iba a debatir con el señor ministro, pero el señor Van-Halen me ha hecho el honor de mencionarme, y no voy a ser descortés con él. (El señor Sampol i Mas continúa su intervención en catalán.)
Curiosamente yo defiendo posturas cerradas expresándome en su lengua, pero usted, que no se puede expresar en la mía, es abierto.
Estos son los comportamientos que deben cambiar, y que de una forma un tanto filosófica he expuesto en mi primera intervención, reconociendo -y esto no lo dije entonces- que usted ha dado pasos importantísimos desde el Instituto Cervantes. Cuando estuve en el Govern de las Illes Balears tuve ocasión de inaugurar una amplia exposición de cultura, de artes plásticas, música y literatura en Roma, gracias a la colaboración del Instituto Cervantes.
Pero he puesto de manifiesto un problema que va más allá del conflicto lingüístico, y que en estos momentos está otra vez en primera línea desde un punto de vista político. Me refiero a la incomprensión, y le he puesto unos ejemplos de ello, como es la encuesta realizada por una empresa en la que se pone de manifiesto un profundo rechazo por parte de un importante sector de la población hacia la diversidad lingüística. He puesto como ejemplo una cita de El libro del desasosiego, de Fernando Pessoa, que, como usted sabe mejor que yo, es particularmente pesimista. Pero, siendo este un autor que efectivamente empezó escribiendo en inglés, después, como portugués, escribe en una lengua de Estado, una lengua que no fue perseguida, como lo fue la mía. Yo tuve que estudiar por imperativo legal en castellano, y nos azotaban si se nos escapaba una palabra en mallorquín. Pues bien, Fernando Pessoa, identifica su portugués, una lengua totalmente oficial que puede hablar en sus cortes y en el Parlamento Europeo, como su patria.
Pónganse ahora en el lugar de quienes hemos sido perseguidos por problemas idiomáticos, en el de quienes todavía hoy, después de 30 años de Constitución y democracia, hay funcionarios públicos en nuestro territorio, donde nació Ramón Llull, que escribió en una de las lenguas escritas más antiguas de Europa, que se niegan a entendernos y utilizan su poder para reprimirnos. Es cierto que es un grupo minoritario, pero hay que perseguir estos hechos, y he querido utilizar mi primera intervención en esta comisión para ponerlos en su conocimiento.
En cuanto a la ubicación de los elementos patrimoniales, yo no he pedido algo tan importante como el Guernica, aunque tenga cierto significado para nosotros. Me refiero a Els bous de Costix y a los elementos de Jaume I. Usted ha citado al arzobispo Rajoy, y decía que para las buenas ideas siempre hay dinero. No sé de quién es esta cita... (El señor ministro de Cultura, Molina Sánchez: Es mía.) En ese caso yo voy a leer una que, si nadie la ha dicho antes, será mía; y es la siguiente: Hay ideas tan buenas que no necesitan dinero. Entonces, trasladar Els bous al museo de Mallorca, que es un museo de titularidad estatal, aunque esté cedida su gestión, no vale prácticamente nada y sería una magnífica idea que todos celebraríamos, porque, además, la ubicación de determinados elementos patrimoniales -que, naturalmente son de todos- tiene consecuencias culturales, sociales y económicas. En este sentido, me duele ver que los elementos que nosotros queremos están tirados en las dependencias del museo, en Madrid, cuando nosotros los tendríamos en un lugar preeminente porque serían las mejores obras que pudiésemos exponer.
La señora PRESIDENTA: Senador Sampol, sus cinco minutos han pasado ya.
El señor SAMPOL I MAS: Si me concede cinco segundos, remato la intervención.
Señor ministro, estoy de acuerdo en que no debemos cerrarnos, que hemos de estar abiertos a todas las culturas, pero si el hecho de defender una lengua que es patrimonio de la humanidad y negarse a que muera es ser cerrado, seremos cerrados.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el senador Maqueda.
El señor MAQUEDA LAFUENTE: Gracias, señora presidenta.
Le prometo que no me va a tener que llamar la atención porque voy a ser breve.
Quiero empezar dando las gracias al señor ministro porque ha hablado con un lenguaje pausado y, si se me permite, menos crispado que su antecesora, pero le tengo que decir -también con todo el cariño- que mantiene exactamente las mismas posiciones; en general, su línea de actuación va a ser la misma y, en ese caso, ¿para qué se ha producido el relevo? No obstante, le deseo larga vida en el puesto, en el supuesto de que ustedes ganen las elecciones generales del próximo mes de marzo.
