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22 OCTUBRE 2017

XII LEGISLATURA

Un Dux de Génova, s. XVII

ANÓNIMO, escuela italiana
- Óleo sobre lienzo -
223 x 148 cms

Este cuadro junto con otro que conserva el Senado representan a sendos Dux, palabra de origen latino utilizada  para designar a los jefes electivos de la República de Venecia o de la República de Génova, los dos únicos lugares donde existía este apelativo para designar al jefe del gobierno. Los Dux de Venecia fueron, en principio, Duques elegidos por bizancio, cuya misión era la de controlar la administración local de esa posesión bizantina. Existieron desde finales del siglo VII y, tras la caída de Rávena en el 751, fueron adquiriendo paulatinamente autonomía hasta constituir un gobierno independiente, para desaparecer en 1797 tras su abolición por los franceses durante el mandato de Napoleón. El mismo final tuvieron los Dux de Génova, donde se dio este título al primer magistrado de la ciudad desde 1339, a imitación de Venecia.

El retrato del Dux genovés es uno de los cuadros de mayor calidad que forman parte de la colección de pintura antigua del Senado. En él aparece sentado un elegante personaje de bigote y perilla canos, que viste un rico traje carmesí, con muceta de armiño y ancha gourguera, y un espectacular manto de tisú de oro, adornado también con armiño, que cae desde el respaldo del sillón hasta el suelo. Su cabeza se toca con sombrero y corona, y su mano derecha sostiene el cetro, símbolo de poder. Madrazo, que no indica en el catálogo de su colección la procedencia de este cuadro, lo consideró de mano de Tintoretto. Esta atribución no se puede mantener, a pesar de la calidad de la obra, porque su estilo parece más tardío que el del pintor veneciano, que llevó a cabo su producción en el siglo XVI. La soltura técnica y la concepción del retrato, aparatosa y espectacular, parecen indicar que se trata de una obra pintada en las últimas décadas del siglo XVII, etapa a la que corresponden estas cualidades, propias del esplendor y de la voluntad decorativa del barroco final. (Extracto del texto de Trinidad de Antonio, dentro del libro "El Arte en el Senado", editado por el Senado, Madrid, 1999, págs. 82 y 83).