Órganos de control
El Senado no es fiscalizado por órganos de control externo, ya que iría en contra del principio de independencia de las Cámaras.
Son las Cámaras las que desarrollan una función de control y no al revés. En el caso del máximo órgano de control, que es el Tribunal de Cuentas, no puede hacer auditorías internas de las Cortes Generales, ya que precisamente es un órgano dependiente de ellas.