Por lo que respecta al Guernica, de Picasso, no es que sea el Grupo Vasco el que solicite el estudio sino que lo ha hecho la Comisión de Cultura del Senado. No me ha dicho si es que las reglas del juego son esas u otras, pero la Comisión de Cultura del Senado les ha pedido que encarguen un estudio porque el estudio al que usted se ha referido es de hace diez años, y el ministerio de entonces eligió a unos expertos, de los que no nos fiamos, que dijeron que el cuadro no se podía mover. Evidentemente, está más viejo, como todos nosotros, pero las técnicas avanzan, señor ministro, y nosotros hemos solicitado la opinión de expertos internacionales que han dicho que el cuadro se puede mover perfectamente. Y, si no es así, ¿por qué en
aquel momento, cuando las técnicas no eran como las de ahora, se trasladó del Casón del Buen Retiro al Reina Sofía? Hagan el estudio, salgamos de dudas y no me diga que lo estamos reclamando cada día porque han pasado diez años y, además, no es que lo pida el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos sino la Comisión de Cultura del Senado, con el apoyo de los grupos, salvo el Grupo Socialista, evidentemente, pero también lo solicita el Partido Socialista de Euskadi. Hagan el estudio y salgamos de dudas. Muestre esa voluntad.
Por lo que se refiere al Archivo de Salamanca, usted dice que tal y como se recoge en la ley, se va a estudiar el traslado de los documentos de los particulares; de acuerdo, pero háganlo, empiecen. Y, además, reconozcan que si se trasladaron los documentos de instituciones catalanas a Cataluña fue porque en ese momento necesitaban los votos del tripartito, como ha dicho el senador Bofill; pongamos las cartas sobre la mesa. A nosotros se nos trata como a ciudadanos de segunda, nos ignoran en todo y no voy a hablar del trato al lehendakari ni de cómo se trató el Estatuto de Autonomía del País Vasco cuando llegó al Parlamento en Madrid.
¿Qué pasaría si mi grupo parlamentario se negase a apoyar los presupuestos u otras políticas de acompañamiento? Se lo puede plantear en el Consejo de Ministros, el próximo viernes, a sus compañeros. Estoy seguro de que, en todo caso, ustedes iban a decir que éramos insolidarios, y eso mismo es lo que le tenemos que decir nosotros, señor ministro, que apreciamos esa insolidaridad.
Muchas gracias. Eskerrik asko.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador.
Tiene la palabra el senador Bofill.
El señor BOFILL ABELLÓ: Gracias, señora presidenta.
No he podido decirlo antes, pero había anotado que quería felicitarle por haber estado el 12 de octubre lejos de las paradas militares, en una celebración cultural y, además, junto a la cultura catalana. A mí me encantó y, de hecho, hubo personas que me comentaron espontáneamente que el ministro estaba en Frankfurt y ése es un punto que le reconozco. Además, a lo largo de mi intervención he reconocido su trayectoria en el Cervantes, porque mi grupo parlamentario está a favor de reconocer todo lo que se haga en favor de la cultura; es más, somos partidarios de que si se hace algo, se publicite, porque una parte del problema que estamos apuntando es la incomprensión que existe debido a que no se visualiza.
Creo que, en parte, usted ha ridiculizado mi posición. No estoy en contra de que el Museo del Prado crezca ni estoy pidiendo que todo se vaya para allá, etcétera. Lo que he querido decir es que se debe debatir qué papel juegan hoy las instituciones del Estado, empezando por el Ministerio de Cultura. Usted me ha hablado del Estado francés y yo me he quedado sorprendido de que su modelo sea el Estado jacobino francés porque ese modelo es muy distinto del que estamos construyendo y si para usted el modelo cultural es París, pues usted mismo se habrá definido. Será así, pero a mí me parece que su trayectoria no indicaba que ése fuera su modelo, aunque tampoco quiero caricaturizar su posición, ni mucho menos; por el contrario, me gustaría que debatiéramos con más tiempo porque creo que hay un debate de fondo necesario ya que la situación cultural de las diecisiete comunidades autónomas tampoco es igual. Creo que ésa es otra equivocación, la de querer ahogarnos dentro de las diecisiete comunidades autónomas cuando una parte de estas son monolingües, se sienten encantadas con el Ministerio de Cultura español y las otras no mantienen la misma posición. Desde mi punto de vista, son aspectos que hay que discutir y sobre los que hablar tranquilamente porque no pasa nada. En realidad, creo que sí estamos a favor de la pluralidad, pero su punto de vista y sus referencias son unas y para nosotros son otras.
