GRACIAS Y HASTA PRONTO
Por Javier Rojo. Presidente del Senado
Una vida en el compromiso político. Es difícil poner un punto y seguido a un
recorrido tan complejo como gratificante. En estos años he sido partícipe de
un sinfín de etapas y acontecimientos. Desde la recién nacida democracia
hasta un más que probable futuro esperanzador en Euskadi. La aprobación de
la Constitución y el Estatuto, el intento de golpe de Estado, el
afianzamiento de la democracia y nuestro ingreso en Europa, son algunos de
los hechos que he tenido la oportunidad de vivir desde la primera línea. Por
esto y por mucho más me siento un privilegiado.
A través de estas líneas quisiera, en primer lugar, agradecer al Senado
todas y cada una de las oportunidades que me ha brindado para ser partícipe
de la construcción política y social de este país. Ahora que he decidido dar
un paso atrás quisiera recordar el papel y el legado de todos aquellos que,
por una apuesta en favor de la sociedad, fueron asesinados por la banda
terrorista ETA.
Cuando alguien decide poner fin a una etapa de su vida, las imágenes y los
recuerdos se suceden, conformándose un recorrido por todo lo vivido que da
más valor a matices que en su momento carecieron de atención. Así, para
quien ha dedicado más de tres décadas a la labor política, el hecho de tener
que defender este servicio público le resulta complicado. Es una actividad
necesaria, fundamental y respetable. La política es una labor honorable. Es,
o debiera ser, el ejercicio de hacer posible la solución de los problemas de
la gente; es el arte de construir la ciudadanía; es una vocación necesaria y
absolutamente libre. Y entiendo que es hora de ponerla en valor, de
reconocer su necesidad y subrayar la legitimidad de aquellos que,
honradamente, han decidido que ésta sea su opción como servicio público.
La labor política ha sido mi vida, mi pasión y mi absoluta vocación. Quizás
en muchos momentos he robado tiempo a mi familia, a mi gente, pero ha
llegado la hora de dar un paso atrás para que otros puedan dar un paso
adelante. Lo hago por coherencia con todos y cada uno de los discursos que
pronunciamos. Es necesario hacer realidad la renovación planteada por la
sociedad. La política tiene más espacios en los que poder aportar, trabajar
y apostar. Soy un político que cree en lo que dice y lo lleva hasta sus
últimas consecuencias. Seguiré alimentando mi compromiso, defendiendo mis
ideales, apuntalando valores y respetando a mi partido y a la sociedad.
Y es ahora, en este tiempo de complejidades, cuando me permito soñar con que
la política sea reconocida y respetada; sea humana y esté cargada de alma, y
fundamentada en unas instituciones democráticas en las que se respete el
valor de la palabra. Me permito soñar con unos partidos políticos en los que
el interés general prime por encima del partidista a la hora de construir
consensos en beneficio de todos. En definitiva, por hacer de la dedicación
política un servicio público, lejos de intereses particulares, de
enfrentamientos irrespetuosos y, por tanto, cada día más cerca de los
ciudadanos.
Soy consciente de que tras tantos años en la responsabilidad de la
representación pública habré podido cometer errores. Aprovecho estas líneas
para disculparme por ellos; y si fueron cometidos, no nacieron nunca de la
intencionalidad sino de las complicaciones y tensiones que en demasiadas
ocasiones inundan la acción de la política.
Sólo me queda decirles a todos: ¡gracias y hasta pronto!
Javier Rojo. Presidente del Senado
Biografía
Discurso pronunciado el día de su elección
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