El Senado aprueba dos declaraciones institucionales con motivo del Día Mundial contra el Cáncer y sobre el vitíligo
04/02/2026
Declaración institucional con motivo del Día Mundial contra el Cáncer
Hoy, día 4 de febrero de 2026, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer y todos los grupos parlamentarios representados en el Senado han acordado presentar la siguiente declaración institucional:
El cáncer constituye uno de los principales retos de salud pública de nuestro tiempo, tanto por su elevada incidencia y mortalidad como por su impacto social, sanitario y económico. En España, como en el conjunto de los países de nuestro entorno, las enfermedades oncológicas representan una de las primeras causas de muerte y una creciente presión sobre los sistemas sanitarios, afectando de manera profunda a las personas que conviven con la enfermedad, a sus familias y al conjunto de la sociedad.
La lucha contra el cáncer es, por tanto, una prioridad compartida a nivel nacional, europeo e internacional, como reflejan textos como el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer impulsado por la Comisión Europea, y exige una respuesta sostenida basada en la prevención, el diagnóstico precoz, la innovación terapéutica y la equidad en el acceso a la atención sanitaria. Los avances científicos de las últimas décadas han permitido mejorar de forma significativa la supervivencia y la calidad de vida de muchas personas con cáncer; unos progresos que deben trasladarse de manera efectiva y homogénea a todo el sistema. La innovación científica en salud es la gran esperanza en oncología.
En este contexto, la medicina de precisión representa una oportunidad decisiva para transformar el abordaje del cáncer. Este enfoque permite adaptar las decisiones diagnósticas y terapéuticas a las características biológicas de cada tumor y de cada persona, mejorando la eficacia de los tratamientos, reduciendo toxicidades innecesarias y optimizando el uso de los recursos públicos. En determinados tumores, como el cáncer de pulmón, la principal causa de muerte por cáncer en España en 2024, la incorporación de pruebas moleculares y terapias dirigidas ha demostrado ya un impacto relevante en supervivencia y calidad de vida, evidenciando el valor de este modelo asistencial.
Estos avances han supuesto un cambio de paradigma en el abordaje del cáncer, al permitir pasar de estrategias terapéuticas generalizadas a intervenciones cada vez más personalizadas y eficaces. No obstante, la disponibilidad de innovación terapéutica por sí sola no es suficiente si no va acompañada de una inversión adecuada en los sistemas sanitarios, especialmente a nivel regional, que garantice el acceso a técnicas de diagnóstico molecular de calidad. Solo mediante una planificación que refuerce las capacidades diagnósticas y organizativas del sistema es posible asegurar que la innovación llegue de forma efectiva a cada paciente y se traduzca en una mejora real del pronóstico y del uso eficiente de los recursos en salud.
La medicina de precisión no es únicamente una innovación tecnológica, sino una forma más eficiente, equitativa y centrada en el valor de organizar la atención oncológica. Su desarrollo requiere sistemas diagnósticos robustos, profesionales formados, circuitos asistenciales bien coordinados y una adecuada gobernanza del dato clínico y genómico, de modo que el conocimiento científico se traduzca en decisiones clínicas y políticas que beneficien a todas las personas por igual, con independencia de su lugar de residencia.
No obstante, persisten brechas relevantes en el acceso a estas herramientas dentro del Sistema Nacional de Salud. Las diferencias territoriales en la disponibilidad de pruebas diagnósticas, los tiempos de respuesta, la infraestructura tecnológica, los recursos humanos especializados y la integración de los distintos niveles asistenciales generan desigualdades que pueden traducirse en diferencias evitables en los resultados en salud. Superar estas brechas constituye un reto colectivo y una responsabilidad de todas las instituciones.