A usted le gustan mucho las referencias personales y por eso le voy a decir que he nacido en Santiago de Chile; hasta los diez años fui a la escuela suiza, en alemán, en Santiago de Chile; posteriormente, vine a vivir a Barcelona, una gran ciudad, una metrópoli mediterránea y fui obligado a utilizar el castellano en una escuela, cuando la lengua habitual de la gente era el catalán; cursé mis estudios universitarios en la universidad de Bruselas, en francés; además, estudié filología catalana en la universidad de Barcelona; y, ahora, vivo en un pueblo del Ampurdán. ¿Cómo me defino básicamente? Como catalán, entre otras cosas porque es allí donde vivo pero, además, porque me identifico con esa cultura. No representa ningún problema asumir la pluralidad y que hay realidades plurales y vidas muy distintas, pero eso tampoco me da una autoridad particular para hablar de la pluralidad porque cada uno tiene su experiencia personal.
Me gustaría contestar también al senador Van-Halen sobre la expresión que ha empleado al hablar de subasta de Estado. Se trata de algo muy sencillo, que también ha mencionado el ministro, y es que hay una industria cultural y una serie de cuestiones muy importantes que necesitan un Estado a su favor. En este sentido, lo que he dicho es que si el Estado español no es capaz de ser ese Estado que esté nuestro favor, se irán constituyendo otras estructuras paralelas al Estado a favor de nuestra cultura. A veces son paralelas y similares en competencias a otras estructuras, de forma que se va creando otro Estado. A usted le gustará más o menos, pero la realidad es que actualmente más del 60 por ciento de la población de Cataluña está a favor de un referéndum sobre si se quiere o no ser independiente y el 38 por ciento ha dicho que hoy estaría a favor de la independencia, a pesar de que sólo la mitad de esa cifra se define como independentista. Estos números han ido creciendo y creo que crecerán porque no se están haciendo las cosas bien, porque si se hicieran las cosas bien y los ciudadanos se sintieran cómodos, no lo estarían pidiendo, salvo aquellos que lo hacen por una ideología, porque el resto de los ciudadanos sólo lo solicitan en función de su experiencia personal.
Por lo que se refiere a los papeles de Salamanca, es evidente que en este punto no nos entendemos. Supongo
que es una posición de Gobierno y no voy a hablar de aspectos personales pero, desde mi punto de vista, el regateo sobre algo como esto es muy feo. No quiero exaltarme, pero creo que se trata de una cuestión de justicia y no es cualquier cosa; estamos hablando del pasado fascista de este país y estamos hablando de la dictadura. En general, en este país existe la costumbre de pisotear al particular; es decir, al individuo, a la persona ofendida. Y con la ley de la memoria histórica está ocurriendo lo mismo.
La señora PRESIDENTA: Senador Bofill, sus cinco minutos han concluido.
El señor BOFILL ABELLÓ: La UGT y otros sindicatos e instituciones van a cobrar cientos de millones de euros como restitución de su patrimonio, ahora bien, los particulares no van a cobrar ni un duro.
La señora PRESIDENTA: Senador Bofill, no se exalte su señoría y atienda. Se ha cumplido su tiempo.
El señor BOFILL ABELLÓ: Lo sé, pero hay cosas que me indignan y el papel del Gobierno en este asunto me parece bastante triste, como a las personas que lo sufren. El hecho de que una persona se muera sin haber visto restituida su dignidad, por más que a usted le haya pasado, no debería volver a ocurrir. A usted no le debería haber pasado y no le debería pasar a nadie.
La señora PRESIDENTA: Senador, le ruego que concluya.
El señor BOFILL ABELLÓ: Ya he concluido. Gracias.
La señora PRESIDENTA: Tiene la palabra el senador Fernández Blanco.
El señor FERNÁNDEZ BLANCO: Gracias, señora presidenta.
Sobre la ley de la memoria histórica voy a decir dos frases porque tuve la suerte de ser ponente y me parece que debo decir algo. Fundamentalmente sobra ansiedad. Se está viendo, incluso, hoy aquí en el propio debate. Creo que sobran prisas y ansiedad con un Gobierno que ha elaborado una ley que pretende poner las cosas en su sitio, sin prisas y, al mismo tiempo, ha contemplado el centro de la memoria histórica en Salamanca, evidentemente, bien dotado, con más documentación, con más capacidad, con más medios y puestos de trabajo. Y eso se nos olvida a los treinta segundos de estar hablando de las cuestiones emotivas que, lógicamente, todos compartimos desde la a hasta la z.
Por otra parte, al tener relación directa como portavoz con el asunto del Guernica, yo pensé que se había entendido perfectamente la explicación del ministro, porque fue exactamente la misma que planteamos en la comparecencia del director Guggenheim. No se trata ya de hace diez años, es que el equipo de conservadores del Reina Sofía está desaconsejando su traslado y apoya el informe de hace diez años, también desde la a hasta la misma z. Quiero decir aquí públicamente que cuando visitamos el Museo Guggenheim, en esa fantástica visita en la que fue coordinador el senador Maqueda, y en la que lo pasamos muy bien y fue muy ilustrativa, allí había conservadores, nos enseñaron cómo trabajaban y desde el punto de vista personal me pareció algo increíble. Yo no entiendo que se hiciera un informe sobre un cuadro y que al día siguiente se pudieran desdecir; que a esa chica que había aprobado unas oposiciones y sabía todo sobre aquel cuadro, alguien viniera y le dijera que no valía ese informe y que había que pedir otro a no sé quién. Yo le decía al director del Guggenheim que el día anterior había salido en la prensa que el director del d'Orsay cuestionaba sus programaciones. Pero eran las suyas. Usted haga las del d'Orsay y yo haré las del Guggenheim.