Por todo ello, en el Día Mundial contra el Cáncer, el Senado manifiesta su compromiso con el impulso de un abordaje del cáncer basado en la evidencia científica, la equidad y la sostenibilidad del sistema sanitario, apostando por una innovación que se traduzca en valor real para los pacientes y para el sistema, y con la medicina de precisión como la punta de lanza de este abordaje. La Cámara expresa su apoyo a todas las iniciativas orientadas a fortalecer la implementación efectiva de la medicina de precisión, promoviendo el acceso homogéneo a pruebas diagnósticas de calidad, la coordinación entre administraciones, la planificación estratégica y la evaluación de resultados en salud.
Asimismo, el Senado subraya la importancia de avanzar en la consolidación de marcos comunes que permitan reducir la variabilidad territorial, reforzar las capacidades diagnósticas del sistema, impulsar la formación de los profesionales sanitarios y favorecer la integración de la innovación en las estrategias de cáncer, siempre con el objetivo último de mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las personas con cáncer.
El Senado traslada también su reconocimiento a las sociedades científicas, a las entidades investigadoras, a las organizaciones de pacientes, a los profesionales sanitarios y no sanitarios, y a todas las entidades que contribuyen de manera continuada a la investigación, la atención y el acompañamiento de las personas con cáncer, así como a la mejora del sistema sanitario en su conjunto. Su labor resulta esencial para seguir avanzando hacia una atención oncológica más justa, eficaz y centrada en las personas.
El Senado desea, asimismo, hacer llegar su reconocimiento y solidaridad a todas las personas que conviven con el cáncer, así como a sus familias y a quienes los acompañan y cuidan a lo largo del proceso de la enfermedad. Su fortaleza, compromiso y capacidad de resiliencia ponen de relieve la dimensión humana del cáncer y refuerzan la necesidad de seguir avanzando hacia una atención sanitaria centrada en las personas, que tenga en cuenta no solo los resultados clínicos, sino también la calidad de vida, el apoyo emocional y social y el respeto a la dignidad de quienes afrontan esta enfermedad.
Declaración institucional sobre el vitíligo
El vitíligo es una enfermedad crónica y no contagiosa que provoca la pérdida progresiva de pigmentación en diferentes áreas de la piel. Aunque no compromete directamente la salud física, sus manifestaciones visibles pueden tener un impacto significativo en la esfera emocional, social y relacional de las personas que conviven con esta condición. El vitíligo afecta a personas de todas las edades, sexos y orígenes, y su aparición en la infancia y la adolescencia puede incidir de manera especial en la autoestima, la socialización y el desarrollo personal.
El desconocimiento que todavía rodea a esta enfermedad favorece situaciones de estigmatización, discriminación y aislamiento social. A ello se suman, en muchos casos, las dificultades en el diagnóstico precoz, el acceso desigual a tratamientos y la necesidad de una atención sanitaria continuada, especialmente cuando el vitíligo se asocia a otras patologías, como enfermedades autoinmunes o endocrinas, que requieren un abordaje coordinado.
Por todo ello, el Senado de España expresa su reconocimiento y compromiso con las personas que conviven con el vitíligo y con sus familias, y considera fundamental:
Reconocer y visibilizar el impacto social y emocional del vitíligo, promoviendo una mayor comprensión y sensibilización social que contribuya a erradicar el estigma y a garantizar la plena inclusión de las personas afectadas.
Subrayar la importancia de una atención sanitaria equitativa y especializada, que facilite el diagnóstico temprano, el seguimiento clínico adecuado y una información clara y accesible a lo largo de todas las etapas de la vida.
Reafirmar la necesidad de un enfoque integral en la atención al vitíligo, que tenga en cuenta no solo sus manifestaciones físicas, sino también su dimensión psicológica y emocional.
Destacar el valor de la investigación científica y médica como herramienta esencial para avanzar en el conocimiento, el tratamiento y la mejora de la calidad de vida de las personas con vitíligo.
El Senado de España reafirma, mediante esta declaración, su apoyo institucional a quienes conviven con el vitíligo y pone en valor la labor de los profesionales sanitarios, investigadores, asociaciones de pacientes y entidades sociales que trabajan para garantizar derechos, bienestar e igualdad de oportunidades.