Por lo tanto, no me voy a extender más. Sólo voy a insistir en algo en lo que, evidentemente, todos hemos coincidido: en reconocer la capacidad personal, de gestión y la voluntad de consenso del señor ministro. Yo hablaba de su pasión por la cultura española y por sus lenguas y añadiría, a pesar de la gripe, su ilusión, que ha demostrado en toda su comparecencia que, desde luego, ha sido muy ilustrativa, por lo menos para mi.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, senador.
Para contestar y cerrar definitivamente el debate, tiene la palabra el señor ministro.
El señor MINISTRO DE CULTURA (Molina Sánchez): Gracias, señora presidenta.
Sobre la información de la Biblioteca Nacional, yo sabía, y se me comunicó ayer, que a través del abogado de esa persona se estaban haciendo las gestiones para que se entregara. Supongo que el abogado había ofrecido esa posibilidad y se estaba estudiando. Sea como fuere, hemos avanzado muchísimo y en poco tiempo sobre este asunto, en el que ha intervenido hasta el FBI, que yo pensaba que ocurría sólo en las películas.
No quiero robarles más tiempo porque lo que he dicho está claro. Es El libro del desasosiego, no del desengaño; es distinto desasosiego a desengaño. No confíe en un poeta como Pessoa, que es la trampa permanente. De ahí su grandeza, el ser muchas personas distintas en una sola. No ha habido nadie en la historia de la literatura que haya escrito como otras personas diferentes, como él lo ha hecho. Por lo tanto, yo le prometo que en algún momento escribiré algo sobre lo que usted ha dicho. Me ha dado pie a hacerlo, y le voy a enseñar cómo luego él se contradice hablando con respecto a la lengua. Es muy bonito, pero la patria es la lengua, la naturaleza donde uno ha crecido, son los bosques, es lo que le ha rodeado, su familia, su país, son muchas cosas y hay que tener mucho cuidado.
Respecto a los votos, hoy son unos y mañana otros. No vayamos hablar de votos porque, entonces, hasta dónde podríamos llegar, y yo soy sólo el ministro del Cultura. Monstesquieu, Voltaire, Rousseau, la Revolución Francesa,
creo que hoy estamos aquí gracias a la Revolución Francesa y a alguna otra cosa más. Por lo tanto, solo me atengo a eso. El Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, y por lo que ustedes están aquí, creo que se lo debemos a los franceses. Me hubiera gustado que se lo debiéramos a los españoles, pero no ha sido así. A los españoles le debemos el Guernica, Las Meninas, El Quijote, o tantas maravillas de LLull o de Spriu, pero, desde luego, el estar aquí se lo debemos a ellos en primera instancia. Evidentemente, nos lo debemos a nosotros mismos porque hemos luchado por eso, pero esa es la idea. Por lo tanto, yo he puesto el modelo normal y democrático.
¿Qué Gobierno después de 70 años ha devuelto los papeles? Llevamos 30 años de democracia, ¿qué Gobierno ha devuelto los papeles? Quedan por devolver, pero ¿cuál ha sido el Gobierno que lo ha hecho? No se equivoque, ¿cuál ha sido? No lo hice yo, pero ¿cuál ha sido? Llevamos 70 años con esta historia y ha sido este, el Gobierno del presidente Zapatero. En 30 años han pasado muchos gobiernos, pero ha sido este. Por lo tanto, también ténganlo en cuenta, subráyenlo, no sólo quieran ver lo que ustedes quieren ver, que me parece muy bien, para eso están, pero cuidado, la gente también lo sabe. Ha sido este Gobierno y en ese proceso avanzaremos porque es una herida que debemos cauterizar y hacerlo ya, pero lo vamos a hacer bien y para toda la vida, no mal y que tengamos que volver a empezar porque haya prisas por muchos motivos. Aquí las prisas son para hacer bien las cosas, como se hizo antes. Por lo tanto, indefinido, ni mucho menos porque las leyes se cumplen, las vamos a cumplir y, además, ya se cumplieron en esa fase. Lo vamos a hacer así y no, como quieren, de una manera desorganizada y que nos lleve a otro lío por si no fuera poco este.
Gracias, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro.
Se levanta la sesión.
Eran las catorce horas y diez minutos.